lunes, 16 de noviembre de 2009

El Manuscrito Voynich, el misterio de los misterios.


Cuando más joven disfruté una hermosa etapa de mi vida en el campo, en un sector rural donde aún era dable encontrar gente auténtica, agricultores que habían pasado su vida cultivando un trozo de tierra. Un día me encontré con uno de mis vecinos que hacía tiempo no veía. Conversamos y me contó que había viajado a Francia invitado por su hija y que había visitado el famoso Museo del Louvre del que tanto le habían hablado.

¿Y qué tal, le pregunté-, te gustó?:
¡Nooo, que me iba a gustar don Enrique, si ahí guardan puras cosas viejas!


Traigo a colación este recuerdo, porque a veces hay hermosos lugares y también historias que son juzgadas solo de dos maneras. Como aburridas y poco interesantes por los más rústicos, y como un mundo de ensoñación por otros, más sensibles, quizás más cultos, que saben mirar más allá de lo que refleja la imagen del espejo.

Con esta historia del Manuscrito Voinich pasa algo parecido. Corría el año 1912 y el librero lituano de origen polaco Wilfred Voynich, como lo exigía su oficio de librero y coleccionista, se encontraba de viaje fuera de Londres
recorriendo “negocios de viejos” y de compraventa de libros usados en las barriadas italianas, país que visitaba por segunda vez. Ese día ya lo daba por perdido cuando decidió a última hora pasar por el Monasterio jesuíta de Villa Mondragone en Frascali, cerca de Roma, donde tenía noticia que se realizaría un remate de artículos de propiedad de esa Orden.

Allí le llamó de inmediato la atención un antiguo tomo de un libro, ajado por el tiempo, al que a primera vista le faltaban algunos folios, ejemplar que luego del consabido regateo compró. Se trataba de un volumen que no tenía autoría, fecha u otros datos en su cubierta exterior ni interior, lo que ya era desconcertante y que según le informaron era una rara pieza que obraba hacía incontables años en la biblioteca de esa congregación.

Cuando tuvo tiempo de examinarlo verificó su primera impresión, se trataba de un antiquísimo manuscrito, bastante voluminoso, cubierto con extrañas ilustraciones parecidas a flores como nunca había visto antes y escrito en caracteres muy extraños, que pese a su pericia no pudo catalogar. Pero por sus diagramas astronómicos, signos zodiacales y otras muchas figuras, entre ellas mujeres en miniatura desnudas, le hicieron pensar que se trataba de un texto alquimista posiblemente encriptado, en clave, como era usual en los maestros de las viejas escuelas del conocimiento..
Intrigado, de regreso a Londres, fotografió todas las láminas y contenidos y los mandó donde reconocidos expertos medievalistas para conocer exactamente que es lo que había comprado, pero nadie supo decirle el idioma al que pertenecían sus caracteres, como tampoco el significado de los sofisticados anagramas y dibujos de sus numerosas páginas, ni menos descifrar el tipo de código encerrado en los escritos y fórmulas, situación que no cambió hasta el día de su muerte acaecida en 1931, desconocimiento que perdura hasta hoy, pese al avance del método del descifrado por expertos lingüistas y diversos otros especialistas que han debido admitir su total fracaso.

Esa es la historia de este manuscrito y posiblemente, como en la anécdota mencionada al inicio, puede constituir algo intrascendente y de poco interés para alguien poco ilustrado o vanal, lo que haría que estas fuesen nuestras palabras finales.

No obstante, es a partir de ahora donde empieza el misterio del Manuscrito Voynich, como se le conoce en homenaje a su descubridor, ya que de no mediar la curiosidad, ese instinto de saber siempre más sobre las cosas para conocer su esencia mas íntima, -agudeza e ingenio que caracteriza a la inteligencia -, la humanidad se habría perdido una de las tramas mas extraordinarias y de ribetes mas enigmáticos que han rodeado a un manuscrito nunca.

La versión del manuscrito real, se encuentra a buen recaudo en la Universidad de Yale, en el Departamento de Libros y Manuscritos Raros de la Biblioteca Beinecke. Allí se advierte que al libro le faltan algunos folios y que resulta prácticamente imposible saber que cantidad o cuáles serían los faltantes.
En todo caso, las hojas conservadas del antiquísmo manuscrito, han sido digitalizadas cuidadosamente por los expertos de la citada universidad y existe aceso en línea a las imágenes, en alta resolución, que permiten apreciar cada uno de los detalles de su contenido.

Decíamos antes que El Manuscrito Voynich, no tiene señas identificatorias que nos indique la fecha en que fue escrito ni su autor, pero además comparado con los formatos de épocas pasadas es un libro que puede considerarse pequeño, de 15 por 22 centímetros confeccionado con la antigua "técnica de la vitela", que es piel de vaca o ternera, adobada y muy pulida, utilizada para pintar o escribir en ella, antes del uso del papel de nuestros días. La obra contiene sobre 40.000 palabras, no posee capítulos o divisiones temáticas sino escritura llana de la mano de un solo autor. Curiosamente solo 33 de sus páginas son solo texto y el resto son escritura e ilustraciones combinadas.

Después de casi un siglo de someterse al manuscrito a diversas pericias, en distintas fechas, por distintos especialistas de varias disciplinas, los botánicos y biólogos que se han abocado al estudio de las 130 páginas que contienen dibujos de plantas y flores, con sus correspondientes anotaciones que parecen ser descripciones de las mismas, han llegado a la sorprendente conclusión que estas no tienen similitud a ninguna especie herborística existente en la tierra.

Sin embargo, el dibujo de la página 42, fue plenamente identificado como una hortaliza conocida como “Acedera” usada para ensaladas, que pertenece a la familia “Rumex Acetosa”. En la misma página, está el dibujo a una hoja que también fue identificada como perteneciente a la familia “Oxalis Linneo”. Ambas plantas tienen en común que son portadoras de ácido oxálico, que en dosis elevadas pueden ser altamente tóxicas. Y en la página 100, los botánicos identificaron otra planta conocida como “lunaria menor, cuyo nombre científico es Botrychium lunaria Swarts, usada antiguamente como astringente y antidiarreico.

Otras secciones del libro presentan enormes cantidades de escenas de mujeres desnudas, en el acto de estar bañándose en un complicado sistema de piletas interconectadas, parecidas a las cañerías y sifones actuales, que muchos de los expertos no han dudado en estimar que son figuras representativas, en sentido figurado, de los sistemas humanos, digestivo, circulatorio y reproductivo.
Las polémicas suscitadas entre sus estudiosos, expertos de las más variadas disciplinas, se centran en los niveles de enigmas que se presentan en cada área de estudio, a saber: ¿cuál es el origen del lenguaje utilizado y el alfabeto que descifra su escritura?, ya que existe consenso entre los linguistas que se trata de un lenguaje franco y llano y no de caracteres encriptados, con simil a lenguas como el hebreo, otras antiguas lenguas semíticas en desuso, e incluso se aventura que podría tratarse de alguna perdida versión de una lengua indostánica.

Si se tratase de un lenguaje cifrado, la frecuencia estadística de algunas palabras encontradas a lo largo de todo el escrito desaparecería. Otro aspecto que avala que la escritura está sin encriptar está en el trazo de las grafías del texto, muy espontáneas, lo que es imposible de lograr cuando se procura copiar textos de un libro a otro, series cifradas de letras o palabras. Según los expertos, quien o quienes escribieron este libro conocían muy bien el lenguaje utilizado.

Las ilustraciones contituyen otra importante área de enigmas. No solo estos numerosos dibujos de caprichosas plantas son desconocidos para la botánica de nuestros tiempos sino que examinadas a la luz de potentes microscopios, se establece en algunos casos que en lugar de dibujos lo que existen son las mismas plantas presentes en cada una de las hojas, ya que el microscopio permite distinguir distintas células vegetales en vez de trazos de tinta.

Algo parecido ocurre con los diagramas y dibujos que parecen ser detalladas especificaciones de constelaciones. El mapa estelar presentado no corresponde a lo que se conoce hoy sino a constelaciones que aún no han sido descubiertas o han sido inventadas antojadísamente.

En lo que si coinciden los estudios practicados al documento, es que se trata de un auténtico material medieval a la usanza de aquellos existentes de magia alquímica, dado que muchas de las ilustraciones presentan simbología y caracteres de encantamientos utilizados en esos tiempos, con la salvedad que el idioma usado y los caracteres (así como los dibujos de plantas y flores) son absolutamente desconocidos a cualquier lenguaje estudiado hasta el momento.

Esta falta de capítulos del texto en estudio o la incomprensión existente para eslabonar los temas de que trata, hizo que todos los científicos y expertos que han tratado de dilucidarlo, que a través de los siglos han sido numerosísimos y del más alto nivel, llegaran a la convención, a falta de una clave para la correcta clasificación entre temas de plantas, constelaciones y escritos, de dividirlo en seis grandes secciones:


a) Sección Botánica, que contiene dibujos de 113 plantas de especies no identificadas

b) Dibujos astronómicos y astrológicos, que incluyen cartas astrales, con soles y lunas y círculos radiantes. Agunos signos zodiacales como Piscis, Taurus y Sagitario, también con presencia de figuras femeninas desnudas emergiendo de pipas y chimeneas, como también figuras cortesanas;

c) Sección Biológica, que agrupa las páginas de desnudos femeninos, la mayoría de vientres abultados, inmersas o flotando en fluídos en lo que parecen ser grandes pipas o cápsulas, interactuando con tubos y cañerías interconectadas;

d) Un elaborado arreglo de Nueve Medallones Cosmológicos, algunos de los cuales ocupan varios folios doblados con dibujos de forma geométrica;

e) Dibujos farmacéuticos de más de cien diferentes especies de hierbas medicinales y extrañas raíces encerradas en jarrones o vasos en azul, rojo o verde; y,

f) Páginas de texto continuo, probablemente recetas, con florecillas
marginales en forma de estrella al principio de cada entrada.

Un nuevo elemento descubierto en esta exhaustiva investigación, fue que en el momento en que el manuscrito llega a poder de Voynich en 1912, encontró entre sus páginas una carta de un tal Johannes Marcus Marci de Cronland, Rector de la Universidad de Praga, fechada en 1665 y dirigida a Athanasius Kircher. Ello ayuda a situar la fecha en que podría haberse publicado el Manuscrito, el cual aunque incomprensible, fue definido por los peritos calígrafos como de caracteres cursivo humanista, estilo muy de moda en algunas décadas del siglo XV, lo que se compadece además por el tipo de peinados de las figuras femeninas, muy en boga entre 1480 y 1520. Los personajes y sus atavíos presentan un estilo muy europeo y los dibujos de castillos y torres corresponden a los construidos entre los años 1450 y 1520.

Pero lo importante que revela la carta, es la categoría de los personajes involucrados, que nos indica que en el pasado, que se remonta a los siglos XV o principio del XVI, ya constituía un enigma que interesaba a los hombres más ilustres y poderosos de su tiempo, que no escatimaban recursos ni influencias para intentar develar los altos secretos que se supone contienen sus jeroglíficos.

En lo concerniente a los autores y estudiosos que se han abocado al tema, su listado resultaría interminable, por lo que nos hemos centrado en el argentino Marcelo Claudio Dos Santos, joven valor de las letras sudamericanas, escritor, periodista y divulgador científico, quien ha editado varias ediciones de su exitoso libro "El Manuscrito Voinich", realizando un estupendo ensayo que perfila una mirada muy certera y documentada sobre la historia de este misterioso libro y todos los matices que rodean las teoría barajadas en cinco siglos sobre su enigmático contenido.

Recogemos su autorizada opinión rescatada de un artículo de su autoría del diario El Mundo de Madrid, donde en lo medular opina sobre sus detalles más relevantes:

"A la falta de un método para traducir sus textos, se agregaba la circunstancia de que el libro había desaparecido durante 246 años, es decir, entre la fecha de la carta que lo acompañaba y su descubrimiento por Voynich. La única pieza de información histórica con que contaba éste era la propia carta, bautizada por los estudiosos como La carta Marci. Johannes Marcus Marci de Cronland, autor de la misma, solicita al docto científico alemán Athanasius Kircher, como se ha dicho, que le descifre el manuscrito. Por lo que parece, no obtuvo respuesta y falleció pocos meses después. Lo importante, sin embargo, es que en su carta establece el lugar de origen del manuscrito y arriesga (citando opiniones de terceros) una hipótesis sobre su autor. Dice Marci que el manuscrito provenía de la biblioteca personal del Sacro Emperador Romano en Praga, Rodolfo II, y que lo había comprado por una fuerte suma (600 ducados, aproximadamente 40.000 euros actuales). Manifiesta también que uno de los expertos de la corte y profesor de los hijos del emperador decía a quien quisiera escucharlo que el manuscrito era obra del inglés Roger Bacon, el celebérrimo teólogo, filósofo, fraile franciscano y científico del siglo XIII.

A la luz de los conocimientos actuales, el extremo no es irracional, ya que Bacon, acorde con los conceptos de su tiempo, aseguraba que los conocimientos no debían ser del “dominio público”, sino que debían estar en poder de una elite ilustrada.

Para ello, preconizaba que los científicos y eruditos debían escribir sus libros en código (él mismo lo hizo muchas veces) para que solamente pudiesen leerlos los hombres intelectualmente merecedores de ello.

Sin embargo, los códigos baconianos se conocen perfectamente, y todos ellos fueron fácilmente descifrados en el siglo XIX. Además, quedaba la extraña circunstancia de que Roger Bacon estaba muerto desde 1292, esto es, 374 años antes de la fecha de La carta Marci. ¿Dónde había estado, entonces, el libro durante todos esos siglos? ¿Y cómo había pasado de Londres a Praga y luego a Roma? Varias teorías bastante singulares han cobrado fuerza a raíz de la difusión del origen baconiano del Manuscrito Voynich. En una de las secciones de éste se ven varios dibujos de objetos que parecen células, espermatozoides, etcétera. En la parte que podríamos llamar “astronómica” se encuentran ilustraciones que parecen –con gran similitud– galaxias espirales. Sin embargo, la célula fue descubierta por Robert Hooke en 1663, mientras que los espermatozoides lo fueron por Anton van Leeuwenhoek, en 1683. La estructura espiral de las galaxias como la nuestra fue descubierta a comienzos del siglo XX, con el advenimiento de los grandes telescopios astronómicos (1917). ¿Qué significaba esto, suponiendo que Bacon hubiese sido el autor del manuscrito? Si las ilustraciones son lo que parecen, entonces Bacon inventó el microscopio e hizo el descubrimiento de Hooke 375 años antes que él, descubrió los espermatozoides siglos antes que Leeuwenhoek y las galaxias espirales 700 años antes que Hubble.

Sin embargo, ¿se puede probar que esto haya sido así? Lamentablemente, no hay prueba a favor ni en contra que afirme o descarte tal posibilidad.

La autoría del Manuscrito Voynich, siendo un tópico que aún hoy está en discusión por multitud de científicos, ha sido atribuida también a otros hombres: el más conocido de ellos, sin duda, es Leonardo da Vinci. La investigadora Edith Sherwood destaca la similitud entre la caligrafía del Voynich y documentos del sabio florentino. Abona su hipótesis utilizando como prueba uno de los diagramas astrológicos del manuscrito. En él se ve el símbolo del signo de Aries (el Carnero) rodeado de 15 mujeres desnudas. Bajo el dibujo del animal puede leerse “ob.....l”, lo cual Sherwood mira en un espejo y lee “Lionardo”. Ésta es la grafía que Leonardo utilizaba para su propio nombre. El parecido de esta palabra con la firma de da Vinci en sus demás manuscritos es innegable. La doctora Sherwood afirma que el gráfico de Aries es, en realidad, una carta natal de alguien que nació un 15 de abril (15 ninfas junto a Aries, el mes de abril). Casualmente, Da Vinci nació el 15 de abril de 1452. ¿Y el año? Sobre una de las cisternas del dibujo, en la que se ve a una mujer con un bebé, puede leerse la cifra “1452”, y en otra parte del mismo folio las palabras italianas “sabatto notto” (tal vez “sábado por la noche”). La estudiosa ha encontrado una nota autógrafa del abuelo de Da Vinci donde el anciano dice: “Nació un nieto mío, hijo de mi hijo Ser Piero. Fue a las tres de la noche del sábado 15 de abril”.

A pesar de todo, la mayor parte de las sospechas acerca de la autoría del manuscrito han recaído sobre John Dee y Edward Kelley, ambos ingleses. John Dee fue consejero de la corte de la reina Isabel de Inglaterra, posiblemente espía suyo, y una verdadera autoridad científica en su tiempo.
Dee fue matemático, astrónomo, alquimista, místico y vidente. Kelley dedicó su vida a la alquimia y a la búsqueda de la transmutación de los metales. Suyo es el tratado De Lapide Philosophorum, que trata acerca de la piedra filosofal. Antes de conocer a Dee, había sido notario en Londres y se había enriquecido falsificando en su beneficio escrituras ajenas. Fue capturado, preso y condenado a la amputación de las orejas. Kelley conoció a Dee, y pronto lo empujó a abandonar gran parte de sus estudios y a dedicarse, junto con él, a prácticas “espirituales” como “hablar con los ángeles” a través de una bola de cristal. Cada tanto, viajaban por Europa dando conferencias sobre la transformación del plomo en oro y asuntos similares. Ambos eran plebeyos y muy pobres, y, en la década de 1580, recalaron en la corte de Rodolfo II en Praga, el mismo emperador que se menciona en La carta Marci como propietario del Manuscrito Voynich.

¿Podrían estos dos hombres, uno de ellos dominado por el otro y este otro un falsificador convicto, haber pergeñado un engaño tal, y haber vendido el manuscrito al monarca? La respuesta a esta pregunta es sí. Se sabe que pudieron, y que Rodolfo poseía una biblioteca (la Kunstkammer) llena de volúmenes similares. Tal vez escribieron el libro con apuro (de ahí la poca calidad de las ilustraciones) y obtuvieron 600 ducados. Tuvieron la oportunidad, y lo que se discute hoy en la comunidad científica es si llegaron a tener los medios.

Rodolfo rogó a Kelley que le enseñara el secreto para transmutar el plomo en oro. Éste accedió, y el soberano lo hizo noble como contrapartida. Obviamente, el inglés no pudo ofrecerle la fórmula, por lo que fue encarcelado. Por su parte, Dee volvió a Inglaterra y murió espantosamente pobre, algo bastante inusual en un hombre que pudo haber obtenido 600 ducados por un manuscrito extraño.

Una de las circunstancias más extraordinarias alrededor del Manuscrito Voynich es, como se ha dicho, su desaparición entre 1666 y 1912. ¿Dónde estuvo durante todo ese tiempo? Todos los indicios apuntaban a la Compañía de Jesús. Marci era un conocido filojesuita, y Athanasius Kircher era un jesuita muy conocido. Voynich lo redescubrió en un monasterio jesuita casi dos siglos y medio más tarde. ¿Estuvo el libro en poder de la Compañía de Jesús durante ese periodo? Es muy posible. También es posible que la Compañía lo haya ocultado por temor a que el texto ilegible fuera herético, o para resguardarlo de los embargos y decomisos que la Orden sufrió bajo diversos papados. El periplo del libro en ese lapso puede rastrearse con mayor o menor precisión, pero falta aún mucha investigación para poder establecer su derrotero con certeza meridiana.

¿Y el texto? ¿Se podrá algún día descifrar su contenido? El libro imposible ha mantenido insomnes a los lingüistas desde que hizo su aparición en Praga. Y todos, renacentistas y contemporáneos, están de acuerdo en que sin establecer alguna teoría acerca de la naturaleza del texto en sí será imposible penetrar en sus secretos.

En la actualidad se consideran tres posibles explicaciones acerca del libro: la primera, como se indicó a propósito de Dee y Kelley, que no sea más que una estafa genial pergeñada por los dos truhanes para ganar los 600 ducados indicados en La carta Marci. La segunda hipótesis consiste en que el texto esté escrito en un código desconocido hasta el momento. Y la tercera hipótesis afirma que se trata, lisa y llanamente, de un texto escrito en una lengua desconocida... ¿Podría tratarse de una teoría válida?

El problema estriba en que los textos del Voynich, aunque incomprensibles, pueden ser estudiados matemáticamente. La frecuencia de aparición de palabras de distinto número de letras, el alto nivel de redundancia o repeticiones, todo en él se comporta de un modo radicalmente diferente a cualquier lengua conocida. Esto hace pensar a los lingüistas que el manuscrito no contiene en verdad ningún mensaje, sino que es sólo una muy bien diseñada jerigonza. Pero también esto hay que probarlo. Científicos británicos están intentando reproducir las características estadísticas del Voynich utilizando la tecnología disponible en el Renacimiento. Ya se han logrado apabullantes avances en este campo, y sólo falta poder recrear las peculiaridades más avanzadas.

Si esto se logra en un futuro próximo, el libro imposible, que resistió durante siglos a los esfuerzos de los expertos y estudiosos, habrá rendido su último secreto, descubriendo ante los hombres su real naturaleza de mentira que consiguió ocultarse durante casi 500 años, aparentando ser un texto relevante. Pero aún en este caso, no se podría probar a ciencia cierta que entre sus 40.000 palabras sin sentido no se oculten algunos renglones plenos de significado. Hay quienes se resisten a creer que una pieza tan bella, que un artefacto tan perfecto del ingenio humano, que un tan delicado juego intelectual, no transmita en verdad ningún mensaje.

El Manuscrito Voynich pasó, tras la muerte de su propietario, a la viuda de éste, que lo guardó durante 30 años hasta su propia muerte, en 1961. Quedó luego en poder de sus albaceas. Wilfred había dejado establecido en su testamento que sólo podía ser vendido si el comprador era aprobado por un comité de cinco personas: entre ellas se contaban su secretaria Anne Nill, uno de los estudiosos que intentó traducirlo y, por supuesto, su esposa Lily Boole, hija del filósofo George Simon Boole. Ella ya estaba muerta, por lo que debieron fallar los cuatro restantes.

El elegido fue el librero y coleccionista Hans P. Kraus. Sumamente ansioso, Kraus lo puso a la venta a su vez por la suma de 120.000 dólares, superior aún a la que se pagaría hoy día por un manuscrito medieval o renacentista de firma conocida. Pero Kraus, cansado y aburrido, donó finalmente en 1969 el manuscrito a la Universidad norteamericana de Yale, donde se encuentra hoy expuesto en su Biblioteca Beinecke de Manuscritos y Libros Raros. Sus páginas han sido digitalizadas y cualquiera puede acceder a copias de alta definición en el sitio web de la biblioteca.

Ahora duerme su sueño sin sueños una de las obras más elaboradas de la inteligencia humana, el manuscrito que lleva ya casi medio milenio conturbando y confundiendo a todos aquellos que lo observan.

¿Podremos descifrarlo alguna vez? Es posible. Guardamos íntimamente esa esperanza, porque, como ha escrito Octavio Paz, quien ha visto una esperanza jamás se olvida de ella".

jueves, 5 de noviembre de 2009

Entetanimiento, conspiraciones y falsas vacunas.

La diversidad humana de nuestro mundo globalizado, tiene hoy la fantástica oportunidad de expresarse variopintamente con toda tranquilidad mediante la rica veta de la informática. Gracias al Internet y su mágica respuesta mediática conocemos, si estamos atentos, cualquier opinión que surge al otro lado del planeta, cuestión que hace unos lustros era muy improbable a no ser por noticias difundidas por radio o por periódicos y libracos de difícil acceso, generalmente en otro idioma, cuya tenencia, era accesible solo para algunas minorías.

En el presente no obstante, hay algunos temas que para informarse a la opinión pública, especialmente si son de tipo científico, político o tecnológico u obedecen a una planificación escalonada, necesitan un seguimiento y una interpretación, por lo que demoran en ser expuestos en las parrillas de noticias y novedades.

Esta veta informativa proviene habitualmente del llamado periodismo de investigación, que contrasta las versiones oficiales con nuevos antecedentes que ponen en duda tal verdad, ya sea por declaraciones de miembros disidentes, escándalos al interior de estas corporaciones, o simplemente porque asoman ribetes de corrupción u otras anomalías que afectan valores morales, reglas sociales o intereses económicos de un grupo humano.

Así han surgido las llamadas Teorías de la Conspiración, nombre peyorativo que desde su enunciación, intenta desacreditarlas y restarles importancia, relegando a sus cultores a la condición de alarmistas, escépticos recalcitrantes o simplemente lunáticos sin destino.

Algunas de estas Teorías de la Conspiración, quizás las más conocidas son: la NASA nunca aterrizó en la luna; el gobierno estadounidense coordinó los atentados del 11 de Septiembre; la Princesa Diana fue asesinada; Wall Street y USA son manejados por Los Judíos; La Cienciología controla Hollywood; Los Illuminati, orden secreta e inmemorial, maneja el mundo; Paul McCartney murió y fue reemplazado por un doble; el SIDA fue creado por el hombre; el pollo frito causa esterilidad en afroamericanos; una raza de reptiles disfrazados de humanos, controla el mundo.
Indudablemente que algunas de ellas son bastante descabelladas e incluso las hay impresentables. Pero lo que evita decirse en los medios oficiales, es que muchas de estas teorías que en su tiempo igualmente fueron tildadas de conspirativas, resultaron ser contundentes realidades y sonados escándalos que dejaron al descubierto horrorosas maquinaciones en donde justamente los involucrados eran los sectores oficialistas, que a la postre en este tipo de confrontaciones, son sospechosamente los únicos que están ganando fortunas, ostentan poder político y pertenecen a grupos de poder que mueven enormes intereses transnacionales, donde no están ajenos los más conspicuos representantes de la maffia.


Así ocurrió con el Caso Watergate, donde los escándalos y crímenes autorizados expresamente por Nixon, determinaron su renuncia al cargo, constituyéndose en el único presidente americano de la historia que ha renunciado. No obstante, (¿otro escándalo? su sucesor Gerald Ford, le concedió graciosamente un controvertido indulto por cualquier delito federal que hubiera cometido durante su mandato…

También en el asesinato de John Kennedy, donde resultó detenido Lee Harvey Oswald como único asesino, pese a que éste en verdad fue detenido 80 minutos después del ataque a Kennedy por haber dado muerte por motivos particulares al oficial de policía de Dallas J.D. Tippit, ha resultado en numerosas teorías de conspiración, constituyéndose en un polémico tema donde aún reina el misterio.
Oswald nunca fue llevado a juicio porque mientras era transportado por la policía dos días después, Jack Rubi le mata de un disparo.
Recientemente una de estas versiones se ha visto robustecida con la declaración de Howard Hunt, miembro importante de la CIA, quien confesó en su lecho de muerte, de acuerdo con su hijo, la supuesta auténtica trama que envuelve este magnicidio.


Según Hunt, el trigésimo sexto presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, habría sido el autor intelectual del asesinato, ansioso de conseguir el poder tras dos años como vicepresidente y viendo cómo las posibilidades de suceder a Kennedy se desvanecían. El asesinato habría sido planificado por ciertos agentes de la CIA que estaban en contra de Kennedy como el propio Hunt o Cord Meyes, cuya esposa tenía un amorío con el entonces presidente. El francotirador habría sido un asesino a sueldo de la CIA proveniente de la mafia corsa apellidado Lucien Sartí.

Tampoco fueron mentira, aquellas antiguas teorías conspirativas con que se acusaba a las izquierdas políticas de los países subdesarrollados referidas a la involucración de la CIA en numerosos Golpes de Estado en países sudamericanos así como la franca intervención estadounidense en diversos países del mundo donde líderes políticos fueron asesinados para conciliar las políticas expansionistas y de interés estratégico americanos e infinidad de otros delitos de escala internacional cometidos por administraciones estadounidenses, que han quedado al descubierto recientemente, en virtud a los miles de archivos de la propia CIA, desclasificados después de veinte años de estricto secreto.

Sin hablar, de los más recientemente hechos relacionados por las incursiones americanas y la participación de algunos otros países, sus crédulos socios, en el Golfo Pérsico y luego las acciones bélicas contra Pakistán, Afganistan e Irak, con el único propósito de agenciarse con el petróleo, bajo la escusa defendida expresamente por el Presidente Bush, de la existencia en este último país de armas atómicas.

Seguro que los lectores recordarán el paradigma de esta guerra donde sin embargo los atacantes, tropas especiales de USA, Inglaterra, Australia, España, Dinamarca, Polonia y otros estados, usaron todo tipo de armas letales de exterminio masivo, de uso expresamente prohibido por todas las convenciones internacionales, para seguidamente utilizar, al amparo de oscuras reglas militares, genocidios y asesinatos selectivos de mandos militares y autoridades de gobierno del eventual “enemigo”, usándose, tal cual se hace en Israel hoy día contra el pueblo palestino, una tecnología de punta que permite ubicar el blanco en medio de una ciudad, no dudándose en dirigir un poder de fuego que devasta y pulveriza todo en derredor en un área superior a un kilómetro de diámetro donde no queda piedra sobre piedra, con el efecto de pérdida de vidas inocentes que son además víctimas civiles asesinadas a sangre fía premeditadamente por expresas órdenes de estos “estrategas”, que también, a no dudarlo, tendrán que ser juzgados algún día como criminales de guerra.

No olvidemos que no existía en Irak armas de tecnología atómica de destrucción masiva y que por lo tanto la excusa que justificaba la invasión era falsa, en esencia, solo “otra teoría conspirativa” pero urdida desde el interior del gobierno y bajo la complicidad de la agencia americana de inteligencia como ha quedado total y absolutamente demostrado, sin que hasta el momento nadie haya desmentido este aserto.

Solo deseo destacar que toda esta tragedia, como suele ocurrir en nuestros tiempos, ha sido prácticamente olvidada por la opinión pública, que otra vez, se ha sumergido en ese cómodo olvido, mezcla de irresponsabilidad y banalidad que busca rápidamente excusas y nuevos focos distractivos para justificar su inacción.

La cruda realidad es que esta barbarie bélica desatada contra un pueblo, esta nueva aventura de un presidente americano a todas luces poco inteligente y de antecedentes de dudosa reputación moral y cívica, le ha costado a Irak cerca de un millón de muertos, la pérdida de su estilo de vida, la confrontación interna y el desquiciamiento social, económico y moral de toda una generación, al verse involucrados en una invasión sangrienta, ocupación ilegítima de su territorio y ver vulneradas hasta la saciedad sus costumbres ancestrales y religiosas,
suplicio que aún no finaliza, sin olvidar la vergonzosa y vengativa muerte de Saddam Husein, otro crimen de lesa humanidad que debe sumarse en el día en que se enjuicie a los autores intelectuales y materiales de este baño de sangre de los tiempos modernos.

Estos ataques irracionales, así como los planes de invasión, fueron un día también teorías conspirativas negadas en todos los niveles.

Enunciábamos en nuestro artículo anterior EL ENTETANIMIENTO NOS TIENE HASTA EL CUELLO, que cada vez existe más gente en el mundo que cree firmemente en que hay en marcha un plan siniestro para ir preparando el advenimiento de un gobierno planetario cuya sustentación será recoger las demandas del sector de la población mundial más desarrollado, sea intelectual, comercial o económico. Tal Nuevo Orden, sustenta la tesis que solo el 20 por ciento de la población ha alcanzado un nivel civilizado interesante desarrollándose y capacitándose al extremo que todo el poder y la riqueza se encuentra en sus manos. El otro 80 por ciento restante es solo "chimuchina", material fácilmente desechable que no cumple roles importantes en el servicio de la sociedad humana del futuro, que incluso puede tornarse peligroso al no querer aceptar las nuevas reglas y que por ende es incluso prescindible.

Esta planificación tendría la clara orientación de ir avanzando en la conquista de los últimos baluartes y recursos de riqueza y poder existentes que no obran en poder de este 20 por ciento, consistentes en fuentes energéticas, alimentarias y de agua de todo el orbe y también en ir eliminando en distintas áreas el material humano indeseable.

En el artículo citado nos deteníamos en algunas reflexiones sobre las extrañas pandemias que con gran propaganda preventiva de las organizaciones internacionales de la salud y de algunos gobiernos, que anunciaban millones de muertos en el mundo, condujeron a un clima de temor y depresión a gran parte de la humanidad, las cuales en su mayoría no resultaron un peligro severo, pero que no obstante sirvieron para que ciertos laboratorios comprometidos con poderosos personajes de la banca y la política internacional, promocionaran y vendieran a un ansioso público, vacunas que según serios estudios posteriores son absolutamente inicuas y no tienen absolutamente ninguna capacidad de detener los virulentos ataques de las pandemias anunciadas y que por el contrario podrían ser eventualmente peligrosas para la salud.

A este respecto, en los dos últimos meses, Internet le ha dado cada vez más covertura a la campaña antivacunas liderada por el catedrático Jean-Jacques Crèvecœur, quién desde septiembre de este año ha difundido cuatro comunicados alertando al mundo. Allí formula sus dudas bajo el título de Llamado a todos los humanos que quieren seguir siéndolo.

Jean-Jacques Crèvecœur tiene un postgrado en física cuántica teórica (Universidad de Namur, Bélgica), obtuvo una mención honorífica por la mejor tesis en física en 1984 en Bélgica, un premio y una beca para realizar un doctorado en física cuántica.
Autor de varios libros, tiene también una formación en el área de administración de empresas.
Es así mismo filósofo, y se especializado en el estudio crítico del funcionamiento de la ciencia, especialmente la epistemología de la medicina.

Respecto a sus duras y públicas críticas relativas al negociado de las vacunas y la salud de la población, explica:

"Si hoy estoy luchando (ad honorem y a tiempo completo) con el asunto de la gripe H1N1, es porque percibo todos los síntomas de la puesta en marcha de una dictadura a escala mundial, con la complicidad del complejo militar-político-farmaceútico. La tragedia, de todo esto, es que mientras más estudio este archivo, más encuentro pruebas de que estamos realmente en presencia de un complot que lleva años de organizado por una élite mundial. Sin embargo, yo no soy adepto de teoría alguna, ¡y mucho menos la del Gran Complot! Pienso por mí mismo (cualidad escasa en el siglo 21) y no pertenezco a ninguna religión, ningún movimiento sindical o social, ninguna secta, ninguna sociedad secreta ni ninguna logia.

PREGUNTAS INCOMODAS SOBRE LAS VACUNAS Y LA GRIPE H1N1:
http://trinityatierra.wordpress.com/2009/09/25/preguntas-incomodas-sobre-las-vacunas-y-la-gripe-a/

¿Por qué a primeros de febrero 2009, Madame Bachelot (ministra de salud de Francia) pidió a un grupo de expertos en leyes constitucionales que le informaran sobre una importante cuestión? Ésta: «La imposición de un plan de vacunación a toda la población ¿sería ilegal y anticonstitucional?» Los expertos la tranquilizaron indicándole que una situación excepcional y un estado de urgencia sanitaria ¡justificaría ampliamente que se suprimieran todas las libertades individuales!

¿Por qué la Organización Mundial de la Salud modificó el 27 de abril 2009 su definición de pandemia? Hasta entonces, para declarar una pandemia ¡las condiciones eran mucho más estrictas! Ahora, ¡basta que la enfermedad sea identificada en dos países de una misma zona OMS!

¿Cómo es que la patente de la vacuna contra la gripe porcina (H1N1) se presentó en el organismo competente en 2007? (mucho antes de la reaparición del virus, ya desaparecido después de la famosa epidemia de gripe española de 1918)

¿No es mucha casualidad que el presidente Sarkozy tuviera la intuición de firmar un contrato para invertir en la construcción de una fábrica para producir vacunas contra la gripe, por un montante de 100 millones de euros, el 9 de marzo de 2009? ¡Y adivinen dónde! En Méjico, ¡precisamente donde nació el foco de la pandemia!

¿Por qué ningún medio de comunicación o experto científico recuerda que la gripe común mata cada año entre 250.000 y 500.000 personas, o sea, más de 1.000 muertos al día? (son cifras oficiales de la propia OMS)

¿Por qué todos los medios de comunicación del mundo entero repiten día tras día que el número de víctimas causado por el virus de la gripe A (H1N1) va a ser una auténtica hecatombe, cuando los hechos demuestran que se trata de una gripe sencilla (menos grave que la gripe estacional corriente) que no ha causado más que 2.000 muertos en más de cinco meses? ¡La gripe común habrá causado, entretanto, unos 200.000 muertos!

¿Por qué, a pesar de esas cifras de mortalidad insignificantes (2.000 en lugar de 200.000) la mayor parte de los países del planeta han hecho unos pedidos descomunales, de centenares de millones de dosis de vacunas, desde el mes de junio 2009?
En otras palabras, ¿por qué se ponen en marcha unas medidas excepcionales este año cuando resulta que la gripe es menos virulenta que otros años? ¿Qué es lo que, ateniéndose a los hechos, justifica tales decisiones, cuando no hay nada de excepcional?

¿Por qué se han instalado en Estados Unidos más de 800 campos de concentración durante estos últimos años? (Por ahora están vacíos) ¿Por qué están gestionados por la FEMA (Federal Emergency Management Agency), que es el organismo que interviene cuando hay grandes catástrofes en el territorio (como cuando el ciclón Katrina)?

¿Por qué se encuentran almacenados centenares de miles de féretros en todos los estados norteamericanos? ¿Y por qué se han excavado fosas comunes en todos los distritos?

¿Por qué 600 neurólogos británicos recibieron el 29 de julio 2009 una carta confidencial de Health Protection Agency (HPA) (Agencia para la Protección de la Salud) invitándoles a estar especialmente atentos a un posible recrudecimiento del síndrome de Guillain Barré (enfermedad neurológica degenerativa gravísima desencadenada casi siempre por la vacuna)? ¿Y por qué esa misma agencia no ha prevenido al público que va a «beneficiarse» de la campaña de vacunación?

¿Cómo es que el 5 de marzo 2009, la firma Baxter contaminó 72 kg de material para la elaboración de las vacunas, mezclando virus H5N1 (de gripe aviar) y H3N2 (de gripe común), antes de enviarlos a seis países, cuando los procedimientos de seguridad en ese tipo de laboratorios hacen que ese accidente resulte absolutamente imposible? Imposible salvo si el acto es voluntario… Esto me lo ha confirmado un doctor en biología.

¿Por qué no nos dicen que la vacuna contra la gripe, desde que existe (hace 40 años) nunca ha tenido un impacto positivo sobre la incidencia de esa enfermedad, sino todo lo contrario? Un estudio internacional ha demostrado que los vacunados contraen la gripe más a menudo que los no vacunados.

¿Por qué se nos esconde que las personas que murieron en 1918 fueron precisamente las que se vacunaron contra la gripe española, y no los que no se vacunaron? ¿No querría esto decir que murieron a causa de la vacuna, no de la gripe?
Si las vacunas tienen tan pocos efectos secundarios, ¿cómo explican las autoridades sanitarias que el número de personas afectadas de esclerosis en placas, en Francia, haya pasado de 25.000 a 85.000 tras la campaña de vacunación contra la hepatitis B?

¿Por qué se nos oculta que todas las epidemias del siglo XX han sido desencadenadas por campañas previas de vacunación?
¿Por qué se autoriza poner en la vacuna contra la gripe H1N1 un coadyuvante como el escualeno (en una proporción un millón de veces mayor ―he verificado los cálculos, ¡no me lo podía creer!) cuando la Cámara de Representantes lo reconoció explícitamente responsable del síndrome de la primera guerra del Golfo, que enfermó a 180.000 soldados (el 25 %) a consecuencia de la vacuna contra el ántrax? ¡Obsérvese que el escualeno fue prohibido por un juez federal en 2004!

¿Por qué los primeros colectivos seleccionados para las vacunaciones son las mujeres embarazadas y los niños, cuando normalmente se selecciona a las personas ancianas? Al parecer, ellos tienen memoria inmunitaria de la gripe española de 1918!!!
¿Por qué los procedimientos de vacunación obligatoria serán confiados no a los médicos, sino a estudiantes voluntarios y a militares?

¿Por qué el 50 % de los médicos ingleses dicen que no se vacunarán con la nueva vacuna porque no confían en el procedimiento de preparación?

¿Por qué se presenta el Tamiflu como un antiviral eficaz cuando todas las campañas de utilización de ese producto han resultado ser catastróficamente ineficaces? Además, ese medicamento provoca numerosos desórdenes psicológicos y neurológicos, ¡llegando incluso a inducir al suicidio en numerosos individuos que lo han tomado!

¿Por qué las autoridades sanitarias, que se supone velan por nuestro bienestar y protección, autorizan que un nuevo tipo de vacuna (son sus palabras) sea probada directamente en centenares de millones de conejillos de indias (es decir, nosotros) sin que sean respetados los protocolos normales de «puesta en el mercado» y sin ninguna garantía de inocuidad de la susodicha vacuna?

¿Por qué la secretaria de salud de EU, Katleen Sebelius, acaba de firmar un decreto dándole completa inmunidad jurídica a los fabricantes de vacunas contra la gripe A-H1N1 en caso de demandas (por parte de víctimas de las vacunas, ya sea por efectos secundarios indeseables, o por causar la muerte)? ¿No se parece furiosamente a una “license to kill”?

¡Contesto la pregunta, quién está tras todo ésto!

La instauración de un nuevo orden mundial, con un gobierno único y dictatorial, ¿han oído hablar de esto? ¿No? Pues tienen unas cuantas décadas de atraso en su información. Lamento el golpe para algunos, pero ahora sí estamos en ese punto. Todo está en su lugar. Sólo hacía falta el pretexto para aplicar las leyes marciales, ¡y listo! Y ese pretexto es una pandemia mediática que precipitará al público hacia vacunas -que creerán salvadoras, cuando ¡ésta es el arma bacteriológica que los matará! Pero como nosotros pensaremos que la culpa es del virus que está mutando, más individuos aún se tirarán de cabeza hacia el arma fatal.

Lo repito. Esta vacuna contra la gripe no tiene nada que ver con las vacunas que hemos visto hasta aquí: es un arma fabricada con la complicidad de los laboratorios.

Usted no tiene nada que temer del virus H1N1 (muy contagioso, poco viruleno). Australia, saliendo del invierno, saca las cuentas: lea esto. Hubo pocas muertes (88 en una población de 20 millones)… porque no tenían vacuna.

Pero Jean-Jacques Crèvecœur no es la única autoridad de la salud que emite tan sumario juicio. Recogemos otra información del último número de la prestigiosa revista española Discovery Salud:
Discovery DSALUD publica un DEMOLEDOR INFORME SOBRE LA GRIPE A.

“Si la credibilidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) estadounidense, la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA), los ministerios de Sanidad y las grandes multinacionales farmacéuticas sigue intacta tras el esperpento de la gripe A, es que el grado de alienación de la sociedad ha alcanzado límites inauditos. Porque lo que está sucediendo con la presunta pandemia que se achaca al A-N1H1 es sencillamente nauseabundo”, afirma Campoy en el Editorial de este número especial.

“Hay numerosos trabajos científicos, algunos de los cuales los citamos en el informe que acabamos de publicar, según los cuales las vacunas, a causa fundamentalmente de las sustancias adyuvantes que llevan, pueden provocar autismo, síndrome de Guillain-Barré, lupus eritematoso sistémico, esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, artritis, fibromialgia, fatiga crónica, úlceras, mareos, debilidad, pérdida de memoria, convulsiones, cambios de humor, problemas neuropsiquiátricos, diarrea crónica, sudoración nocturna, adenopatías, erupciones, dolores de cabeza crónicos y muchas otras patologías, Pero de eso nadie habla.
“Nadie habla de ello –seguiría diciéndonos- pero resulta que la cepa del virus A-N1H1 produce entre un 30% y un 50% menos ingrediente activo del esperado así que para resolver la falta de materia prima, dados los cientos de millones de vacunas que quieren vender los laboratorios, están usando sustancias que aumenten la respuesta inmune del organismo obviando que muchas son altamente tóxicas. En suma, para producir más y reducir costes usan adyuvantes y así necesitan diez veces menos cantidad de antígeno por dosis. Solo que las mismas pueden causar fuertes reacciones adversas”.


“La sociedad tiene derecho a saber que lo que está pasando en España con la gripe A -agregaría Campoy a MEDNEWS- porque hace tres años nuestro Ministerio de Sanidad aprobó una norma, la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, que en su artículo 24, punto 5, establece que “la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios podrá autorizar temporalmente la distribución de medicamentos no autorizados, en respuesta a la propagación supuesta o confirmada de un agente patógeno o químico, toxina o radiación nuclear capaz de causar daños. En estas circunstancias, si se hubiere recomendado o impuesto por la autoridad competente el uso de medicamentos en indicaciones no autorizadas o de medicamentos no autorizados, los titulares de la autorización y demás profesionales que intervengan en el proceso estarían exentos de responsabilidad civil o administrativa por todas las consecuencias derivadas de la utilización del medicamento salvo por los daños causados por productos defectuosos”.
Es decir, se han autoconcedido patente de corso a nivel jurídico. Algo inconcebible en una democracia.

Antonio Campoy, director de la revista Discovery DSALUD y actual presidente de la World Association for Cancer Research (WACR)

viernes, 30 de octubre de 2009

El Entetanimiento nos tiene hasta el cuello.



¡Qué falta de respeto, ¡Qué qué atropello a la razón! ¡Cualquiera es un señor! ¡Cualquiera es un ladrón! Discépolo.

Quién nos diría que el prolífico compositor argentino Enrique Santos Discépolo, actor, guionista de obras de teatro, compositor de tangos, cineasta de nota, autor de piezas inmortales como“esta noche me emborracho”, “malevaje”, “Yira Yira”, “soy un arlequín”, quien definió al tango como “un pensamiento triste que se baila”, iba con el tiempo a ser también futurólogo, visionario y profeta, dejándonos como doctrina su entrañable pieza “Cambalache”, donde sus artes adivinatorias, con su aderezo de descarnado lunfardo social, chorrean en cada rima dulzona y maleva, axiomas de la sabiduría popular de su tiempo.

Sin saberlo, cuando escribió en 1935 la letra y música de Cambalache, se estaba adelantando en sesenta años al revolucionario y siniestro concepto del Entetanimiento, (Tittytainment en inglés), una especie de entretenimiento mediocre y vulgar, palabra intermedia entre entontamiento y entretenimiento, pergeñada solo en 1995 por el politológo norteamericano de nombre ruso Zbigniew Brzezinski, que viene a ser un cóctel de varios otros conceptos, como la utilización de propaganda tendenciosa y populista, elementos de sicología de las masas, verdades a medias, doctrinas consagradas como autos de fe y divertimentos masivos como el fútbol, la tauromaquía, farándula, conciertos musicales, vida de famosos y otras niñerías que tienen el poder de ocupar el tiempo de la gente.

Todo ello, bazofia intelectual destinada a nutrir la vida del ser humano medio, para mantenerle convenientemente sedado, siempre ansioso y sobre todo servil ante los dictados de los todopoderosos, de la curia, de los expoliadores y negociantes mercenarios que constituyen los poderes fácticos de una minoría privilegiada que manipula, como si de marionetas se tratase, los hilos de las vidas y circunstancias de la mayoría de la raza humana, plataforma en que, -como sucede-, los simples mortales observamos atónitos las tremendas injusticias y salvajadas que ocurren en el mundo, sin vernos obligados a sentir remordimientos o sentimientos de culpa por permanecer al margen, ser cómplices involuntarios u observadores obsecuentes.
¡Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé!
En el quinientos seis y en el dos mil también!

¿Acaso el ciudadano común ignora los reiterados informes de la ONU, que nos dicen que cada día mueren 4.500 niños en el mundo por falta de agua potable o saneamiento y que hay todavía otros mil cien millones de personas que no tienen acceso al agua. Y más aún, que existen unos 2.600 millones de personas que carecen de retretes, letrinas o algún tipo de canalización..?


¿Es un secreto que todos los días muere población civil en los salvajes ataques de las fuerzas israelitas sobre territorios palestinos, lo que recibe la repulsa de la mayoría de la gente y de los organismos internacionales?
¿Qué cada 3,6 segundos un niño muere de hambre, tras una agonía inimaginable y donde es evidente que nadie mueve un dedo para evitarlo, todo esto cuando la estadística nos dice que se produce más del doble del alimento necesario para alimentar al 100% de la población del planeta?

¿O tal vez alguien carece de información respecto de las amenazas del cambio climático que precisa acciones inmediatas de todos los gobiernos del mundo..? Y así , decenas de temas que producen sufrimiento, menoscabo o muerte de cientos de miles de personas, donde nosotros, esa mayoría espesa y municipal que se mueve como un rebaño, solo nos encojemos de hombros y a lo sumo comentamos:“¿Qué podemos hacer nosotros?” “Esto escapa a nuestros medios . “Así está hecho el mundo”. “Dios sabe por que lo hace”. Pobre gente". “Ese no es mi negocio”.

¡Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor..!
¡Ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador!
¡Todo es igual! ¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro que un gran profesor!

No, la gente no ignora ninguno de estos aspectos porque la información es hoy día planetaria.

Como decíamos, el vocablo Entetanimiento fue acuñado en 1995 por el ideólogo neoliberal Zbigniew Brzezinski, miembro de la Comisión Trilateral, (una organización internacional privada fundada en 1973 por David Rockefeller, establecida para fomentar una mayor cooperación entre Norteamérica, Europa, y Japón) y consejero del ex-presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, durante la celebración del primer “Statte of The World Forum” en el Hotel Fairmont de la ciudad de San Francisco.

El objetivo de este encuentro a puertas cerradas constituido por 500 líderes mundiales, gobernantes, economistas, empresarios e intelectuales, muchos de los cuales llegaron bajo el más estricto secreto, entre ellos, Mijail Gorbachov, George Bush, Margaret Thatcher, Vaclav Havel, Bill Gates,Ted Turner, era determinar el estado del mundo, ante la constatación de que sólo un 20 por ciento de la población mundial será -en el siglo XXI- necesario para el sostenimiento del aparato económico del planeta. El 80 % restante se convierte en un lastre inútil al que hay que tener controlado y dirigido de alguna forma para que no se convierta en hostil. Es decir, allí se anticipó una herramienta de control de la población y una estrategia de entretenimiento forzado que tenía que convertirse en un verdadero alimento para las masas, para mantener su buen humor cuando poco a poco no dispongan de trabajo ni de oportunidades ciertas de progreso personal.

Ahí tenemos como claro ejemplo el de las últimas pandemias que aterrorizaron a la gente. En 1985 se declaró como pandemia la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob conocida como de “las vacas locas”, que no resultó ser tal. Luego vino el Síndrome Agudo respiratorio Severo (SARS, neumonía asiática) por la que OMS declaró alerta mundial en 2003, la que también se desinfló.
A continuación tuvimos la gripe aviaria en el 2003 cuya anunciada letalidad mantuvo al mundo en vilo hasta el 2005. Luego vino la gripe A (H1N1), también conocida como gripe porcina, que aún aterroriza diversas regiones. En casi todas ellas hubo veladas denuncias de ser experimentos médicos de grandes laboratorios que provocaron tales cepas artificialmente. Ninguna de estas tan cacareadas pandemias produjo una mortalidad espectacular que superase los fallecimientos normales que ocurren cada año con el resfrío común, diarreas, sarampión, dengue, neumonia u otras, y sin embargo, nadie hace escándalo al respecto.

En el mundo mueren cada año dos millones de niños por diarrea, lo que podría evitarse si hubiera en esas áreas un simple suero oral cuyo costo no supera los 25 centavos de dólar. Otros diez millones de personas mueren cada año de enfermedades curables como el sarampión y las que mencionábamos, pero ello no es divulgado suficientemente y no se declaran pandemias. La gripe aviar, que como todos recordamos fue anunciada como las mas letal del siglo solo provocó la muerte de 250 personas en todo el mundo en 10 años.
¿No trae esto a la memoria el temita del entetanimento?

La famosa farmacéutica Roche con su producto estrella “apto para cualquier tipo de pandemias y a solo 50 dólares la cajita”, Tamiflú, vendió millones de dosis a los países asiáticos y a todo gobierno existente en el mundo que tuvo dinero para comprar. Aunque nunca se estableció que este fuera realmente eficaz para la gripe aviar y luego para la de los cerdos, solo el gobierno británico compró 14 millones de dosis para prevenir a su población. Para que decir sus socios del Commonwealth.
Los Laboratorios Roche y Relenza, las dos más grandes empresas dedicadas a los antivirales obtuvieron miles de millones de dólares en ganancias con estas falsas pandemias.

De paso, esta preocupación mundial por la salud familiar hacía olvidar las crisis políticas y escándalos gubernamentales de los países más poderosos del Orbe, en el Medio Oriente, Afganistán, los asesinatos masivos de la zona de Gaza, la guerra del petróleo contra Irak, las torturas de Guantánamo…

La administración Bush lideró la campaña de advertencia de estas pandemias utilizando todos los foros mundiales a su disposición para prevenir a los pueblos amigos para que se tomaran precauciones sobre tan terribles flagelos. Pero finalmente una hilacha de toda la trama quedó al descubierto. La empresa norteamericana Gilead Sciences era la que distribuía y tenía patentado el Tamiflú. Curiosamente el principal accionista de esta empresa, vale decir su propietario, era nada menos que un conocido personaje gubernamental del gobierno americano, durante más de diez años considerado como uno de los hombres de más poder en el orbe, Donald Rumsfeld, en ese momento Secretario de Defensa de George Bush, el artífice de casi todas las últimas conflagraciones bélicas americanas e ideólogo de la invasión a Irak.

¡Dale nomás! ¡Dale que va! ¡Que allá en el horno nos vamo a encontrar!
¡No pienses más, sentate a un lao que a nadie importa si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura noche y día, como un buey,
Que el que vive de los otros, que el que mata o el que cura, o está fuera de la ley.

Algunos dicen que ésta, es una más de las llamadas teorías de la conspiración de sectores radicales que ven en el Entetanimiento la propaganda que las élites neoliberales suministran a la población de los países democráticos para que no protesten y toleren sin rechistar políticas que les perjudican y empobrecen el mundo.

Pero nada es más cierto que la mayor parte del dinero y el poder esta radicado en solo el diez por ciento de una elite privilegiada que posee el 80% de la riqueza mundial y que el otro 90% del resto de la humanidad debe conformarse con sacarle mendrugos al 20% sobrante para poder sobrevivir. Bajo esa perspectiva el concepto Entetanimiento es una medida absolutamente lógica de los poderosos, para cautelar que este estado de cosas nunca cambie y que las masas hambrientas, ataquen sus comercios y propiedades, como ha ocurrido ya en algunos países europeos y los despojen de sus bienes.

¡Cualquiera en un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!

Hitler, en su libro “Mi Lucha”, escribió: “A través de una propaganda constante y astuta se puede hacer que la gente vea el paraíso como si fuera el infierno y viceversa, que considere la forma de vida más miserable como el propio cielo”.Por su parte David Rokefeller, considerado como uno de los hombres más ricos de la tierra afirmaba que: “La forma de hacer dinero consiste en comprar cuando la sangre corre por las calles”

Siglo veinte, cambalache problemático y febril!
El que no llora no mama, y el que no afana es un gil.

El Entetanimiento no es un tema cualquiera ni existe solo en el los últimos decenios. Estaba latente en todas las sociedades y no es otra cosa que el pan y el circo que daban los Césares al pueblo para distraerlos de los manejos del estado, pero ahora ha sido institucionalizado por los grupos de poder y no solo eso, sino que ya se ha pasado a la acción y eso es lo que nos cuenta Gabriel Sala, licenciado en derecho y escritor español que en su primer ensayo nos ha entregado esta denuncia impactante que ha sido recogida en todas las latitudes.

Su libro, titulado Panfleto contra la estupidez contemporánea, contesta una serie de interrogantes que muchos científicos e intelectuales han señalado acerca, de cómo no se hacen mayores esfuerzos para detener urgentes problemas ecológicos como la pérdida de la biodiversidad, la disminución de nuestros bosques y la desaparición de especies marinas, el calentamiento global o el agujero en la capa de ozono y si hay interés efectivamente en los líderes mundiales de hacer esfuerzos reales para detener la catástrofe que parece inminente, y hasta dónde llegará el planeta tierra si se siguen los dictados de los garúes noliberales que controlan los centros de poder de las instituciones financieras y comerciales internacionales ,que son dóciles a unos pocos países dueños de estos capitales.

Para completar esta información me permití recoger de la página “Solodelibros”, la laboriosa felicidad de la lectura, el inteligente comentario de la Sra.Castro, que a este respecto opina:

"Este “Panfleto contra la estupidez contemporánea”, que Gabriel Sala ha pergeñado con veracidad y vehemencia, debería ser lectura obligada para todos los que vivimos en la actualidad en esas democracias occidentales de las que tan orgullosos nos sentimos y que deseamos imponer como modelo al resto del planeta.

Este libro pretende ser una invitación a reflexionar sobre una realidad sombría que el autor presenta de manera descarnada ante nuestros ojos. De manera somera, sin detenerse demasiado en las causas, aunque apuntándolas brevemente, Gabriel Sala dibuja ante nuestros ojos un panorama que todos conocemos ya sobradamente: la pobreza, que condena al hambre, a una vida sin esperanza y a la muerte a miles de personas; frente a una riqueza que cada vez se concentra en menos manos y más sucias, obtenida de forma espuria precisamente gracias a la explotación de los mismos a los que se condena a la miseria. Y como colofón, la pérdida paulatina pero incesante de las libertades y del estado de bienestar que una vez existieron en las sociedades democráticas.

Planteada esta realidad, que no por conocida deja de ser francamente espeluznante, lo que el autor del panfleto se pregunta es, precisamente, cómo esas situaciones han devenido cotidianas sin que los individuos que integran dichas sociedades se escandalicen, pidan explicaciones a quienes tiene autoridad para enmendarlas o tan siquiera se planteen de qué son resultado."


¡Da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón!
¡Que falta de respeto que atropello a la razón!

Seguidamente agrego significativos fragmentos del Panfleto contra la estupidez contemporánea de su autor Gabriel Sala.

"El entetanimiento pretende convencer al individuo de que la situación económica y social mundial contemporánea es inevitable, que deriva directamente de la naturaleza de las cosas y que no ha sido una creación artificial y voluntaria de aquellos que se benefician de la misma. El entetanimiento persigue convencer al individuo de que no hay alternativa posible y de que, sobre todo, él, el individuo, no puede hacer nada al respecto, no puede hacer nada para cambiar la situación; con lo que lo más adecuado y razonable es sentarse ante la televisión, ganar dinero, consumir y no cuestionarse nada."
"Existen muchos tipos de entetanimiento. Desde el más burdo y degenerado, hecho por y para degenerados, como determinados programas de televisión (que no son otra cosa que pornografía emocional), hasta los pretendidos debates de intelectuales y políticos en los que se simula independencia y objetividad pero sólo se muestra servilismo y vil dependencia del adinerado y del poderoso; por no mencionar las presuntamente divertidas crónicas periodísticas de escritorzuelos de tres al cuatro que se consideran a sí mismos intelectuales valiosos, pero que son incapaces del menor compromiso y se limitan a halagar el ego de los lectores y difundir los mitos imbéciles que perpetúan en el poder a otros imbéciles, de quienes esperan recibir una recompensa en su momento."
"El entetanimiento es el método que se ha revelado más eficaz para ocultar una realidad cada vez más insoportable que pugna por abrirse camino en las conciencias de todos aquellos seres humanos que conservan algo de dignidad, de respeto por sí mismos y de amor por la humanidad. El entetanimiento como forma de control de los individuos, y de perpetuación de una serie de paradigmas que los someten en beneficio de unos pocos, es un método que se ha ido puliendo a lo largo del siglo pasado y que hoy, en los inicios del siglo XXI, ha alcanzado una sólida y saludable madurez."


domingo, 25 de octubre de 2009

Hermes Trismegisto, el Tres Veces Grande.


“Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba”. Hermes Trismegisto.

Cuando se incursiona en la búsqueda de antecedentes de determinados personajes que han marcado presencia en la historia universal, es frecuente encontrar que en todas las épocas, inclusive en las más pretéritas, han existido sujetos adelantados a su tiempo, con teorías muy potentes que han señalado el camino a sus contemporáneos.
Lo increíble de esta constatación, es que estos iluminados nacidos en una sociedad escasamente desarrollada, manejaron conocimientos de alto nivel, para cuya formulación se precisaba, como ocurre hoy en día, contar con una visión cosmogónica de la sociedad mundial, que en aquellos tiempos, -La Era Pre Faraónica-, tal vez más de cinco mil años atrás, no era posible.

Es el caso del egipcio Hermes Trismegisto, quizá el personaje más enigmático y controvertido de toda la historia de la humanidad, -que no es poco decir-, cuya leyenda y escritos ocultistas, mágicos y alquimistas, así como la formulación de sus teorías metafísicas, se anticiparon y dieron metodología creacionista a todas las religiones conocidas y que según la mayoría de sus estudiosos, constituye no solo la base ideológica de todas las existentes sino de las ciencias, tanto así, que según dice Platón, fue además quien descubrió los números, la geometría, la astronomía y las letras y para algunos pensadores medievales, el profeta pagano que anunció el advenimiento del cristianismo.
"Hermes -dice Lactancio- ha descubierto, no sé cómo, casi toda la verdad". Se le consideraba como una especie de revelador inspirado y sus escritos pasaban por monumentos auténticos de la antigua teología de los egipcios. Esta opinión fue aceptada por Marsilio Ficino y otros eruditos del Renacimiento que tradujeron o comentaron los libros herméticos. Estos creyeron encontrar en ellos la fuente original de las iniciaciones órficas, de la filosofía de Pitágoras y de Platón.

Cuando nos adentramos en el estudio de las creencias egipcias, estas expresan que los dioses habían gobernado el Antiguo Egipto antes que los faraones, civilizándolos con sus enseñanzas. En ellas, el dios egipcio Tot, en el que identifica a Trimegistus, era el dios de la sabiduría y el patrón de los magos. También era el guardián y escribiente de los registros que contenían el conocimiento de los Dioses. Más tarde, varias de las características de Tot se asociarían al Hermes de la mitología helenística. A la identificación entre Tot y Hermes en la figura de Hermes Trismegisto, ha de añadirse otra posterior de carácter esotérico, por la que éste es también Abraham, el patriarca hebreo, que habría comenzado dos tradiciones: una solar, pública, recogida en el Antiguo Testamento y otra privada, trasmitida de maestro a discípulo, accesible en el Corpus Hermeticum, de su creación.

Otros autores sin embargo, señalan que Hermes, fue contemporáneo de Abraham y llegó a ser el maestro que lo instruyó e inició en los misterios de la más alta Magia Sacerdotal. La obra de Hermes, cuyo legado obtuvo por inspiración divina, era materia de consulta obligada, para todo aspirante a adentrarse en los misterios espirituales. Se le atribuye a éstos, la constancia y evidencia del legado de Hermes de sus inventos musicales; los ejercicios preliminares para la práctica del Hata Yoga; principios de la Aritmética; sus tratados de medicina a través del arte sagrado de la alquimia; el arte del manejo de los metales; la Lira de tres cuerdas; las ceremonias de culto a Dios; estudios de Astronomía; la escritura, grabado y muchas otras habilidades.
Su identidad verdadera, si es que la tiene, se pierde en la noche de los tiempos, con una data mucho antes del tiempo de Moisés, siendo mencionado primordialmente en la literatura ocultista como un sabio que trabajó en la alquimia y en el desarrollo de un sistema de creencias metafísicas que después constituyeron la hermética. El nombre de Hermes Trismegisto es de origen griego y significa "Hermes, el Tres Veces Grande", y en latin, según Salomón : “Mercurio, Tres Veces Grande”.

No faltan quienes creen, como ocurre con las leyendas y escritos de la Biblia, que el nombre de Hermes Trismegisto no designa personalidad individual alguna, sino un conjunto de enseñanzas elaboradas en Egipto y enriquecidas a lo largo del tiempo.
En el mundo del esoterismo, se sostiene que Hermes Trismegisto fue uno de esos grandes maestros espirituales que descendiendo de esferas superiores, se encarnaron en la humanidad para guiarla. Sus enseñanzas pasaron de Egipto a Grecia y los griegos se encargaron, como en tantas otras ramas del saber, de conservarlas y transmitirlas.
Los misterios órficos y eleusinos, los pitagóricos, los filósofos presocráticos y Platón, fueron el vehículo fundamental de dicha transmisión, que también se realizó en parte a través del teatro griego. Posteriormente los neoplatónicos y sobre todo, los gnósticos, difundieron este saber en el mundo romano y en el cristianismo primitivo por un lado, y por otro, sirvieron de base para su posterior propagación entre los árabes.


Existe un acuerdo unánime en que la sabiduría de los faraones, cuyo exponente máximo es el cuerpo de doctrina atribuido a Hermes Trismegisto, fue brillante depositaria de las enseñanzas de la más pura tradición antigua. Unos opinan que los egipcios heredaron directamente este saber de los Atlantes quienes, tras la destrucción de su continente, hicieron un alto a orillas del Nilo en su éxodo solar hacia el Himalaya. Son en efecto sorprendentes las similitudes entre las manifestaciones externas de la cultura egipcia y las culturas latinoamericanas precolombinas (pirámides, momias, motivos ornamentales, etc.). Otros consideran sin embargo que los padres del saber egipcio fueron los hindús y los caldeos y que Egipto fue una etapa del reflujo hacia el Oeste a partir del Himalaya.

De los libros de Hermes, el “Tres veces Grande”, procedentes del país del Nilo, han quedado muy pocos datos y escasos originales dignos de auténtica fe. Según antiguas crónicas, en la famosa Biblioteca de Alejandría, durante el reinado de la última dinastía de los Tolomeos, se guardaban de Hermes, el más sabio maestro de la antigüedad, 42 libros esotéricos que resumían toda la sabiduría de las edades.

Más, después de la inmensa catástrofe que significó el gran incendio que asoló dicha Biblioteca a raíz del desembarco de la armada romana de Julio César en el puerto de Alejandría, no se pudo recuperar sino algunos fragmentos que se suponen son derivados de fieles traducciones griegas efectuadas por escribas y eruditos por encargo de los faraones Tolomeos.

Ellos son “El Pymander”, “El Kybalión”, ciertos libros de poemas sueltos y “El Libro a la Salida de la Luz del Día”, más conocido como “Libro de los Muertos”, por haberse encontrado ejemplares de él dentro del sarcófago de las momias de algunos destacados egipcios. Algunos fragmentos sueltos proceden de citas de las que fueron depositarias diversas escuelas de la época: gnósticas, teosóficas, platónicas, herméticas o eclécticas, acogidas en Alejandría y más tarde agrupadas e interpretadas bajo el título genérico de “Libros de Toth-Hermes”.

Tales libros de Toth circularon profusamente durante el período de dominación romana por los continentes de África, Europa y Asia cercana, bajo el lema de “Corpus-Herméticum” en traducción latina, la que unida a la griega, a otras de procedencia árabe y a las egipcias en lengua popular, son los textos que han llegado hasta nuestros días.
La línea esencial de toda la ideología hermética es la afirmación básica de un solo inmenso dios y de una sola religión raíz, científica y filosófica, a la que servían sabios moral y espiritualmente excelsos, ya que no podía encarnar tan elevada doctrina en quien no estuviera dotado de verdadera experiencia espiritual. Así lo justifican los sabios herméticos.
De ello se infiere que las verdades herméticas no podían transferirse integralmente más que a través de un auténtico y probado merecimiento.

La senda más perentoria de tal logro era el conocimiento, pero no a través de estudios mentalizados, sino de la llamada mente iluminada o superior, lo que podríamos llamar intuición adherida al super-razonamiento, traducida por NOUS por griegos y exégetas hermenéuticos. Algunos de estos conocimientos legados son:

El principio del mentalismo: El Todo es Mente; el universo es mental. El Universo es una creación mental del TODO en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
No hay nadie que no tenga padre y madre en el Universo.


El principio de correspondencia: Como arriba es abajo, como abajo es arriba. Hay siempre una cierta correspondencia entre las leyes y los fenómenos de los varios estados del ser y de la vida.

El principio de vibración: Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra.
La mente, así como los metales y los elementos, puede transmutarse de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración.
La vibración del espíritu es de una intensidad infinita que parece en reposo y en el otro extremo, hay formas de materia densísima, cuya vibración es tan débil que parece también estar en reposo. Entre ambos polos hay millones de millones de grados de intensidad vibratoria. Si se comprende este principio, se puede llegar a controlar las propias vibraciones mentales, así como las de los demás.


El principio de polaridad: Todo es doble, todo tiene dos polos, todo su par de opuestos, los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado. Es posible cambiar o transmutar las vibraciones de odio por vibraciones de amor, en la propia mente y en la mente de los demás, con la voluntad.

El principio del ritmo: Todo se mueve como un péndulo, el ritmo es la compensación. El que comprende este principio se polariza a si mismo en el punto donde desea quedarse y entonces neutraliza la oscilación rítmica pendular que tendería a arrastrarlo hacia el otro polo. El maestro, elevándose mentalmente a un plano superior hace que la oscilación del péndulo se manifieste en el plano inferior, mientras él permanece en el otro.

El principio de causa y efecto: Toda causa tiene su efecto y todo sucede de acuerdo con la Ley universal, el azar no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida.
Nada escapa al principio de causa y efecto, pero hay muchos planos de Causalidad y uno puede emplear las leyes del plano superior para dominar a las del inferior.

El principio de generación: La generación existe por doquier, todo tiene sus principios masculino y femenino, la generación se manifiesta tanto en el plano físico como en el mental y el espiritual.
La transmutación mental: La mente, así como todos los metales y demás elementos, pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración.

La palabra transmutar significa cambiar de naturaleza, de sustancia y de forma. (La ciencia moderna nos dice que la materia no existe realmente, sino que es “energía o fuerza interrumpida”, esto es, energía o fuerza en grado menor de intensidad vibratoria.)
La muerte no es real, ni aun en sentido relativo: no es sino nacer en una vida nueva, y ascendemos y seguiremos ascendiendo a planos de vida cada vez más elevados, durante eones y eones de tiempo.
Desde un enfoque absoluto, el Universo es una ilusión, un sueño, si se compara con el Todo. La materia solo “existe” para nuestros sentidos.

La opinión de los antiguos respecto a las enseñanzas de Hermes se objetiviza en la imagen de una puerta abierta con vista una dilatadísima perspectiva de praderas verdes, inmensas, llenas de sol y de flores preciosas y multicolores.

Esa maravillosa “puerta abierta” a lo desconocido y cuyo alto mirador franqueaban los escritos de Hermes, constituía el gran aliento vital, el aliento del espíritu de toda agrupación humana selectiva, cuya finalidad era la investigación de la verdad en el hombre y en el cosmos.


De ese modo, el fundador de la religión-filosofía, poniendo en juego el estudio y la experiencia profunda y directa a través de la supermente y del espíritu, alimentó, desde aquella remota época, todo empeño del hombre en atisbar las esencias reales de la vida divina.


Hijos de la sabiduría hermética fueron pues, los logros espirituales de Persia, Siria, Judea, Anatolia, Grecia y otros cultos nacidos y derivados de esa semilla espiritual depositada en las fecundas aguas del Nilo. Todas las civilizaciones antiguas tienen, por lo tanto, la misma fuente, porque desde Egipto Hermes pasó a Grecia, apoyado en su trascendente mitosofía y aportando a ella todo su bagaje de sabiduría. Por el delta del Nilo se derramó el mensaje profundo y legendario del “Tres Veces Grande”, desde Alejandría a todo el Mediterráneo.


Entre las obras herméticas perdidas debido a catástrofes, guerras, ignorancias, fanatismos y la falta de comprensión posterior, se dice que se hallaba una obra llamada “Libro de los Alientos o de las Respiraciones”, cuya ciencia enseñó el gran Hermes, y cuyas lecciones se recogieron en la India y fueron divulgadas a través del Hatha Yoga, y en su más trascendente efectividad, a través del Raja Yoga o Yoga Real. De todos modos, también en occidente existen testigos fidedignos de estas específicas enseñanzas del maestro egipcio y de su importantísimo libro.

Los sabios que han dado fe de las originarias enseñanzas de Hermes y de los mencionados principios, fueron entre otros, Manethon, Cicerón, Ammiano, Josefo, Heródoto y también Plinio.

Al sucederse las épocas y las dinastía en las orillas del Nilo, se fueron encontrando fragmentos de los Libros de Toth en inscripciones de origen antiquísimo, sobre todo en el interior de las criptas secretas de los grandes templos, especialmente en las cercanas al Delta, donde florecieron los primeros núcleos de civilización egipcia, no lejos de la Esfinge y de las Pirámides.

En el cercano oriente se conocieron durante muchos siglos dichas verdades compiladas en una obra que llevaba por título “La Profecía de Hermes”.

Las enseñanzas herméticas lograron un inmenso auge con la extensión del platonismo en el mundo culto, durante el esplendor de la civilización griega que nació entreverada con la egipcia. También parece que las enseñanzas herméticas constituyeron el trasfondo del ideario de la escuela estoica; lo que da a entender su fuerza y su importancia y la cosecha de su poderosa siembra eficaz en el mundo antiguo, así como su trascendental raigambre proseguida y reconocida en el campo de las ideas madres y de la conducta del hombre superior.

Consta en las antiguas crónicas dispersas que los Libros de Hermes, fragmentariamente salvados, constituyeron después el alimento espiritual de filósofos, profetas, pedagogos, científicos, investigadores, poetas y místicos de todos los países en todas las lenguas cultas conocidas. El ansia de investigación y estudio alentaba en todos los ansiosos de la verdad, que se afanaban en allegar conocimientos en aquellas limpias fuentes del saber, sin discriminación de escuela, tendencia, religión, psicología, formación o raza. Debido a ese elemento ecléctico imperante en la mejor época alejandrina, podemos todavía hoy aprovechar la ofrenda milenaria de aquellas enseñanzas puras.

Con respecto a los Libros herméticos, cita Duncan Grenlees un pasaje de Efraín Syrius, en el que se dice que en el año 365 dc. existían varios libros de Hermes en Siria, sin duda traducidos del griego o del latín.

Otros afirman que los primeros musulmanes protegían la secta de los herméticos y que en ellos se inspiraban sus libros. Lo cierto es que hasta el siglo VIII, podían encontrarse en Siria varios fragmentos.
El escritor hermético Scott, afirma que en el siglo XI una copia de tales libros pasó a Constantinopla, entonces la capital del cristianismo. Esta copia, al parecer, llegó mas tarde a Florencia, centro del renacimiento de todas las culturas clásicas, especialmente impulsado por la hegemonía de los Medici y de su Escuela Neoplatónica, la que atrajo a los mejores talentos asiáticos cuando los turcos invadieron Constantinopla.
Volviendo al período alejandrino, Jámblico, el gran maestro sirio radicado en Egipto, afirma que el pensamiento hermético impregnó en aquella época a la filosofía platónica.

Posteriormente, autores ignorados difundieron los libros de Hermes en forma fragmentada y tal vez mistificada, como diálogos breves entre Hermes y su hijo o discípulo Tat. Dos de tales fragmentos dialogados eran conocidos como enseñanzas de Isis a su hijo Horus. Según los críticos antiguos, tales diálogos eran los mejores porque constituían una traducción fiel del antiguo original egipcio. Sin embargo, en tales diálogos no se advierte el influjo gnóstico o hebreo, ni tampoco las tendencias de otras escuelas de la época alejandrina. De acuerdo con este aserto, parece que las obras de Plutarco sobre Isis y Osiris, y los mismos escritos de Manethon, el favorito del segundo Tolomeo, se inspiran en los textos herméticos directos que alimentaron, a su vez, las copias sucesivas.

De todos estos libros herméticos, vulnerado en parte su sentido original a través del tiempo y las excluyentes tendencias ideológicas, el conocido como “Asclepio” es de la máxima importancia para los estudiantes de hermetismo, a pesar de las naturales corrupciones. Parece que su mejor parte ha sido compilada bajo el título de “Pymander” y que ha conservado bastante bien su aliento original merced a haber sido cuidadosamente traducido al demótico o lengua jeroglífica popular en las postrimerías de la gran civilización egipcia.