domingo, 14 de febrero de 2010

La importancia de tener ombligo. Una rectificación necesaria.

Dicen que el ombligo, esa extraña cicatriz que resulta del corte del cordón umbilical que une a la madre con el recién nacido, una vez cumplida su finalidad, no sirve para absolutamente nada más en la vida, concepto que se hace eco de los dichos del poeta francés Charles Budelaire, quien preconizaba que el ombligo “en realidad, es un hueco sin sentido y sin función, residuo anatómico de la unión con la madre. Delicioso y misterioso”.

Esta aventurada aseveración, que en la praxis resulta ser una verdad a medias, no solo me incomoda sino que me parece totalmente injusta. Todo ello desde el punto de vista que hay otras presas o particularidades de nuestro cuerpo que ni siquiera tienen una función definida. Estoy pensando en las tetillas y pezones del hombre y en ese apéndice al final de nuestra columna vertebral que insinúa ser un rabo frustrado que quizás alguna vez existió en el homo sapiens. ¿Un arrepentimiento del Hacedor, para darnos órganos mamarios y cola? ¿Un eslabón perdido en la fase evolutiva..?

Me incomoda, porque el cordón umbilical, durante la permanencia del feto en el vientre materno, juega un papel preponderante en la gestación de un nuevo individuo, al ser el vínculo que nos liga a la especie humana representada por nuestra progenitora. No hay que olvidar que el feto no respira ni tiene hambre y que es el cordón umbilical el nexo por medio del cual recibe los nutrientes. En verdad el cordón es la conexión entre la placenta y el bebé y dado que la placenta está en íntimo contacto con la madre, es entonces el nexo indirecto entre el bebé y su madre. Y que es allí, en ese mundo sostenido por este cordón que termina siendo ombligo, que después se corta y se bota, donde se desarrolla el misterio del despegue de una nueva vida, de un ser que en pocos meses estructura su cerebro, sexo, órganos y funciones en el interior del cuerpo materno.

Y es injusto que este cordón umbilical tan generoso, dador de vida y vehículo propagador de la raza humana, termine su función en un nudo de tripa no siempre primoroso, también llamado Pupo, palabra nada elegante que no le hace justicia ni pondera el vital servicio, que el a veces llamado despectivamente ombligo, presta a la raza humana.


Buscando algunas aplicaciones para lo que resulta útil en la actualidad, me encontré con que algunos sujetos, para mayor comodidad personal, en un balneario por ejemplo, o haciendo el amor, aprovechan la concavidad natural que se presenta en esta zona al estar acostados, para colocar allí la fruta de estación que les sirve de postre, como uvas, guindas, frutillas etc., que según me han contado, sirve incluso para iniciar algunos jueguitos eróticos más extremos.

Otros, más inclinados al arte, gustan de tatuarse figurillas picarescas, piercing y otros colgajos, quizás en la idea de ser divertidos o de parecer más sensuales, o quizás simplemente, como a mi me ocurre, en un afán de demostrar que este botoncito que nos acompaña a los humanos de por vida, ya que se dice que los extraterrestres no podrían lucirlo, sirve admirablemente para algunas prácticas o costumbres de la modernidad.


A este respecto hay que decir que desde antiguo se ha considerado al ombligo una especie de fetiche erótico siendo para muchos parecido al órgano sexual femenino.
Tanto es así que en la Obra Las Mil y Una Noches, uno de los primeros libros eróticos en salir a la luz pública, hay frecuentes menciones al respecto, Una de ellas le adjudica la cualidad “de recipiente que contiene poderosos aromas afrodisíacos..”
En el relato de la 184 noche, la hermosa Budur le dice al joven Karamalzaman: “He aquí mi ombligo, que gusta de la caricia delicada, ven a disfrutar de él….".
La biblia también recoge en El Cantar de los Cantares, capítulo 7, versículo 7:2 la frase del Rey Salomón que dice: “Tu ombligo es un ánfora redonda donde no falta vino"… "Un aspecto algo más serio de la actual importancia que tiene el ombligo está relacionado con la incesante búsqueda médica de minimizar la magnitud de las incisiones en el caso de las operaciones. La idea siempre ha sido no dejar grandes cicatrices quirúrgicas que luego precisan otra cirugía correctiva para borrarse. El último paso en este sentido es realizar estas operaciones a través del ombligo como único puerto, de forma que la cicatriz queda camuflada en la huella umbilical. Esta técnica se llama cirugía laparoscópica y está siendo aplicada cada vez con mayor éxito desde los ochenta y ha sido exitosamente probada en casos de colecistectomías, apendicectomías, esplenectomías y también neumotórax espontáneo.


El ombligo en tanto símbolo, se incrusta en mitologías y religiones. Las culturas azteca y maya enraízan sus fuentes en esta simbólica: el nombre México deriva de metzli, la luna y de xictli, ombligo; México sería el lugar del ombligo de la luna.
Omphalos es una palabra griega que significa «ombligo». Un bello mito de la antigüedad nos cuenta que hace mucho tiempo, en algún momento que se pierde en la memoria de los dioses, Zeus y Atenea se enzarzaron en una discusión sobre cuál era el auténtico centro del mundo. Atenea aseguraba que estaba en Atenas, su ciudad favorita, pero Zeus no estaba conforme, así que para zanjar la discusión decidió soltar dos águilas, cada una de ellas desde uno de los confines de la tierra. Tras un largo vuelo, las aves se cruzaron sobre la ladera del monte Parnaso, justo donde hoy se encuentra Delfos. Allí, en el interior del templo de Apolo, se custodió durante siglos una piedra cónica –un omphalos u ombligo–, que marcaba el centro del mundo y que para algunos autores pudo haber tenido un origen meteorítico, lo que explicaría que se considerara una pieza sobrenatural desde tiempos prehistóricos. Hoy el ónfalos original se ha perdido, pero en el Museo del Santuario se conserva una copia de época helenística.

Se dice que a partir de esa piedra Ónfalo, surgió una divinidad griega adicional a las ya existentes, que se llamó Onfalia, nombre que significa “mujer que tiene un hermoso ombligo", quien fue reina de Libia.

Hércules, como era costumbre entre los héroes, reyes y guerreros, visitó al oráculo de Delfos, quién le ordenó pasar tres años como esclavo de la reina. Onfalia, que era viuda se enamoró de Hércules y sus amores se recuerdan entre

los más famosos de la mitología, en particular porque hubo allí una extraña situación. Ella empezó a vestir el ropaje de Hércules, una piel del león de Nemea, despojo obtenido por el héroe en su primer trabajo y usaba la maza de Hércules que era terror de los hombres y azote de los animales feroces, por mientras Hércules permanecía en sus aposentos y llevaba una vida afeminada. Vestido de mujer, con los más exquisitos trajes de la reina y con su larga cabellera delicadamente trenzada por sus esclavas, dedicaba casi todo su tiempo a…hilar

Para los griegos, el ombligo debía estar en el centro exacto entre el pecho y los genitales y éste era considerado como el centro del cuerpo, de la vida, de la existencia, del universo, dándole un gran significado y valor. No obstante Grecia no es el único país que se ha adjudicado este honor. En Chile la Isla de Pascua, Rapa Nui o Te-Pito-Te-Henúa, significa “el ombligo del mundo” en lenguaje polinesio.
Cuzco ,("QosQo"), que en quechua, significa ombligo, es como llamaron los Incas a esta extraordinaria ciudad, al querer significar que Cuzco era el ombligo o centro del mundo. Está ubicada, al sur del Perú, en pleno corazón de la sierra de los Andes, en el Departamento de Cuzco y en la provincia homónima.

Lo que no se puede negar es que la palabra ombligo suena evocativamente y es una voz consagrada y reconocida en cualquier idioma del mundo siendo ampliamente utilizada en todo tipo de tópicos, sean filosóficos, metafísicos, metafóricos o religiosos, lo que significa que su utilidad didáctica existe, tiene presencia en el mundo cibernético y que sin este vocablo el lenguaje perdería una rica veta que entrega precisión académica para catalogar hechos puntuales.

Uno de los acertijos más antiguos y discutidos de la humanidad es sin duda esclarecer si de acuerdo a la teoría creacionista Adán y Eva tuvieron ombligo. La discusión no es menor y su data es tan antigua como el Génesis mismo porque la existencia o inexistencia del ombligo en estos protagonistas bíblicos, es la inflexión de quiebre entre la teoría de la evolución y de aquellos fundamentalistas que creen que el mundo se hizo en seis días y que la fecha de su creación no supera los seis mil años.

Si Adán y su compañera de la leyenda bíblica, fueron efectivamente las primeras criaturas humanas hechas por el creador, tal cual creen literalmente algunos, no podían tener ombligo. Tampoco fueron cien por ciento perfectos ya que no descendían de un padrón humano, pues a ninguno de los dos se les habría cortado el cordón umbilical y lógicamente sus abdómenes serían completamente lisos.

Si por el contrario nacieron con ombligo, ello implica necesariamente que su nacimiento fue fruto de un parto y que hubo antes que ellos más humanos.
Lo mismo pasa con Dios, ya que si nos atenemos a lo expresado en la Biblia, Adán y Eva fueron hechos a imagen y semejanza de Dios. Por lo tanto si la pareja primigenia tenía ombligo Dios también lo tenía.
Ese fue el dilema que enfrentaron los artistas que debieron pintar la creación y que como Miguel Angel lo hizo en la Capilla Sixtina, decidieron representarlos con su respectivo Pupo. Ningún Papa, autoridad eclesiástica ni intelectual católico objetó el ombligo de Adán o Eva, por lo que se puede inferir que ellos también pensaban que Dios ostentaba en su sagrada barriga este nudillo indicador de sucesivos ancestros.
La pregunta que se hace necesario contestar entonces, es que si Dios efectivamente tiene ombligo, ¿quiénes fueron sus padres? o más bien, ¿quién creó a Dios..?
Desde luego nada de estas deducciones ha penetrado en el cerebro de los creacionistas que siguen pensando que el primer humano que tuvo ombligo fue Caín y que ni Dios ni Adán y Eva, sus criaturas primigenias lo tuvieron…
Lo mismo ocurre con el Jardín del Edén. Allí había plantas, árboles y otros animales, pero cualquier zoólogo puede explicar que ellos también necesitaron cientos y quizás miles o millones de años para tener huesos, dientes, pezuñas y toda clase de otros órganos que señalan la evidencia de un crecimiento anterior. Los colmillos del elefante revelan las etapas de su crecimiento. Lo mismo ocurre con los anillos anuales de los árboles, la caparazón de las tortugas, los bivalvos del mar. Todos nacieron de una especie. La vaca fue primero un embrión y toda planta antes fue semilla.
Si le creemos al Génesis, habría que aceptar que el mundo fue creado en seis días y que su antigüedad es de solo seis mil años.

Esto se contradice brutalmente con la información científica disponible en este sentido que dice que: "La datación radiométrica ha permitido a los científicos calcular la edad de la Tierra en 4.650 millones de años. Aunque las piedras más antiguas de la Tierra datadas de esta forma, no tienen más de 4.000 millones de años, los meteoritos, que se corresponden geológicamente con el núcleo de la Tierra, dan fechas de unos 4.500 millones de años, y la cristalización del núcleo y de los cuerpos precursores de los meteoritos, se cree que ha ocurrido al mismo tiempo, unos 150 millones de años después de formarse la Tierra y el Sistema Solar".

Otra muestra del impacto que el vocablo ombligo causa en las gentes, es establecer que esta denominación se entrega también a los más grandes agujeros, naturales o artificiales que existen en la corteza terrestre.

Así ocurre con la mina de diamantes de Mirna en la Siberia oriental rusa, considerado el agujero más grande y profundo del planeta, que tiene un diámetro de 1.250 metros y 540 metros de profundidad.
Es además, la mina de diamantes a cielo abierto más grande del mundo y es una de las pocas construcciones humanas que puede ser fotografiada por los satélites.
La mina fue construida en la década de los 50 y solo puede procesar un quilate de diamante cada diez toneladas de tierra que se extrae.
Un dato curioso es que está prohibido que la sobrevuelen aviones o helicópteros ya que la succión que produce ha hecho caer varios helicópteros dentro de su cráter.
En la última fotografía, se muestra el tipo de camiones usados en las tareas de extracción, que son los más grandes del mundo. Miden 13,36 mts. De largo- 7,78 mts. de altura y 6,6 m de ancho, pero como muestra la flecha roja dentro del cráter en la fotografía 1, solo se distingue como un punto insignificante.

Este “ombligo del mundo”, esta impresionantemente cerca de la ciudad del mismo nombre donde la mayoría de los 2.700 habitantes de la ciudad trabajan en el yacimiento.



Un aspecto más. La sangre del cordón umbilical (SCU) al igual que la médula ósea es rica en células madre. Las células madre son células maestras capaces de crear los componentes principales de la sangre humana y del sistema inmunológico (de defensa) del cuerpo.
El descubrimiento de que la sangre de cordón umbilical contiene grandes cantidades de células madre, lo que lo convierte en un proveedor líder de pruebas de paternidad, ha hecho que éstas puedan ser utilizadas para el tratamiento de enfermedades hematológicas y de tipo genético.
Hasta hace algunos años, el uso de las células madre estaba limitado a los trasplantes, sin embargo el reciente descubrimiento del potencial de estas células de convertirse en otro tipo de células (del corazón, córnea, tejido nervioso, del hígado, riñones, páncreas, etc.) ha abierto el camino a las investigaciones para el tratamiento de otro tipo de enfermedades.

Hoy la medicina ha dado un paso gigantesco para buscar solución a enfermedades consideradas irreversibles gracias a esta característica del cordón umbilical, de donde el ombligo es el último vestigio. Enfermedades malignas como las leucemias, el linfoma de tipo no- Hodgkin´s y Mieloma múltiple pueden ahora tratarse con el uso de estas células madres. Ello supone que en el futuro hay esperanza para los cánceres, tumores del cerebro, Melanoma, Diabetes, SIDA, Artritis reumatoide, Alzheimer, Esclerosis múltiple, Lupus eritematoso severo y Regeneración de tejidos ( cardíaco, hepático, pancreático nervioso y de córnea).
Que nadie diga ahora que nuestro querido Ombligo y el fantástico cordón umbilical hasta ayer inútiles y desechables, no sirven para absolutamente nada.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Los esquivos tesoros perdidos.

En el imaginario popular no hay nada más potente ni regocijante que una gran aventura, vocablo que nos sugiere una experiencia fascinante, quizás peligrosa e inesperada, posiblemente arriesgada, pero que hará correr adrenalina de buena cepa por nuestras venas, que muy difícilmente alguien se atrevería a despreciar.

La aventura de buscar tesoros y ciudades perdidas ha sido siempre el sueño romántico de todas las generaciones y basta conocer los mitos y leyendas de cada pueblo para darse cuenta que hay cientos de fantásticas ciudades mitológicas no encontradas y miles de tesoros que cuentan con el aval de la descripción histórica, que están esperando al audaz que los saque de su escondite secreto.
Más, algo pasa con ellos. No es fácil ubicarlos ni aunque se tenga un mapa en la mano. Como si fuera una maldición del destino, las ciudades perdidas y los tesoros enterrados se resisten a ser descubiertos.
Para los exploradores afortunados, puede haber perlas, diamantes, barras de oro macizo, valiosas monedas antiguas, minas inagotables, vestigios de civilizaciones desaparecidas o cofres y barriles desbordantes de piedras preciosas, amén de fama, dinero y prestigio. Y para aquellos que como suele ocurrir, han agotado sus vidas tras la quimera de la riqueza, solo la locura, el olvido y la amargura de la pobreza.

Tal vez la más antigua de estas leyendas del cono sur de América, es el mítico El Dorado, fabuloso tesoro inca buscado en vano a través de siglos por expedicionarios de varios países en las selvas colombiana y venezolana. Según la leyenda, en esta ciudad sagrada todas sus construcciones estaban revestidas con placas de oro y el Cacique del lugar era espolvoreado con oro en polvo en las ceremonias, lo que le daba el aspecto de un hombre "dorado", de donde proviene su nombre. Allí estaban las ricas minas de oro del Inca Atahualpa, que los conquistadores jamás pudieron encontrar.

Entre los más recientes exploradores que lo han intentado está el artista plástico chileno Roland Stevenson, paisajista, explorador, autor del libro "Una luz en los Misterios del Amazonas", antropólogo aficionado, radicado en Manaus, Brasil, quien por treinta años ha recorrido de punta a cabo la selva amazónica, logrando localizar las ruinas de un hasta ahora desconocido, “camino incaico” que atraviesa la amazonía llegando del Ecuador. Asimismo, en esta senda encontró restos de construcciones de piedra y para su sorpresa, dibujos de llamas en plena floresta amazónica, muy lejos de su habitat natural de Los Andes. Stevenson concluyó que los caminos eran los que recorrían los incas en busca de El Dorado, el lugar donde extraían su afamado oro.

Rafael Videla Eissmann, en su estupendo blog “Oriflama”, nos ilustra diciéndonos que “luego que Francisco Pizarro y sus hombres capturaran al Inca Atahualpa, parte del círculo más cercano del Hijo del Sol escapa en 1533, tomando una ruta desde Cajamarca que los conducía a Quito, alcanzando así el sur de Colombia para tornar luego a Brasil.
La furtiva comitiva llega finalmente al área ubicada en el norte del Río Negro, en Roraima. Stevenson explica que los Yanomani de ojos azules serían los descendientes de la unión de las mujeres pertenecientes al grupo que escapó de Cajamarca y de españoles. El grueso de esta comitiva estaba compuesta por mujeres, las Vírgenes del Sol, según las leyendas de los indios Tukanos, Dessana y los Pirá-Tapui, quienes fueron resguardadas por leales guerreros incaicos.
Estas vírgenes guerreras, portadoras del tesoro real Inca, conforme a Stevenson, habrían dado origen a las leyendas de Las Amazonas, referidas por los cronistas Francisco de Orellana, Francisco López de Gómarra, Gaspar de Carvajal y posteriormente enunciadas por Alexander von Humboldt. Este refugio secreto que cobijó a las vírgenes guerreras tras la captura de Atahualpa era el asentamiento del cual los Incas obtenían el oro.
Conocedores de los rumores de este portentoso asiento, Sebastián de Belalcázar y Francisco Pizarro buscaron la mítica ciudad en 1535. En el mismo año, el conquistador y cronista de origen alemán Nicolás de Federmann, dirigió una expedición en su búsqueda, sin resultados. Al año siguiente, emprende de modo vano la misma empresa Gonzalo Jiménez de Quesada. Después, en 1541, otro alemán, Felipe de Utre, de manera fútil busca El Dorado a lo largo del río Amazonas.
Infructuosamente Gonzalo Pizarro (1541) y Francisco de Orellana (1542), desde Quito, intentaron llegar a El Dorado, desviándose el primero de la difícil ruta que penetraba las inmensidades del paisaje amazónico; y por la vía fluvial, el segundo. Pizarro fue el primero en hablar de El Dorado en las cercanías de un lago, en una carta al Rey de España. Sólo después de 1570 surgieron informaciones por parte de los indios Arak acerca de los grandes depósitos de oro en las nacientes del Río Orinoco al otro lado de las sierras de Pacaraima, donde se ubicaba un enorme lago rodeado de montañas ricas en oro y piedras preciosas. En 1595, Walter Raliegh, navega a través del Orinoco sin lograr acceder al Reino Dorado.

De acuerdo a Stevenson, la Ciudad Sagrada de El Dorado, una gran necrópolis, se situó en la isla de Maracá, en el occidente del lago Manoa, el cual ocupaba 400 km. entre Brasil y la Guyana, como se desprende del mapa desarrollado por Thomas Hariot en el año 1595 y en otro de Henricus Hondius de 1599. Stevenson señala que estos mapas indican que existió una ciudad en la margen occidental de este lago. El explorador Antonio de Berrío, que estuvo allí en 1584, dijo que en esa isla vivían diez mil indígenas y que éstos tenían la costumbre de enterrar a sus muertos con todas sus riquezas.

Alexander von Humboldt -indica Stevenson- al verse imposibilitado de llegar al lago Manoa, descalifica los mapas de Haroit y Hondius y establece así que el lago Guatavita -en Colombia- era el lago del Hombre Dorado (El Dorado), producto de las ofrendas rituales hechas allí, asentando las bases para la confusión de la ubicuidad real de la ya legendaria ciudad.

Stevenson establece que varios expedicionarios de finales del siglo XVI buscaron infructuosamente el lago Manoa. Entre ellos, Antonio de Berrío (1584) por el Orinoco; el mismo Berrío luego por el norte, a través del río Caroni (1591); por igual ruta, Maraver y Vera (1593) y Raleigh (1595); luego desde el Este, por el río Essequibo, Keymis (1596) y por último, a través del río Branco en el Sur, Roe (1611). El oro inca, de acuerdo a las conclusiones de Stevenson, provenía del lago Parime ó Manoa, en Roraima (llamado también Lago Blanco ó Lago de Leche y Axpekõ-dixtara en la lengua nativa).

En 1987 Roland Stevenson divulgó el descubrimiento arqueológico de El Dorado en la Isla de Maracá a través del periódico Folha de Boa Vista de Roraima. En seguida, la Royal Geographic Society de Londres, encabezada por el historiador John Hemming -gran especialista en la temática de El Dorado-, en acuerdo con el gobierno brasileño de turno, cerraron la zona, instalándose allí por más de doce meses, sin permitir el acceso. La sociedad inglesa aludió a una “expedición científica” que investigaba la flora y fauna del lugar. Gran cantidad de cajas selladas -con extraordinarias piezas de incalculable valor histórico según Stevenson- fueron sacadas de la zona y enviadas a Inglaterra...

Stevenson denunció el saqueo y despojo del extraordinario patrimonio arqueológico de El Dorado por parte de los ingleses, como “ya lo hicieron en Egipto, Canadá, Perú y Gibraltar”, dejando tan sólo restos dispersos y de escaso valor, haciendo desaparecer de esta manera las evidencias que avalaban su extraordinario descubrimiento: el mismísimo Dorado, mito que estimuló y motivó la exploración y búsqueda de tantos expedicionarios y aventureros desde el siglo XVI en la geografía fabulosa de la América del Sur”.

Según Stevenson, existía una carretera precolombina, hoy escondida entre la selva, que desde la actual Colombia meridional llegaba, pasando por el norte del Río Negro, hasta el lago de Manoa, en el actual estado brasilero de Roraima, para terminar en el litoral atlántico, correspondiente al que hoy es el estado de Amapá.
Este camino llamado Nhamini-wi es rico en petroglifos que evocan la gran cultura del Perú.
Una de las pruebas que sustentan esta tesis es, que algunos pueblos que aún hoy viven por esas zonas hablan lenguas del tipo quéchua, tal como los Incas.
Las lenguas de estos pueblos, como los Waiapí del Amapá o los Talipang de Roraima, fueron estudiadas por eminentes lingüistas, como Migliazza, y la tesis de Stevenson fue confirmada.

Las construcciones de piedra serían los tambos en donde los viajeros paraban para descansar. Igualmente encontró piedras esculpidas con ocho puntas, tipo de arma usada por los Incas y que pueden ser vistas en museos del Perú.
Sin embargo, su descubrimiento más fascinante fue hecho en 1987, cuando orientado por fotos del satélite del Proyecto Radam, Stevenson constató la existencia de una extraña marcación en todas la sierra de Pacaraima a lo largo de 400 kilómetros, claro indicio que en el lugar pudo existir antes un gran lago que se secó. Además, las once minas en donde actualmente se extrae oro en la zona bien podrían ser fuentes auríferas de las antiguas civilizaciones de los Andes. Esas minas están cerca de Boa Vista, ciudad brasilera fronteriza con Venezuela y se encuentran todavía en plena producción.
Tras la cultura Maya:-
En 1839, un joven abogado y escritor norteamericano, llamado John Lloid Stephens comisionado por el Presidente de los Estados Unidos Martin Van Buren, como Embajador especial para América Central, aprovechó esta misión para cumplir un antiguo anhelo, explorar la selva de Yucatán en Honduras, para constatar lo que había descubierto en un documento del año 1700, en unas memorias de un cierto Coronel Galindo, que relataba haber encontrado extraños monumentos tapados por la floresta a orillas del río Copán.
Entusiasmado con esta idea, se hizo acompañar por su amigo el prometedor arquitecto y dibujante Frederic Catherwood. Con gran dificultad, sobre todo económica, organizaron una pequeña expedición compuesta por cargadores y guías y se internaron en la selva tropical. Luego de muchos días, martirizados por los insectos y animales salvajes de la jungla, abriéndose paso dificultosamente a través de la lujuriosa vegetación, la comitiva arribó a una pequeña aldea india, donde los moradores del lugar aseguraron que ellos nunca habían visto nada parecido a lo que se les preguntaba.
Muy decepcionados y sin otra meta que regresar derrotados, Catherwood decidió hacer una visita final por los alrededores, para lo cual despejaron un trozo de selva abriendo un nuevo sendero. De pronto, tras una cortina de ramas se topó a boca de jarro con una estela de tres metros de alto, de forma cuadrangular y completamente esculpida en sus cuatro caras. Siguieron explorando y en los siguientes días descubrieron trece estelas más y luego escaleras, pirámides y palacios.

Esto decidió que la expedición tuviese un año de duración, detectándose decenas de ruinas mayas, la mayoría de las cuales jamás habían sido vistas por otros humanos. Este inmenso trabajo donde Catherwood tuvo el mérito de realizar bocetos y estupendos dibujos de los hallazgos, fueron llevados a un libro, “Incidentes de viaje en Centroamérica Chiapas y Yucatán”, publicado en 1841, que tuvo un resonante éxito, acreditándose para ambos el honor del “redescubrimiento” de la civilización Maya.
Pero la culminación de estos hallazgos no fue solo cultural. Stephens y Catherwood ubicaron al propietario de los terrenos donde fueron halladas estas valiosas reliquias arquitectónicas, un viejo indio llamado José María, quien aceptó encantado venderles toda el área y lo que allí se encontrase, ruinas incluidas, a las que él no sacaba ningún provecho, en la suma de Cincuenta dólares americanos, “fabulosa” suma con la que quedó muy satisfecho.


Otro afortunado explorador de fines del siglo pasado fue el arqueólogo americano Edward Herbert Thompson, quien, en las soledades de la retorcida selva al norte de Yucatán, descubrió, junto con su guía indio, las monumentales ruinas de la ciudad pre hispánica más famosa del nuevo imperio maya: Chichén Itzá.
Al igual que Stephens, Thompson había sido conducido por una crónica; la del primer obispo de Yucatán, Diego de Landa, quien en 1566 escribiera su “Relación de las cosas de Yucatán”, pero lo que mayormente le inspiró, fue haber leído los populares libros de arqueología de John Lloyd Stephens editados hacia finales del siglo XIX que lo decidieron a seguir sus pasos.

El destino puso en su camino los medios. A los 22 años Thompson había publicado un artículo en la revista “Popular Science Monthly” donde aventuraba, a partir de sus lecturas y sus observaciones de los monumentos mayas que había visto en fotografías, que el lenguaje arquitectónico de ésta cultura era la prueba de la existencia remota del continente perdido de la Atlántida.
Su extravagante teoría atrajo la atención de otro excéntrico, el barón Stephen Salisbruy III, heredero millonario y benefactor de la Sociedad Americana de Anticuarios, que pronto incluyó a Thomspon entre sus filas y le persuadió de mudarse a la península mexicana de Yucatán, de manera que pudiera estudiar las ruinas y comprobar su teoría.
Un amigo común, el entonces senador por Massachussetts, George Frisbie Hoar, quien pertenecía a la misma sociedad, recomendó a Thompson como cónsul de los Estados Unidos en Yucatán.
Fue así que Edward Herbert Thompson tuvo su primer acercamiento real a la cultura maya. En 1894 adquirió la hacienda Chichén, ubicada a un costado de las entonces poco exploradas ruinas arqueológicas y contigua al gran Cenote Sagrado. Desde esa fecha y durante más de 30 años, Thompson dirigió desde ahí sus investigaciones arqueológicas.

Luego de estudiar los escritos de los evangelizadores de la colonia, Thompson dedujo que en el fondo del Cenote Sagrado habría valiosos ornamentos con los que habían sido ataviadas las personas sacrificadas. Para llegar al fondo del Cenote (de 60 metros de diámetro y 22 de profundidad), debió desarrollar un aparato de buceo capaz de soportar la presión del agua y la baja temperatura. Volvió a los Estados Unidos, aprendió a bucear, consiguió entre sus amigos los recursos que necesitaba y puso el material adquirido dentro de una embarcación rumbo a México.
Ya en Yucatán, capacitó a algunos mayas de la zona para ayudarle en lo que parecía una aventura sin sentido. Luego de un mes de búsquedas fallidas, él y su equipo comenzaron a encontrar vasijas, ornamentos y lanzas de jade y obsidiana. Pero Thompson ansiaba llegar a la parte más profunda del Cenote Sagrado.
Buscó la ayuda de un buzo griego que vivía en las Bahamas. Junto a él, pese a sus 50 años, el propio Thompson se sumergió en la profundidad de las aguas y en la oscuridad, con la única herramienta del tacto, encontró discos de oro y jade, representaciones de dioses y esqueletos humanos. Con ese descubrimiento, Thompson comprobó que los mayas realizaban sacrificios humanos y puso a la cultura maya en las preocupaciones de los arqueólogos del mundo.

En 1910, dio por terminadas sus exploraciones al Cenote. Su reputación había quedado marcada por una mancha irreversible: a los pocos años de que abandonara sus investigaciones, se descubrió que muchos de los utensilios que había recuperado del Cenote Sagrado, habían sido vendidos de manera sigilosa a través de los canales diplomáticos al museo norteamericano “Peabody Museum”, que aún conserva muchas de estas valiosas reliquias. Fue acusado de contrabando de reliquias históricas y expulsado del país.
Después de la intervención del gobierno mexicano, la entidad aceptó devolver a México la mitad del lote en 1970 y otras cuantas más recientemente, en 2008. De entre las piezas más preciadas que Thompson recuperó del Cenote Sagrado están la Venus maya, el Templo de las Columnas Pintadas y el Mausoleo del Gran Sacerdote.

La zona arqueológica de Chichén Itzá fue inscrita en la lista del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988 y el 7 de julio de 2007, fue reconocida como una de las “Nuevas Maravillas del Mundo” ", por una iniciativa privada sin el apoyo de la Unesco, pero con el reconocimiento de millones de votantes alrededor del mundo.

Otro descubrimiento fabuloso de una ciudad perdida fue el hallazgo de Machu Pichu en 1911, en territorio peruano, por el historiador norteamericano Hiram Bingham. La ciudadela, importante centro ceremonial inca guardó su secreto por más de cuatrocientos años y su ubicación fue dada por un pequeño detalle mencionado por un cronista español del siglo XVII Fernando de Montesinos, a pesar que existían importantes documentos y leyendas populares sobre su existencia.
En sus primeras expediciones por los Andes, Hiram Bingham, oyó hablar de una ciudad perdida, al noroeste de Cuzco, que los conquistadores nunca habían conseguido encontrar. Bingham siguió muchos senderos, pero al final de ellos sólo encontró chozas en ruinas. La mañana del 24 de julio de 1811, era un día frío y lluvioso y los compañeros expedicionarios de Bingham estaban exhaustos, sin ánimos de continuar la ascensión.
Bingham, subió aún 700 metros más llegando a una choza de paja, donde dos indios lugareños le ofrecieron agua fresca y patatas hervidas y a sus consultas respondieron que justo a la vuelta había unas viejas casas y muchos muros derrumbados..

Bingham dio la vuelta a la colina y quedó maravillado con el espectáculo que tenía ante sus ojos. Primero vio cerca de cien terrazas de piedra escalonadas, admirablemente construidas, que medían centenares de metros: Una especie de granja gigantesca que cubría la ladera y se alzaba hacia el cielo. Era la obra de varios siglos atrás, en que verdaderos ejércitos de albañiles y obreros, llevaron hasta esas altura inhóspitas tierra fértil desde los valles inferiores para rellenar estas terrazas, algunas naturales y otras fabricadas para hacer el área cultivable, llevando igualmente, a fuerza de hombro, toneladas de piedras cortadas y talladas con una exquisita técnica de sillería primitiva, quizás el mayor ejemplo que existe en el mundo, que ocupó a generaciones de artesanos, que cincelaron cada piedra, con ángulos caprichosos y protuberancias meticulosamente labradas que encajan unas con otras, sin argamasa u otro sellante, que sirvieron para la construcción, como si se tratase de un rompecabezas, de los muros de edificios, palacios, escalinatas, pirámides y avenidas, que hasta hoy la humanidad admira en esta fortaleza y ciudad sagrada Inca.

Bingham es considerado culpable de extraer de manera ilegal 46.332 piezas arqueológicas incas, propiedad del pueblo peruano, llevándoselas a la Universidad de Yale en Estados Unidos, país que todavía las retiene. En el 2007 los diarios informan que las gestiones solicitando su devolución han prosperado y según dijo el ministro de Vivienda de la época Hernán Garrido Lecca: "Tomó años de reclamos y meses de negociaciones pero la Universidad de Yale va a devolver casi 50.000 piezas retiradas de Machu Picchu hace casi un siglo.

Los Piratas:

Entre 1640 y 1730, los años de auge de la piratería, se cree que se enterraron botines cuyo valor asciende a los 100 millones de dólares a corta distancia del continente americano, en cuatro minúsculas islas que fueron usadas como “alcancía” por estos facinerosos. Pero, a no ser por unas cuantas piezas de oro y plata encontradas accidentalmente, nadie hasta ahora ha visto siquiera un vislumbre de esta riqueza, y no por no haberlo intentado.

La costa de la actual Florida era zona de cacería del tenebroso Barba Negra.
Fue quizás el más famoso de los piratas. Su verdadero nombre era Edward Drummond, pero usaba el nombre de Edward Teach. Su barco "Queen Anne´s Revenge" fue tomado a los franceses. Llevaba una enorme barba negra adornada con cintas. Antes de una batalla ataba mechas lentas a su sombrero que dejaban una estela de humo negro, con el fin de aterrorizar a sus enemigos.
Trataba a los prisioneros salvajemente. Su actividad duró solamente dos años. En 1718 el gobernador de Virginia ofreció una recompensa por él vivo o muerto. El teniente Robert Maynard de la Royal Navy, lo persiguió con dos barcos y lucharon mano a mano sobre cubierta. Murió con veinte heridas de machete y cinco disparos de pistola. Maynard le cortó la cabeza, la colgó en su barco y regresó a por la recompensa.

Se dice de él, que enterró una cuantiosa porción de sus ganancias mal habidas en la Isla de Amelia, aproximadamente a 45 km al norte de Jacksonville. Durante medio siglo, nativos y turistas han estado buscando sus tesoros, pero hasta la fecha las únicas personas que han obtenido un provecho de ellos han sido los que venden mapas falsos con la ubicación del tesoro.

También al suroeste de Florida, en el canal de Yucatán, se halla una extensión de terreno arenoso llamada Isla Mujeres, a la cual se llega mediante bote desde la costa mexicana. Esta era el hogar y base de operaciones de un suertudo saqueador español de nombre Mundaca. En alguna parte de la isla descansa su tesoro de toda la vida, cerca de tres y medio millones de pesos de plata, según él alardeaba. Cuando murió, no dejó testamento o plano alguno y hasta ahora, a pesar de haberse hecho numerosas excavaciones, nadie a visto un solo peso.

La Isla Tiburón se encuentra en el Golfo de California, a 3 Km de la costa. La isla, que una vez fuera guarida de indios, servía como escondite no solamente para los botines de los piratas, sino también para algunas de las inmensas riquezas en oro que los aztecas ocultaban para que no cayeran en manos de los conquistadores españoles. Pero aunque varias cartas y documentos auténticos cuentan de los tesoros escondidos en la Isla Tiburón, ni uno solo contiene un mapa, o al menos una mención del sitio en el que se encuentran. Los tesoros ocultos ahí siguen esperando. El impedimento para encontrar esos tesoros es, desde luego, la falta de un mapa o indicio que señale donde cavar.
Sin embargo, se sabe que existen no menos de 3 mapas auténticos del sitio donde se encuentra uno de los más ricos tesoros ocultos jamás reunidos fuera de Fort Knox. Estamos hablando de
La Isla del Coco, cerca de la costa del Pacífico de Costa Rica, que tiene una extensión de apenas 35 km2 de maleza, rodeada por un litoral de riscos casi verticales. La isla exhala un aura de malignidad que ha sido comentada por todos los cazafortunas que han estado ahí, y de la cual se han alejado con alegría. Estos hombres incluyen individuos de nervios bien templados como el corredor de automóviles sir Malcolm Campbell y el temible conde Félix von Luckner. La mayor parte de la isla esta cubierta por una espesa masa de color pardo de enredaderas y ramas entrelazadas, que obstruye el paso de la luz solar, conservando la tierra húmeda y oscura.
Llena el aire de un hedor de podredumbre y descomposición, junto con el zumbido de millones de insectos voladores. El ambiente fue descrito como “estar dentro de una tumba abierta”.

Pero la tentación de las riquezas ahí enterradas es tan intensa que el gobierno de Costa Rica utiliza la isla como fuente de ingresos. Los cazafortunas pagan una cuota establecida, por la cual obtienen un documento oficial que los autoriza probar suerte en cualquier parte de la isla.

De acuerdo con la tradición, la isla alberga tres tesoros ocultos bien determinados. La existencia de los dos primeros se basa en gran parte en rumores; pero la del tercero, el más cuantioso, es un hecho documentado. A principios del siglo XVIII el bucanero Edward Davis, uno de los numerosos filibusteros que saqueaban las costas de América Central, que entonces se llamaba la Nueva España, se convirtió en el terror de los mares por sus constantes saqueos a Panamá, Guayaquil, Quito, Perú y Chile entre otros. Estableció su base de operaciones en la Isla del Coco. Finalmente desapareció sin dejar huella después de haber fracasado en la captura de la ciudad de Porto Bello. En 1709, poco antes de su última empresa se cree que ocultó su botín, acumulado en sus pillajes, en alguna parte de la isla. El sitio se desconoce, pero se tiene un registro del monto del tesoro: 700 lingotes de oro, 20 barriles llenos de doblones de oro, y más de 100 toneladas de reales de plata españoles.

El segundo tesoro pertenecía a un rufián particularmente temible pirata de nombre Benito "espada sangrienta" Bonito, quien combinaba la sed de oro con el sadismo. En 1819 obtuvo el mayor botín de su carrera cuando capturó un buque frente a Acapulco, México, el cual llevaba 150 toneladas de oro. Bonito navegó entonces hacia La Isla del Coco, reprimió un motín entre su tripulación y después partió hacia la que resultó su última travesía de pillaje. Se sabe que debe haber dejado el producto de sus hurtos en la isla, porque las embarcaciones piratas, para las cuales la velocidad era esencial, no podían navegar con tal cantidad de oro como lastre.

Bonito había soltado el ancla en la bahía Wafer, en la superficie norte de la isla. Fue aquí donde algunos exploradores subsecuentes encontraron los esqueletos mutilados de sus marinos rebeldes. Es muy probable que el oro se encuentre enterrado cerca del lugar donde ancló. El mismo Bonito fue sepultado en el mar, como resultado de su encuentro posterior con la fragata británica Espiegle.

No obstante, la atracción principal de la isla la constituye el Tesoro de Lima, del cual se tienen mapas y documentos; éste es un tesoro oculto que ha atormentado los esfuerzos y esperanzas de un número mayor de hombres que cualquier otro tesoro del mundo.
En 1821, la capital peruana era la sede de los virreyes españoles. Lima era sin duda la ciudad más rica del continente. Durante ese año, Simón Bolívar triunfó en su intento por arrojar a las fuerzas españolas fuera de sus colonias. Lima temblaba ante la proximidad de los ejércitos revolucionarios, y las autoridades eclesiásticas y municipales se reunieron y decidieron que sería prudente trasladar la riqueza movible de la ciudad hacia regiones más seguras. Sin embargo, el espacio para efectuar el traslado era escaso; se cargaron todos los buques españoles disponibles.

Fue así como los valiosos objetos de la catedral de Lima fueron cargados en el bergantín inglés Mary Dier. El tesoro de esta iglesia era espectacular. Incluía una estatua de tamaño natural de la Virgen María, elaborada en oro, con diamantes incrustados. También había candeleros de plata, cálices y vestimentas enjoyadas, cofres de madera repletos de perlas, rubíes y zafiros. Había figuras de santos vestidos con mantos de plata y baúles llenos de doblones de oro. El tesoro completo se valuó en casi 30 millones de dólares. En conjunto, el tesoro resultó ser demasiado para el maestre escocés del "Mary Dier", capitán Charles Thompson. En lugar de navegar hacia Panamá y entregar su cargamento a las autoridades españolas, se dirigió hacia la Isla del Coco. Una vez ahí, él y su tripulación escondieron el tesoro y partieron nuevamente, pero sólo después de que Thompson hubo dibujado un meticuloso mapa de la isla y del sitio preciso del escondite.
Hasta este punto, la historia está bastante clara; de aquí en adelante, se vuelve cada vez más turbia. De alguna manera, durante la travesía desde la Isla del Coco, el Mary Dier se perdió junto con toda su tripulación, salvo el capitán Thompson. De acuerdo con algunas fuentes, la nave fue hundida por un buque de guerra español; según relatan otras, zozobró durante una tempestad. Sea lo que fuere lo que sucedió, únicamente Thompson sobrevivió.

Finalmente llegó a Terranova a bordo de un barco ballenero, sin su buque, pero en posesión todavía de su mapa del tesoro. En aquel entonces, al igual que en la actualidad, se tenían dudas respecto de la autenticidad de los mapas de tesoros, y aunque lo intentaba en verdad, el escocés no lograba conseguir una persona que confiara en él como para apoyarlo equipando una expedición a un sitio tan espeluznante como la Isla del Coco. No fue sino hasta 1840, casi 20 años después, cuando Thompson conoció a dos hombres dispuestos a correr el riesgo. Ambos eran oriundos de Terranova y se apellidaban Boag y Keating. Antes que los tres pudieran zarpar, Thompson murió víctima de una “fiebre”.


El mapa pasó a ser posesión de Keating. Cinco meses más tarde, Keating y Boag llegaron a la Isla del Coco. Aquí, nuevamente, una neblina de incertidumbre envuelve a la historia. Debido a razones no explicadas, la tripulación se amotinó. Los dirigentes, temiendo perder la vida, se ocultaron en la isla, y al final, su buque partió sin ellos. Dos meses más tarde, arribó otro ballenero desde Terranova. Nadie sabe qué sucedió en esa oscura isla durante el ínterin, pero el navío de rescate encontró un único sobreviviente: Keating. Él explicó que Boag había fallecido de una “fiebre”, aunque nadie encontró ni su cuerpo ni su sepulcro. Keating regresó a St. John, su ciudad natal, sin el tesoro. Se puede inferir que él no confiaba lo suficiente en sus rescatadores como para permitirles transportar el tesoro. Pero todavía tenía su mapa y se pasó años tratando de organizar otra expedición para recobrarlo. Keating murió en 1873 sin haber realizado su propósito. Keating legó el mapa a un marinero amigo suyo de nombre Fitzgerald, quien, sin embargo, no estaba del todo interesado. Permitió que se hicieran un par de reproducciones del mapa, pero personalmente nunca acudió en busca del tesoro.

Desde este punto, se vuelve imposible seguir la pista a la serie de personas que tuvieron el mapa en su poder e intentaron suerte con él, aunque se sabe que incluían a un oficial de la armada británica, un pescador de Terranova, un capitán de la marina real, un agente del gobierno de Costa Rica y sir Malcolm Campbell. Se efectuaron alrededor de una docena de búsquedas subsecuentes en la Isla del Coco.
Además de recibir incontables picaduras de insectos, los cazafortunas encontraron esqueletos, viejas armas y piezas de equipo marino en estado de putrefacción. La única cosa adicional que descubrieron fue que el mapa cuidadosamente dibujado del sitio del tesoro era completamente inútil. De acuerdo con el plano de Thompson, él había ocultado el tesoro de Lima dentro de una cueva natural, solamente a unos cuantos metros bajo tierra, en el manantial de un arroyo que desembocaba en la bahía de Chatham, el sitio donde él ancló. Todo lo que los exploradores tenían que hacer era seguir río arriba y buscar las señales que indicaran el sitio de la cueva. Pero resultó que solamente se encontraban todavía ahí la bahía y el arroyo. Las señales, al igual que la cueva, parecían haberse esfumado. Fueron necesarias cantidades tremendas de sudor, furia y frustración antes de que los cazafortunas cayeran en la cuenta de la solución del enigma y que, en todo caso, era la clase de solución que no beneficia a nadie. La isla era arrasada por violentas tormentas tropicales y frecuentemente demolida por derrumbes y terremotos. Indudablemente, estos cataclismos bastaron para destruir la cueva que se encontraba a poca profundidad y borrar por completo todas las señales que la identificaran. Dichos cataclismos también explicarían la desaparición de los otros dos tesoros ocultos. Es probable que las tres fortunas se encuentren todavía en la Isla del Coco, pero se pueden rastrear tanto como agujas de oro en un pajar de 30 Km en constante movimiento. Es casi como si la maléfica isla estuviera decidida a aferrarse a las riquezas colocadas en sus entrañas.

viernes, 22 de enero de 2010

El Vía Crucis de Haití recién está empezando.


La característica más significativa de la civilización moderna, es su tendencia a sacrificar el futuro a favor del presente. Con esta finalidad se ha prostituido todo el poder de la ciencia. William James.

La noticia más estremecedora de la ultima semana ha sido el terrible desastre haitiano, provocado por un inesperado terremoto de magnitud grado 7 de la escala Ritcher, que ha determinado la virtual destrucción de su capital Puerto Príncipe y la muerte violenta por aplastamiento de cerca de cien mil personas, siniestra cifra que se augura puede llegar a doscientos mil fallecidos, o quizás más, una vez que se levanten los escombros.

El país entero, sufre hambre y extrema pobreza y se encuentra en el límite de la resistencia humana para soportar tanta desgracia. Los daños materiales son inmedibles y los damnificados suman una gran parte de la población calculada en alrededor de 9 millones de habitantes.

Ya antes de este sismo, Haití reflejaba cifras abismantes de subdesarrollo, siendo el país más pobre de Latinoamérica y uno de los más empobrecidos del mundo. Sus expectativas de vida son bajísimas, existen alrededor de 120.000 casos de Sida y la infraestructura de sus servicios públicos es absolutamente básica. Ha sufrido en los últimos años graves pérdidas en vidas humanas y de su patrimonio a causa de sucesivos Huracanes, que entre otras secuelas, dejaron más de trescientos mil huérfanos y ha soportado en el pasado largas y salvajes ocupaciones de su territorio por parte de potencias imperialistas como Francia y Estados Unidos.

No hay que olvidar que los americanos ocuparon Haití militarmente desde el 28 de julio de 1915 permaneciendo allí imperturbables pese a las presiones de diversas naciones hasta el año 1934.
Al poco tiempo y quizás por la nostalgia de esta tierra, otra vez sus “caballos de Troya”, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y luego la Organización de las Naciones Unidas (ONU), decretaron “sanciones” contra el nuevo régimen militar del general Raoul Cédras, siendo Haití objeto de un brutal bloqueo económico, similar al que afecta a Cuba, a partir de 1993.
A poco andar se desarrolló una nueva intervención militar de estos “campeones de la democracia” y otra vez las tropas norteamericanas desembarcaron en Haití el 19 de septiembre de 1994. La junta militar mencionada fue despojada del poder y el presidente Aristide, derrocado antes por los militares, fue restablecido en sus funciones en octubre de 1994. No obstante, Oh sorpresa, como su mandato llegaba a su fin y la Constitución no contemplaba reelecciones, se realizó una nueva, saliendo electo en una controversia de acusaciones de fraude, por decisión de una Junta Electoral, el candidato proclive a Estados Unidos, René Préval, de deslucida actuación de la tragedia en comento.

A este respecto Noam Chomsky en su artículo llamado "Pacificación Presidencial en América Latina" a propósito del absurdo que significa entregar el Premio Nobel de la Paz a presidentes de los Estados Unidos, se refiere a Thomas Woodrow Wilson (1856-1924) el vigésimo octavo Presidente de los Estados Unidos, Premio Nobel de la Paz en 1919 y dice: "su invasión a Haití en 1915 mató a miles, prácticamente reinstauró la esclavitud y dejó a gran parte del país en ruinas. Para demostrar su amor a la democracia, Wilson ordenó a sus marines desintegrar el Parlamento Haitiano a punta de pistola en represalia por no aprobar una legislación "progesista" que permitía a corporaciones estadounidenses comprar el país caribeño. El problema se remedió cuando los haitianos adoptaron una Constitución dictada por Estados Unidos, redactada bajo las armas de los marines. Se trataba de un esfuerzo que "resultaría benéfico para Haití", aseguró el Departamento de Estado a sus cautivos."

Como dato ilustrativo de la magnitud de estos desastres hay que decir que solo los 4 huracanes que golpearon duramente el país entre agosto y septiembre de 2008 (Fay, Gustave, Hanna, Ike), dejaron 793 muertos, 548 heridos, 310 desaparecidos y 800 mil personas damnificadas, mientras que 100 mil casas fueron destruidas y hubo pérdidas materiales importantes en 9 de los 10 departamentos, según los datos arrojados por el mismo gobierno.

Alrededor del 54% de la población vive bajo la pobreza extrema, calculándose que percibe US $1 por día y el 78% restante vive bajo la línea de pobreza percibiendo US $2 por día.

La inestabilidad social y económica del país, secuela de las abusivas administraciones francesa y americana en la isla, dejó un Estado paupérrimo y sin hábitos políticos, que vivió siempre en un ciclo interminable de asonadas y enfrentamientos internos que terminó por colapsar a su sociedad.

Ello motivó que las Naciones Unidas se apresurara, con una desacostumbrada diligencia y especial preocupación, -sin sentido ni objetivo práctico a nuestro juicio-, al menos para beneficio de los anfitriones, a mantenerse medio siglo, 50 años “visitando Haití”, (léase “administrando Haití) y además según se desprende de sus explicaciones y reporteres con el solo objeto de mantener informada a la comunidad internacional “sobre su situación".

Uno se pregunta ¿qué y a quien informaban realmente, y para qué? Todos sabemos que las noticias en nuestros días vuelan y salen en la prensa mundial y no se precisan veedores especiales para saber lo que ocurre en los lugares más recónditos del planeta. ¿Y qué de nuevo había que saber de Haití si no los estaban ayudando?, ¿ quizás, cuántos morían diariamente de hambre? Por lo tanto lo que hacía este contingente de personas que gozaban de buenos sueldos, viáticos, cómoda casa, asignaciones y franquicias especiales y buen status por ser funcionarios en servicio exterior, era informar al Gobierno americano naturalmente, ya que la mayoría de sus integrantes, son técnicos, soldados, agentes encubiertos de organismos de inteligencia y funcionarios administrativos de ese país.
Hasta el 30 de abril de 2009 había 9.072 efectivos uniformados, incluidos 7.046 soldados y 2.026 policías, apoyados por 498 funcionarios internacionales, 1.221 funcionarios nacionales y 196 voluntarios de la ONU, contándose entre sus autoridades los siguientes cargos y personas:

Un Representante Especial del Secretario General y Jefe de Misión;
Un Representante Especial Adjunto Principal del Secretario General;
Un Diputado Representante Especial del Secretario General y Coordinador Humanitario, Coordinador Residente y Representante Residente para el PNUD;
Un Comandante de la Fuerza;
Un Comisionado de Policía: y…
Bill Clinton, Enviado Especial del Secretario General.

¿Sabe alguien si en alguno de nuestros países, en particular aquellos que han tenido Golpes militares, estado de sitio, emergencias por terremotos o inundaciones u otro tipo de desazón social o desastre, en que Las Naciones Unidas haya declarado que estos hechos constituyen una amenaza a la paz y la seguridad de la región se haya enviado una legión de sujetos para que informara? ¿Y que se quedaran allí por una generación…?
Pues con Haití se tomó esta resolución que ha durado cincuenta años... ¿Curioso no?

En todo este largo tiempo se ha enviado decenas de delegados, comisiones especiales, misiones de alto nivel, y hasta una Misión Especial de la OEA para Haití. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por su parte ha publicado ocho informes del país, realizado 15 visitas y cientos de otros acercamientos, entrevistas e investigaciones.
Cabe hacer presente que esta no es la única misión presente en Haití entre 1993 y el 2000. Algunas de éstas fueron: MIPONUH, UNTMIH, UNMISH Y UNMIH, que gastaron durante este tiempo, según una apreciación parcial, la nada despreciable cifra de US$ 427,9 millones (de dólares americanos)

Según datos del FMI y el Banco Mundial, la deuda externa total de Haití era en 2004 de US$ 1.257 millones y en 2008 de US $1.714 millones.

Importa decir y destacar entonces, que los gastos que ha significado la mantención de esta última “misión” de la ONU, (MINUSTAH) desde 2004 a junio de 2009, ya que aún no se dan los datos desde esa fecha al día de hoy, ascienden a la estratosférica suma de US $2.575.325.700, que se desmenuzan de la siguiente manera:


1 de mayo al 30 de junio de 2004: US $ 49.259.800
1 de julio de 2004 al 30 de junio de 2005: US $ 379.046.800
1 de julio de 2005 al 30 de junio de 2006: US $ 494.887.000
1 de julio de 2006 al 30 de junio de 2007: US $ 489.207.100
1 de julio de 2007 a 30 de junio de 2008: US $ 561.344.900
1 de julio de 2008 a 30 de junio de 2009: US $ 601.344.900
Esto es un promedio de cincuenta millones de dólares cada mes para mantener en Haití a estas personas “informando”. Dicho esto, nadie podrá decir que la función pública de fisgonear no es rentable.

Queda claro, que estas misiones de “buena voluntad” de la OEA, significaron varias veces la deuda externa total de Haití. Este dinero salió de los países signatarios de la ONU, de nuestros países y por ende de sus ciudadanos, que somos todos nosotros.
En 2004, "habiendo determinado que la situación en Haití seguía constituyendo una amenaza a la paz y la seguridad en la región” y actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, en su resolución 1542, de 30 de abril de ese año, decidió establecer la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH)". Esta misión, cuenta con tres representantes especiales del Secretario General y 498 funcionarios internacionales, siendo designado recientemente además, como Enviado Especial de Ban Ki-Moon, el ex Presidente Bill Clinton.



Lo verdaderamente curioso de esta increíble circunstancia de intervención internacional en el territorio haitiano, es que a nadie se le ha ocurrido que Haití ya habría salido hace años de su triste situación de atraso, si estas enormes cantidades de dinero, hubiese ido directamente desde las arcas de los países que hoy están pagando estas largas vacaciones de miles de funcionarios diplomáticos y soldadesca americana, al pueblo y gobierno de Haití.

Como todos sabemos por la información periodística, en estos días, Estados Unidos continúa enviando sofisticados barcos de guerra y grandes contingentes de soldados y pertrechos de guerra, tal cual lo ha hecho en innumerables “invasiones” de territorios que desea ocupar militarmente.

Esta situación límite, ha producido dos fenómenos: un importante despliegue de solidaridad de todas las naciones del mundo que han venido en socorro de estos desventurados hermanos que ni siquiera tienen un gobierno realmente representativo ni solvente que movilice recursos para socorrer los casos más urgentes; y, una manifiesta inquietud que proviene del mundo científico, de organizaciones internacionales preocupadas del cambio climático y de gobiernos de distinto signo, que sospechan que hay algo más gordo, más siniestro e interesado de parte de algunos de estos gestos de solidaridad, en particular de parte de Estados Unidos y un par de sus caballos de Troya, La Organización de Estados Americanos y las Naciones Unidas.

Esta última entidad, hace pocos días ha aprobado por unanimidad añadir 2.000 soldados y 1.500 policías a los 9.000 miembros de sus cuerpos de paz en Haití, medida que por supuesto ha sido justificada de inmediato por el presidente de Haití, René Preval, y su primer ministro, Jean Max Bellerive, a quienes no les parece curioso que USA mande soldados en vez de médicos, y armas en vez de medicamentos y alimentos, ni que esta exagerada presencia de tropas de guerra regulares americanas, sean consideradas “cuerpos de paz”.

Una de estas reacciones proviene de un reporte preparado por la Flota Rusa del Norte, que señala taxativamente “que el sismo que ha devastado a Haití fue el "claro resultado" de una prueba de la Marina Estadounidense por medio de una de sus "armas de terremotos". Desde finales de la década de 1970, los Estados Unidos han "avanzado enormemente" el estado de sus armas de terremotos y, según estos informes, ahora emplea dispositivos que usan una tecnología de Pulso, Plasma y Sónico Electromagnético Tesla junto con "bombas de ondas de choque".



El informe compara además la experimentación de la Marina Estadounidense de dos de estas armas de terremotos la semana pasada, cuando la prueba en el Pacífico causó un terremoto de magnitud 6.5 azotando el área alrededor de la ciudad de Eureka, en California sin causar muertes, pero con su prueba en el Caribe que causó ya, la muerte de al menos 140 mil inocentes.
De acuerdo al reporte ruso, el Departamento de Estado, USAID y el Comando Sur de los Estados Unidos comenzaron su trabajo de "invasión humanitaria" al enviar al menos 10.000 soldados y contratistas, para controlar, ahora en lugar de la ONU, el territorio haitiano luego del devastador "terremoto experimental".

Esta formal denuncia de la Jefatura de la Flota Rusa, coincide con la nutrida información de Agencias Gubernamentales de distintos países, connotados científicos , además de teorías e investigaciones que pueden encontrarse fácilmente en Internet, por medio de investigaciones independientes y videos, algunos de ellos de You Tube, de las cuales dejamos, a manera de complemento algunas direcciones.
HAARP: La Caja de Pandora
http://www.youtube.com/watch?v=HnTEaavFVbQ&feature=related
Proyecto Haarp la guerra electromagnética Pesadillas electromagnéticas
http://www.youtube.com/watch?v=a4ANRe73LKA
http://www.youtube.com/watch?v=MKimiEhswHo
http://www.haarp.alaska.edu/haarp/ant.html
Nikola Tesla - Forgotten Wizard - HAARP
http://www.youtube.com/watch?v=jBrneA-wQGA
http://www.youtube.com/watch?v=MNuwLcApUZ8&feature=related
HAARP y Terremotos - Documental
http://www.youtube.com/watch?v=dX7se6jUstI&feature=related

en Inglés:
http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/echelon/echelon01.htm

Agujero de gusano o HAARP? 9/12/2009 en Noruega y en Rusia...
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=610795&highlight=


Desde hace años, diversos científicos vienen denunciando la existencia del llamado Proyecto HAARP.
Ya el 19 de Julio de 2005, el Profesor de Economía de la Universidad de Ottawa Michel Chossudovsky denunciaba que: “Pruebas científicas recientes revelan que el HAARP está en total funcionamiento y tiene la capacidad de provocar posibles inundaciones, sequías, huracanes y terremotos. Desde el punto de vista militar, el HAARP es un arma de destrucción en masa. Potencialmente, constituye un instrumento de conquista capaz de desestabilizar sistemas agrícolas y ecológicos de regiones enteras de una manera selectiva”.
Este vaticinio del profesor Chossudovsky ha resultado profético y como si de una profecía se tratase, diversas regiones del mundo que jamás habían tenido fenómenos parecidos, se han visto afectados por terribles inundaciones, largas sequías, seguidillas de huracanes y varios terremotos, fenómenos todos que han resultado con pérdida de vidas, de bienes, destrucción de cosechas y provocado terror y desesperación a miles de damnificados. Pero este científico nos dice más verdades:
“A pesar del amplio conocimiento científico, el asunto de las manipulaciones climáticas deliberadas con fines militares nunca ha formado parte explícitamente del orden del día de las Naciones Unidas sobre el cambio climático. Ni las delegaciones oficiales ni los grupos ecológicos que participaron en la Conferencia de La Haya sobre Cambio Climático (CO6) (Noviembre 2000) han planteado el amplio tema de "la guerra climática" o "las técnicas de modificación ambiental (ENMOD)" como elemento importante en la comprensión del cambio climático.”.
“El conflicto entre negociadores oficiales, ecologistas y grupos de presión que representan a negocios estadounidenses se centra en la rotunda negativa de Washington a cumplir los compromisos sobre la reducción de dióxido de carbono, contraídos de conformidad con el Protocolo de Kyoto en 1997. Los efectos de las tecnologías militares sobre el clima mundial no son motivos de discusión o preocupación. Los debates en curso, que a penas tratan el tema de los gases de efecto invernadero, benefician los objetivos estratégicos y de defensa de Washington”.

Por su parte la doctora Rosalie Bertell, reconocida mundialmente por su calidad de presidenta del International Instituto of Concern for Public Health (IICPH), confirma que los científicos militares estadounidenses están utilizando los sistemas climáticos como un arma potencial. Los métodos incluyen el aumento de la intensidad de las tormentas y la desviación de ríos de vapor en la atmósfera del planeta con el objetivo de provocar sequías o inundaciones.


Ya en los años setenta, el ex asesor de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski había previsto en su libro "Between Two Ages" (Entre dos Eras) que: "La tecnología pondrá a disposición, de los líderes de las principales naciones, técnicas para llevar a cabo una guerra secreta, de la cual sólo habrá que evaluar a un mínimo número de las fuerzas de seguridad. Las técnicas de modificación pudieran emplearse para provocar largos periodos de sequía o de tormenta."

Marc Filterman, ex oficial militar francés, esboza varios tipos de "armas no convencionales" que utilizan frecuencias radiales. Se refiere a "la guerra climática", e indica que los Estados Unidos y la Unión Soviética ya habían "acumulado los conocimientos especializados necesarios para desencadenar repentinos cambios climáticos (huracanes, sequías) a principios del decenio de 1980. Estas tecnologías "ocasionan perturbaciones atmosféricas mediante la utilización de ondas de radares de Frecuencia Extremadamente Baja (ELF)".

“El Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (HAARP), con sede en Gokoma, Alaska, dirigido en conjunto por la Fuerza Aérea y la Marina de Guerra estadounidenses, es parte de una nueva generación de armas ultramodernas concebidas en el marco de la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI) de los Estados Unidos. Este programa, ejecutado por la Air Force Research Laboratory’s Space Vehicles Directorate (dirección de vehículos espaciales del laboratorio de investigación de la Fuerza Aérea), constituye un sistema de antenas de gran potencia capaces de crear "modificaciones locales controladas en la ionosfera."

El científico Dr. Nicholas Begich, quien participa activamente en la campaña pública contra el HAARP, lo describe de la siguiente manera:

"Es una tecnología altamente poderosa de emisión de haces de ondas radiales que eleva zonas de la ionosfera (la capa superior de la atmósfera) concentrando un haz y calentando esas zonas. Entonces las ondas electromagnéticas rebotan hacia la tierra y arrasan con todo, vivo o muerto."

El contraste entre estas denuncias y el hermetismo de Estados Unidos y la ONU al respecto, ha generado que la opinión pública se encuentre confusa. El HAARP se ha mostrado a la opinión pública como un programa de investigación científica y académica. Sin embargo, documentos militares de los Estados Unidos indican que el objetivo del HAARP es "explotar la ionosfera para fines del Departamento de Defensa". Sin referirse al programa HAARP explícitamente, un estudio de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos se refiere al uso de "modificaciones ionosféricas inducidas" como un medio de alterar los regímenes meteorológicos así como de afectar las comunicaciones y el radar enemigos.

Otro informe de la doctora Rosalie Bertell, dice: “que el HAARP es parte de un sistema integrado de armas, que trae consecuencias devastadoras para el medio ambiente:
"Está relacionado con cincuenta años de programas intensivos y cada vez más destructivos, creados para comprender y controlar la atmósfera superior. Sería precipitado no asociar el HAARP a la construcción del laboratorio espacial que los Estados Unidos están planificando de forma independiente. HAARP forma parte integrante de una larga historia de investigación y desarrollo espaciales de carácter deliberadamente militar”.

“Las consecuencias militares que resultan de la combinación de estos proyectos son alarmantes… La capacidad de combinar el HAARP, el Laboratorio Espacial y el cohete, para generar grandes cantidades de energía, comparable con una bomba nuclear, en cualquier lugar de la tierra mediante rayos láser y haces de partículas, es escalofriante. Es probable que el proyecto se venda al público como un escudo espacial contra las armas venideras, o, para los más crédulos, un dispositivo para reparar la capa de ozono”.

"El HAARP podría contribuir al cambio climático mediante el bombardeo intensivo a la atmósfera con rayos de alta frecuencia…La devolución de ondas de baja frecuencia a una alta intensidad también podría afectar el cerebro de las personas, y no se podrían descartar los efectos en los movimientos tectónicos.

“De manera más general, el HAARP tiene la capacidad de modificar el campo electromagnético del planeta. Forma parte de un arsenal de "armas electrónicas" que los investigadores militares estadounidenses consideran como una "guerra más gentil y amable".

En febrero de 1998, en respuesta a un informe de la señora Maj Brito Theorin, miembro del Parlamento Europeo por Suecia y defensora de la paz durante mucho tiempo, el Comité del Parlamento Europeo de Política de Relaciones Exteriores, Seguridad y Defensa celebró audiencias públicas en Bruselas sobre el programa HAARP. La Propuesta de Resolución del Comité presentada al Parlamento Europeo es la siguiente:

"Considera el proyecto HAARP… en virtud de sus trascendentes efectos para el medio ambiente, como una inquietud mundial y exige que un organismo internacional independiente examine sus consecuencias jurídicas, ecológicas y éticas… (el Comité) lamenta la reiterada negativa del Gobierno de los Estados Unidos… a prestar declaración ante la audiencia pública… sobrelos riesgos ambientales y públicos del programa HAARP."

Sin embargo, la solicitud del Comité de que se redactara un "Libro Verde" sobre "los efectos medioambientales de las actividades militares", fue rechazada con toda tranquilidad, (por el delegado americano naturalmente) alegando que “la Comisión Europea carece de la jurisdicción necesaria para ahondar en "los vínculos entre el medio ambiente y la defensa".

Hace un par de días, el periodista José Luis Vivas, en su artículo estrategia del caos para una invasión” aparecido en el Diario digital ALAI, América Latina en Movimiento (http://www.alainet.org/active/35579
) recoge algo muy cierto que se ha hecho carne en la opinión pública internacional y que es la poca credibilidad que hoy merece Estados Unidos.La gente sabe que el Presidente de ese país es por antonomasia el hombre más poderoso del planeta, como lo es Estados Unidos como nación, pero también sabe por la experiencia Bush (y varios otros más como Nixon y Clinton, entre los más recientes), que los hombres poderosos pueden mentir. Y nadie puede olvidar cómo mintió referente a Irak. Cómo falsificó y distorsionó los hechos para avalar que Estados Unidos y sus aliados, también engañados por él, debían entrar en guerra con ese país: Todos pudimos establecer como maniobró para engañar a su Congreso y conseguir inmensos recursos. Como engañó a su ejército y lo mandó a la muerte y a cometer magnicidio contra un pueblo inocente. Cómo, al igual que lo hace el estado judío hoy en Gaza, se convierte en autor intelectual de asesinato selectivo, utilizando armas de gran sofistificación para eliminar a dirigentes y oficiales del ejército enemigo, sin importar sacrificar la vida de decenas de personas alrededor.

El mundo entero sufre todavía una de las crisis financieras más grandes de la historia, porque un Presidente americano torpe y mentiroso, crispó las relaciones interpaíses y creo una conflagración bélica que conllevó a ingentes gastos y desconfianza en todos los países del orbe, a causa de una guerra brutal caprichosa.

Hoy, otra vez la mirada pública se centra en los Estados Unidos porque todos ven como evade enfrentar los trastornos del cambio climático y se niega a obedecer y buscar las fórmulas para descontaminar el ambiente y dejar de ser el primer emisor de los gases de invernadero y continúa utilizando tecnologías sucias.
Transcribo algunos acápites de esta crónica de José Luis Vivas:

“El terremoto que arrasó Puerto Príncipe el 12 de enero pasado ofrece una pretexto inmejorable para justificar la enésima invasión y ocupación militar del Haití, ya ocupado desde 2004, pero ahora directamente por los principales promotores de esa ocupación, sin intermediarios. Motivos, políticos y estratégicos, no faltan. De paso, serviría para escarmentar al principal intermediario de la actual ocupación, Brasil, que a pesar de los buenos servicios prestados en Haití no se ha portado de la misma forma en relación al reciente golpe de Estado en Honduras.

Lo que hemos observado hasta el momento parece corroborar la tesis de que se está preparando una nueva ocupación militar, no humanitaria. Varios elementos lo indican como: fricciones con los actuales ocupantes, la Misión de Paz (MINUSTAH) de la ONU, especialmente con Brasil, que tiene el mando militar; entorpecimiento de la ayuda humanitaria y fomento de una situación de caos; y una campaña mediática consistente en la creación de una imagen de caos y violencia, que justificaría una ocupación ante la opinión pública. Como veremos abajo, todos esos componentes parecen estar presentes.
Hay motivos para sospechar que se está permitiendo deliberadamente el deterioro de la situación humanitaria en Haití. Por ejemplo la reconocida descoordinación en las tareas de rescate, ampliamente difundida por los medios. En teoría, correspondería a la ONU dirigir tales tareas, pero al parecer ésta ha sido desautorizada por los Estados Unidos, que ocupó desde primera hora uno de los puntos claves para la coordinación de las tareas de rescate, el aeropuerto. Sin el liderazgo de la ONU, y con un Estado haitiano “fallido” o, en lenguaje menos Orwelliano, quebrado de forma premeditada, no queda nadie que pueda dirigir las tareas de rescate eficientemente. Ciertamente tampoco las ONGs, que han venido recibiendo fondos internacionales para ejercer muchas de las funciones que deberían corresponder al gobierno haitiano. A las ONGs no se les puede exigir las mismas responsabilidades que a un gobierno, un hecho tal vez muy conveniente en estos momentos.

Otro elemento es la escasa prisa en el envío de ayudas por parte de EEUU, en contraste con la rapidez demostrada en a movilización militar. Incluso la distante China parece haberse adelantado a los Estados Unidos en el envío de auxilio. Así, el teniente general retirado del ejército estadounidense, Russell Honoré, que participó en las tareas de rescate tras el huracán Katrina en 2005, declaraba acerca de la situación de Haití tras el terremoto: “pienso que eso ya hemos aprendido durante el Katrina, llevemos agua y alimentos y comencemos a evacuar a la gente… Pienso que deberíamos haber comenzado con más premura”. Por ejemplo, mientras las fuerzas armadas de EEUU parecen haber sido movilizadas con bastante rapidez, un buque hospital de la marina se está preparando con más parsimonia: “es un buque lento, algo viejo, tardará una semana en llegar una vez que lo hayamos puesto a punto”, aclara un portavoz del Pentágono. Quizá no puedan hacer nada mejor con el viejo buque, pero deberían existir otros medios para acelerar las ayudas. Por ejemplo, se podría seguir la sugerencia algo herética de Lawrence Korb, ex secretario asistente de Defensa de EE.UU, de aprovechar los conocimientos de los cubanos en las tareas de rescate: “debemos pararnos y pensar que nuestro vecino Cuba cuenta con algunos de los mejores médicos del mundo… Deberíamos tratar de trasladarlos allí en nuestros vuelos “.

Todo eso nos deja la impresión que, en el mejor de los casos, las tareas de rescate no son una prioridad para el gobierno de EE.UU, al contrario de las puramente militares, como el envío de “3500 soldados de la 82 División Aerotransportada de Fort Bragg”, cuya misión “no está clara”, según el Christian Science Monitor . Pero quizá quede más clara con esta explicación del portavoz del Departamento de Estado de EE.UU Philip Crowley: “Nosotros no estamos adueñándonos de Haití. Estamos ayudando a estabilizar el país. Estamos ayudando en el suministro de material y socorro para salvar vidas, y vamos a permanecer allí a largo plazo para ayudar a reconstruir Haití.” Y también las palabras posteriores de la secretaria de Estado Hillary Clinton, asegurando que las fuerzas norteamericanas se quedarían en Haití “hoy, mañana, y previsiblemente en el futuro”.

Quizás una respuesta a esta fijación del Gobierno americano de quedarse en esta área caribeña, después de estar recibiendo “informes de su situación por

cincuenta años”, reside básicamente en dos puntos: Que, Haití además de poseer puertos de aguas profundas, que son muy escasos, se encuentra ubicado estratégicamente entre Cuba y Venezuela, y que, como aseguran varios científicos e informes de anteriores gobiernos y empresarios, la Isla posee inmensos yacimientos petrolíferos sin explotar, amén de otras riquezas, como diamantes, uranio, iridio y reservas de gas tal cual lo aseveran los científicos Daniel y Ginette Mathurin, quienes indican que bajo el suelo, Haití es rico en petróleo y combustibles fosiles, que fueron reconocidos por especialistas extranjeros y el gobierno de Haití.
"Hemos identificado 20 enormes reservas de petróleo, dice Daniel Mathurin. Indica que 5 de ellos son considerados muy importantes por los profesionales y políticos.
Mapa de recursos mineros en Haití y mostrando 5 sitios de petróleo, extractado desde el "Libro Blanco" de Fanmi Lavalas.


La meseta central, incluida la región de Thomond, la llanura de la Cul-de-sac y la bahía de Port-au-Prince están llenos de petróleo, dijo, agregando que las reservas de petróleo de Haití son más grandes que los de Venezuela . "Una piscina olímpica en comparación con un vaso de agua que es la comparación para demostrar la importancia del aceite de Haití en comparación con los de Venezuela", explica, siendo.
Venezuela es uno de los mayores productores mundiales de petróleo".

Daniel Mathurin revela que las investigaciones de varios gobiernos anteriores han permitido comprobar la existencia de estos grandes depósitos de petróleo. Se recuerda a un documento del Partido Lavalas al poder en 2004, que había especificado el número de sitios en hidrocarburos Haití.

De acuerdo con Daniel y Ginette Mathurin, la región del lago, con ciudades como Thomazeau y Cornillon, contiene grandes depósitos de petróleo.

Preguntado sobre la no explotación de estos sitios, Ginette Mathurin, dijo que estos depósitos están declaradas como reservas estratégicas de los Estados Unidos de América. Si bien manifestando su incomprensión de tal situación, recuerda que el Caribe es considerado ”el patio trasero” de los Estados Unidos.

Sin embargo, Daniel y Ginette Mathurin indican que el gobierno de los EE.UU. en 2005 autorizó el uso de reservas estratégicas de los Estados Unidos. Esta puerta debe ser utilizada por negociaciones con políticos de Haití para poner en marcha empresas de EE.UU. en la perspectiva de la explotación de estos depósitos agrega Daniel Mathurin.

Además expertos sostienen que el gobierno de Jean Claude Duvalier había verificado la existencia de un gran yacimiento en la bahía de Port-au-Prince, poco antes de su caída y que
hay anteedentes que los Estados Unidos encontró petróleo en Haití hace décadas y debido a las circunstancias geopolíticas y los intereses de las grandes empresas de esa época tomó la decisión de mantener el aceite de Haití en reserva para cuando el petróleo del Medio Oriente se hubiera secado.
Si todo esto es verdad y en consideración a que este combustible es cada vez mas escaso, especialmente por el embargo de petróleo de los años 70, el advenimiento de la OPEP, el aumento del factor
Venezuela, la crisis del Golfo seguido por la guerra de Irak (por el petróleo), todo hace pensar que Estados Unidos ha apostado por el petróleo de Haití.


Como dice un viejo adagio: "Si el río suena, piedras lleva.."