domingo, 1 de marzo de 2009

TAMBIEN SOMOS ANTROPÓFAGOS

En Venezuela en 1999, fue detenido un caníbal, llamado Dorancel Vargas Gómez. Confesó haberse comido al menos a 10 personas. En su declaración aseguró: "Los hombres saben mejor que las mujeres", además explicó el por qué: "Saben recio, como cochino salado, como jamón; da gusto comer un buen macho, las mujeres saben dulce como quien come flores y te dejan el estómago flojo como si no hubieses comido."

No es necesario demostrar que los humanos somos criaturas imperfectas, aunque algunos crean que fuimos hechos a imagen y semejanza de dios. ¿Quién puede decir que no somos ladrones, violadores, asesinos, estafadores, anárquicos, lujuriosos y toda la gama de calificativos criminosos que quisieran imputarnos? ¡Así lo prueba la historia y la ciencia y basta coger un periódico para darse cuenta que estas conductas no son esporádicas, cíclicas ni de tiempos de crisis, sino permanentes y consuetudinarias! Y si ello no fuese suficiente basta echarle una miradita a los códigos de procedimiento penal que dan cuenta minuciosamente de todas las trasgresiones y comportamientos ilegales y reprochables contra natura y sus propios congéneres que el hombre es capaz de realizar. Y si todavía ello no bastase, lea la estadística delictual de su ciudad y averigue cuántos criminales purgan delitos en la cárcel más cercana.

Pero cuesta asimilar que también tenemos un legado antropófago y caníbal, término este último que proviene de la palabra "caniba" utilizada por los Tainos que Cristóbal Colón encontró en la isla La Española en su primer viaje a América y que comían carne humana. Y tiene que ser así, porque cada cierto tiempo, en diversos lugares del planeta, se sabe de casos de antropofagia cuyas víctimas son mayormente mujeres y niños que caen bajo el insano apetito de sujetos que no pasan crisis de hambruna ni padecen de algún estado de guerra. Y porque, además existe el antecedente estadístico de cientos de miles de personas que cada año desaparecen sin dejar rastros y que claramente no están involucradas en hechos por los cuales alguien quisiera eliminarlas.


Ya en el Olimpo de los dioses antiguos, los primeros dioses del hombre, encontramos algunos antecedentes de canibalismo.
Según la mitología griega, Cronos el dios del tiempo, hijo de Gea (la Tierra) y de Urano (el Cielo), el más joven de los Titanes, mató a su padre, luego de castrarlo y arrojar sus genitales al agua en el afán de constituirse en el único Señor del Universo y se casó con Rea, su hermana para poblar el mundo. Pero los oráculos le anunciaron que tal como él derrotó, destronó y dio muerte a su progenitor sería a su vez destronado por uno de sus hijos. Cronos, socarrón se propuso burlar al destino y apenas éstos iban naciendo los devoraba para evitar que se cumpliese la profecía. Cuando nació Zeus, la madre lo ocultó en una gruta de Creta y engañó a su esposo. Zeus, fue criado por las ninfas hasta llegar a la edad adulta y ya convertido en audaz y diestro guerrero, destronó a su padre y se declaró dios supremo del palacio real del Olimpo. La promesa del destino se había cumplido: Cronos fue muerto por su hijo Zeus.

También en la antigüedad, Atila, El Huno fue considerado uno de los caníbales más sádicos de la historia. Cuentan las historias que asesinó a su hermano Bleda y se comió su corazón, también que se comió a dos de los muchísimos hijos que tuvo con diversas mujeres.

El canibalismo humano ha presentado a lo largo de la historia dos grandes formas de manifestación: el canibalismo por hambre y el canibalismo ritual.
El canibalismo por hambre en tiempos de amenaza extrema, se trata de una práctica vinculada a situaciones donde se pone en juego la propia existencia, por lo que tiene su causa inmediata en la desesperación y la necesidad radical de sustento. En estos casos suelen ingerirse los cuerpos de los muertos y también de personas a quien se asesina para este efecto. Históricamente, están atestiguados, con mayor o menor grado de verosimilitud, casos de canibalismo durante la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), el asedio de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial y la época del colonialismo, sobre todo como consecuencia de los frecuentes naufragios. Más allá de circunstancias históricas de este tipo, se conocen también casos de canibalismo vinculados a hechos dramáticos concretos, como fue el caso de los supervivientes del accidente producido en los Andes en 1972, que debieron alimentarse de sus compañeros muertos para sobrevivir.

El canibalismo ritual o canibalismo afectivo. También está probada la existencia del canibalismo ritual como ofrenda a los dioses o como manera de obtener la fuerza y el valor del guerrero enemigo, situación atribuible a muchas tribus y etnias como los indios amazónicos, los aztecas, los pigmeos y otros nativos de la cuenca del río Congo, las tribus Korowai y Fore de Nueva Guinea. Claro está que actualmente ha decrecido su práctica dado que en las civilizaciones actuales es rechazado socialmente y está legalmente sancionado.

En Europa, Francia y Alemania y en concreto entre otros, en los yacimientos arqueológicos de Atapuerca en España, mediante el estudio de las marcas en los huesos encontrados en la cueva de La Gran Dolina, se demuestra que se practicó un canibalismo que, con toda seguridad, no fue producto de una hambruna y carecía de cualquier intención ritual, sino que se efectuó por lo que se ha denominado como canibalismo gastronómico ancestral, practicada ya por el Homo Antecessor, la especie homínida más antigua de Europa con una antigüedad de más de un millón de años.
En Norteamérica, el análisis de los restos descubiertos en yacimientos arqueológicos habitados entre el 1150 y el 1200 d. c. por los indios Anasazi, confirmó la existencia de canibalismo en este pueblo. Primeramente divulgado en 1967 por el bioarqueólogo Christy G. Turner, se probó más concretamente en la década de los 90 la existencia de canibalismo, por los hallazgos de Richard Marlar de la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado. Él y sus colaboradores dicen haber encontrado hemoglobina humana en los vasos de cerámica de la cultura Anasazi, lo que sugiere que fueron cocinados con sangre humana. Más aún, en coprolitos humanos quemados (antiguas deposiciones), encontrados cerca del fuego en uno de los refugios abandonados, también se comprobó la existencia de hemoglobina humana.

Sin duda una de las sociedades que más desarrollaron esta práctica en el pasado fue la de los Guaraníes, que lo hacían con fines religiosos. El principio básico que sustentaba la antropofagia guaraní era que la persona acumula energía a lo largo de su existencia y que esa energía puede ser utilizada por otra persona para expandir la conciencia. El objetivo vital de los guaraníes era trascender los límites de la existencia cotidiana accediendo a lo que llamaban "La Tierra sin Mal"; un estado vital en donde una persona escapaba al daño, e incluso a la muerte (como supresión del nivel físico de la existencia). En este contexto, consumir la personalidad de una persona primero y su cuerpo físico después daba al practicante un incremento de energía imposible de conseguir por otros medios. De allí que los guaraníes no comieran a cualquiera, sino solo a los mejores. El canibalismo era parte del Camino de la Perfección o "Aguayé.

Varios arqueólogos dicen que algunas ruinas en Mesoamérica y Sudamérica contienen muestras de canibalismo, y se discute sobre la extensión del canibalismo ritual en algunas culturas africanas o polinésicas (se piensa que fue el destino del capitán James Cook).

En efecto, en 1779, el 14 de febrero en Kealakekua Bay en Hawai, el Comandante de la expedición marina inglesa el navegante James Cook y algunos de sus hombres, fueron muertos y consumidos por la población local tras un intento fallido de secuestrar a su rey, en represalia a los robos de los nativos. Partes del cuerpo de Cook fueron devoradas por los nativos, lo cual dio pie para que en el siglo XIX la reina Liliuokalani, última monarca del Hawaii, en visita a Inglaterra, hiciera la macabra broma de que llevaba sangre inglesa porque uno de sus ancestros se había comido a Cook. Los restos remanentes del insigne oficial británico fueron luego recuperados y se les hizo un funeral marino.

En Chile, durante el período de la conquista hispánica y en el contexto de la Guerra de Arauco, los mapuches practicaron el canibalismo, primero con sus prisioneros españoles masculinos y luego entre ellos mismos a raíz de la hambruna entre los 1554-1556, en el período del Toqui Lautaro. Se dice que éste primero torturó a Agustinillo, el criado del conquistador. Luego Valdivia fue torturado desnudo y con unas conchas filosas llamadas pellos, Lautaro hizo arrancar la carne de los antebrazos del español. Esta carne fue asada ante los ojos de Valdivia y luego consumida por Lautaro, quien así se desquitaba de tantas atrocidades cometidas por Valdivia contra los araucanos.

En 1809, los 66 pasajeros y la tripulación del barco "The Boyd" fueron muertos y comidos por maoríes en la península de Whangaroa, en la isla Norte. Esto fue un "utu" (venganza) por el azotamiento con latigo de un Maorí que rehusó trabajar en el barco durante el viaje desde Australia. El hecho permance como la mayor matanza en la historia de Nueva Zelanda.
Durante siglos, muchos exploradores marítimos trataron de lograr el PASO DEL NOROESTE, nombre con el que se conoce la ruta marítima que bordea Norteamérica por el norte, atravesando el océano Artico conectando el estrecho de Davis y el estrecho de Bering, o lo que es lo mismo, el océano Atlántico y el oceáno Pacífico. En 1817 el gobierno británico ofreció una recompensa de 20.000 libras esterlinas para quien encontrara el paso, lo que provocó la organización de numerosas expediciones. Una de las más célebres fue la de Sir John Franklin, cuya dramática historia conmocionaría e incluso, escandalizaría a la sociedad victoriana.

Los barcos británicos H.M.S. Erebus y Terror partieron de Inglaterra el 19 de mayo de 1845. No se habían escatimado gastos. Los navíos estaban dotados con la tecnología más avanzada del momento. Utilizaban grandes motores de vapor y enormes chapas de hierro que reforzaban la proa, con la finalidad de romper las placas de hielo. Iban bien provistos de alimentos y bebidas, incluso carne enlatada, una novedad de la época.

En agosto, los barcos balleneros Prince of Wales y Enterprise, fueron los últimos que vieron a la expedición en la entrada del estrecho del Lancaster. Después, durante largos años, nadie supo qué había sucedido con Franklin, sus 129 hombres y los dos barcos. En 1854, una nueva expedición, dirigida por el Dr. John Rae, contactó con esquimales Inuit, que le proporcionaron una valiosísima información. Afirmaban haber visto 6 años antes unos 40 hombres blancos al noroeste de la Bahía Pelly. El grupo arrastraba un bote y trineos, y su estado era crítico: se encontraban al límite de sus fuerzas y la inanición y la congelación hicieron que algunos fuesen muriendo en el camino. Los Inuit contaron también que los dos barcos fueron atrapados y destrozados por el hielo y que habían visto tumbas y cadáveres esparcidos en distintos lugares. Lo más sorprendente era que, según afirmaron, algunos cuerpos estaban mutilados, lo que parecía indicar que los sobrevivientes practicaron el canibalismo. También proporcionaron a la expedición del Dr. Rae objetos pertenecientes a la tripulación e, incluso, de Sir John Franklin.

En las selvas de Nueva Guinea existen muchas comunidades nativas aisladas, muchas de ellas aguerridas, algunas de las cuales han practicado el canibalismo, principalmente atacando a sus vecinos, otras veces por ritual rendido a sus recién difuntos (es lo que les provocaba la enfermedad conocida como "kuru".

En guerras o épocas de hambre surgen a menudo relatos de este tipo de canibalismo. Algunos ejemplos, más o menos debatidos, serían: en la Unión Soviética en los años 1930; durante el Sitio de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial; en China, durante la guerra civil y durante "El gran salto adelante".

Las tropas japonesas lo hicieron ocasionalmente en la segunda guerra mundial. Muchos informes escritos y testimonios recolectados por la Sección australiana de crímenes de guerra del Tribunal de Tokio e investigados por el fiscal William Webb , indicaban que el personal japonés en muchas partes de Asia y el Pacífico cometieron actos de canibalismo contra los prisioneros de guerra aliados. En muchos casos, esto estuvo inspirado por los ataques siempre crecientes de los aliados a las líneas de suministro japonesas y a la muerte y la enfermedad del personal japonés como resultado del hambre. Sin embargo, según el historiador Yuki Tanaka: "el canibalismo era a menudo una actividad sistemática conducida por escuadrones enteros y bajo la dirección de oficiales". Por ejemplo, un prisionero de guerra de India, Havildar Changdi Ram, testificó que: "el el 12 de noviembre de 1944 el Kempeitai, (Policía Militar) decapitó a un piloto aliado. “Yo vi esta escena desde atrás de un árbol y observé a algunos de los japoneses cortando carne de sus brazos, piernas, caderas, nalgas y llevarsela hacia sus cuarteles... Ellos la cortaron en pequeñas piezas y la frieron."
Quizás el oficial de más alto rango condenado por canibalismo fue el lugarteniente general Yoshio Tachibana, quien con 11 otros japoneses fue juzgado en relación con la ejecución de los pilotos estadounidenses y el canibalismo de al menos uno de ellos, en agosto de 1944, en Chchi Jima en las Islas Ogaawara.

El caso quizás más conocido sea el del Sitio de Leningrado en 1941; durante 900 días de asedio murieron alrededor de 1.500.000 de personas y se dieron muchos casos de canibalismo entre sus habitantes. Muchos sobrevivieron depredando a quienes caían en sus habitáculos atrayéndolos con el pretexto de obtener comida. A quienes fueron sorprendidos se les aplicó la ley marcial en el acto.

El canibalismo, asimismo, también es practicado como último recurso en situaciones de hambre. Un ejemplo reciente de ello fue la extrema situación de los jugadores de rugby uruguayos, supervivientes de un accidente aéreo en los Andes en 1972, que ya mencionamos y que lograron sobrevivir alimentándose de los cuerpos de las víctimas mortales del accidente. El canibalismo como forma de supervivencia fue realizado después de una oración solemne. Más tarde se justificó plenamente la acción de supervivencia.

La antropofagia se encuentra generalizada en todos los pueblos del orbe como el caso de Nikolai Sergei Dzhurmongaliev, quien es considerado el rey de los caníbales soviéticos. Nikolai Sergei Dzhurmongaliev, ocupa el numero 7 en la lista de todos los asesinos caníbales del mundo por la cantidad de personas ingeridas: unas 100, todas mujeres. Se calcula que sirvió a unas 47 de sus víctimas cocinadas como platos típicos de la república soviética de Kazajistan, donde vivía.
Cuando fue detenido, confesó con orgullo que el ingrediente secreto de sus raviolis era una rubia de ojos azules. Durante los interrogatorios, precisó que dos mujeres le suministraban suficiente carne para mantenerse durante una semana. Conocido también como el "Caníbal Kazajo" y "Colmillo de Metal", por tener un diente de plata, comenzó su carrera de caníbal después de que fue dado de alta de un asilo para locos en Tashkent. Dzhurmongaliev creía que las mujeres y la prostitucion eran la raíz de todos los males del mundo.

Según Yuri Dubyagin, el oficial del Ministerio del interior que llevo su caso, Dzhurmongaliev parecía, "absolutamente normal, afable y simpático". Lo describió como un lobo solitario y como un hombre muy fuerte. Cuando lo detuvimos, declaró, me golpeó tan fuerte que si no hubiera habido otros guardias, se habría escapado. La policía calcula que entre 1980 y 1991 mató a 100 mujeres atractivas, a quienes seducía con facilidad. Fue enviado al asilo de locos en Tashkent, pero sobornó a sus carceleros y escapó en 1989. Sin embargo, a los dos años lo capturaron de nuevo. Un tribunal lo declaró perturbado mental y fue enviado a una celda solitaria en un hospital psiquiátrico, donde se encuentra todavía.








jueves, 19 de febrero de 2009

La Masacre de Napalpí.

Al mismo tiempo que Chile perseguía, eliminaba y acorralaba a los sobrevivientes mapuches en Reducciones en inhóspitas zonas del territorio nacional y se anexaba los territorios al sur del Bío Bío en la segunda mitad del siglo IX y gran parte del siglo XX, bajo la campaña guerrera anti mapuche conocida como Pacificación de la Araucanía, los argentinos hacían lo mismo con diversas iniciativas, la mayor de ellas la denominada pomposamente Conquista del Desierto, comandada por el General Julio Argentino Roca, Ministro de Guerra del Presidente Nicolás Avellaneda y luego electo él mismo Presidente de la República Argentina por dos veces, quien la bautizó así, por cuanto según su teoría en la Patagonia no había seres humanos ni vestigios de civilización europea del hombre blanco, sino indios y animales. Por lo tanto era un desierto.
Roca, se propuso eliminar la etnia Mapuche y Tehuelche que habitaba la Patagonia, que eran acusados por los hacendados de continuos ataques y depredaciones en las estancias del lugar.
Para ello, usó toda la fuerza militar de que disponía y del más moderno armamento y tecnología de guerra existente, (en la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento 1868-1874, el ejército usaba fusiles de retrocarga Remington y revólver de seis tiros, en sustitución de las carabinas de chispa que usaban antes) quebrando la resistencia de las tribus en pie de guerra y obligándolas a desplazarse siempre más al sur. En la primera fase de esta campaña oficial del gobierno argentino, se mataron sin piedad miles de individuos sin reparar en edad ni sexo, tomándose más de 3.000 prisioneros para ser vendidos al mejor postor para el servicio doméstico o las tareas del campo y al resto que no pudo ser comercializado, se ordenó recluirlos en mazmorras hasta el fin de sus días. El objetivo: apoderarse de las interminables praderas patagónicas y anexarlas a la naciente República en el temor que Chile, victorioso en la guerra con la Confederación Perú-Boliviana, los anexara antes que Argentina.
En Julio de 1879 todo había terminado. Muchos aborígenes lograron huir hacia los confines de La Patagonia y otros tantos lograron cruzarla. 14.000 aborígenes fueron capturados, transladándolos a la fundación de alejadas colonias, incorporándolos a la Marina de Guerra como carne de cañón, tomándolos como sirvientes, destinándolos como trabajadores forzados a la Isla Martín García, donde fueron a parar unos 800 Ranqueles para picar adoquines para las calles de Buenos Aires. El diario El Nacional, prestigioso informativo titulaba en esos días: "Entrega de indios": "Los miércoles y los viernes se efectuará la entrega de indios y chinas a las familias de esta ciudad, por medio de la Sociedad de Beneficencia".

El padre salesiano Alberto Agostini brindaba este panorama: "El principal agente de la rápida extinción fue la persecución despiadada y sin tregua que les hicieron los estancieros, por medio de peones ovejeros, quienes estimulados y pagados por los patrones, los cazaban sin misericordia a tiros de winchester o los envenenaban con estricnina, para que sus mandantes se quedaran con los campos primeramente ocupados por los aborígenes. Se llegó a pagar una libra esterlina por par de oreja de indios. Al aparecer con vida algunos desorejados, se cambió la oferta: una libra por par de testículos".
Calfucurá era el jefe indígena más importante. Había nacido en Lloma (araucanía chilena) en 1785. En 1835 logró imponerse sobre los araucanos de Masallé (La Pampa) y se proclamó "Cacique General de las Pampas". El cacique araucano sometió a todas las tribus del Sur. Calfucurá, dotado de una gran inteligencia y una notable capacidad de organización, estructuró en 1855 la "Gran Confederación de las Salinas Grandes", en la que confluyeron las tribus pampas, ranqueles y mapuches. Mantendrá en vilo a los sucesivos gobiernos hasta ser derrotado en marzo de 1872 en San Carlos, partido de Bolívar. Calfucurá murió un año más tarde con casi cien años en la isla de Chiloé. Tomará el mando su hijo, Namuncurá, quien secundado por sus bravos guerreros, Cachul, Catriel, Caupán y Cañumil, se dispuso a cumplir el mandato de defender sus tierras, pero no tendrá la tenacidad de su padre.
INFORME OFICIAL DE LA COMISION CIENTIFICA agregada al Estado Mayor General de la EXPEDICION AL RIO NEGRO (PATAGONIA) realizada en los meses de Abril, Mayo y Junio de 1879, BAJO LAS ORDENES DEL GENERAL JULIO A.ROCA (Buenos Aires, 1881).-

"El año 1879 tendrá en los anales de la República Argentina una importancia mucho más considerable que la que le han atribuído los contemporáneos. Ha visto realizarse un acontecimiento cuyas consecuencias sobre la historia nacional obligan más la gratitud de las generaciones venideras que la de la presente, y cuyo alcance, desconocido hoy, por transitorias cuestiones de personas y de partido, necesita, para revelarse en toda su magnitud, la imparcial perspectiva del porvenir. Esos acontecimientos es la supresión de los indios ladrones que ocupaban el Sur de nuestro territorio y asolaban sus distritos fronterizos: es la campaña llevada a cabo con acierto y energía, que ha dado por resultado la ocupación de la línea del Río Negro y del Neuquén.".
"Se trataba de conquistar un área de 15.000 leguas cuadradas ocupadas cuando menos por unas 15.000 almas, pues pasa de 14.000 el número de muertos y prisioneros que ha reportado la campaña. Se trataba de conquistarlas en el sentido más lato de la expresión. No era cuestión de recorrerlas y de dominar con gran aparato, pero transitoriamente, como lo había hecho la expedición del Gral. Pacheco al Neuquén, el espacio que pisaban los cascos de los caballos del ejército y el círculo donde alcanzaban las balas de sus fusiles. Era necesario conquistar real y eficazmente esas 15.000 leguas, limpiarlas de indios de un modo tan absoluto, tan incuestionable, que la más asustadiza de las asustadizas cosas del mundo, el capital destinado a vivificar las empresas de ganadería y agricultura, tuviera él mismo que tributar homenaje a la evidencia, que no experimentase recelo en lanzarse sobre las huellas del ejército expedicionario y sellar la toma de posesión por el hombre civilizado de tan dilatadas comarcas."
"Y eran tan eficaces los nuevos principios de guerra fronteriza que habían dictado estas medidas, que hemos asistido a un espectáculo inesperado. Esas maniobras preliminares, que no eran sino la preparación de la campaña, fueron en el acto decisivas. Quebraron el poder de los indios de un modo tan completo, que la expedición al Río Negro se encontró casi hecha antes de ser principiada. No hubo una sola de esas columnas de exploración que no volviese con una tribu entera prisionera, y cuando llegó el momento señalado para el golpe final, no existían en toda la pampa central sino grupos de fugitivos sin cohesión y sin jefes."
"Es evidente que en una gran parte de las llanuras recién abiertas al trabajo humano, la naturaleza no lo ha hecho todo, y que el arte y la ciencia deben intervenir en su cultivo, como han tenido parte en su conquista. Pero se debe considerar, por una parte, que los esfuerzos que habría que hacer para transformar estos campos en valiosos elementos de riqueza y de progreso, no están fuera de proporción con las aspiraciones de una raza joven y emprendedora; por otra parte, que la superioridad intelectual, la actividad y la ilustración, que ensanchan los horizontes del porvenir y hacen brotar nuevas fuentes de producción para la humanidad, son los mejores títulos para el dominio de las tierras nuevas. Precisamente al amparo de estos principios, se han quitado éstas a la raza estéril que las ocupaba."

Esta pieza maestra de la estulticia castrense, no amerita comentarios, habla por si sola del afán deshumanizado y avaricia de la soldadesca política que gobernaba al país en ese entonces, de agenciarse como propias las riquezas de un territorio ajeno que ambicionaban a cualquier costo, con total desprecio de la vida humana, desconociendo y discriminando las etnias indígenas que su torpeza intelectual y altanería consideraba inferiores y estériles.

En la actualidad existe un monumento que recuerda esta "hazaña" de apropiación de 880.000 kilómetros cuadrados. Y no es para menos, ello hace a la Argentina el octavo país más grande del mundo.


Pero la Conquista del Desierto fue sólo el comienzo de una serie de masacres y genocidios que sufrieron los pueblos primigenios de la Argentina. A continuación, algunas de las menos conocidas, ya que no enuncian aquellas producidas en la dictadura de Uriburu de 1930 a 1932.

- 1903 o 1905. El envenenamiento de Springhill, en este suceso hubieron 500 muertes, sucedió en Tierra del Fuego, toda una tribu Ona es exterminada tras ingerir carne de una ballena, abandonada por un barco ballenero en la playa, la misma había sido intencionalmente inoculada con veneno.
- 1905 , Matanza de la playa de Santo Domingo, 300 muertes, también en Tierra del Fuego, estancieros y criadores de ovejas liderados por Alexander Maclennan invitan a una tribu Ona a un banquete para concertar un acuerdo de paz, los emboscan y los matan a todos, hombres, mujeres y niños.
- 1922, Patagonia Trágica, 1500 muertos, sucedió en Santa Cruz donde el Ejército Argentino impone la "la pena de fusilamiento" contra los peones y obreros patagónicos que estaban en huelga, perseguirá a los huelguistas, los irá atrapando y fusilando sumariamente.
- 1924, Masacre de Napalpí, 200 a 400 muertos, sucedió en la provincia del Chaco, una rebelión de Tobas, debido a magros salarios y abusos de los estancieros, es aplastada a sangre y fuego por la policía.
- 1936, Masacre de Oberá, hubo entre 300 y 500 muertos, sucedió en Misiones donde cientos de colonos fueron muertos por las fuerzas del Gobierno en una manifestación que reclamaba un precio justo para los productos agrícolas, también se constata la violación de mujeres por estas mismas fuerzas.
- 1947, Masacre de Rincón Bomba, entre 400 y 500 muertos, ocurrió en Formosa, aborígenes de la tribu Pilagá, que intentaban realizar una marcha, son ametrallados por Gendarmería Nacional.
¿Por qué nos detenemos a narrar la Masacre de Napalpi?, Pues porque explica mejor que otras el verdadero sentido de las políticas de exterminio hacia el aborigen entronizadas en todas las sociedades sudamericanas.
Napalpí no fue una matanza aislada, sino una práctica recurrente del poder político y los terratenientes -con la mano de obra policial o militar- para privar a los pobladores originarios de su forma ancestral de vida e introducirlos por la fuerza al sistema de producción. Todos los historiadores revisionistas coinciden en esa mirada y en el libro "La violencia como potencia económica: Chaco 1870-1940", Nicolás Iñigo Carrera afirma: "Los aborígenes de la zona chaqueña vivían sin la necesidad de pertenecer al mercado capitalista. La violencia ejercida hacia ellos, por la vía política con la represión y por la vía económica tuvo como objetivo eliminar sus formas de producción y convertirlos en sujetos sometidos al mercado". "Se comenzó a privar a los indígenas de sus condiciones materiales de existencia. Se inició así un proceso que los convertía en obreros obligados, a vender su fuerza de trabajo para poder subsistir, premisa necesaria para la existencia de capital. Un modo de vivir había sido destruido", destaca Iñigo Carrera en su libro. Además de someterlos, el Gobierno quería ampliar los cultivos, dar tierra a grandes terratenientes y concentrar a los indígenas en Reservas. Siempre la versión oficial, "civilizadora y cristiana", hablaba de "malones" o enfrentamientos despiadados. Pero los muertos siempre eran pobladores originarios. Sobre los imaginarios combates, el historiador Alberto Luis Noblía remarcó que "las naciones aborígenes chaqueñas no practicaron el malón, usual en otros pueblos.
En 1895 la superficie sembrada de algodón en el Chaco era de sólo 100 hectáreas. Pero el precio internacional ascendía y los campos del norte comenzaron a inundarse de capullos blancos donde trabajaban jornadas eternas miles de hombres de piel oscura. En 1923 los sembradíos chaqueños de algodón ya alcanzaban las 50.000 hectáreas. Pero también debían multiplicarse los brazos que recojían el "oro blanco". El 12 de octubre de 1922, el radical Marcelo T. de Alvear había reemplazado en la presidencia a Hipólito Yrigoyen y el Territorio Nacional del Chaco ya se perfilaba como el primer productor nacional de algodón.

Pero en julio de 1924 los pobladores originarios Toba y Mocoví de la Reducción Aborigen de Napalpí, a 120 kilómetros de Resistencia se declararon en huelga: Denunciaban los maltratos, la explotación de los terratenientes. Los ingenios de Salta y Jujuy ofrecieron mejor paga. Hacia allá intentaron ir los pobladores, pero el Gobernador Centeno prohibió a los indígenas abandonar el Chaco. El indio no podía trabajar su propia tierra ni buscar otros horizontes, su única alternativa era seguir cosechando como esclavo, pero igual se resistía. El 18 de julio, y con la inveterada excusa de un “supuesto malón indígena”, Centeno dio la orden de atacarlos.
En la mañana del 19 de julio de 1924, 130 policías y un grupo de civiles, apoyados por una avioneta, partieron desde Quitilipi hasta Napalpí, a 120 kilómetros de Resistencia, Chaco. El historiador Favio Echarri reseñó que el entonces Gobernador del territorio chaqueño, Fernando Centeno, había instruccionado así a la tropa: "Procedan con rigor para con los sublevados". Según datos de la Red de Comunicación Indígena, durante 45 minutos la policía descargó más de 5 mil balas de fusil sobre la reducción de Napalpí, palabra Toba que paradójicamente significa "lugar de los muertos", otra vez, como en el caso de Salsipuedes, un nombre premonitorio. Pedro Solans y Carlos Díaz indican que el total de víctimas fue de 423, entre indígenas y cosecheros de Corrientes, Santiago del Estero y Formosa. El 90 por ciento de los fusilados y empalados eran tobas y mocovíes. Algunos muertos fueron enterrados en fosas comunes, otros sólo quemados. Se estima que lograron escapar 38 niños. La mitad fueron entregados como sirvientes en Quitilipi y Machagai, mientras el resto murió en el camino. También se salvaron 15 adultos, entre ellos Melitona, una de las pocas mujeres que tuvo la fortuna de no ser violada. El relato de los historiadores es desgarrador.
En el libro "Memorias del Gran Chaco", Mercedes Silva señala que el mocoví Pedro Maidana fue muerto de forma salvaje: "Le extirparon los testículos y una oreja para exhibirlos como trofeo de batalla". Maidana había sido uno de los líderes de la huelga que derivó en la matanza. Para la versión oficial se trató de una "sublevación indígena."
El 29 de agosto --cuarenta días después de la matanza--, el ex director de la Reducción de Napalpí Enrique Lynch Arribálzaga escribió una carta que fue leída en el Congreso Nacional: "La matanza de indígenas por la policía del Chaco continúa en Napalpí y sus alrededores; parece que los criminales se hubieran propuesto eliminar a todos los que se hallaron presentes en la carnicería del 19 de julio, para que no puedan servir de testigos si viene la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados".
En el libro "Napalpí, la herida abierta", el periodista Vidal Mario detalla: "El ataque terminó en una matanza, en la más horrenda masacre que recuerda la historia de las culturas indígenas en el presente siglo.
Este destacado periodista y escritor, además de haber sacado a la luz pública la vida de Melitona Enrique, la última sobreviviente de la Masacre de Napalpí , con ocasión del 107 cumpleaños de esta extraordinaria y longeva mujer indígena el 16 de Enero de 2008, en un acto oficial donde el gobernador de Chaco Jorge Capitanich le rendía un homenaje, entregó la primicia bastante desconocida y que no figura en ninguna recopilación biográfica, que el ex Presidente argentino general Juan Domingo Perón es el indio Tehuelche más famoso de la historia política argentina:
Subrayó que el fundador del justicialismo, “un indiecito anotado como Juan Sosa, que llegó a Buenos Aires a los 11 años hablando tehuelche y que el destino convirtió en Juan Domingo Perón, jamás renegó de su sangre india. “Y si ustedes supieran –señaló seguidamente- con qué cariño, en su exilio de Madrid, Perón recordaba entre sus íntimos a su abuela materna, la india Tehuelche Mercedes Toledo y Gaúna, de los pagos de Azul, a la que siempre se refería como mi abuela inmemorial”.
Hacemos esta disquisición a propósito que las enciclopedias solo reconocen como primer Presidente indígena del mundo a Benito Juárez García, abogado y político mexicano de origen zapoteca, quién alcanzó la Presidencia de México en varias ocasiones entre 1858 y 1872. Luego, se reconoce como segundo Presidente indígena a Alejandro Toledo, político y economista peruano de etnia quechua que gobernó constitucionalmente Perú desde el 28 de Julio de 2001 hasta el 28 de Julio de 2006 y finalmente al actual Presidente constitucional de Bolivia Evo Morales de etnia aymará.
Recordemos que Perón fue elegido Presidente de la nación Argentina en tres ocasiones. La primera fue en las elecciones del 24 de febrero de 1946, para el período 1946-1952; reelegido para el período 1952-1958 que no alcanzó a completar debido al golpe militar que lo derrocó el 16 de septiembre de 1955. Finalmente, tras 18 años de exilio, regresó al país y fue electo por tercera vez para el período 1973-1977, que no pudo completar a causa de su fallecimiento.
Roca no tenía razón, los Tehuelches como pueblo originario al igual que los mapuches y otras tribus patagónicas nunca fueron una raza estéril y siguen existiendo en el planeta a pesar de la persecución criminal de que han sido objeto por cientos de años. Si supiera este retorcido General que un Tehuelche ocupó después de su muerte tres veces la Presidencia de la Nación, todavía estaría revolcándose en su tumba.
Melitona Enrique, la india Toba sobreviviente del holocausto de Napalpi había nacido en 1901 y al ocurrir el ataque a mansalva de las fuerzas policiales contaba solo con 23 años. Fue una de las pocas mujeres que escapó no solo con vida sino de ser ultrajada por la tropa. Para la mayoría, la anciana era una desconocida hasta que el periodista Vidal Mario publicó los primeros relatos de la Masacre de Napalpí y el historiador Pedro Solans escribiera su novela Crónicas de Sangre, donde se aportaron datos que asombraron a quienes desconocían esta página de la historia.
En la celebración de su cumpleaños número 107, el 16 de enero de 2008, recibió el homenaje y las disculpas del Estado chaqueño por ese aberrante hecho en la plaza central del pueblo de Machagai. El subsecretario de Cultura, Francisco Romero, dijo en esa oportunidad: "haber sobrevivido a la matanza y aún estar en pie carga sobre los hombros de Melitona Enrique toda la simbología de las comunidades indígenas. Hasta hace unos días vivía en un rancho, totalmente ninguneada, con tanta dignidad como miedo a contar la historia”.
El gobernador Jorge Capitanich, que había asumido el 10 de diciembre de 2007, fue el primero en reconocer públicamente la res-ponsabilidad del Estado en la Masacre de Napalpí y en nombre de éste pidió disculpas, dijo: " La prolongada vida de Melitona no fue una paradoja, sino el ejemplo de una hija de pueblos heroicos, qom, wichí y mocoi, asolados por el destierro y la marginación, atacados por balas y enfermedades, asaltados por terratenientes y gobiernos obsecuentes. Melitona se aferró con toda su fuerza a la vida, resistió la llegada de la muerte y ganó perpetuamente sobre la oscuridad del olvido. Y nos concede, a todos los chaqueños, no sólo un retrato de su vida, de silencios y firmezas; nos deja el ejemplo de la lucha perseverante y obstinada de su pueblo. Recordar a Melitona, en la acepción fundamental de recordar, es comprometerse con el discurso y la práctica para derrotar todas las formas del flagelo de la discriminación y el racismo que nos han colonizado tanto el corazón como la mente, condición de posibilidad, la invisibilización social, para despojarlos de tierras y de toda clase de derechos".

Uno de los regalos recibidos por Melitona, además de un subsidio, una pensión y una silla de ruedas, fue una vivienda para reemplazar a su rancho, ubicado en el paraje conocido como “El Aguará” para que viviera con sus seis hijos de los doce que tuvo en vida, pero lamentablemente no pudo disfrutar de ellos. Poco después, el 13 de noviembre de 2008 un paro cardiorrespiratorio puso fin a su vida.
Su fallecimiento enlutó a las comunidades originarias y a toda la provincia del Chaco y caló hondo en el sentir de todos los líderes de opinión que acababan de conocer la historia de su vida. Su recuerdo, así como el de los 423 indígenas y cosecheros que fueron masacrados en Napalpí, permanecerá para siempre en la memoria de referentes y militantes culturales de todo el orbe.
Melitona ese día tuvo su último malón, lanzó la última flecha y exhaló su último suspiro.
Una calle de Machagai lleva hoy el nombre de Melitona Enrique y otra arteria de la misma ciudad se llama Rosa Chará, otra de las sobrevivientes de la masacre, fallecida en 2006.

miércoles, 28 de enero de 2009

EL REINO DE LA ARAUCANIA Y PATAGONIA.

“Son de gestos robustos, desbarbados,
bien formados los cuerpos y crecidos,
espaldas grandes, pechos levantados,
recios miembros de nervios bien fornidos;
ágiles, desenvueltos, atrevidos,
duros en el trabajo, sufridores
de fríos mortales, hambres y calores.


Alonso de Ercilla, en La Araucana

Lo que vamos a exponer aquí no es una leyenda ni un cuento infantil sino que lamentablemente pertenece a parte de nuestra historia, a la historia real de Chile y de Argentina, en los tiempos en que la mayoría de los países ubicados en el cono sur de América se encontraban en plena gestación, con grandes luchas intestinas en donde todavía las ideas independentistas no poseían un claro desarrollo y en circunstancias muy difíciles para las nacientes naciones recién liberadas de la tutela española, en su legítima aspiración de encontrar su propio camino para convertirse en pueblos soberanos.
Cuando el siglo diecinueve estaba por expirar, uno de los más grandes desafíos a que se enfrentaba el Gobierno de Chile era la pacificación de la comarca, en particular porque las tribus aborígenes que lo poblaban desde hacía siglos se resistían a ser absorbidas por otra cultura y habían declarado la guerra contra el invasor de su hasta ese entonces indiscutido territorio, lo que impedía fijar los verdaderos límites en que se enmarcaría definitivamente la naciente República.
La etnia mapuche, (en mapudungún, gente de la tierra) asentada por siglos en su suelo natal, en lo que hoy son las provincias del sur de Chile, extendía también su habitat y dominio territorial a las pampas patagónicas, donde paralelamente coexistían otras etnias indígenas, que migraban buscando mejores pastos para su ganado, caza y condiciones climáticas más amables para vivir.

En ese contexto y en la inmensidad de la Patagonia, territorio virgen aún no reclamado por nación alguna, actualmente territorio argentino y en la región llamada de la Araucanía o Arauco en Chile, existió un auténtico reino de características similares a los europeos, de cuya ocurrencia no hay señales en los textos escolares y del cual las autoridades gubernamentales han sido muy cuidadosas de minimizar, pero que no obstante los archivos históricos recogen y reconocen con el nombre del REINO DE LA ARAUCANIA Y PATAGONIA.

Pero antes de fijar nuestra mirada en los acontecimientos que hicieron posible su existencia, tenemos que tener claridad que los Mapuches llevaban más de tres siglos combatiendo a los conquistadores españoles en la llamada Guerra de Arauco, a los que nunca dejaron penetrar en su territorio, y luego siguieron oponiéndose tenazmente a la colonización y avance de los primeros mestizos y chilenos, que eran también potencialmente sus enemigos declarados. Básicamente porque éstos al igual que los primeros, arrebataban su territorio, los despojaban de su cultura y los perseguían como bandoleros, fenómeno éste que era calcado por el Gobierno argentino, que no veía con buenos ojos a ninguna de las tribus indígenas que ocupaban franjas de tierra sobre los cuales esta Nación tenía puestos sus ojos expansionistas.

Es importante entonces mencionar aquí, que antes España, agotados sus esfuerzos por domeñar a los mapuches, que el poema épico de Alonso de Ercilla y Zúñiga ya había bautizado como araucanos, reconoció la independencia de la Nación Mapuche el 6 de enero de 1641 en el tratado de Killín o Quillín, fijándose como frontera entre las dos naciones, el río Bío-Bío. Se daba entonces el antecedente que la más poderosa potencia del planeta, en aras de la paz y luego de siglos de una guerra colonialista estéril y sangrienta, capitulaba ante su propia impotencia y renunciaba a sus designios de conquistar los territorios mas allá de la frontera establecida, frontera impuesta por los mapuches y ratificada por España y reconocida luego una y otra vez por el Gobierno de Chile. Por lo tanto, todas las tierras más allá del Bío Bío, eran suelo del Pueblo Mapuche.

En 1862, ratificando estos acuerdos, el Estado chileno firmó el Tratado de Tapiweh con la Nación Mapuche, en el cual se ratificó que la frontera natural entre estos dos pueblos sería el río Bío Bío, pero desde los primeros años Chile estableció dispositivos acordes con su política colonizadora que tendría como consecuencia la continuación de una guerra brutal a todo lo largo del siglo diecinueve.

Para las noveles Repúblicas de Chile y Argentina, la invasión y toma de posesión de tierras mapuches significaba lisa y llanamente la incorporación a su territorio de vastas extensiones geográficas con amplio potencial de explotación de riquezas naturales, la solución a sus constantes enfrentamientos por diferencias limítrofes con estos indígenas y la consolidación definitiva de sus líneas fronterizas. A su vez, potenciaban de manera importante las zonas de siembras de trigo en el caso chileno y la crianza de ganado lanar en el caso de Argentina, que constituían en esa época, a la altura de 1858, los productos exportables que sostenían la economía de estas naciones.

En cambio para el Pueblo Mapuche la invasión republicana invasora de estos dos países que actuaban al unísono, implicaba la pérdida de su indiscutida soberanía de las tierras de sus antepasados, el saqueo de sus bienes y riquezas, el desmoronamiento de sus estructuras de poder, ver diezmada considerablemente su población y el sometimiento a un ordenamiento legal que les asignaba un nuevo status, no ya como orgullosa raza libre y altiva sino como indígenas, condición subalterna que implicaba incorporación forzosa a un sistema distinto de vida, de cultura, religión, lengua, reproducción y costumbres familiares, lo que les aseguraba una nula participación en la vida ciudadana y la discriminación por parte de aquellos que ahora decidirían sus destinos. Los mapuches ya no serían la cabeza del león, sino la cola del ratón y ya no serían más araucanos o mapuches, sino chilenos.

En aquel climax arribó al puerto de Coquimbo el ciudadano francés Orélie Antoine de Tounens, joven romántico y emprendedor de indudable espíritu aventurero, abogado de profesión, quien vendiendo parte de sus posesiones, con las dificultades de viaje existentes en ese tiempo venía impulsado por el vehemente deseo de conocer personalmente la realidad de esta gesta única en el mundo de esta raza indomable resistiendo por siglos encarnizadas luchas contra cuatro naciones, el imperio inca, los conquistadores españoles, el Gobierno de Chile y el de Argentina. Además, en Europa se aprecia y admira que la Independencia Nacional del Pueblo Mapuche ocurre más de un siglo antes de la primera Constitución Democrática del mundo(1776) y de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del ciudadano (1789).

Pero dejaremos este relato al señor R. Marhikewun, recopilador de la tradición mapuche, perteneciente al Centro de Documentación Mapuche-Inglaterra, descendiente de esta etnia y fervoroso cultor de la historia no contada de su pueblo, quién en el Boletín Aukiñ No. 13, de esa organización nos dice: (Más antecedentes en http://www.mapuche-nation.org/espanol/indice.htm

“En 1858 llegó a Chile un ciudadano francés, quien atraído por la valiente y heroica resistencia del Pueblo Mapuche, en la defensa de su soberanía y autodeterminación (resistencia conocida en Europa); se trasladó al territorio Mapuche (entonces independiente) y quedó fascinado de la historia, hospitalidad y el carácter apacible de su gente. Rápidamente se integró en su sociedad, aprendió el mapu-dugún (idioma mapuche), vistió, usó el poncho y hasta se dejó crecer el cabello al estilo Mapuche, comió y compartió en el hogar de los Toqui (jefes máximos) y los Lonko (jefes locales), logrando conquistar la confianza, el respeto y el cariño de las autoridades máximas de nuestro pueblo.
En su condición de abogado y conocedor de la diplomacia occidental, asesoró a los más respetables Toqui de la época, Kilapan y Calfucura -entre otros- sobre la forma mas eficaz de negociar con las autoridades chilenas y argentinas, que entonces confabulaban la ocupación definitiva del territorio Mapuche. Su nombre, Antoine de Tounens; consecuente como pocos, demostró lealtad, tanto en la teoría como en la práctica y fue un fiel y seguro aliado de la Nación Mapuche. Con el visto bueno y participación activa de los Toqui y Lonko (nuestras autoridades) sentó las bases de un reinado que culminó el 17 de noviembre de 1860, con la aprobación de una Constitución que dió origen a dicho Reinado en la Araucanía y Patagonia. Parte del documento que se emitió, señala:

"Considerando que la Araucanía no depende de ningún otro Estado, que se halla dividido por tribus y que un Gobierno Central es reclamado tanto en interés particular como en el orden general; decretamos lo que sigue:
ARTICULO 1: Una monarquía constitucional y hereditaria se funda en la Araucanía; el Principe Orélie Antoine de Tounens es designado Rey.
Además la Constitución contemplaba la creación de: Un Consejo del Reino, Ministerios, un Cuerpo Legislativo nominado por sufragio universal, un Consejo de Estado encargado de redactar los proyectos de ley, etc. También se garantizaba en ella, el respeto como derechos naturales y civiles; las libertades individuales y la igualdad ante la ley. El Toqui Kilapan fue nombrado Ministro de Guerra, Montril, Ministro de Relaciones Exteriores; Quilahueque, Ministro del Interior; Calfouchan de Justicia; Marihual de Agricultura, ademas de los Lonkos Lemunao, Huenchuman, Magnuil, Huentecol, entre otros, quienes participaron activamente en la creación del Reinado.
Cuando los criollos chilenos y argentinos veían con beneplácito los preparativos del Ejercito para ocupar por la fuerza de las armas la Araucanía y Patagonia, Orélie Antoine se preparaba para la defensa, luchó junto a los mapuches y los defendió públicamente. Argumentaba con justa razón que la independencia de Chile y de Argentina no afectaba la soberanía territorial de la Araucanía y la Patagonia, pues estos eran territorios independientes antes y lo eran entonces, al mismo tiempo que denunciaba ante la opinión pública nacional e internacional el cobarde genocidio que los estados chilenos y argentino preparaban contra la nación Mapuche.
Las autoridades y medios de comunicacion criollos lo tildaban de "loco", de "aventurero", de un "chiflado", " iluminado", etc.y los historiadores, antropólogos, sociólogos, acorde y a perpetuidad continúan hoy repitiendo la misma "pieza desentonada", en un vano intento de desacreditar el real alcance del evento histórico y su implicancia jurídica, en las normas del derecho internacional. ¿Es que podemos honestamente suponer algo distinto? Me parece una ingenuidad asumir que los winkas (criollos) injuriasen y gratuítamente persiguieran a un "loco", especialmente si se toma en cuenta que la campaña contra él partía de altas esferas de ambos gobiernos, me parece dudoso que el Coronel Cornelio Saavedra (el "Roca" chileno)
ofreciera recompensa al que lo matase, con dinero de su bolsillo.
La visión positiva sobre el mapuche, su cultura y sociedad por Orélie Antoine, rompía con los estereotipos creados por la sociedad opresora; estereotipos necesarios pues justificaría el genocidio que se preparaba contra nuestro pueblo, que luego les traería generosas recompensas. Había que deshacerse del "intruso", después de todo no podía ser "normal" (se convencían así mismos), un "blanco", reivindicando los derechos de los "salvajes" de los "bárbaros"; en la mente cuadrada de los criollos constituía absolutamente una "anormalidad, una aberración, una "locura". El siguiente es un fragmento de una publicación que diariamente vertía veneno racista y pedía la pronta ocupación del territorio Mapuche que nos ilustra el carácter histérico y rabioso de la prensa chilena de la época que en nada puede envidiar a la Bonaerense; el 24 de mayo de 1859 el diario "El Mercurio" de Valparaíso escribía: "El Araucano de hoy es tan limitado, astuto, feroz y cobarde al mismo tiempo, ingrato y vengativo, como su progenitor del tiempo de Ercilla; vive, come y bebe licor con exceso como antes; no han imitado, ni inventado nada desde entonces, a excepción de la asimilación ... del caballo, que singularmente ha favorecido y desarrollado sus costumbres salvajes".


El Rey Orelie Antoine, protegido por los mapuches evadió una muerte segura, hasta que finalmente en enero de 1862 fue tomado prisionero por Cornelio Saavedra. El proceso lo convirtieron en un "show publicitario" barato, fue insultado y vejado, el "caso" era presentado por la civilizada sociedad criolla, como el “gran chiste del año.”
Durante el interrogatorio Orelie Antoine, puso en jaque a jueces y médicos siquiatras (al parecer no era tan loco) que habían llevado para reforzar su basura propagandista simulando un examen del estado mental del acusado. Encarcelado y posteriormente expulsado de Chile, la entrada en ambos estados le fue prohibida, a pesar de ello entra tres veces, su último viaje lo hace en 1876.
El Rey Orélie Antoine 1º, muere ostentando esa alta embestidura en Perigord su tierra natal, el 17 de septiembre de 1878. Su Reinado fue reconocido por numerosos Gobiernos y Monarquías de Europa y el mundo. Su deceso significó para la nación Mapuche una gran pérdida, el Rey Orélie Antoine fue sin duda, un gran aliado y fiel amigo de nuestro pueblo en los momentos mas cruciales de su existencia como nación independiente y en víspera del más víl e inhumano genocidio que conoce la historia americana, que en nombre de la "civilización" y el"progreso”, se cometiera contra nuestra nación.
La memoria del Rey Orelie Antoine, deberá ocupar un lugar destacado en los anales de nuestra historia aun no escrita. A su muerte, lo sucedió, pasando a ocupar el trono del Reino en el exilio, Su Majestad el Rey Achile 1º . Hoy a poco mas de un siglo de su muerte, el Príncipe Philippe D'Araucanía y Patagonia, mantiene viva la tradición de sus ancestros. Con profundo respeto, cariño y admiración por la capacidad de sobrevivencia de la nación Mapuche, solidariza y en la medida de sus posibilidades contribuye en la causa humana y común por un futuro de justicia y libertad para nuestro pueblo.

El Tribunal de Instancia de París reconocio al Príncipe Philippe 1º, por Sentencia del 4 de junio de 1971, como el legítimo sucesor con categoría de Alteza Real, al Trono de la Araucanía y la Patagonia en el exilio.
Referencias: Archivo Centro de Documentación Mapuche-Inglaterra.-


En un ligero resúmen vemos que el Reino de la Araucanía y Patagonia duró entre 1860 y1878 habiendo sido fundado el 17 de noviembre de 1860. El 20 de noviembre del mismo año el Reino anexó toda la Patagonia.
En enero de 1862, Orélie Antoine de Tounens fue capturado por el Gobierno de Chile y enviado a un manicomio antes de ser deportado a Francia.
La campaña de la invasión Argentina ocurre entre 1879 -1881.
El rey volvio a su territorio en los años 1869, 1874 y 1876 falleciendo el 17 de septiembre de 1878.
Un mes más tarde Argentina por Por ley del 11 de octubre de 1878 creó la Gobernación de la Patagonia al mando del coronel Alvaro Barros con jurisdicción en todos los territorios fuera de las provincias hasta el cabo de Hornos.
Se puede decir que aunque de forma desorganizada el Reino de la Araucanía y Patagonia existió real y legalmente de 1860 a 1878 pero fue invadido por la Argentina en el año 1878. Como muestra el mapa 1879, Argentina toma el norte de la Patagonia luego de haber invadido a sangre y fuego los territorios de la Nación Guaycurú y otros pueblos aborígenes del norte en 1876. Efectivamente, en el año 1881 Argentina toma toda la Patagonia, invadiendo no solo el Reino sino a la Naciones: Mapuche, Pampa, Tehuelche, Pehuenche y Ranquel, eliminando los últimos bastiones de la Nación Het o Querandíe emparentados con los Charrúas o Chonik Orientales.

Este triste episodio constituye un verdadero "genocidio" contra estas naciones indígenas, ya que sin atender al compromiso de los acuerdos y tratados, hizo posible que la invasión por fuerzas de ejércitos regulares, el saqueo y la persecución cultural, religiosa e ideológica permitiera a la Argentina y Chile anexionar sin piedad los territorios de la naciones libres y soberanas del Reino de la Patagonia.

Los cálculos más conservadores señalan que las guerras de ocupación europea en Sudamérica en contra de sus habitantes primigenios, así como aquellas ocurridas durante la colonización y florecimiento de nuevos estados, produjo la muerte de SESENTA MILLONES DE INDIGENAS.

domingo, 4 de enero de 2009

Sal si Puedes, el Reino de la Patagonia y la Masacre de Nepalpí, ejemplos de barbarie en el cono sur de América.

“Cuando vinieron,
ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra.
Y nos dijeron: cierren los ojos y recen.
Cuando abrimos los ojos,
nosotros teníamos la Biblia y ellos tenían la tierra.

Marici Weu (Guardianes de la tierra) Pueblo Mapuche

De todos los procederes vergonzosos y sangrientos protagonizados por la sociedad humana, sobresale sin duda alguna desde el principio de los tiempos el afán de exterminio sobre los pueblos originarios de territo- rios conquistados por potencias foráneas.
Y foráneos fueron los conquistadores españoles, portugueses ingleses, americanos y una variopinta de países del mundo entero, que protagonizaron episodios que por su naturaleza salvaje e inhumana, rayana en la locura homicida, marcaron la conducta, que no ha variado mucho, del trato que se ha dispensado sin excepciones a los habitantes primigenios de todos los continentes.

Y como si ello no bastase, la barbarie se contagió a los prohombres conductores de los países nacientes, a sus hijos ilustres, a sus próceres, manchando a la sociedad de esa época, a su clase política, al clero evangelizador y a los aventureros de ilimitada ambición que entraron a los territorios conquistados a sangre y fuego, para imponer otra cultura, nuevas leyes, distintos usos y costumbres y que vinieron para quedarse con todo, sin repartir migajas.

Es lo que ocurrió en Uruguay, cuando su sociedad daba los primeros pasos para convertirse en una República independiente, que como casi todas en el América del Sur de entonces, se zafaba del dominio español, pero se quedaba con los problemas internos y uno de ellos, quizás el más apremiante era domeñar a las tribus originarias para que abandonaran la peregrina y absurda idea que todo les pertenecía : los animales salvajes, cazar en el bosque, recoger los frutos de la floresta y pescar los peces en los arroyos, el escoger donde pernoctar y atravesar a campo traviesa con sus tolderías sin respetar las vallas y los hitos que delimitaban “la propiedad privada” y del Estado que se habían agenciado los nuevos colonos, en especial el loteo de las mejores tierras, antes ocupadas por estas tribus desde tiempos inmemoriales, pero que ahora, dado el nuevo orden, ya eran propiedad del país naciente y de quienes le servían, los caudillos, el clero, los generales, los negociantes y la parentela de la clase política.

Los indios Charrúas, una etnia de cazadores nómades que durante siglos se había desarrollado en el área y que se movía en la zona geográfica colindante a lo que hoy constituye soberanía de Brasil, Uruguay y Argentina eran los pobladores originales del territorio. No solo eran los más numerosos, sino que también quienes mayormente se resistían a las huestes colonizadoras, que colocaba banderas en sus tierras señoriales, poniendo empalizadas y muros allí donde antes solo existían sendas de caza.
Otros grupos indígenas, como los guaraníes, se habían doblegado tempranamente al conquistador y luego a los independentistas y eran utilizados por el ejército como sirvientes y carne de cañón a cambio del usufructo del botín de guerra y ya la historia había registrado numerosas matanzas de charrúas a manos de esta combinación de fuerzas, donde estos aborígenes habían masacrado y pasado a cuchillo poblados enteros de niños y mujeres, por lo que naturalmente eran enemigos declarados del pueblo Charrúa, lo que implicaba que ésta poderosa etnia no tenía aliados y luchaba solitaria contra el invasor y el resto de la población tribal.


Como en la llamada Batalla del Yi en 1702, en que alrededor de dos mil guaraníes, después de matar alrededor de doscientos guerreros charrúas, apresaron más de quinientos sujetos, entre mujeres, ancianos y niños y los condujeron a “las misiones”. Allí “los tapes”, guaraníes que vivían en estas misiones, azuzados por las autoridades y los jesuitas de quienes dependían, se lanzaron como fieras sedientas de sangre sobre sus víctimas sin dejar sobrevivientes.

Los Charrúas eran pues personas non gratas para los españoles, el resto de razas indígenas y los colonos y claramente eran sindicados como los responsables de todo tipo de tropelías y delitos que afectaban a la incipiente población uruguaya.
Por ello, el propio primer Presidente de la República , General Fructuoso Rivera, de acuerdo con los miembros de su gobierno, decidió inaugurar su gestión realizando un castigo ejemplarizador. Para tal efecto se planificó cuidadosamente una trampa. Se trataba de hablar con los Jefes de las Tribus y citarlos a una Cumbre de Conversaciones para plantearles una operación de robo de ganado en gran escala en territorio brasileño, donde se les ofrecería pingües ganancias y protección oficial, quedando estable que esta masiva reunión pacífica de todas las tribus con los máximos representantes del Gobierno se efectuaría en la Puntas del Queguay, en los potreros del arroyo SALSIPUEDES el 11 de Abril de 1831. Uno de los requerimientos era que este encuentro debía ser sin armas, las que quedarían a buen recaudo en un sitio determinado, dado que habría comida y bebidas alcohólicas en el festejo. Los anfitriones serían el propio Presidente de la República, General Rivera y su sobrino el Coronel Bernabé Rivera, a cargo de las tropas. Por los Charrúas sus principales Caciques llamados Polidoro, Rondeau, Brown, Juan Pedro y Venado.

Singular -mente pocos riachuelos del mundo ostentan un nombre tan amenaza - dor y lúgubre como el de SALSIPUEDES, arroyo ubicado a unos 300 kilómetros al norte de Montevideo. No obstante éste del Uruguay, de muy triste fama, reúne el paradigma de hacerse eco de su nombre al servir de sitio perfecto para una maquiavélica emboscada y teñirse un día de sangre aborigen en tal proporción que hizo crecer desmesuradamente su cauce llevándose consigo para siempre, más bien haciendo desaparecer de la faz de la tierra, una etnia aborigen completa, la raza de los Charrúas.
Para mejor comprensión, de este vergonzante y cobarde acaecimiento, gestado en la cúpula ejecutiva del Gobierno y llevado a cabo personalmente por el Presidente de la Nación, nos remitimos a la versión de Eduardo Acevedo Díaz, según apuntes del Brigadier General Antonio Díaz, (abuelo del anterior) donde da cuenta del episodio:

“[ ...pero, el Presidente Rivera llamaba en voz alta de “amigo” a Venado y reía con él marchando un poco lejos; y el Coronel que nunca les había mentido, brindaba a Polidoro con un chife de aguardiente en prueba de cordial compañerismo. En presencia de tales agasajos, la hueste avanzó hasta el lugar señalado, y a un ademán del cacique todos los mocetones echaron pie a tierra. Apenas el general Rivera, cuya astucia se igualaba a su serenidad y flema, hubo observado el movimiento, dirigióse hacia Venado, diciéndole con calma: “Empréstame tu cuchillo para picar tabaco”. El cacique desnudó el que llevaba en la cintura y se lo dio en silencio. Al cogerlo, Rivera sacó una pistola e hizo fuego sobre Venado. Era la señal de la matanza. El cacique, que advirtió con tiempo la acción, tendióse sobre el cuello de su caballo dando un grito. La bala se perdió en el espacio. Venado partió a escape hacia los suyos. Entonces la horda se arremolinó y cada charrúa corrió a tomar un caballo. Pocos sin embargo lo consiguieron, en medio del espantoso tumulto que se produjo instantáneamente. El escuadrón desarmado de Luna, se lanzó veloz sobre las lanzas y algunas tercerolas de los indios, apoderándose de su mayor parte y arrojando al suelo bajo el tropel varios hombres. El segundo regimiento buscó su alineación a retaguardia en batalla con el Coronel Rivera (Bernabé, sobrino del presidente) a su frente; y los demás escuadrones, formando una grande herradura, estrecharon el círculo y picaron espuelas al grito de “carguen”. Bajo aquella avalancha de aceros y aun de balas, la horda se revolvió desesperada cayendo uno tras otro sus mocetones más escogidos. El archicacique Venado, herido por muchas lanzas, fue derribado en el centro de la feroz refriega. Polidoro sufrió la misma suerte. Otros quedaron boca abajo, con el rejón clavado en los pulmones. En algunos cuellos bronceados y macizos se ensañó el filo de las dagas, pues no había sido en vano el toque sin cuartel; y al golpe repetido de los sables sobre el duro cráneo indígena, puede decirse que voló envuelta en sangre la pluma del ñandú, símbolo de la libertad salvaje. No fueron pocos los que se defendieron arrebatando las armas a las propias manos de sus victimarios. El teniente Máximo Obes y ocho o diez soldados pagaron con sus vidas en ese sitio la inhumana resolución del general Rivera. El Cacique Perú al romper herido el círculo de hierro, le gritó al pasar “Mirá Frutos (apelativo de Fructuoso Rivera) tus soldados, matando amigos”]…

Importa resaltar que este ataque traicionero resultó en la muerte de a lo menos quinientos charrúas entre hombres, mujeres y niños, a pesar que algunos autores aseguran que fueron más de mil y que los sobrevivientes, fueron hechos prisioneros y llevados a pie, encadenados uno al otro y con las manos atadas a la espalda a casi trescientos kilómetros de distancia hasta la ciudad de Montevideo. José Ellauri, Ministro de Gobierno del General Rivera fue el encargado de repartirlos, bien entre amigos que no tenían como comprar esclavos o entre los capitanes de barco surtos en el puerto. El mismo, reservó para sí dos indios jóvenes. Quién recibía una india joven, debía también aceptar a una vieja y no se admitían devoluciones. Así terminaron los charrúas. Con este genocidio se acababa su etnia, su lengua, su modo de vida. No obstante, esto no significó su extinción, pero si su desaparición como pueblo cultural.

Aquí reproducimos algunos párrafos del largo Parte Oficial del combate de Salsipuedes del día 2 de abril de 1831 emitido por el Cuartel General justificando esta acción.

“Después de agotados todos los recursos de prudencia y humanidad, frustrados cuantos medios de templanza, conciliación y dádivas pudieran imaginarse para atraer la obediencia y la vida tranquila y regular de las indómitas tribus de los charrúas, poseedoras desde una edad remota de la más bella porción del territorio de la República; y deseoso por otra parte el Presidente General en Jefe de hacer compatible su existencia con la sujeción en que han debido conservarse para afianzar la obra difícil de la tranquilidad general… […neutralizados por el desenfreno y la malicia criminal de estas hordas salvajes y degradadas. En tal estado y siendo ya ridículo y efímero ejercitar por más tiempo la tolerancia y el sufrimiento, cuando por otra parte sus recientes y horribles crímenes exigían un ejemplar y severo castigo, se decidió a poner en ejecución el único medio que ya restaba, de sujetarlos por la fuerza. Más los salvajes, o temerosos o alucinados, empeñaron una resistencia armada que fue preciso combatir del mismo modo….[ Fueron en consecuencia atacados y destruidos, quedando en el campo más de cuarenta cadáveres enemigos, y el resto con trescientas o más almas en poder de la División de Operaciones. Los muy pocos que han podido evadirse…. [son vívamente perseguidos por diversas partidas que se han despachado en su alcance y es de esperarse que sean destruidos también si no salvan las fronteras del Estado. En esta empresa, como ya tuvo el sentimiento de anunciarlo el Eximo. Gobierno, el Cuerpo ha sufrido la enorme y dolorosa pérdida del bizarro joven Teniente D. Maximiliano Bes, que como un valiente sacrificó sus días a su deber y a su patria; siendo heridos a la vez el distinguido Teniente Coronel D. Gregorio Salvado y los Capitanes D. Gregorio Berdum, D. Francisco Estevan Benítez y seis soldados más…


De los prisioneros sobrevivientes, un pequeño gupo fue enviado a Francia para "ser estudiados". La idea aceptada por el gobierno, provino de Francisco Curel, Director del Colegio Oriental de Montevideo. Los elegidos fueron tres hombres y una mujer, Senaqué, Tacuabé, Vaimaca Perú y Guyunusa, esposa de Tacuabé.

Allí fueron exhibidos por varias temporadas en el Museo del Hombre de París, como ejemplares de una raza exótica en extinción.
Guyunusa tuvo una hija y su padre Tacuabé logró escapar con ella, perdiéndose su rastro. El cacique Vaimaca fue a su muerte momificado y siguió siendo exhibido.

El día 16 de Julio de 2002, ante el clamor popular, fueron finalmente repatriados sus restos, llegando a la ciudad de Montevideo-

El cacique Vaimaca acompañó en su lucha por la independencia del Uruguay al máximo prócer nacional José Artigas.

El Diario El País, en su versión digital del 23 de febrero de 2008, titulaba una columna escrita por César Bianchi que rezaba: EL DIFICIL DESCANSO DE VIAMACA PERU.

Su primer párrafo indicaba:

"Vaya si ha dado que hablar el cacique Vaimaca Perú (1780-1833), en lo que va de este siglo. Desde su repatriación al Uruguay en 2002, previsto por ley en septiembre de 2000 como urgencia nacional, sus restos han levantado una polémica que continúa hasta la actualidad. Tal como lo quisieron los legisladores, descansa en el Panteón Nacional del Cementerio Central, al lado de prohombres de la vida social y política del país como José E. Rodó, Eduardo Acevedo o Juan Zorrilla de San Martín..."

martes, 2 de diciembre de 2008

FARKAS, EL HACEDOR DE SUEÑOS

Los que vivimos fuera de la patria, en este caso Chile, generalmente nunca comentamos respecto de las tendencias que asume la sociedad a la que un día pertenecimos. Ello, porque siempre le estamos encontrando más defectos que virtudes. Prima la idea que antes todo fue mejor.
Después de pasar años viviendo en otra latitud apreciamos que todo ha cambiado. No solo las calles y los edificios sino también el lenguaje y los afectos y…muchas buenas costumbres.
Nuestra mirada es más crítica justamente porque ya no estamos comprometidos, es decir, seguimos con interés los acontecimientos porque nos importa lo que pasa, pero nuestra óptica no logra recoger estos hechos sin sopesarlos en el harnero de nuestras nuevas vivencias a la luz de una sociedad muy diferente, donde quizás la mayor parte de lo que en Chile es considerado farandulero, novedoso y entretenido, en este otro lado del mundo no pasa de ser tropicalismo de mal gusto, de poco contenido y por sobre todo de un snobismo exagerado pero que vende, tiene cultores y que por desgracia prende en vastos sectores de la población. Algo, que no solo se ve en Chile sino en una gran mayoría de nuestra América Latina. ¡Lo que antes era el pan y el circo de las sociedades antiguas, para conformar a la masa y distraerlos del manejo de la gestión pública o de la mediocridad ambiente!

Por eso, la aparición de un nuevo personaje que se ha apoderado del interés de los chilenos, de Arica a Tierra del Fuego y también de quienes vivimos en el exterior, no puede dejarnos indiferentes ni callados. Porque no solo es alguien refrescante y tonificante de la personalidad nacional, sino porque es también absolutamente atípico y arrollador. Tanto, que en pocos meses muchos lo quieren como Presidente del país, ocupándose de los intereses de todos los habitantes, encargándole sus finanzas, la administración de sus vida, sin importarles la tradición política, los partidos y las tendencias tradicionales de los entes de poder.

Este fenómeno se ha dado en llamar FARKOMANIA y deviene de don Leonardo Farkas Klein, un connacional trotamundos, característica que los chilenos aman y con la que se sienten identificados, que siendo músico y luego showman, logró con esfuerzo y varios años de talentoso empeño, convertirse en un generoso multimillonario, figura también muy atractiva para la gente y que le entrega un cierto halo de hacedor, de mago de las finanzas, característica también muy admirada.

Tanto ha calado en el pueblo que la revista Condorito, la más vendida en el país, editada por Televisa, y considerada cómo la que mejor interpreta los gustos y la idiosincracia del chileno, le otorgó una de sus últimas portadas, donde se le denomina Condorfarkas.

Pero esto, no son sino los prolegómenos de su personalidad, lo cierto es que Farkas ha resultado ser una verdadera Caja de Pandora, (mito que culpa a la mujer de todos los males de la humanidad), término mal empleado ya que en verdad la mitología griega habla del ánfora de Pandora, nombre de la mujer de Epimeteo, de quien se dice que desobedeció y abrió esta jarra que contenía todas las desgracias humanas, la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, los vicios, la plaga, la pobreza, el crimen etc., pero que afortunadamente cerró antes que la Esperanza también saliera. Luego corrió a contarle a los hombres que no estaba todo perdido, que aún quedaba la Esperanza). Y eso es Leonardo Farkas para muchos; lo perciben como el mecenas, el líder que esperaban, el hombre justo en el lugar preciso, el único capaz de librarlos de tantas tribulaciones y problemas existentes, porque es un hombre de esfuerzo, ahora muy rico y poderoso, exitoso y sobre todo cordial y en capacidad de realizar las transformaciones políticas y sociales que Chile necesita. Cercano a la gente, que tiende su mano sin doble intención y que no tiene motivos para engañar a nadie.

La historia de su vida es poco común. Hijo de una familia medianamente acomodada, dejó la universidad donde estudiaba Ciencias Económicas y muy joven emigró a Estados Unidos tras el sueño americano. Músico de éxito, empezó tocando en bares y hoteles de Florida, Nueva York y Las Vegas; luego lo hizo en cruceros de lujo y terminó animando fiestas privadas en mansiones y palacetes de magnates árabes, incursionando además en los programas televisivos americanos y latinos como Sábado Gigante de don Francisco en Miami y Univisión. Su primer millón de dólares lo consiguió a los 23 años. A los 27, se casa con Tina Friedman, heredera de la cadena de Hoteles Concord, abandonando la música a los 35 años para, gracias a sus importantes contactos, incursionar en los negocios inmobiliarios donde consolidó su fortuna.

En 1995 decidió invertir en los negocios mineros de su familia, que estaban improductivos por casi treinta años, revitalizándolos a tal punto que hoy son una gran potencia productiva y explotadora de nuevos yacimientos.

Se viene a vivir a Chile para administrar sus negocios y en marzo del 2007, ya radicado con su familia en el país después de veinte años de vivir en Estados Unidos, decidió celebrar su cumpleaños número 40 para lo cual arrendó el Hotel Sheraton, en particular todos sus salones y la mayor parte de sus habitaciones de lujo disponibles, para atender a sus invitados internacionales, magnates y famosos de diversas latitudes. Preguntado por la prensa respecto del porque hacía esta celebración tan costosa solo dijo “quería darme un regalo”. La fiesta fue planeada en grande y la primera invitada chilena era la Presidenta de la República, hombres públicos, miembros del jet set criollo y empresarios de nota de la sociedad chilena.

Al estilo de los millonarios americanos, contrató sus bandas preferidas, los grupos KC & The Sunshine Band y Air Supply, que en conjunto suman 40 músicos, además de un DJ especialmente traído de Nueva York donde es una celebridad.
Además, una banda multifacética, compuesta de 80 componentes traída desde Brasil, era la encargada de recibir y amenizar los espacios donde no hubiera discursos ni presentaciones. Se calcula que solo en pasajes aéreos de clase ejecutiva gastó US$ 280.000. Los humoristas contratados fueron Coco Legrand y Alvaro Salas, como locutor de continuidad Antonio Vodanovic, ex conductor del festival de Viña del Mar.

La invitación fue a no más de doscientas personas y la esquela de fino diseño hecha especialmente en Italia rezaba: “Deja tus tarjetas de negocio en la casa, trae tus zapatos de baile, no acepto regalos”.
Este evento privado, lo catapultó y lo sacó del anonimato y varios medios de comunicación se preocuparon de informar sobre lo que en ese momento era una excentricidad del acaudalado empresario nacional, pero algunos meses después todo el país lo vio de cuerpo presente, con su larga melena rizada color oro y su traje, que como todos los que usa son hechos especialmente para él por la Casa de Modas italiana “Ermenegildo Zegna” regalando 235 millones de pesos a título individual a la Teletón chilena que junta dineros para los discapacitados.

Los medios trajeron otra noticia, el matrimonio Farkas, había abonado 400.000 dólares de un total de un millón de dólares, para reservar su cupo de turistas espaciales en el 2010, integrando la tripulación civil de la nave StarShip Two de la empresa Virgen Galactic aventura que muy pocas personas en el planeta están dispuestas a realizar. Con ello, se constituye en el primero en hacerlo en el continente sudamericano y por supuesto en el primer chileno que viaja al espacio exterior.
“No quise anotarme entre los primeros vuelos, porque esto es potencialmente peligroso, así que es mejor que ese récord se lo anoten otros”, dijo entre risas. “Todo sea por dejarle este recuerdo a los nietos y destacar el nombre de Chile, porque, si bien no son los Juegos Olímpicos, también es una manera de representar al país”.

A partir de allí, Farkas en noticia todos los días. Lo que habla, lo que come, lo que viste y a quienes visita, así como sus negocios, son objeto de la curiosidad pública. Su extraordinaria habilidad para conectarse con la gente lo ha convertido en corto tiempo en una celebridad.

La gente se agolpa para saludarlo, lo aplaude en la calle, le gritan bromas que él responde, lo interpelan para pedirle favores, dinero y trabajo, le escriben cientos de cartas y correos electrónicos al día, le hacen llamados públicos por prensa, televisión e Internet y a pesar que su mundo gira en torno a grandes negocios, siempre tiene tiempo para dialogar, asistir a eventos, conversar con la prensa y conceder entrevistas. Todos quieren tenerlo en sus celebraciones y donde va lleva un presente.
Esa disposición es absolutamente desacostumbrada no solo en las celebridades y prohombres de la política, que siempre se ven rodeados de guardaespaldas y custodios y que pasan raudos por las calles escoltados por fuerzas policiales. Farkas anda solo, a lo sumo con un chofer. No se le conocen guardaespaldas y nunca pierde la sonrisa y los gestos de gentileza que lo hacen aparecer como alguien amigable y cercano.

Como siempre ocurre, tiene admiradores y detractores. Le admiran aquellos que ven en él un tipo excepcional, generoso, enamorado de su familia y de su patria. Lo detestan aquellos suspicaces, envidiosos, los amargados y apocados. Se suman a éstos últimos aquellos que le temen, que ven con malos ojos su arrastre con todo tipo de gentes, el entusiasmo popular que produce su comportamiento. Temen que haga realidad algunos anuncios de sus más parciales que le quieren colocar en La Moneda.

Tanto le temen, que se han apresurado a tratar de contrarrestar su popularidad y ya han aparecido algunos blogs y páginas en internet, evidentemente subvencionadas por "mecenas" que se mofan de sus "excentricidades" y que ridiculizan sus pretensiones. Piñera, el candidato derechista que aspira aglutinar a su sector, dueño de LAN Chile y del canal televisivo Chilevisión le ha lanzado algunas invectivas: hay que hacer dijo en una entrevista, [“una clara separación entre el mundo de la farándula y el mundo de la política, especialmente hoy en Chile cuando se viven momentos muy difíciles por la crisis económica”.] [“no le he leído ninguna idea para proponer”] [“Para aspirar a querer gobernar Chile se necesitan muchas cosas, además de ser una persona conocida y distinta, lo que a mí me produce simpatía, se requieren ideas, programas, proyectos y esa es la forma seria y responsable de abordar una candidatura presidencial”]

La estrategia del desprestigio de sus posibilidades de eventual candidato, ya que él nunca ha buscado serlo, pretende desanimarlo, aburrirlo, ponerlo en permanente entredicho, sacarlo de quicio para que abandone la idea o diga algo inconveniente para poder en tela de juicio su idoneidad. Para que no recoga el clamor de cientos de personas que le piden ser candidato a la Presidencia. Desde Chilevisión nunca deja de mencionarse algo negativo de su personalidad y en particular uno de sus programas cebollentos, SQP (Sálvese quien pueda), que más bien debiera denominarse STM (Somos todos maricuecas) juega con comentar sus apariciones públicas medio en serio, medio en risa, para ridiculizarlo.
Este es un juego donde Farkas no debiera entrar y que seguramente no domina. Corresponde al prototipo del más bajo periodismo, si es que en periodismo cabe esta modalidad, que explota o fabrica noticias de farándula, donde el norte es sacar a luz, para gozo de gente insípida y ociosa, las facetas más detestables de la personalidad humana. Allí todo vale, los rumores, los anónimos, los comentarios mal intencionados. Se trata de exacerbar a la víctima, para que a su vez diga algo del comentario en su contra. Ese es el éxito de estos seudo periodistas, ex comentaristas, ex locutores o ex de algo que se dedican a este penoso rubro comunicacional.

Por lo pronto Farkas se deja querer. Desde la distancia, pensamos que aún no aquilata totalmente que se ha convertido en un icono y un referente político de grandes masas y contingentes de gente dispersa y de muy diferente condición, credo y actividad laboral, no afecta a partidos, disconformes de toda índole con el estado del país.
Teme quizás no estar a la altura de los acontecimientos. Su fuerte no es la conducción política, sí lo es el manejo empresarial. No se percata que ha generado un fenómeno difícil de conseguir pero mucho más difícil de detener, la adoración de las masas que atraviesa transversalmente toda la gama de clases sociales de la sociedad chilena.
Los ricos y poderosos lo apoyarían porque de alguna manera lo sienten como uno de sus iguales. Los profesionales de la política sea del partido que sea, siempre estarán dispuestos a trabajar en un gobierno exitoso. ¡Qué decir de los mercenarios!.
Los partidos políticos tradicionales de izquierda y de derecha, si llegase a triunfar, tendrían que sumarse a su gobierno. Está en juego perder abruptamente, todo el laborioso engranaje de la maquinaria del poder, que ha encontrado su justa ecuación durante más de treinta años, en los acuerdos visibles y secretos, donde se canjean, embajadores, cónsules, gobernadores, directorios de empresas del control del estado, Canales de Televisón, periódicos, colegios y universidades, organismos internacionales y cien actividades más.
Los independientes, que suman mucho más contingente que todos los partidos políticos existentes, que solo significan no más allá del 6% de los habitantes con derecho a voto, estarán indudablemente proclives a seguirlo y a alimentar su aparato de gobierno con sus huestes de técnicos y profesionales, que hasta la fecha nunca han sido tomados en cuenta, justamente por no tener contactos partidarios.

Para la Concertación gobernante y para la derecha opositora, un tercer grupo que les dispute el poder es no solo alarmante sino mortal para la maquinaria política que tanto les ha costado aceitar y poner en marcha con la que mantienen la cohesión de sus militantes. Esto es algo que el común de la gente no comprende. No han asimilado totalmente que todo gobierno le entrega cupos de poder a la oposición, en espera y en el convenio que cuando pierdan, conservarán igualmente ese porcentaje de cargos y representaciones y además de eso, "negocia" cada proyecto de ley, donde la oposición, a cambio de sus votos pide extra cuotas. Por eso se da el caso y aquí en Melbourne lo tenemos, de un Cónsul muy caradura, "que no está ni ahí con el Gobierno" y que se da el lujo de apoderarse o plagiar proyectos comunitarios entrando en franca competencia con la comunidad organizada, realizando beneficios, pidiendo dinero al comercio establecido y a empresas multinacionales y luego no rinde cuentas de sus ganancias, que no van destinadas a ningún fin social. Casi todas las representaciones tienen una fiesta en su Día Nacional, pero con excepción de la chilena, tienen un proyecto determinado donde destinan las ganancias. En cinco años, la fiesta del consulado chileno, la más grande de todas las celebraciones de este tipo no ha dejado, según el señor Cónsul nada de dinero...Concha es su apellido, que como sabemos es muy usado en Chile para expresar ciertas emociones. Su conducta ya la hemos denunciado e incluso hemos recibido meses después una lacónica misiva via email de un burócrata de la Cancillería. Esta respuesta es digna de figurar en los récords de Ripley. Más o menos se resume así: "Le preguntamos al señor Cónsul y dice que nada de lo expresado corresponde a la verdad, por lo tanto se cierra el caso". De lo que se deduce también que los métodos de pesquisa e investigación del Ministerio de RR.EE. son bastante rudimentarios y febles y es de esperar que no sean copiados por la policía, porque tendríamos muchos malandras en libertad. Esto a propósito que seguramente con un Gobierno independiente, sin compromisos secretos, ésto no podría ocurrir, a menos que se derogase del estatuto Administrativo de los funcionarios públicos, la obligatoriedad de mantener en funciones probidad y decoro.


Farkas también constituye para la mirada de sus opositores en política, un hueso duro de roer. Sabe contestar con sutileza. Al comentario del candidato Piñera, respondió con una crónica escrita en el periódico The Clinic, donde incursiona con una columna cuyo título reza "Yo si puedo mostrar la plata". Eso seguramente sus contrarios no pueden decirlo. Además se mueve rápido. Es solo cuestión de chequear algunos titulares de prensa ligada a sus actividades empresariales y sociales:

14 de Julio 2007 .Tras 30 años de receso Santa Fe reanuda exportaciones de hierro. 16 de Septiembre 2006. Cerro Imán tendrá millonaria inversión. Minera Santa Fe reabre Cerro Imán en Copiapó
26 de Diciembre 2007. Farkas busca ser líder en producción local de hierro.
Minera Santa Fe, de propiedad del empresario, espera producir 10 millones de toneladas anuales del mineral
Con destino a las acereras chinas, el barco Nepheli partirá este fin de semana a tierras asiáticas cargado con 42 mil toneladas de mineral de hierro.
3 de Diciembre 2007. Minera Santa Fe invierte US$ 30 millones en explotación de mina Bellavista.
4 de Febrero 2008. Farkas se asocia con india JSW Steel para explotar hierro en Atacama
El acuerdo contempla dos yacimientos de hierro y el desarrollo de infraestructura portuaria en Caldera.
26 de Marzo 2008 US$ 2.000 millones invertirá Farkas en centrales a carbón.
Farkas es la punta de lanza para la inversión india en Chile y América Latina.

27 de Agosto 2008. Farkas anuncia megapuerto e incursión en biocombustibles
COPIAPÓ.– El mayor puerto granelero de Chile es la última obsesión del empresario minero Leonardo Farkas Klein en la III Región.
7 de Septiembre 2008 Farkas apuesta por producir biocombustible en el desierto.
Septiembre 2008. Farkas ahora entra al negocio de los biocombustibles, plantará jatropha
El empresario minero inició junto a la Universidad de Chile un proyecto para ver las potencialidades de este cultivo para la generación de biodiésel.


70.000 hectáreas de concesión minera sobre la Cordillera de Nahuelbuta ha solicitado el empresario Farkas en dos sectores diferentes de la cordillera, uno, al lado más oriente del Lago Lleu Lleu y el otro, en la zona de Carahue.
La tercera, 23 de Octubre. Farkas negocia para hacer en Chile reality El Aprendiz, de Donald Trump. El empresario recibió la propuesta de representantes del magnate y que en dos semanas llega una comitiva para las negociaciones.
La tercera, 23 de Noviembre. Leonardo Farkas rechaza invitación a la Teletón: "No me interesa". "Ellos (en la Teletón) dijeron que esto no era para la chacota y quedé bastante dolido. Por eso voy para donar plata para los niños y nada más" agregó el empresario minero zanjando el tema.
Cooperativa. 29 de noviembre 2008.- Una ovación celebró los mil millones de Farkas a la Teletón."Hoy se hace realidad mi sueño", señaló el empresario. Tras la donación, no quiso comentar la suma entregada…

Estas son algunas de sus actividades de los últimos meses. Hay muchísimas más pero no existe espacio material para comentarlas, pero nadie puede equivocarse, Farkas puede ser un millonario excéntrico, puede ser alguien que busca notoriedad para satisfacer su ego, puede estar procurando convertirse en una pieza de poder político y puede ser cualquier cosa que piensen de él los suspicaces, pero hay algo que nadie debe olvidar, el hombre tiene una aptitud que es muy escasa, posee verdadero espíritu público. Cree en sus causas y no tiene pelos en la lengua para decirle a sus pares millonarios que lo imiten y que se desprendan a lo menos del 10 por ciento de lo que ganan. Sabe mover sus piezas y rodearse de asesores del mejor nivel, es fundamentalmente un ganador nato que tiene olfato para decir y estar en el centro de cualquier evento.
¿Se ha preguntado alguien cómo es que don Francisco por ejemplo que posiblemente haya ganado con la Teletón y su actividad televisiva más dinero que Farkas, nunca, que se sepa, haya puesto dinero personal en esta obra benefactora ni en ninguna otra? ¿Y cuánto han puesto los presidenciables, que tampoco son pobres y cuánto a título personal los grandes comerciantes y magnates de Chile, salvo quizás honrosas excepciones? Misterio. La fallecida Gladys Marín, líder por muchos años de la izquierda chilena, aseguró una vez que la teletón no es necesaria y que nos ahorraríamos muchos escándalos, corrupción y farándula de la peor especie si los millonarios del país, dejaran para esta obra solo el 1% de sus ganancias anuales.
Sin embargo, Farkas, que sí paga un sueldo ético a sus cientos de trabajadores, motiva con su ejemplo a otros. De muestra un botón. ¡No quiero ser más ni quiero ser menos (que Farkas indudablemente), dijo ese estupendo chileno José Nazar que viajó de Miami a Santiago expresamente para ponerse al igual que Farkas con otros mil millones de pesos, cifras jamás vistas en treinta años de Teletón. Ojalá también le imiten los empresarios y paguen el mismo sueldo que Farkas paga a sus trabajadores.