domingo, 13 de abril de 2014

CUANTO MÁS ALTO ELPEDESTAL, MÁS FUERTE El COSTALAZO. AMÉN

‹‹Si un hombre yace con su hermana hija de su padre o de su madre y ve su desnudez y ella la de él, serán exterminados en presencia de todo el pueblo.›› (Levítico 20:17).

Un certero axioma del refranero popular, señala que tal manida frase que utilizamos en el título, se refiere a quienes han trepado al poder usando engaños, mentiras y artimañas sin tener los valores éticos y morales suficientes, mediante prácticas abominables y gansteriles que más temprano que tarde desembocan en un salto al vacío, una caída inevitable y repentina, más fuerte y dolorosa justamente por la altura del pedestal que usurparon. Tal parece ser el destino de la Iglesia fundamentalista Católica de nuestros días, que se presenta ante la opinión pública invocando una dignidad y una estatura moral que no posee ni se ha ganado y cuya figura no es ya el trono de Roma, otrora un símbolo de la espiritualidad, sino una especie de ente fantasmal patético, tambaleante y blanqueado de cal, que como se dice expresó una vez el Jesús histórico, esconde al igual que las lápidas mortuorias, solo fetidez y pudrición de los cadáveres que yacen en su interior.

Y no estamos hablando de sus antiguos pecados, crímenes, estafas a la fe pública y magnicidios, de su enriquecimiento ilícito a costa de la ignorancia de la gente ni de la pedofilia que corroe sus filas desde antiguo y que alcanza hasta sus más altas dignidades. Tampoco del grado de degeneración de decenas de sus pontífices, que cegados de ambición y soberbia de poder, cayeron en apostasía, adulterio, sodomía, robos al patrimonio de la iglesia y actividades criminales de toda índole, sin omitir el homicidio.
Ni estamos recordando en esta ocasión los millones de seres humanos inmolados en su salvaje lucha por imponer su dios trinitario, sus fatídicas Cruzadas o la siniestra Inquisición, que sumieron al mundo en un baño de sangre y en quince siglos de cinismo, fanatismo, retroceso de la cultura y terror sicológico en tantas generaciones, que hasta hoy transmiten a sus hijos la falacia que hay un Dios en el cielo que tiene reservados a los pecadores un infierno donde sus almas se retorcerán en sufrimientos infinitos y eternos.

Qué, además de este infierno, sitio en el cielo que la iglesia aseguraba era una especie de caldera hirviente y azufrosa donde tales almas en pena arden eternamente en medio de espantosos sufrimientos, lo que involucra la novedad que tal alma que se supone inmaterial, invisible e insípida, al igual que el humano sufre dolor, estrés y agonía moral igual que el cuerpo humano, inventó un purgatorio y un limbo, entidades de tránsito donde esta entelequia llamada alma y a veces espíritu, paraban por un tiempo mientras el ejército celestial examinaba sus antecedentes, medidos bajo la regla fijada por el catolicismo.

Por supuesto si llegaban allí almas de personas de otras religiones o ateos no tenían cabida y su destino era seguir viaje directo al infierno. Este Purgatorio era solo católico, algo así como los cementerios, exclusivo para los católicos que pagan durante toda su vida el derecho a nicho para que los restos de sus seres queridos descansen en tierra bendita. La garantía ofrecida por la sagrada Iglesia Católica, Apostólica y Romana era que de acuerdo a su trato con el Dios único y verdadero, compromiso misterioso que los creyentes no podían poner en duda, pagándole a la iglesia dinero contante y sonante y donándole predios y valores, los jerarcas de la iglesia, Obispos y Cardenales y el propio Papa, decían tener el poder de interceder ante Dios para acortar los plazos de sufrimiento de sus familiares difuntos, para disuadir la cólera de Dios, siempre a flor de piel, y se supone, para que la cuota de azufre, que tanto daño le hace a las almas, se aplicara entonces, merced y de acuerdo al donativo, en una cantidad muy escasa, de forma que los familiares resultasen bendecidos por cuotas azufrosas que no provocaban dolor. Se da por descontado que este trato privilegiado, nunca podía llegar a las almas cuyos familiares no tenían dinero para comprar esta franquicia celestial y que, dependiendo del donativo, este elemento azufroso de procedencia diabólica que usaban los ángeles de Dios para martirizar a estas almas en tránsito, variaba.

Si el dinero era abundoso, menos azufre. Si era escaso, la cantidad del material no podía asegurarse que no produjera dolor. Solo podía ser un dolor intermedio. Y en el caso del Limbo, una especie de purgatorio numero 2, que ni siquiera aparece en las llamadas escrituras sagradas, solo decretado por sucesivos mandatos de Concilios de la Iglesia, que le parecieron conveniente para llenar un vacío de la Biblia, parecido al pabellón de infecciosos de los hospitales, no fue sino otra invención exclusiva del catolicismo (ahora los falsificadores vaticanos ya la han cambiado) para extorsionar a los dolientes de este tipo de enfermos, más sensibles y por ende quizás más generosos.

Estaba destinado a los enfermos mentales o con parálisis cerebral; también a los fetos, cigotos y embriones producto de abortos provocados; nonatos que no llegaron a nacer por parto normal y que fallecieron en el vientre materno sin bautizarse y por tanto quedaron en pecado original. Limbo creado con la clara finalidad de extorsionar sicológica y moralmente a la mujer, haciéndole parecer directa responsable de homicidio de estos embriones incompletos y culpable de pecados morales incalificables al aceptar el aborto en cualquiera de sus formas.
Y también, servía para explicar algo que Dios pareció olvidar y no lo dictó en la Biblia. Que estos embriones, cualquiera sea la causa de su malformación o motivo para no nacer normalmente, también eran criaturas de Dios a quienes dotó como a todos de un alma y por lo tanto, por esta omisión bíblica estas almas estaban errantes.

Y siendo así, se suscitaba la cuestión que los sacerdotes no sabían explicar que sucedía con ellas, si se iban o no al Purgatorio o directamente al Infierno; y si era lo primero, los deudos reclamaban que no era justo que les aplicasen la ración de azufre recalentado a estos restos, pues eran almas inocentes y vírgenes, puras, sin pecados porque no alcanzaron a tener vida. Y si iban a ir derechamente al Infierno, pues era claro que el alma de nadie que muera se va al cielo, sino solo al Purgatorio esperando el Día del Juicio Final, para ser destinada al Infierno o al Cielo, según los sabios pensadores eclesiásticos, era más injusto todavía por una cuestión elemental, que efectivamente aquellos que no llegaron a nacer sí tenían un Pecado a su haber, el Pecado Original, que fue instaurado....por Dios.

Por tanto había dos cuestiones a las que dar respuesta, discutían los más sesudos doctores religiosos en los Concilios. Limpiar la responsabilidad de Dios e impedir que la gente le tachase de injusto y sin criterio por eso de insuflarles un alma y luego a sabiendas que no nacerán, aplicarles su Ley del pecado original y condenarlas sin más a sufrir e irse al Infierno. Lo segundo era buscar un lugar donde irían a parar estas almas de no nacidos, locos y descerebrados. Así nació el Limbo, además que era una buena idea para conseguir más ingresos materiales a la Santa Madre Iglesia, con las donaciones objeto de las indulgencias.

La pérdida de la presunta alma que podrían tener estos restos embrionarios producto de un aborto natural o provocado y la antigua discusión si locos o enfermos mentales, con parálisis cerebral, nonatos y cigotos pueden poseerla, le dio a la Iglesia Católica una magnífica ocasión para no desperdiciar la chance de refregar su mítico odio misógino, esa inveterada política del catolicismo extractada de la propia Biblia y de los conceptos que el Dios judío adoptado por el cristianismo tenía del género femenino, de desmerecerla, acomplejarla en su calidad pensante y de rebajarla a la categoría de animal doméstico, para uso sexual, hacer las comidas y el aseo de la casa, como lo fueron todas las mujeres de los patriarcas bíblicos, quienes además disponían de sus vidas, con derecho para matarlas, venderlas como esclavas, servidoras sexuales o desterrarlas según fuesen sus pecados.
No olvidemos que ya tempranamente, en el Génesis 16 y de palabras expresadas directamente de Dios tenemos la primera manifestación machista registrada en la historia de la humanidad: “A la mujer le dijo: Multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos y darás a luz a tus hijos con dolor. Siempre te hará falta un hombre, y él te dominará."

¿Y cómo saltarse u olvidar algunas sentencias que aparecen en esta Biblia, que serían palabras inspiradas de Dios, que todos comentan pero pocos leen, menos aún los cristianos, como estas joyitas que acoplo a continuación?
‹‹Si una joven se casa sin ser virgen, morirá apedreada.›› (Deuteronomio 22:20, 21).
‹‹Si un hombre yace con otro, los dos morirán.›› (Levítico 20:13).
‹‹Si un hombre toma a una mujer y a la madre de la mujer, se les quemará a los tres" (Levítico 20:14).››
‹‹Si un hombre yace con su hermana hija de su padre o de su madre y ve su desnudez y ella la de él, serán exterminados en presencia de todo el pueblo.›› (Levítico 20:17).
‹‹Si un hombre yace con una mujer durante su menstruación y descubre su desnudez, ambos serán borrados de en medio de su pueblo.›› (Levítico 20:18).
‹‹Si alguno comete adulterio con la mujer de su prójimo, morirán los dos, el adúltero y la adúltera.›› (Levítico 20:10).
‹‹Si alguno yace con la mujer de su padre, morirán los dos. ›› (Levítico 20:11).
‹‹Si un hombre yace con su nuera, los dos morirán.›› (Levítico 20:12).
‹‹Y la hija del varón sacerdote, si comenzare á fornicar, á su padre amancilla: quemada será al fuego.›› (Levítico 21:9).
‹‹Y cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de ser muerto; y mataréis á la bestia.›› (Levítico 20:15)
‹‹Cuando algunos riñeren juntos el uno con el otro, y llegare la mujer del uno para librar á su marido de mano del que le hiere, y metiere su mano y le trabare de sus vergüenzas; le cortarás entonces la mano, no la perdonará tu ojo.›› (Deuteronomio 25:11-12)
‹‹El Señor les ordenó a Moisés y a Aarón que les dijeran a los israelitas: “Si algún hombre tiene un derrame seminal, tal derrame es impuro, lo mismo que el hombre, ya sea que su órgano sexual emita el flujo o que el flujo obstruya el órgano.”. ›› (Levítico 15:1-3).

Estas son solo algunas frases compiladas en el tercer libro de Moisés llamado Levítico, que dan cuenta del estricto grado de pureza exigido por este Dios y las penas, todas de muerte que arriesgaban los infractores. Estoy absolutamente seguro, que si estos mandamientos de Dios, se hicieran efectivos al pie de la letra entre los feligresas que asisten a las misas dominicales hoy en día, habría que asesinar domingo a domingo a muchos de los asistentes y a la mayor parte de sus sacerdotes, aplicándoles como indica la sabia Biblia, inmediata muerte pública por apedreamiento, quemarlos en la hoguera purificadora, o a lo menos, como se señala, cortarle a más de uno manos, piernas, o sacarle un ojo, como una forma de tener a Dios siempre contento.

Les fue imposible a los antiguos escribas judíos que inventaron este mito, crear un Dios impoluto, carente de defectos humanos, sino que le achacaron sus propios defectos y costumbres, sus escasos conocimientos astronómicos, su visión tan opaca de lo que es o debe ser un ente divino, celestial, del que se espera sabiduría, dulzura y bondad inagotable. Por eso este Dios que estaban inventando resultó un ser errático, cruel, vengativo e inseguro de sus decisiones, de tantos nombres como monjes, escribas judíos e iluminados intervinieron en las interpolaciones durante las centurias que se demoraron en incorporar las antiguas leyendas babilónicas, mitos y deidades egipcias y de otras culturas, resultando esta Biblia grotesca solo en un espejo de sus propios mezquinos valores, propios de su sociedad pastoril. Por tanto, no resulta extraño que las historias, casi todas pertenecientes a otros cultos de la antigüedad que se achacaron a este nuevo Dios, incorporaran este maltrato a la mujer, muy en boga en esa época oscura. ¿Qué de curioso tiene entonces, que en el pasaje temprano donde se explica la relación de Dios con Abraham, se describa a éste como un sujeto egoísta, materialista, astuto y malicioso, que no vaciló en vender a su mujer para su provecho personal, ya que su acción no tenía relación alguna con el cometido que Dios le encargó? Hago aquí expresa aclaración a esos fanáticos de países tercermundistas, especialmente islámicos, que en su enajenación e intolerancia no solo creen que este personaje existió, sino que le achacan una santidad que nunca tuvo, que solo me remito a repetir lo que los creadores de estos pasajes escribieron.

Estamos hablando de pasajes bíblicos extractados directamente de esta Biblia inspirada por Dios, relativa nada más ni nada menos que al gran Patriarca Abraham, el primer profeta de las religiones judía, cristiana y musulmana, a quien Dios eligió personalmente para hacer un pacto con él, que incluía su deseo de convertirlo en el origen de un pueblo del que sería su Dios y al que le daría la tierra de Canaán como posesión perpetua. No estamos inventando diálogos ni interpretando antojadizamente lo que aquí se expone, solo citamos y establecemos lo que se dice textualmente. Abraham estaba casado con Sarai (Sara), que además de ser su hermana por parte de padre, situación ya enteramente inmoral, penalizada en la Biblia como acotamos más arriba, que desde luego lo hacía no elegible para esta confianza de un Dios que se supone es intachable, era estéril. Me detengo un momento aquí para comentar esta elección de Dios, que se supone debía recaer en un hombre justo y de sólidos principios y que debía ser fundador de una casta selecta, escogida de entre los más notables mortales de su tiempo.

Pero ya vemos que se había casado con su propia hermana, que además no podía tener descendencia. ¿Entonces cómo esperaba este Dios que Abraham fundara tal nueva casta de hombres justos y buenos representantes de su poder en la tierra, si además de su situación moral concupiscente e impúdica su mujer estaba impedida de tener hijos?
Esta condición impúdica del patriarca del cristianismo queda claramente esbozada en el Génesis 12,10-19 donde se expresa que éste, cuando se fue a Egipto enviado por Dios, cuando estaba por llegar, es decir antes de entrar a las ciudad, dijo a su mujer: “Di, por favor que eres mi hermana, a fin de que me vaya bien por causa tuya”.

Sara, según el relato bíblico era muy hermosa y Abraham, astutamente decide aprovechar esta hermosura que desatará pasiones en provecho suyo. Teme además que en el afán de poseer a su esposa, lo maten. (Gen. 12: 10.20). Es decir es un cobarde de tomo y lomo.
Efectivamente dice la Biblia que allí no uno, sino varios príncipes de Egipto codician a Sara, pero que fue el propio Faraón de Egipto quien la hizo su concubina, mientras Abraham seguía repitiendo que era su hermana y de hecho se lucró, ya que el faraón trata muy bien a Abraham, lo recibe en su Corte y le dio según la costumbre ovejas y ganados, asnos y asnas, siervos y siervas y camellos.
Evidentemente aquí se muestra que Abraham ofreció a su esposa, negoció su valor y la entregó al mejor postor que fue el Faraón, consiguiendo pingües ganancias.

Lo curioso de este relato es que Dios, que desde luego todo lo sabe, guarda ominoso silencio y solo después que este hecho se ha concretado y pasan meses, quizás años, pues la Biblia no se preocupa de estos detalles, un buen día entra en cólera contra el Faraón de Egipto y lo maldice por esta actitud de tomar por mujer a una que ya está casada. En ese momento le entra a Dios un arrebato de moralidad y se siente indignado, pero asombrosamente su enojo no es con Abraham que fue el verdadero gestor de este acto incestuoso sino contra quien vino a resultar víctima del timo planificado por el avaricioso e inescrupuloso Profeta.
Así, el Faraón resulta maldecido por el encolerizado Dios y Abraham y su séquito deben abandonar Egipto.
12:17 Más Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram. 12:18 Entonces Faraón llamó a Abram, y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer?
12:19 ¿Por qué dijiste: Es mi hermana, poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora, pues, he aquí tu mujer; tómala, y vete.
12:20 Entonces Faraón dio orden a su gente acerca de Abram; y le acompañaron, y a su mujer, con todo lo que tenía.

Pero, al parecer Abraham, que resultó muy rico en bienes y dinero en esta estafa cometida conscientemente contra el Faraón, con el tiempo, debió trasladarse por orden de Dios al país de Neguey, donde reinaba Abimalec, por lo que decidió volver a usar la misma táctica, es decir mostrar a su hermosa mujer diciendo que era su hermana y ofrecerla a algún principal para que la tomase y conseguir una buena dote, animales y tierra, como se acostumbraba que el desposado debía otorgar a la familia de la novia.
Tal cual ocurrió en Egipto, el monarca se siente atraído por la esposa de Abraham e intenta casarse con ella. Pero dejemos que esta historia la cuente la misma Biblia:

20:1 De allí partió Abraham a la tierra del Neguev, y acampó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar.
20:2 Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. Y Abimelec rey de Gerar envió y tomó a Sara.
20:3 Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido
20:4 Mas Abimelec no se había llegado a ella, y dijo: Señor, ¿matarás también al inocente?
20:5 ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? con sencillez de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto.
20:6 Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases.
20:7 Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos.
20:8 Entonces Abimelec se levantó de mañana y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oídos de ellos; y temieron los hombres en gran manera.
20:9 Después llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿En qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo.
20:10 Dijo también Abimelec a Abraham: ¿Qué pensabas, para que hicieses esto?
20:11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer.
20:12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y la tomé por mujer.
20:13 Y cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú harás conmigo, que en todos los lugares adonde lleguemos, digas de mí: Mi hermano es.
20:14 Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas, y se los dio a Abraham, y le devolvió a Sara su mujer.
20:15 Y dijo Abimelec: He aquí mi tierra está delante de ti; habita donde bien te parezca.
20:16 Y a Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata a tu hermano; mira que él te es como un velo para los ojos de todos los que están contigo, y para con todos; así fue vindicada.
20:17 Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos.
20:18 Porque Jehová había cerrado completamente toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.

Como queda claro, Abraham es un sinvergüenza y estafador de alto calibre, que utiliza la amistad de Dios en su provecho y que no vacila en prostituir a su esposa con el único objeto de conseguir ganancias. Y que Dios, que se supone conoce de antemano todo lo que vendrá y por lo tanto sabe que Abraham actuará de tan triste manera, se convierte en su cómplice, al seguirle el juego y permitir esta inmoral oferta de su Patriarca, tan degradante para su mujer, que es utilizada como cebo sexual.

La Biblia pues, en estos escritos de sus autores materiales e intelectuales, nos muestra la calaña de los profetas de Dios, pues relata no solo la pobreza moral y espiritual en este caso de Abraham considerado el creador de la doctrina judía y el primer profeta de esta religión y luego de la cristiandad y el credo musulmán, sino que igualmente relata claramente los vicios, degradaciones y bajezas de los otros profetas que se muestran irónicamente hasta con orgullo, como la sucesión de Jesús de Nazareth, que trataremos en otros capítulos.

Como hoy se sabe, la Iglesia ha manipulado todos los textos sagrados. Jamás ha mostrado los originales. Y las Biblias existentes, y hay varias, son solo copias de copias, traducidas una y otra vez desde idiomas distintos y por ende no encontramos uniformidad en ellas. Por tanto se supone que sus escribas han suavizado estos relatos, los han acomodado para que no resulten tan fuertes y grotescos a los ojos de los lectores avezados, para minimizar el impacto de los crímenes y aberraciones que allí aparecen cometidos con gran bajeza e injusticia directamente por este ser al que denominan Dios y sus secuaces. No obstante estos filtros y gracias a la modernidad, la prensa global y el uso masivo de internet por la población mundial, aún podemos detectar las incongruencias, ignorancias supremas, falacias y tergiversaciones de todos estos escritos, tanto en el llamado Viejo como en el Nuevo Testamento. En el caso de Abraham que examinamos, pudimos concluir que este sujeto no era de los trigos más limpios de aquellos tiempos y para nada podemos creer que amaba a su esposa como luego se afirma. Solo la utilizaba como ramera, seguramente contra su voluntad y la ofrecía al mejor postor y ello no pudo ser solo las dos veces que relata la Biblia, sino que debió ser una actitud constante hasta que ya no sirvió para tal efecto. Además, Abraham tuvo otras esposas y concubinas bajo su mismo techo. De estas uniones vinieron según la Biblia todas las genealogías siguientes y suponemos que nadie puede tragarse el cuento que se relata, que a los 90 años Sara tuvo como hijo a Isaac, de donde continuó la progenie hasta Jesús.

Y si realmente en algún momento Sara procreó, lo más seguro es que fue con alguno de sus numerosos amantes, más jóvenes y vigorosos que el centenario Abraham. Ese mito bíblico del patriarca antediluviano Matusalén y otras gentes de la época, de que vivieron varios siglos y murieron a edades muy avanzadas ya ni siquiera la Iglesia sigue defendiéndolo. Y si lo hace, es para justificar que hubo equívocos de los primeros escribas al traducir tales edades de una lengua a otra. Claramente estas edades de Noé, Matusalén y otros patriarcas de que habla la Biblia es una falsedad y la Iglesia no ha podido sino compungirse y reconocer que no funcionó allí la inspiración divina. De todos los longevos patriarcas del Antiguo Testamento, Matusalén es el más longevo. En el mismo capítulo del Génesis que presenta a Matusalén, nos encontramos que Adán vive 930 años; Set 912; Enós 905; Quenán 910; Mahalalel 895; Yéred 962; Lámec, padre de Noé, sólo 777. Y el propio Noé, es el segundo en la lista con sus 950 años de vida. Por supuesto, la Biblia no menciona ninguna mujer longeva, ni importante, ni guerrera, ni sobresaliente o conductora de los pueblos.

La ciencia es tajante al respecto, de todas las osamentas encontradas cuya data es de miles de años atrás, las pericias arrojan que murieron a temprana edad, no más allá de 45 años, porque se ha establecido fehacientemente que los hombres de los primeros tiempos vivían poco, por las inclemencias naturales, enfermedades y pestes y la voracidad de las fieras salvajes. Y la cuestión de afirmar como lo hace la Biblia, que las mujeres se embarazaban siendo ya ancianas es una irrelevancia científica, solo dable en las leyendas fantasiosas como usualmente aparecen en las mitologías griegas, babilónicas y otras más antiguas y nadie en sus cabales podría tomar esto en serio, al igual que la edad alcanzada por estos sujetos bíblicos.
Esta es una de las razones por qué la Iglesia prohibió y penalizó ferozmente con la excomunión y la muerte a quienes leyesen la Biblia por casi diecisiete siglos. No le convenía que el pueblo se ilustrase de primera mano de la clase de hombres que eran estos sujetos, a quienes la iglesia veneraba. Había que esconder a cualquier precio que la sucesión de Cristo no pasaba de ser una pandilla de pedófilos, criminales y estafadores.

Y que sus Papas solo eran caudillos políticos y delincuentes sedientos de poder que estrujaban al pueblo y vivían a su costa cargándolos de impuestos. Había que evitar que la gente se percatase que la mayoría de los cuentos que este Libro les endilgaba, no pasaban de ser leyendas y mitos en boga en esos siglos, que venían de otras culturas, de otras religiones, que además de ser falsos, traían consigo historias fantásticas, irreales, ilógicas, propias de esa época supersticiosa e ignorante, que daba crédito a la cultura mágica, de la que son representantes todas las religiones.

Como señalamos, la lectura de la biblia fue prohibida durante siglos, en realidad a partir del Papa Inocencio II a través de la prohibición "occultis conventiculis" en el año 1199 y en los sínodos de Toulouse, Francia (1229) y de Tarragona, España (1234) se prohíbe la posesión de traducciones en lenguas laicas. Incluso en 1486 el arzobispo de Maguncia prohíbe su lectura bajo pena de herejía. Y la herejía se pagaba con la muerte contra quien ose leer, citar o imprimir alguna copia o traducción de la Biblia.
Luego cuando las Biblias se publicaron en distintos idiomas y estuvieron al alcance de cualquier persona, además de hacer lo imposible para desprestigiar y encarcelar a tales imprenteros, la iglesia católica no escatimó esfuerzos para orquestar desde sus Concilios y púlpitos, que los escritos sagrados solo podían ser comprendidos por los sacerdotes, porque tales escritos contenían parábolas y significaciones que un lector común no entendería. Es decir, toda la gente era para la Iglesia, simplemente imbéciles. Solo la clase sacerdotal, tenía la sapiencia y la capacidad de descifrar lo que escondía cada frase y entregar su correcto significado.

Y por ello crearon el Catecismo, que son las enseñanzas que los fieles conocen, pues nunca han leído de verdad la Biblia, resumen vergonzoso que disimula y tergiversa su contexto y rescata solo lo que a la Iglesia le conviene mostrar. Y cómo naturalmente se producen contradicciones entre lo que dice la Biblia y lo que expresa el maquillado Catecismo, estos avezados monjes tienen explicaciones preparadas que sacan a relucir según sea la cultura del creyente que duda. Si este no queda conforme con la respuesta adoptan dos técnicas infalibles.
Le dicen al tipo que es un misterio, es decir una razón que solo le corresponde a Dios; qué los humanos deben acatar su voluntad y creer ciegamente en sus designios, sin detenerse a pensar ni reflexionar, o bien, que tal dislate lo dice La Tradición, otro pilar fundamental de la fe, que es otro invento de la Iglesia, al que le han entregado la misma importancia de la palabra de Dios, es decir lo que se supone que el mismo Dios dictó personalmente a Moisés, tradición que tiene la ventaja de ser la historia de la Iglesia, escrita y protagonizada por ellos mismos, de la cual no hay copias externas, donde los falsificadores vaticanos tienen absoluta libertad para torcer lo que dicen las llamadas escrituras sagradas, colocando impúdicamente en boca de algún patriarca, frases y conclusiones, interpolaciones que avalan los escritos del Catecismo versus La Biblia, para justificarse ante los fieles y creyentes de estas evidentes incongruencias.

Quizás, el fraude más destacado de estos escribas vaticanos, de los cientos que tiene a su haber, fue lo que se conoce como La Donación de Constantino (Latín: Donatio Constantini), que es un decreto imperial apócrifo atribuido a Constantino I, según el cual al tiempo que se reconocía como soberano al Papa Silvestre I, se le donaba la ciudad de Roma, las provincias de Italia y todo el resto del Imperio romano de Occidente, creándose así el llamado Patrimonio de San Pedro. La "Donación de Constantino" indicaba que el papa Silvestre I había recibido del emperador romano Constantino I el derecho de gobernar la ciudad de Roma y sus alrededores de la misma manera que un monarca temporal, sosteniendo además derechos del Papado para intervenir en los asuntos políticos de Italia y del Imperio Romano de Occidente, así como de una sucesión de territorios adicionales (Grecia, Judea, Tracia, Asia Menor, África), formando así una autoridad religiosa dotada de poderes gubernamentales.

La Donación de Constantino fue mencionada por vez primera en una comunicación del Papa Adriano I a Carlomagno, a inicios del siglo IX, pero fue utilizada en un documento oficial recién a mediados del siglo XI cuando textos de la "Donación" son citados por el Papa León IX, como argumento para requerir a Miguel I, Cerulario, patriarca ortodoxo de Bizancio, que debía reconocerse la sujeción del Imperio Bizantino a la sede papal de Roma en tanto solamente a ésta correspondía la jefatura universal del cristianismo.
En ese requerimiento de León IX se informaba a Miguel Cerulario que los derechos del Papado no surgen de simples rumores o costumbres sino de la "Donación de Constantino", documento emitido por Constantino el Grande. Posteriormente, en las querellas entre el Papado y el Sacro Imperio Romano Germánico, la "Donación" sirvió como argumento para justificar el "derecho" del Papa a gobernar territorios en Italia y conducirse como un monarca efectivo de esos territorios, que fueron conocidos como Estados Pontificios.

En este falso documento, Constantino explica su conversión al cristianismo, reverencia al papa Silvestre como el vicario del hijo de Dios y a él y a sus sucesores como el representante del príncipe de los apóstoles, y para asegurarles su alta misión les confirió todos los honores imperiales y la primacía sobre el resto de las iglesias del mundo. Además da al papa el Palacio de Letrán y el derecho a usar la diadema y las insignias imperiales clámide de púrpura, túnica escarlata, cetro y otras prendas de poder imperial, así como el poder de crear patricios y cónsules y por fin la soberanía temporal sobre Roma, Italia y todo el occidente, explicando además, que él traslada su Corte y el poder imperial a Constantinopla, porque no le parece justo, que donde el emperador celestial ha instituido el principiado de los sacerdotes, el emperador terrenal ejerza su poderío.

Además Constantino agregaba que por respeto a San Pedro, había desempeñado junto a Silvestre el oficio de escudero, llevando la brida de su cabalgadura, en señal se vasallaje. Esta estafa de dimensión universal de la Iglesia católica de la que jamás ha mostrado arrepentimiento y que si hoy se le pregunta al respecto guarda desdeñoso silencio, y que curiosamente parece que no aparece en el Catecismo ni se menciona como ejemplo en su famosa Tradición, fue un documento que desde luego se usó ladinamente siglos después, cuando el paso del tiempo produjo el necesario olvido y la amnesia de varias generaciones y desde luego, acorde a su tradicional alevosía y premeditación, cuando sus protagonistas yacían bajo tierra, la dotó de un poder terrenal inconmensurable.

Pudo engañar a los reyes e imperios de la época, cobrar diezmos a todos sus habitantes, amañar a su antojo matrimonios reales y manejar la política en todos estos gobernantes ignorantes y crédulos y realizar impunemente su política de exterminio a sus enemigos políticos y sus campañas de destrucción de otras religiones con cruzadas, guerras y persecuciones sangrientas hasta concretar su proyecto estrella, la funesta Inquisición vaticana, dándole al mundo un baño de sangre, de odio y vileza en nombre de su Dios, sumergiendo a las sociedades en la más negra ignorancia durante casi 17 siglos, período bastamente conocido cómo la Edad Oscura de la Humanidad.

Cualquiera que lea la historia de como se gestó el Tesoro de Pedro y de cómo la Iglesia gobernó media Europa con sus Estados Pontificios y sus artimañas políticas, podrá darse cuenta como esta falsificación de Constantino sirvió luego de modelo a otras estafas de la Iglesia como el protocolo que Pipino utilizó en Ponthion para recibir al Papa. En los años siguientes (755-756) los ejércitos francos cruzaron los Alpes y derrotaron a los lombardos entregando al Papa los territorios del antiguo ducado de Roma y el exarcado de Rávena, el llamado Patrimonio de Pedro, el origen de los Estados Pontificios.
A causa de la invasión lombarda, que comenzó en 568, Rávena pasó a ser la sede del exarcado imperial y del gobernador bizantino de Italia. Al frente del exarcado estaba el exarca, representante del emperador, que asumía tanto el poder civil como el militar dentro del territorio que se extendía por la costa adriática de Italia desde Venecia en el norte hasta las Marcas. El Abad de St. Denis, Fulrad, en representación del rey de los francos, depositó las llaves de todas las ciudades conquistadas en la tumba de San Pedro, así como el documento oficial de la entrega de las mismas, que se guardó en los archivos de la santa iglesia romana.

De este modo la Donación, probablemente redactada poco antes del viaje del Papa a Francia, se convirtió en la base jurídica para la creación de los Estados Pontificios y los Papas la utilizarían muy frecuentemente como chantaje, para recordar a varios gobernantes sus obligaciones hacia Roma y para defender sus supuestos derechos temporales, a sabiendas que estos derechos eran inexistentes y la tal Donación una gran mentira.
Así Adriano I (772-795) recordó a Carlomagno la generosidad de Constantino con la Iglesia a través de la Donación y sus sucesores consiguen que Ludovico Pío reconozca la validez jurídica del documento (816). A mediados del siglo IX la Donación era ya considerada como jurídicamente vinculante y se incluía en las Decretales pseudoisidorianas. En el siglo XI, León IX y Gregorio VII, la utilizaban como derecho positivo plenamente exigible y todavía en el siglo XV (1433) Segismundo de Luxemburgo tuvo que reconocer su validez para ser aceptado Emperador.

A pesar del prestigio del papado desde que el documento fue mencionado mereció la sospecha de ser falso. Otón III , Rey de Alemania (983-1002) y Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, dice derechamente que el falsificador fue el diácono Juan Dedocortado y niega validez a las pretensiones imperiales de los papas.
También Federico II discutió su valor, pero la iglesia se defendió con ardor y en 1425 quemó por hereje en Heidelberg a Joahann Drandsdorf por poner en duda la validez del documento, asesinato papal del que todavía la Iglesia Católica en su soberbia, se niega a ofrecer disculpas. Otros muchos dudaron del documento, como Guillermo de Occam, Marsilio de Padúa, el Cardenal Nicolás de Cusa y sobre todo Lorenzo Valla, canónigo de Letrán y Secretario del Papa Calixto III, quién basándose en procedimientos críticos textuales (1440) y como experto en filología bíblica, demostró que el documento era una falsificación altomedieval.

Ello motivó que en los años y siglos siguientes, la Iglesia debió devolver por las buenas o presionada por estos reinos todos y cada uno de los ducados, tierras, castillos, provincias y posesiones que había malversado. No obstante, fiel a su inveterada política de ganar tiempo dejando que los hechos caigan en el olvido, la Iglesia nunca ha reconocido oficialmente este magno delito y la historiografía católica solo aceptó el hecho en la segunda mitad del siglo XIX.

En su obra más famosa. De Falso Credita et Ementita Constantini Donatione, Valla demuestra que la donación de Constantino es falsa y engañosa. Demuestra fehacientemente que el lenguaje utilizado por los falsificadores no coincide con el idioma que se utiliza en el momento en que la Donación de Constantino fue supuestamente escrita. Valla también señala una serie de imposibilidades lógicas que existen dentro del documento.

Pero esto es solo una disquisición, que posiblemente después retomaremos, pues en verdad el tema al que queremos llegar realmente, es referirnos a sus actuaciones del último siglo, que no ofrecen arrepentimiento ni aprendizaje de la iglesia de tan tristes experiencias y felonías, que demuestran fehacientemente su incapacidad para adaptarse a los nuevos tiempos. Establecer que aún creen como antaño, como lo hicieron en los primeros siglos, que pueden seguir sacando provecho económico y prebendas sustentando los miedos a los castigos divinos y la cólera de los dioses; entidad mafiosa que sigue recurriendo al engaño, la mentira y el doble discurso.

Veremos que todavía el asesinato sigue siendo su mejor argumento para eliminar a sus enemigos y de aquellos que osan descubrir la pudrición interna, destapar la olla de sus abominaciones o tratar de sacar a la luz sus prácticas de chantaje ideológico. Como demuestran sus actuaciones a través de los siglos, la jerarquía eclesiástica, conservadora y retrógrada, tiene terrores paralizantes hacia lo nuevo, lo creativo, lo innovador y a todo aquello que como el postulado científico, supone buscar respuestas nuevas a los problemas nuevos de la sociedad mundial.
La curia vaticana, ese grupúsculo de poder encerrada en su cápsula dorada, se siente más cómoda mirando hacia atrás con añoranza, hacia los buenos tiempos del medioevo donde con sus engañifas pudo congelar el pensamiento ilustrado y recrear el paisaje bíblico de la ignorancia astronómica, la aceptación de las supersticiones mas abismantes y la aplicación del terror, el castigo, la flagelación y la muerte por la hoguera a los infieles, a los pecadores, a los apóstatas, a los herejes, a aquellas almas inmundas que desafiaban el poder de la iglesia y la creencia en ese dios vengativo, cruel y homicida, al que adoran.

Esta opinión sobre una iglesia retrógrada en nuestros días, que pudiera considerarse interesada o fruto de una convicción personal de quien escribe, es en verdad compartida por muchos católicos y cristianos de todos los ámbitos, incluso al interior del catolicismo, donde impera una fuerte pugna entre diversas facciones que no están de acuerdo con las políticas vaticanas, la forma de enfrentar los desafíos ni las variantes de la liturgia tradicional, como fue el caso del Arzobispo católico francés Marcel Lefebre, (Q.E.P.D.) que en calidad de Superior General de los Padres Espiritanos, fue llamado por Juan XXIII para formar parte de la Comisión Central Preparatoria del Concilio Vaticano II.

Como se sabe, este Concilio ecuménico fue convocado por el Papa Juan XXIII en el otoño de 1962, pero como falleciera un año después, el 3 de junio de 1963, fue continuado por su sucesor Pablo VI, hasta su clausura en 1965. Lefebre, durante el Concilio fundó junto a Antonio de Castro-Mayer, Obispo de Campos, Brasil; Geraldo Proenca Sigaud, Obispo de Diamantina, Brasil; Carlo de Signi, Obispo de Italia, Obispo Casimiro Morcillo de Madrid; el Obispo Ruffini de Palermo, Obispo Florit y el cardenal Brownw O.P.; más el apoyo del perito Cándido Pozo S.J y la aprobación, entre otros del Cardenal Alfredo Ottaviani, Prefecto de la Congregación del Santo Oficio el Coetus Internationalis Patrum, Grupo Internacional de Padres, al que adhirieron en ese tiempo 250 Obispos, que no estaban acordes a las tendencias que a su parecer rompían con la Tradición bimilenaria respecto a la celebración de la misa y otras tradiciones de la Iglesia Católica e impulsaban un modernismo inconveniente dentro de su doctrina, acto condenado antes por anteriores papas como San Pío X y Pío XII.

Como estas discrepancias se agravaron, después de renunciar a su cargo de Superior General de su Congregación, fundó en Suiza la Hermandad Sacerdotal San Pío X, la que hasta la fecha no ha cesado de entregar formación sacerdotal a los miles de adeptos que ven en esta hermandad al verdadero catolicismo y a la real Casa de Cristo.
Desde 1970 la Fraternidad ha ordenado a 250 sacerdotes y a cuatro obispos en su centro Integrista suizo de Ecône, El arzobispo Lefebre y su movimiento fue perseguido por el Vaticano y muy particularmente por el entonces Cardenal Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Sus institutos fueron desautorizados y el propio Lefebre fue excolmulgado y luego los cuatro Obispos que él mismo ordenó. Efectivamente, el día 30 de junio de 1988, Lefebvre decidió consagrar cuatro obispos en el monasterio de Ecône, pese a la oposición explícita del Papa Juan Pablo II.
Tal afrenta al Vaticano constituyó todo un verdadero cisma en la Iglesia católica y fue la primera rebelión contra la autoridad papal en 115 años. Monseñor Lefebre fue sancionado por ello con el castigo más duro que un católico pueda sufrir: la excomunión en el año 1988. Años antes, en 1976, ya había sido suspendido a divinis (prohibición de celebrar los sacramentos) por Pablo VI.

En noviembre de 1988, Lefebre se negaba a negociar y emplazaba al Vaticano: “Yo colocaría la cuestión en el plano doctrinal. "¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los Papas que les han precedido? ¿Están de acuerdo con la Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de San Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están ustedes en plena comunión con estos Papas y sus afirmaciones? ¿Aceptan todavía el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?
Si no aceptan la doctrina de sus predecesores, entonces es inútil hablar. Mientras no acepten una reforma del Concilio teniendo en cuenta la doctrina de estos Papas que les han precedido, no hay diálogo posible. Es inútil".

Por supuesto la Iglesia negó que existiera un cisma, solo reconoció la existencia de un problema de índole disciplinario, no dogmático, por cuanto los seguidores de la hermandad no han abandonado la Iglesia, pero aclaró que el hecho que no exista cisma formal no significaba que las excomuniones no sean válidas. Con fecha 21 de enero de 2009, para impedir la separación de este movimiento de la Iglesia, la Santa Sede publicó un documento en forma de decreto pontificio, en el cual se levanta la excomunión a los obispos consagrados, Tissier de Mallerais, Williamson, Fellay y de Galarreta.

A este respecto, la Conferencia Episcopal Suiza, país en el que monseñor Marcel Lefebvre estableció la Fraternidad, expresó mediante nota de 30 de enero de 2009, que los obispos consagrados en 1988 sin mandato pontificio, «a pesar del levantamiento de la excomunión, siguen suspendidos a divinis». Esto quiere decir que aunque dogmáticamente se cumplieron las normas para su ordenación y son realmente obispos, ellos se encuentran suspendidos, por lo que no pueden ejercer su ministerio legítimamente.
Poco después, el propio Ratzinger, ya como Papa Benedicto XVI, precisó este punto en una carta publicada el 10 de marzo de 2009 al decir lo siguiente: "Para precisarlo una vez más: hasta que las cuestiones relativas a la doctrina no se aclaren, la Fraternidad no tiene ningún estado canónico en la Iglesia, y sus ministros, no obstante hayan sido liberados de la sanción eclesiástica, no ejercen legítimamente ministerio alguno en la Iglesia”.

Actualmente, a pesar de las persecuciones y permanentes amenazas y presiones Vaticanas y de la muerte de su líder la Fraternidad sigue funcionando independientemente y cuenta para ello con: 3 obispos; 529 sacerdotes; 201 seminaristas; 82 oblatas; 166 hermanas de la Fraternidad (145 profesas, 13 novicias, 6 postulantes);104 hermanos de la Fraternidad; 98 pre-seminaristas; una Casa Central en Menzingen, Suiza; seis Seminarios internacionales, en Écone, Suiza; en Zaitzkofen, Alemania; en La Rioja, Argentina; en Goulburn, Australia; en Winona Estados Unidos; en Flavigny-sur-Ozerain, Francia;
161 prioratos en 14 distritos: África, Alemania, Argentina (América del Sur), Asia, Australia (Oceanía), Austria, Hungría y Chequía, Bélgica y Países Bajos, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña (Reino Unido), Italia, México y América Central, Suiza y 3 Casas autónomas: España y Portugal; Europa del Este e Irlanda;
2 institutos universitarios, 90 colegios, 7 casas de asilo de ancianos, llegando a 63 países, recibiendo erogaciones y asistencia económica de diversas fundaciones simpatizantes y financiando sus actividades con el aporte y asistencia de a lo menos de medio millón de fieles a quienes atienden espiritualmente.

¿Si esto no es un cisma, un estado de rebeldía permanente, un desacuerdo doctrinal, qué es entonces?

Y qué decir de la Teología de la Liberación esa otra poderosa vertiente teológica disidente, parida también en el seno de la Iglesia Católica Latinoamericana tras el Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín, Colombia en 1968, que busca una nueva opción preferencial por los pobres, asegurando que la salvación cristiana no puede darse ni permitirse sin que exista liberación económica, política, social e ideológica, como signos visibles de cambios en la dignidad del hombre.

Que aspira a la eliminación definitiva de la explotación del hombre por el hombre, de la falta de oportunidades e injusticias de toda índole tan marcadas en el mundo moderno. Una inspiración para este movimiento latinoamericano fueron los sacerdotes obreros europeos. El cardenal Emmanuel Suhard, de Paris, había fundado la "Misión de Francia" permitiendo a algunos sacerdotes trabajar en las fábricas para acercarse al mundo obrero. El célebre dominico Jacques Loew trabajó como descargador de barcos en los muelles del puerto de Marsella, así como el sacerdote Michel Favreau, muerto en un accidente de trabajo. En 1950 se publicó el libro del abbé Godin: "Francia: ¿tierra de misión?".

Sin embargo, los curas obreros fueron acusados de comunistas y denunciados en Roma por actividades subversivas. Eran los años en que una laica, Madeleine Delbrêl, hacía su experiencia entre los obreros de Ivry (autora de "Nosotros, gente de la calle" y "El Evangelio en los barrios obreros de París"). En 1954 Pío XII pidió a todos los sacerdotes obreros que regresaran a su trabajo pastoral anterior en las diócesis o se incorporaran a sus comunidades religiosas. Los sacerdotes obreros fueron rehabilitados en 1965 después del Concilio.
Otra inspiración para la teología de la liberación latinoamericana, aunque de fecha muy anterior, fue la lucha por los derechos civiles, que a su vez ganó derechos para los negros de Estados Unidos liderada por Martin Luther King (1929-1968). A su vez una teología de la liberación negra ha sido desarrollada por James H. Cone y otros.

En Sudáfrica se desarrolló una vigorosa teología de la liberación negra en la lucha contra el apartheid. En Asia la teología "minjung" (coreano: de la masa popular), o la teología campesina en Filipinas (expuesta por Charles R. Avila), han sido expresiones relacionadas con la teología de la liberación latinoamericana.
La teología de la liberación ha nacido en América Latina en un momento histórico determinado. Durante siglos América Latina no tuvo teología propia: importaba la teología que se fabricaba en Europa. Su teología era el reflejo de la europea. La dependencia de América Latina respecto al mundo rico, no sólo era económica y política, sino también eclesial y teológica. Sus ideólogos acuñan el término liberación, como toma de conciencia ante la realidad socioeconómica latinoamericana que señala que la situación de las grandes mayorías contradice el designio histórico de Dios de que la pobreza es un pecado social y de que no solamente hay pecadores, sino que hay víctimas del pecado que necesitan justicia y restauración.

Este nuevo enfoque, esta novedosa mirada de la Iglesia latina siempre influida por ideas foráneas, tan sin voz que hasta era denominada la Iglesia del Silencio, ante una realidad tan dolorosa de nuestras naciones siempre sumergidas en un agudo estado de subdesarrollo prendió con gran entusiasmo en las juventudes católicas, incentivó a muchos pensadores y teólogos a volcarse en el movimiento y prendió vivamente en millares de fieles y simpatizantes e incluso en el mundo evangélico durante los últimos cuarenta años.
Al fin la religión se ponía al servicio del hombre desamparado, del humilde, del campesino, de las víctimas de la barbarie del capitalismo. Los derechos del pobre son derechos de Dios (Éxodo 22:21-23, Proverbios 14:31,17:5. Jesucristo se identificó con los pobres (Mateo 5:3) y claramente dijo que quien se relaciona con el pobre, con el mismo trata y a él mismo acepta o rechaza, a tal punto que ese será el criterio principal abordado en el Juicio Final (mateo 25:31-46).

En la Conferencia Episcopal Latino Americana (CELAM) en Medellín, Colombia, en 1968 muchos oradores representantes de varios países habían coincidido en el compromiso de la Iglesia con los pobres. Dicho compromiso decían, refleja el sentir del Evangelio, vivido admirablemente por los santos de todas las épocas y enseñado insistentemente en el magisterio de Juan Pablo II. Sin embargo, la solidaridad con los pobres sigue siendo un aspecto de la fe rechazado u olvidado por muchos y en la práctica solo son palabras que se las lleva el viento. Uno de estos participantes era Ignacio Ellacuría Beascoechea, filósofo, teólogo, catedrático y escritor español naturalizado salvadoreño, quien realizaba una incansable actividad en España y El Salvador, donde integra desde 1968 el equipo rectoral y luego a rectoría, de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).

Siendo además Director de la revista de Estudios Centroamericanos (ECA) publica muchos de sus artículos filosóficos, teológicos y políticos. Su famoso editorial "A sus órdenes, mi capital", ocasionó la retirada del apoyo económico del Gobierno salvadoreño a la UCA, provocando además una clara violencia paramilitar contra la Universidad. En marzo del 77 todos los jesuitas son amenazados de muerte y Ellacuria tiene su primer destierro. En 1979 se produce un Golpe de Estado de la Junta de Gobierno en El Salvador. Fracasa este intento y se desencadena una cruel violencia y guerra en el país.
Desde 1980, El Salvador vivirá una larga guerra civil de doce años, en los que la guerrilla se enfrentará permanentemente al Ejército Nacional. En 1980, es nuevamente desterrado por sus escritos francamente mediadores en esta cruenta guerra. Ya en 1981 Ignacio Ellacuría, planteaba abiertamente una solución pacífica y negociada del conflicto, bajo el principio cristiano de la Teología de la liberación de que todos somos hermanos, con amplia difusión en Europa donde se le escucha, pues en esos momentos España y Europa eran el lugar idóneo para expresar en alta voz las ideas pensamiento, para llegar a los centros de decisión y de poder internacional. Esto molestaba a mucha gente sobre todo de las derechas políticas y de la misma Iglesia conservadora y retrógrada. Son muchas sus actividades. En 1973 publica su libro Teología Política, obra que será editada posteriormente en inglés, en Nueva York. En 1975 participa en el homenaje a Karl Rahne uno de los teólogos católicos más importantes del siglo XX, muy asociado a una escuela de pensamiento emergente con aires de renovación teológica llamada Nouvelle Theólogie francesa , (Nueva teología ya ácidamente criticada por el Osservatore Romano, el órgano oficial del Vaticano), sintetizando en un ensayo las denominadas; "Tesis sobre posibilidad, necesidad y sentido de una Teología Latinoamericana".
En 1976, publica Freedom Made Flesh: The Mission of Christ and His Church. El año 1984 publica en España un libro que interpela a la Iglesia como institución: Conversión de la Iglesia al Reino de Dios, que levanta muchas voces en su contra.

Con Jon Sobrino, jesuita y teólogo español, firme partidario de la teología de la Liberación, funda la Revista Latinoamericana de Teología. (Hacemos notar que en el 2006, la Congregación para la Doctrina de la Fe, nombre moderno de la fatídica Inquisición Vaticana, emitió una notificación aprobada por el Papa Benedicto XVI para "llamar la atención acerca de ciertas proposiciones que no están en conformidad con la doctrina de la Iglesia presentes en las obras del P. Jon Sobrino. Tales proposiciones se refieren a cuestiones metodológicas y cristológicas. Sus obras cuestionadas son: Jesucristo liberador: lectura histórico-teológica de Jesús de Nazaret y La fe en Jesucristo: ensayo desde las víctimas. Básicamente la Congregación para la Doctrina de la Fe acusa a Jon Sobrino de falsear la figura del Jesús histórico al subrayar en demasía la humanidad de Cristo, ocultando su divinidad, prohibiéndole enseñar en instituciones católicas, retirándose el nihil obstat (visto bueno eclesial) a sus obras. Consecuentemente con la resolución de la Congregación de la Fe, las autoridades eclesiásticas quedan habilitadas para sancionar a Jon Sobrino con la prohibición de dar clases en centros eclesiales o de publicar libros sin permiso previo de la autoridad eclesiástica. Sobrino es profesor de la Universidad Centroamericana de El Salvador.)

En 1985, con monseñor Arturo Rivera y Damas, arzobispo metropolitano de El Salvador, cuyo servicio episcopal coincidió con la guerra civil del país, media para lograr la liberación de la hija del Presidente Duarte, secuestrada por la Guerrilla y de 22 presos políticos. Y, en 1986, sigue insistiendo en la necesidad de una salida negociada al conflicto civil de El Salvador. Con motivo del primer encuentro de religiones Abrahámicas celebrado en Córdoba, España en 1987, expresó públicamente la necesidad de encontrar una perspectiva y bases comunes para superar positivamente los conflictos. Su ponencia en aquel encuentro fue "Aporte de la teología de la Liberación a las religiones abrahámicas en la superación del individualismo y el positivismo".

A primeros de noviembre de 1989 Ellacuría recibía en Barcelona el Premio de la Fundación Comín, otorgado a la UCA de San Salvador, mientras el Gobierno de aquel país temía no poder frenar la presión de la guerrilla en la propia capital de San Salvador. En un impulso incontenible, Ellacuría adelantó su regreso a El Salvador sobre el 13 de noviembre, para intentar mediar una vez más en pro de la paz y la convivencia pacífica. Pero a esa altura de su vida, como portavoz de la Teología de la Liberación, dado su prestigio intelectual y su valiente denuncia de la situación del país como defensor de la liberación del pueblo y de las mayorías populares, se había granjeado no ya la enemistad sino el odio de algunos sectores financieros y militares y de otros poderes fácticos, que le amenazaron con insistencia para acallar su voz.
El 16 de noviembre de 1989 fue asesinado por un pelotón del batallón Atlácatl de las Fuerzas Armadas de El Salvador, bajo las órdenes del coronel René Emilio Ponce, en la residencia de la Universidad, junto con los jesuitas Ignacio Martín Baró, Segundo Montes, Armando López, Juan Ramón Moreno pardo y Joaquín López y López, convirtiéndose en unos de los primeros mártires del Movimiento a favor de la Teoría de la Liberación latinoamericana.

El jesuita y mártir Ignacio Ellacuría reclamaba una nueva civilización, la civilización de la pobreza, contrapuesta a la de la riqueza, puesto que ésta se ha revelado como un nuevo Moloch que devora a las personas y el planeta. Junto con Sobrino, comparan la muerte de personas en el mundo pobre, en el Sur, con el Siervo de Yaveh, y afirman que poseen una santidad elemental, jesuánica.
Pero innegablemente la influencia de las voces y las obras de otros hombres de iglesia, son las que masifican la nueva interpretación del cristianismo, siendo sus representantes más destacados los sacerdotes Gustavo Gutiérrez Merino, filósofo y teólogo peruano, domínico desde 1998, creador e iniciador y más bien el padre de la Teología de la Liberación. Fundador del Instituto Bartolomé de Las Casas en Lima, sacerdote a quien admiraba profundamente por su permanente defensa a los pobres e indígenas atropellados en sus derechos en el descubrimiento y conquista de América, en sus libros critica duramente el marco político que ha perpetuado la pobreza en América Latina.

Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el 2003, «por su coincidente preocupación por los sectores más desfavorecidos y por su independencia frente a presiones de todo signo, que han tratado de tergiversar su mensaje». Gutiérrez ha recibido además numerosos doctorados “honoris causa” como reconocimiento a su actividad teológica y humanista; entre otros, en las Universidades de Nimega (1987), Tubinga (1985), Friburgo (1990) y Yale (2009) por su trabajo social en los barrios de Lima y su estudio avanzado de la medicina y la Teología.
Para Gutiérrez, en América latina se vive un binomio no compatible. Mientras un pueblo profesa una inmensa fe en el Dios de vida, muere presa del hambre, la desnutrición, o la injusticia de un sistema hostil. Por un lado hay hambre de Dios, por otro hambre de pan. La pobreza no es una fatalidad, es una condición; no es un infortunio, es una injusticia. Es resultado de estructuras sociales y de categorías mentales y culturales, está ligada al modo como se ha construido la sociedad, en sus diversas manifestaciones. En 1973 edita su primer libro sobre el tema Historia, política y salvación de una teología de liberación.

Como no podía dejar de ser, rápidamente el sector ultra que controla la Iglesia, arremetió contra esta supuesta nueva Teología, que se apartaba de la convencional y que amenazaba el status de quienes por tantos siglos han usufructuado de las franquicias del poder Vaticano, quienes se apresuraron a destacar que se trataba de una tergiversación y confusión respecto de la interpretación del evangelio y la doctrina oficial de la Iglesia, que tenía una vertiente claramente marxista. Según juzga la Congregación para la Doctrina de la fe, en su instrucción Libertatis Nuntius, asiduamente citada por sus defensores, tras la que por supuesto está el sello de Ratzinger, eso es un completo error porque lo que se está haciendo no es Teología sino sociología religiosa y además política.
Entre las imputaciones estaba el asumir que la Teología es la reflexión crítica sobre la praxis histórica a la luz de la Palabra. Eso significaba que la Teología ya no reflexiona sobre la Revelación, sino sobre el hecho concreto, ahora llamado praxis histórica, que es la lucha de los pobres y oprimidos por su liberación.

Algunos teólogos de la liberación, a partir de estos supuestos, han afirmado que Jesucristo no es persona divina, sino que es simplemente un hombre en el cual Dios manifiesta su amor por los pobres, por los oprimidos. Cosa, que así tomada, es herejía. Pero la dificultad según los críticos, está en entender qué cosa significa "pobre" para la Teología de la Liberación y en concreto para Gustavo Gutiérrez. Una revisión de sus principales libros, que son sin lugar a duda, "Teología de la liberación. Perspectivas", en su última edición del año 1988, y "La fuerza histórica de los pobres", muestra que para él "pobre" no es el humilde, el que confía en Dios, como tradicionalmente se muestra en la Sagrada Escritura.
"Pobre" para él es el oprimido, el proletario, y se cita textualmente "La fuerza histórica de los pobres" en la pág. 79, donde éste dice: el proletario es el explotado y que lucha justamente por su liberación. Para él “pobre” entonces es el miembro de una clase social que está enfrentada y en lucha contra otra clase social explotadora y opresora. Entonces el problema no es la “opción por el pobre”, el problema es la concepción ideológica marxista que tiene él de "pobre".
Hay también todo un problema a la hora de entender qué cosa es la Eucaristía. Para ellos, la Eucaristía ya no es el sacramento que nos remite al sacrificio de Jesucristo en la cruz y su Resurrección, sino más bien un momento en que el pueblo oprimido toma conciencia de su opresión y de su lucha liberadora. La Eucaristía se convierte en un momento de concientización ideológica.

Por tanto estos ultra sienten que aquí está la mano del diablo, que por supuesto es marxista. Están también las diversas “teologías feministas” que han recogido de la Teoría de la Liberación aspectos como la dialéctica del opresor-oprimido. Y en algunos casos también se plantea la existencia de una “eco-teología” que es un sincretismo entre teología y ecología, en orden a que la tierra también es una oprimida por la actividad destructora y avasalladora del capitalismo o del neoliberalismo, instancias éstas que de alguna manera apoyan la vigencia de la TL, pero que se apartan de su teoría clásica.

La teoría de la Liberación (TL), reprimida, perseguidos sus líderes, desmanteladas sus instalaciones y desautorizadas sus opiniones, prendió fuertemente en el catolicismo mundial, en particular en Latinoamérica, siendo bastamente conocidos sus ideólogos, como el mismo Gustavo Gutiérrez en Perú, el brasileño Leonardo Boff, quien finalmente abandonó decepcionado el sacerdocio y se puso al margen de la Iglesia y luego se casó y se dice ahora no católico; los también brasileños Juan Bautista Libanio, Pedro Casaldáliga y Helder Cámara, los dos últimos Obispos; Jon Sobrino, jesuita Catalán avecindado en El Salvador. El teólogo chileno Ronaldo Muñoz y en Uruguay el jesuita Juan Luis Segundo, entre otros.

Un gran amigo de Gutiérrez, el sacerdote católico colombiano Camilo Torres Restrepo, aunque en tiempos anteriores al TLM, marcó quizás el pulso del movimiento. Es considerado pionero de la TL, cofundador de la primera Facultad de Sociología de Colombia y miembro del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN), muriendo en campaña en 1966. Cuando en Nicaragua triunfa la revolución sandinista en 1979, este país se convierte en una pieza experimental de las ideas impulsadas por la Teoría de la Liberación, organizándose allí una iglesia popular, que nace del pueblo, sostenida por los oprimidos y que lucha por la liberación, una iglesia que tiene conciencia de clase y que se opone a la jerarquía eclesiástica y a una sociedad explotadora.

Uno de sus sacerdotes, el español Gaspar García Laviana, que odiaba la violencia, acabó tomando las armas al entender que un cambio político pacífico no ayudaría a paliar las terribles necesidades que veía todos los días en Nicaragua. Murió el 11 de diciembre de 1978 en combate, dirigiendo la columna “Benjamín Zeledón”. De él se decía que era “el primero en entrar en combate y el último en retirarse”. La participación del sacerdote asturiano en la revolución nicaragüense animó a los católicos a apoyar al FSLN, dando al movimiento legitimidad moral. Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, reconoció la importancia de su participación en el triunfo de esta revolución, incorporando muchas de sus propuestas sociales a los planes de gobierno.

Hay muchísimos más antecedentes en la historia reciente de la iglesia, que no ahondaremos en esta oportunidad, pero lo que hemos dicho, creemos que bastará para incitar a muchos a leer y comprender el por qué nos preocupamos de desenmascarar a quienes se lucran con este mito, que al mismo tiempo que ha desolado a la humanidad como ninguna otra creencia en la historia, ha tenido en sus filas gente muy valiosa, dotados de mentes brillantes e intenciones humanitarias sin límites, que a pesar de ser creyentes íntegros del credo que abrazaron, se dieron cuenta tardíamente que estaban defendiendo una causa injusta, innoble, que ingenuamente pensaron podrían enderezar y convertir en una herramienta al servicio de los desposeídos.
Cómo se podrá comprobar, casi todos ellos están hoy fuera de la Iglesia. No importa que varios de ellos sigan siendo cristianos, o ateos o libres pensadores, pues en estos escritos no se pretende juzgar a quienes tienen ideas religiosas, sino que derechamente se busca demostrar la falsedad del mito en sí, la quimera del ser sobrenatural, cualquiera sea éste, ese otro mundo falso plagado de espíritus y la curiosa fauna de dioses, vírgenes y otros seres fantásticos en lo que cree una gran parte de la humanidad, en nombre de los cuales, se impide el avance científico, se malogra la convivencia y se liberan los peores instintos, el desarrollo de las diferencias sociales, los odios raciales y de clases, además de la esclavitud y la pobreza, que han significado las más horrendas tragedias y guerras que han desolado la civilización humana.

Y por último, deseo mencionar algo más reciente como fue la Carta Pública del Obispo Paulo Sergio Machado, de Sao Paulo, Brasil, quien el 31 de marzo de 2012, siendo contrario a estos movimientos, expresó su disconformidad titulando su misiva como Retorno a la Edad Media. Esta Carta dice:
"No consigo entender cómo, en pleno siglo XXI, existan personas que quieren el regreso de la Misa en latín con el sacerdote celebrando“de espaldas al pueblo”, usando los pesados ornamentos “romanos”.
Estamos celebrando en este año el cincuentenario de la apertura del Concilio Vaticano II, cuando ya sentimos la necesidad de la realización un Vaticano III, y resulta que nos encontramos con gente que quiere volver al pasado. Y lo más preocupante es que se trata de personas que frecuentan la universidad, personas que han entrado en la universidad, pero en las que la universidad no ha entrado en ellos. Creo que es hora de que nuestros científicos inventen un dispositivo para “abrir cabezas”.
El “desconfiómetro” ya está superado, quizás porque esas personas sospechan que están “fuera de línea”, “fuera de época”.

Quieren a toda costa, volver al pasado. Viven de milagros y apariciones, de devociones y pietismo, ya felizmente superados. Imaginemos a un sacerdote que celebra en latín en una capilla rural.“Dominus vobiscum” “Et cum spiritu tuo”. El pueblo sencillo pensará que el sacerdote es preso de locura o, como mínimo, que está maldiciendo.
Recuerdo el tiempo de mi infancia, cuando la misa era en latín. Las señoras piadosas, sin entender nada, rezaban el rosario. No tengo nada en contra del rosario (es más: rezo el rosario todos los días), pero el rosario es un rezo, no una celebración Sólo falta defender el regreso de las famosas “mantillas” que cubrían las cabezas de las mujeres. Y yo pregunto: ¿por qué no las de los hombres?

Sería hasta bonito ver a los hombres con “mantillas de encaje”. Pero difícilmente se encontraría a quienes las quisieran usar. A no ser algunos “cabezas de viento” que andan por ahí pretendiendo enseñar el Padre Nuestro al párroco.
Pero queda la pregunta: ¿qué hay detrás de todo esto? ¿Sólo nostalgia? Pienso que no. Es más que eso: es un deseo morboso, miedo a lo nuevo, aversión al cambio. Es lo que podríamos llamar —para usar una expresión francesa— “laissez faire, laissez passer”, un“dejar de hacer para ver si funciona”.

Se trata de un intento de mantener el“status quo”, aunque ese “status quo” beneficie sólo a una media docena. Y los otros que se condenen, Para estos puritanos el infierno está lleno de gente, cuando en realidad, el cielo es el que está lleno, porque Dios quiere que todos se salven. Y estos son sólo una minoría moralista que ve el pecado en todas partes y la que cree que el diablo es más poderoso que Dios.
“Rompan su corazón y no vuestros vestidos”, dice el profeta. Estas son personas que se preocupan para lavar vasos y tazas, en lugar de sus mentes y corazones. Es la vieja actitud de los fariseos – que todavía son muchos hoy en día – que criticaron a Jesús, porque había sanado en sábado. Recuerdo la historia de una persona que, al conocer la noticia de que Juan había asesinado a Pedro en un Viernes Santo, dijo: “¿Por qué no esperar para matarlo el sábado?” De acuerdo con esa persona, el día fue la preocupación más importante.
Termino citando dos frases que son alimento para el pensamiento: “El pasado es una lección que hay que meditar, y no podrá reproducirse” (Mario de Andrade –autor de Macunaíma), “Toma el fuego del altar pasado, no las cenizas”(Jean Jures, El líder socialista francés).

¡Vaya con esta Iglesia que se dice unida en sus preceptos , credos y doctrinas! Otra falsedad.

lunes, 1 de abril de 2013

A PROPOSITO DEL DIA INTERNACIONAL TOLERANCIA CERO DE LA MUTILACION FEMENINA.


"Lo peor no es la maldad de los malos, sino el silencio de los buenos" , Luther King.

Hay cosas terribles e indignantes que ocurren a diario, quizás cerca nuestro o en la ciudad vecina, de las cuáles no siempre nos enteramos. Y si lo hacemos, sea que veamos la noticia en la TV o la leamos en un periódico o la escuchemos en un noticiero radial, a lo más experimentaremos una sensación de disgusto, de pena o asco, algo degradable que nuestra mente se niega a aceptar y que preferiríamos no haber sabido nunca.

Tanto más, cuando los mecanismos de nuestro cerebro las esconden, las soterran en alguna celdilla informática profunda fuera de nuestro alcance nemotécnico mediático, porque es tal su salvajismo, que solo debe regresarse allí donde nació, a las cavernas primitivas de nuestro más antiguo pasado, que también existen en nuestro cerebro  de cuando aún la raza humana no abandonaba completamente sus componentes más bestiales.

Pero no obstante, cada vez que sabemos de algo similar o repetido, ese recuerdo vuelve, se aviva y nos indigna, porque ese conocimiento no ha muerto y sigue estando con nosotros. Todo nos dice que ello no es bueno, que hay un tremendo error en alguna parte que necesita ser recompuesto y que cada uno debe hacer algo para que no vuelva a repetirse jamás.

Es entonces cuando se piensa en la abismante ceguera humana y caemos en cuenta que no sabemos nada de nuestros vecinos, de la gente que pasa a nuestro lado y menos aún de las costumbres de los inmigrantes, de los afuerinos, de las personas que habitan en los suburbios que rodean las ciudades, como de la idiosincrasia de tantas culturas, pueblos y países.

De sus creencias y obsesiones, de sus experiencias, de sus sueños; cuáles son sus ambiciones y si son felices o caminan por la vida con una mochila de hostilidades, con una carga cultural heredada de supersticiones, de traumas antiguos que perturban su mente, de costumbres familiares engañosas, causadas por rituales y tradiciones bárbaros, achacadas a antiguas religiones o provenientes simplemente de la más pura ignorancia de grupos humanos aislados, en las selvas, en sitios periféricos alejados de la obra civilizadora, al margen del beneficio de las leyes comunes o de la instrucción escolar.
O bien, cómo producto de sociedades política y mentalmente regladas por movimientos que confunden lo que es una vida cívica que respete las diferentes corrientes de pensamiento, que surgen en las sociedades liberales o democráticas desarrolladas, optando por teocracias, monarquías de derecho divino, o esos engendros constitucionales mixtura de ambos, para justificar los colonialismos rezagados, los grupos de presión, los imperialismos, la permanencia en el poder político de esa falsa sangre azul, herederos del mandato de los dioses antiguos.

Esta era la forma de gobierno de los déspotas absolutistas nacidos en la doctrina religiosa y política, que justificaba la legitimidad de un monarca en base a que no depende de ninguna autoridad temporal y ni siquiera de la voluntad de sus súbditos ya que solo responderá de sus actos terrenos ante Dios, concepto éste que primó en muchas monarquías europeas, cuyo fasto y ceremonial aún perdura y que en el cristianismo medieval, fue impuesto una y otra vez bajo la doctrina de las dos espadas y el agustininismo político, que pregonaban la constitución de la existencia de dos poderes universales, pontificado e imperio, que idealmente podrían funcionar en duplicidad de poder, en una sola mano; sistemas obsoletos repetidamente probados como ineficaces e incluso peligrosos para la estabilidad mental y social de sus ciudadanos, dónde la religión afirma gobernar en nombre de Dios o de una fuerza superior misteriosa.

Ello crea las condiciones para el gran paradigma, dónde estas ideas fundamentalistas perniciosas, no solo siguen vigentes en algunos estratos de la sociedad contemporánea, sino que cíclicamente, cuando ha pasado tiempo y viene el olvido de sus barbaridades, vuelven a ser cánones morales de vida, sin los cuáles las masas empobrecidas y al margen de la justicia social, producto justamente de estas corrientes, no conciben la vida sin que sea dictada por esos dioses a quienes les place adorar, pedirles favores y ayuda, contarles sus cuitas y ofrecerles sacrificios, deidades que les prometen la eternidad por intermedio de sus monjes, promesa a cumplir al Fin de los Tiempos, cuando mueran y luego resuciten y se encuentren con su Dios, en su Paraíso o cielo.

Gente rara que cree en cosas raras, que adora seres raros, etéreos, venidos de las estrellas, del espacio exterior, del fondo de la tierra o de los mares, seres superiores crueles e injustos, invisibles, jamás vistos, en nombre de los cuales el hombre doblegó el motor de su razón, apagó el mecanismo de su inteligencia y se humilló, se hincó de rodillas y se arrastró por los suelos. Se negó a seguir pensando, razonando libremente y aherrojó su conciencia y su cerebro al mito, a esas promesas dulces sopladas por los guardianes de los templos, esos chamanes que nacieron tirando los huesos de la suerte en la tribu primitiva, y que hoy lucen gordos y lustrosos, con coronas de oro en sus frentes, báculos de mando en sus manos y ríos de dinero en sus cuentas bancarias a través de todo el planeta.

En cumplimiento a los deseos e instrucciones recibidas de la deidad, estos guardianes astutos y siniestros le impusieron a las masas, cómo requisitos previos para alcanzar la inmortalidad, ciertas reglas morales y religiosas, cómo vestirse, raparse o dejarse barbas, tapar el pelo llamativo de las mujeres y soterrarlas bajo túnicas para invisibilizarlas, junto a los ritos que perpetuasen su dogma, asegurando que esta era la única forma de agradar a los dioses.
Se inventaron pecados como el pecado original, que se trae desde el nacimiento y por culpa de otros y se incorporaron los fetiches y las supersticiones en que creían esos ancianos misóginos que escribieron las Biblias, achacándole a la hembra de la especie una minusvalía mental y física en relación al varón, calificándose de inmundos e impuros sus ciclos menstruales, e invalidándola ante la ley y la costumbre para oficiar como chamanes, sin contar con el establecimiento de ciertas ceremonias del mundo mágico de las religiones paganas y especialmente de la cultura fenicia, que celebraban el inicio de la pubertad con la circuncisión y el culto a las vírgenes, de cuyas enseñanzas extrajeron sus ideas para limpiar el cuerpo y el alma sucia de las mujeres de todo pecado.

También en las sociedades remotas, anteriores a la escritura bíblica más antigua, había culturas que sustentaban la superstición de no comer ciertos órganos de algunos animales u obviar el uso de su carne, por pensar que estas bestias eran animales sagrados, eran agradables a los dioses o era constitutivo de pecado sacrificarlas para el consumo humano.
Fueron las religiones, de la mano de la magia y las supersticiones populares, las que impusieron como ambición suprema, un estadio situado en otro mundo, donde se vive bien y en paz. Estos sacerdotes le vendieron a la sociedad humana un producto muy curioso. Un entramado de aire, promesas e ilusiones.

Un mundo invisible, al que se llega por oraciones y fiel cumplimiento a las reglas que inventaron. Vendieron la ilusión de esa intangibilidad llamada cielo y su producto estrella la vida eterna, esa inmortalidad tan añorada por los humanos que se niegan a desaparecer para siempre. Allí en ese mundo celestial hay ángeles con alas, que cantan todo el día y además, destacados en la tierra, uno para cada humano para protegerlo del mal. Son los ángeles de la Guarda. Nadie los ha visto, pero el Vaticano conserva como un tesoro inapreciable algunas plumas que en uno de sus azarosos viajes se le cayeron al Arcángel San Gabriel, lo que nos hace suponer que su composición natural está familiarizada con algunas especies de aves, o alguien, con la visión mágica de esos tiempos ignotos, confundió un alcatraz con un ser celestial, cuestión fácil de dilucidar si el Papa accediese a un examen de ADN de tales plumas.

Fueron siempre las religiones las que provocaron las guerras, la esclavitud, los ghetos y los infiernos, las razas superiores, las almas distintas, los odios raciales, los sacrificios humanos, las clases sociales y todos esos distingos desnaturalizados conocidos como homofobias. Y son las responsables directas de la mayor parte de las conductas bizarras, deleznables y torpes con que nos topamos en cada esquina.

Ahí tenemos por ejemplo esta aberración conocida como ablación o mutilación genital femenina, que debemos explicar no tiene nada que ver con la circuncisión masculina, extirpación o amputación del prepucio del pene, que es practicada por judíos, musulmanes y buena parte de las poblaciones de África, muchas de ellas católicas, costumbre bárbara que tiene su asiento en recomendaciones bíblicas, es decir religiosas y culturales más que en recomendaciones médicas y que no pasa de ser una costumbre atávica de higiene, practicada por nómades y poblaciones tribales de esos mismos territorios, que como muchas tradiciones y supersticiones inexplicablemente siguen vigentes, pero que para los judíos y musulmanes tiene una connotación muy trascendente, como más adelante veremos.
Según datos estadísticos de la ONU y la UNICEF son alrededor de ciento cincuenta millones de niñas, menores de doce años que han sido obligadas por sus padres y sus ignorantes comunidades, a someterse al martirio que significa esta cirugía casera, practicada por comadronas de nulo entrenamiento sanitario, que con vidrios, cuchillos u otros objetos filosos, proceden a cortar, amputar y raspar ciertas partes carnosas del clítoris, utilizando para ello usualmente un par de tablillas que colocan a cada lado del órgano femenino, de manera que este sobresalga y luego pasan el instrumento en forma rasante sobre estos maderos, cortando totalmente todo aquello qué estorbe la horizontal.

De más está decir, que no se utiliza anestesia y que la víctima debe ser amarrada y sujeta por su parentela, gente que también ha pasado por este rito y que desea para sus hijas el mismo destino, pues así la pueden casar, hacer apetecible por el futuro marido y ser consideradas mujeres.
Me detengo aquí, para pensar en voz alta.
Se les corta el clítoris a los ocho o diez años de edad, para que sean consideradas mujeres. ¡Pero si son mujeres o lo serán cuando crezcan y ese proceso ocurrirá de todas formas sin necesidad de que les corten nada! Y también se casarán, tendrán hijos y vivirán un romance, como la mayoría de las mujeres del mundo.

La cuestión aquí pues es otra. Se les corta el clítoris para que sean puras y limpias, porque desde antiguas fuentes de las tradiciones del ámbito judío, cristiano y musulmán, y también de otras culturas, algunos de sus exégetas, mal interpretaron tales arcaicas y primitivas recomendaciones, en su misoginia y machismo declarado contra el sexo femenino, que si bien es cierto no tiene raíces concretas explicitadas en las llamadas Biblias actuales, esos mamotretos maquillados y que se han vuelto irreconocibles a sus originales a través de los siglos, de tantas correcciones, falsificaciones y explicaciones marginales que tratan de explicar lo inexplicable, sino venidas por ejemplo, de sus otros escritos sagrados, como los comentarios de sus hagiógrafos de las tradiciones orales en el Talmud en el caso de los judíos e infinidad de otros textos extra canónicos, que complementan la doctrina de aquellos aceptados como inspirados por Dios, en el caso del cristianismo y opiniones de clérigos y estudiosos del Islam.

Estos actos de la más pura barbarie, que constituyen costumbre y tradición en numerosos lugares del planeta, en especial en los países asiáticos y africanos y otras culturas de directo contacto socioeconómico, comercial y geográfico a estas áreas, han estado recibiendo tibiamente la preocupación de algunos organismos internacionales, que evaden acciones directas por temor a lesionar la susceptibilidad religiosa de tales países, que aparecen vinculados y permisivos frente a estas costumbres crueles y sádicas en contra de sus propios pueblos, al atacar grosera e impunemente a sus hijas menores de 12 años, en una especie de sacrificio ritual para agradar a los dioses, como narra la Biblia que hizo Abraham para con su propio hijo, en un dudoso acto de sumisión y obediencia, ya que jamás podría considerarse una enseñanza moral.

Acto que contiene además, muchos ingredientes sub culturales y de mitología popular, como una iniciación de la pubertad; evitar el pecaminoso placer sexual anticipado al matrimonio, tachado como promiscuo por las sociedades y sectas oscurantistas que aceptan tal relación solo para tener hijos, y conseguir de estas niñas, que lleguen vírgenes al matrimonio, que viene a ser un requisito deseable para los varones y de plena aceptación de estas sociedades chauvinistas.

Esta castración sexual de la mujer, es a todas luces lo que las legislaciones modernas clasifican como violencia de género, paradojalmente aceptada de buena gana por las mismas mujeres, bien consintiendo, incentivando a sus hijas para realizarlo como una obligación normal o ejecutándolas personalmente, práctica típica de dominación patriarcal, en dónde los hombres imponen las regulaciones y normas de convivencia, sometiendo a las mujeres a la obediencia.

Una descripción que sacamos de Wikipedia dice:
"Sientan a la niña desnuda, en un taburete bajo, inmovilizada al menos por tres mujeres. Una de ellas le rodea fuertemente el pecho con los brazos; las otras dos la obligan a mantener los muslos separados, para que la vulva quede completamente expuesta. Entonces, la anciana toma la navaja de afeitar y extirpa el clítoris.
A continuación viene la infibulación: la anciana practica un corte a lo largo del labio menor y luego elimina, raspando, la carne del interior del labio mayor. La operación se repite al otro lado de la vulva.
La niña grita y se retuerce de dolor, pero siguen sujetándola. La anciana enjuga la sangre de la herida y la madre, así como las otras mujeres, "verifican" su trabajo, algunas veces introduciendo los dedos.
La cantidad de carne raspada de los labios mayores depende de la habilidad "técnica" de quien opera.
La abertura que queda para la orina y el flujo menstrual es minúscula. Luego, la anciana aplica una pasta y asegura la unión de los labios mayores mediante espinas de acacia, que perforan el labio y se clavan en el otro. Coloca tres o cuatro a lo largo de la vulva. Estas espigas se fijan con hilo de coser o crin de caballo. Pero todo esto no basta para asegurar la soldadura de los labios; por eso, a la niña la atan desde la pelvis hasta los pies. Le inmovilizan las piernas con tiras de tela".
Una vez efectuada la mutilación se aplican paños de yerbas y huevos para facilitar la cicatrización".

Luego, durante semanas sufren horrendos dolores porque son amarradas con trozos de tela, como se hace con los pañales a los recién nacidos hasta sanar. A veces, esta mutilación se hace un día o a una semana de que la niña se case con alguien mayor, 60 o más años, quién para tener relaciones con ella debe cortar con un cuchillo la zona del clítoris, aún cosida o amarrada y abrir la herida o cicatriz para permitir la penetración, siendo este cruel acto una obligación para la niña, que está aleccionada para aceptarla sin remilgos y como parte de su deber de esposa.

En otra página nos enteramos que no hay estadísticas que indiquen cuántas víctimas se desangran hasta morir por estas prácticas, porque muchos padres prefieren dejar morir a sus hijas, antes que enfrentar la humillación pública y que por tanto el cálculo de 150.000.000 de niñas asesinadas por este rito estúpido, no es correcto y puede que tal cifra sea un muestreo modesto ante la cruda realidad de esas sociedades.
A pesar del ingente sufrimiento que acarrea, que decíamos puede llegar a producir la muerte por desangramiento, los padres la permiten porque creen que así protegen el honor de la familia y los intereses de sus hijas.

En las comunidades en las que es un ritual común, las familias que se oponen a este rito, ven como sus hijas son discriminadas y repudiadas por su sociedad, lo que impide sus posibilidades de desarrollo. Tres millones de niñas sufren la Ablación/Mutilación Genital Femenina cada año, 6.000 niñas cada día.
Es importante que exista un enérgico rechazo mundial a estas crueles prácticas, es importante que las religiones ayuden a desterrar tales mitos, es importante que los organismos internacionales no solo busquen desarraigar tales costumbres sino que sancionen y apliquen el marco de las leyes internacionales, para que estos países erradiquen sus leyes permisivas o creen leyes restrictivas.
Esto ha motivado El Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, celebrado cada año el día seis de Febrero, para sensibilizar al público acerca de esta abominable tradición, para enseñar que esto es una mutilación, antes que una ablación u otros términos inicuos que no aclaran la intención salvaje que se propone. La mutilación genital femenina, del tipo que sea, se considera una práctica dañina y una violación de los derechos humanos de las niñas y las mujeres.

La OMS se ha comprometido a eliminar la mutilación genital femenina en el plazo de una generación y a ese efecto realiza actividades de divulgación, investigación y orientación dirigidas a los profesionales y sistemas de salud.

Se consideran mutilaciones genitales femeninas todos los procedimientos que entrañen la ablación parcial o total de los genitales externos femeninos o la lesión de los órganos genitales femeninos que no respondan a razones médicas. La mutilación genital femenina carece de beneficios conocidos para la salud. Antes bien, se asocia a una serie de riesgos a corto y largo plazo para la salud física, mental y sexual de los afectados.

Dejamos aquí algunas direcciones de videos que pueden hablar por si solos, mucho mejor que lo que podríamos seguir argumentando, haciendo presente que algunos abren de inmediato, pero otros, como se indica en la misma página lo hacen clikeando en Open this content in a new window.
http://tu.tv/videos/mutilacion-genital-femenina-que-fuerte-

https://www.youtube.com/watch?v=hjGtR_FYeIQ

http://tu.tv/videos/practica-grafico-de-mutilacion-genital-f

http://www.youtube.com/watch?v=45pxpLAIt38&NR=1&feature=endscreen

http://www.youtube.com/watch?v=yQHNoxZnraM

http://www.youtube.com/watch?v=8lcyJdiftHU&list=PLACE264224C4E5148

http://www.youtube.com/watch?v=uVmegPirh-s

http://www.rtve.es/alacarta/videos/uned/uned-mutilacion-genital-femenina-tradicion-contra-vida-29-04-11/1086619/

Y una última cuestión sobre este tema, pese a que se diga y defienda y en el fondo se haya comprobado, que en la mayoría de los países árabes que practican la religión musulmana, este rito iniciático está en retroceso o desaparecido completamente, y que se insista, que en el Corán no existe ni una palabra a este respecto.
Tales explicaciones, a la vista de una realidad indesmentible, no pueden dejarnos satisfechos, pues no obstante ello, en la práctica podemos ver fácilmente en internet videos donde clérigos y autoridades islámicas defienden la consumación de tal acto de mutilación femenina, alegando que con ello obedecen a expresas instrucciones del Al Corán y su profeta.

Y para muestra, las declaraciones del jeque Yusel Al Badri cuando en 2007 consiguió que se volviera a permitir practicar la ablación en los hospitales públicos egipcios: "Me postraré ante Alá para agradecer que haya iluminado a los jueces, que han dictado en favor de los principios del Islam…".

Esta declaración del mentado Jeque Al Badri, según establecí, está en el marco de una polémica legal surgida en el seno de los Tribunales de Justicia en Egipto y la noticia está en el Diario El País de cuyos archivos la copio: http://elpais.com/m/diario/1997/12/29/sociedad/883350009_850215.html

Los tribunales de Egipto prohíben la mutilación genital femenina.
"La Corte Suprema Administrativa (CSA) de Egipto decidió ayer prohibir la mutilación genital femenina en los hospitales públicos y privados, lo que supone un apoyo a una decisión del ministro de Salud y un fuerte golpe a la corriente integrista islámica. El tribunal anuló así el veredicto emitido en junio por un juzgado administrativo de primera instancia, que dio la razón a siete demandantes integristas.

La citada corte administrativa de primera instancia rechazó la decisión del ministro de Salud, Ismail Salam, de prohibir esas operaciones en los hospitales públicos y establecer penas de prisión para los médicos que efectuaran la mutilación. La CSA, cuyos veredictos son definitivos, consideró que la ablación no es una práctica islámica, ya que en el Corán, libro sagrado de los musulmanes, "no existe ningún versículo sobre la necesidad de efectuarla".
Asimismo, declaró que la ablación "no es tampoco una Sunna", término que se aplica a las costumbres expresadas por Mahoma, el profeta del Islam-, en alusión al veredicto del tribunal de primera instancia, que se basaba en una Fatua (decreto religioso) de la más influyente institución musulmana suní, la Comisión de Estudios Islámicos de Al Azhar, que declaró la ablación como "necesaria" desde el punto de vista religioso.

La CSA ha establecido que esta operación sólo se puede efectuar en los casos en que los médicos la consideren necesaria para la salud". Más del 90% de las egipcias han sido sometidas a la ablación.

Ahora, ésta otra debe ser la noticia de la decisión anterior al respecto, que se comenta:
La ablación, de nuevo legal en los hospitales de Egipto.

http://elpais.com/m/diario/1997/06/25/sociedad/867189606_850215.html

EFE El Cairo 29 DIC 1997
Agencias El Cairo 25 JUN 1997.
"El Tribunal Administrativo de El Cairo autorizó ayer la ablación de clítoris en los hospitales públicos. La decisión favorece las tesis de los islamistas y contradice la prohibición formulada por el Ministerio de Sanidad. "Me postrernaré ante Dios, agradeciéndole esta sentencia, que es un retorno del islam, dijo el jeque islamista Yusef Al Badri, antiguo miembro del Parlamento y que se querelló el año pasado contra el ministro de Sanidad Ismail Salam por prohibir la ablación.

Al Badri explicó antes del proceso que desea impedir que las jóvenes sean intervenidas por barberos. Según un estudio reciente, el 97% de las mujeres egipcias han sufrido la ablación del clítoris, y los grupos de derechos humanos estiman que cada día 6.000 niñas son sometidas a la intervención. "Es una manera de controlar los cuerpos de las mujeres", dijo ayer el doctor Siham Abdel Salam, de la ONG Sociedad Egipcia para la Población y el Desarrollo.

El veredicto ha sumido en el pesimismo a los grupos de derechos humanos. "Aún estoy bajo el impacto", dijo Maha Attiya, coordinador de la Asociación Egipcia de Derechos Humanos. "Pero esta sentencia no detendrá nuestra campaña".

Esto, que son declaraciones públicas de autoridades musulmanas, grafica con meridiana claridad el pesimismo que experimento cuando se dice que el Islam desaprueba estas conductas. Aquí vemos que hay grupos de ellos que, o no leen ni obedecen las leyes y mandamientos del Al Corán, o simplemente son facciones en pugna en su interior, que creen firmemente que el Corán apoya las mutilaciones femeninas.
Hago hincapié en que se habla de grupos de integristas, de un ex miembro del parlamento egipcio y de una Fatua, decreto religioso islamista, de la más influyente institución musulmana suní, nada menos que La Comisión de Estudios Islámicos de Al Azhar, que declaró la ablación como "necesaria" desde el punto de vista religioso.

Entonces, ¿en qué quedamos? ¿O qué debemos pensar respecto a este cúmulo de voces, venidas de las organizaciones internacionales y otras, cuando se refieren a que en El Corán, no hay absolutamente ninguna recomendación ni la religión islámica legitima esta castración o mutilación femenina, cuando hasta en los periódicos se dice que son los islamistas integristas, es decir, quienes apoyan a muerte que nada cambie de las tradiciones musulmanas, apoyados por la más alta esfera de estudios islamistas, que se supone basa sus premisas en el mismo Corán u otros libros sagrados para atreverse a desafiar al gobierno y a los tribunales de justicia egipcios, quienes defienden la continuidad de esta salvaje práctica, que en la misma noticia se nos dice que alcanza al 97% de las mujeres egipcias?

Resulta además obsceno, por decir lo menos, la preocupación de este ex parlamentario e integrista islámico. No está preocupado por la alta tasa de casi el 100 por ciento de niñas que sufren estas torturas, ni es ni por asomo desde luego que se castigue esta atrocidad. Lo único que le preocupa, es que sigan siendo las comadronas las que hagan estos cortes de clítores, no los "barberos", al parecer especialistas muy bien catalogados en este país de barbas y bigotes hirsutos, a los que seguramente el Gobierno recurrió a instancias de los organismos de derechos humanos, para controlar mejor el proceso del corte clitoriano.

Aprovechamos de poner en el tapete otro tema, en el que también se asegura que El Corán y el islamismo no tiene instrucciones específicas para golpear o maltratar las mujeres.
No obstante, por mucho que se insista en esa versión, la duda de si ello se lleva a la práctica es más que una sospecha, cuando se tiene acceso a videos como los que aquí adjunto, que contradicen tal aseveración dónde el Sheik Abd Al- Hamid Al-Muhajir, explica la paliza de mujeres en el islam. El Skeik Jum´a Taufik Jum´a Imane de Bahrein. Sheik Muhammad Al Munajid de Arabia Saudi.Sheik y varios otros Sheiks y Clerigos musulmanes, nos explican cómo y en qué situaciones el Islam autoriza dar una paliza a una esposa y cómo debe golpearse a las mujeres desobedientes.

http://www.marthacolmenares.com/2008/03/26/muslims-explican-como-golpear-a-las-mujeres-videos/
http://www.marthacolmenares.com/2007/08/03/en-video-clerigo-musulman-explica-como-apalear-a-la-esposa/
http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=epSZ0uGcgBo&feature=endscreen

En la Torá (Ley judía) y el Pentateuco (el conjunto de los cinco primeros libros del Antiguo Testamento cristiano) se preveían 35 delitos capitales. Algunos de ellos son:
Adulterio con casada; tener relaciones sexuales con una doncella prometida; zoofilia u homosexualidad masculina; incestos de cualquier tipo; profanación de los sábados;
blasfemia; idolatría; A los magos, pitonisos, nigromantes o brujos; maldecir y desobedecer a los padres o herirlos; secuestro; asesinato.


Durante siglos, los esfuerzos de los países y las legislaciones internacionales que buscaban eliminar esta pena capital de los códigos, se vieron obstaculizado por la acción de clérigos, sacerdotes, jueces y mandatarios creyentes de diversos credos, que fundamentaban a favor de la penalización con la pena máxima del acusado, basados en sus escritos sagrados, en pasajes de sus Biblias y en particular en pasajes del Antiguo Testamento o Torá judía, que decíamos, es común al judaismo, catolicismo, islamismo y corrientes protestantes, donde se invoca y propicia castigar con la muerte ciertos pecados y conductas morales, así como actos criminales.

Efectivamente la Bibla judía, en que se basan las otras Biblias, propone, ordena o presupone la pena capital, u ordena matar a ciertas oersonas o grupos de personas en múltiples pasajes de las Escrituras, como se puede apreciar en estos pocos ejemplos:

Apocalipsis 13:10 "Si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto",

Éxodo 21:23-25: "Pero si ocurre un daño mayor, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe".

Levítico 20:6,9: "Si alguien consulta a los nigromantes, y a los adivinos, prostituyéndose en pos de ellos, yo volveré mi rostro contra él y lo exterminaré… Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá".

Levítico 24,16: "El que blasfemare el nombre de Dios, ha de ser muerto irremisiblemente. Toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera".

Deuteronomio 21,18-21: "Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva… Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti".

Deuteronomio 13,6-10: "Si tu hermano… tu hijo o tu hija, la esposa que reposa en tu seno o el amigo que es tu otro yo, trata de seducirte en secreto diciéndote: Vamos a servir a otros dioses… No accederás ni le escucharás, tu ojo no tendrá piedad de él, no le perdonarás ni le encubrirás, sino que le harás morir; tu mano será la primera sobre él para darle muerte, y después la mano de todo el pueblo. Le apedrearás hasta que muera, porque trató de apartarte de Yahvé tu Dios".



Como es facil discernir, después de leer estas sentencias y órdenes de este Dios cruel, injusto e implacable que adoran estas religiones, que no respeta ningún tipo de sentimiento familiar en su egolatría, que parece sentir un especial gusto por el derramamiento de sangre y que homologa crímenes con pecados religiosos o lealtades dogmáticas, uno puede comprender que existan aún en nuestros días, gente confundida, fanáticos fundamentalistas que creen que la justicia debe ajustarse a estos parámetros tan disparatados e increíbles en las sociedades modernas.

Decíamos antes que los partidarios de la aplicación de la pena de muerte, contó con el apoyo de los primeros y principales teólogos católicos de la antiguedad. San Ambrosio solicitó a los miembros del clero que se pronunciaran sobre la pena capital e incluso abogaba por que la ejecutaran. San Agustín contestó en su libro La Ciudad de Dios, a las objeciones a la pena capital que se realizaban a partir del quinto mandamiento, concluyendo que a pesar del no matarás, debía hacerse. Por su parte Santo Tomás de Aquino y Duns Scoto sostenían que las escrituras respaldaban el poder de las autoridades civiles para establecer esta pena capital en sus legislaciones, como método de prevención y disuasión necesario, no como forma de venganza.

El Papa Inocencio III dijo a Pedro Valdo y a los Valdenses, a quienes el catolicismo exterminó en cruentas guerras, que aceptaran que el "poder secular puede, sin pecado mortal, ejercer el juicio de sangre, siempre que se castigara motivado por la justicia, no por el odio, con prudencia y sin precipitación", como pre requisitos para la reconciliación con la Iglesia.

Durante la Edad Media y en los inicios de la Edad Moderna, la Inquisición fue autorizada por la Santa Sede para que entregara a los herejes a la autoridad secular para su ejecución en la hoguera, y los Estados Pontificios llevaron a cabo ejecuciones por diferentes delitos.
El catolicismo romano (1566) codificó sus enseñanzas de acuerdo a las cuales Dios encargó a las autoridades civiles poderes sobre la vida y la muerte. Los Doctores de la Iglesia Roberto Belarmino y Alfonso de Ligorio, así como teólogos modernos como Francisco de Vitoria, Tomás Moro, y Francisco Suárez apoyaron la pena capital.

Por fortuna la situación ha cambiado y después que casi todos los países la tenían incorporadas a sus códigos penales, merced a esta ingerencia del concepto de justicia que imponían los credos religiosos, en especial el catolicismo, actualmente la pena de muerte ha sido abolida y penalizada en casi todos los países democráticos del mundo, con las notables excepciones de Estados Unidos y Japón.
En la mayoría de los países civilizados, la vida es considerada el bien supremo por antonomasia y un derecho fundamental, considerándose inmoral que el estado o un particular atente contra este derecho. La pena capital es considerada venganza antes que justicia.

El estado fue creado para proteger la vida y los intereses comunes de las personas y no tiene derecho a quitar la vida.
Si se rechaza entre personas civilizadas la tortura y la mutilación y otras formas de humillación, considerándose crueles e indignas, debe rechazarse con mayor motivo la pena de muerte.

Para los creyentes del mundo cristiano y algunos otros credos, ha primado el concepto que la vida pertenece a Dios y por lo tanto debe considerarse sagrada, en consideración a que en casi todos los libros sagrados está ordenado no matarás.
Hoy en Día, la Iglesia Católica, que en el pasado protagonizó la mayor parte de las iniciativas de guerra santa de la historia, con total desapego a la vida humana y teniendo a su haber millones de víctimas inocentes que han muerto por cuestiones banales y creencias dogmáticas que intentaba  imponer a la sociedad mundial, ha cambiado de actitud y junto a otros credos, está en contra de la pena de muerte.

Bajo el pontificado de  Juan Pablo II, su Encíclica Evanglium Vitae denunció el aborto, la pena capital y la eutanasia como formas de homicidio y por lo tanto inaceptables para un católico. La Conferencia de Lambeth de Obispos anglicanos y episcopalianos condenó la aplicación de la pena capital en1988.
La Iglesia Metodista Unida, junto con otras iglesias metodistas, también condena la pena capital, afirmando que no se puede aceptar la venganza personal o social como razón para tomar una vida humana.

Las iglesias de Cristo Unidas, Discípulos de Cristo Christian Churches), la Iglesia Episcopal USA, la Iglesia Presbiteriana USA, American Baptists, Iglesia Luterana Evangélica, Discípulos de Cristo (hris Evangélica, la Conferencia general de Bautistas y otras Iglesias liberales se oponen a la pena de muerte.
El mormonismo moderno se opone a la aplicación de la pena de muerte, ya que la vida humana tiene un valor inigualable.
El Budismo y el jainismo, tampoco aceptan el derramamiento de sangre.

Sin embargo los cristianos evangélicos conservadores siguen siendo partidarios de la pena capital por cuanto dicen aceptar literalmente las órdenes de Dios contenidas en la Biblia.

Las enseñanzas religiosas oficiales del judaismo aprueban en principio la aplicación de la pena de muerte. La Torá, establece la pena de muerte para el homicidio, el secuestro, los sacrificios humanos, la magia, la violación del sabath, la blasfemia, las falsas profecías, la adoración de otros dioses, maldecir o pegar a los padres y una amplia gama de crímenes sexuales como adulterio, homosexualidad masculina, incesto, zoofilia, relaciones sexuales durante la menstruación, debiéndose ejecutar la pena capital según la Ley Mosaica por la espada (Éxodo 21), estrangulamiento, fuego (Lev. 20), o lapidación (Deut. 21).

No obstante, el nivel de pruebas acusatorias que requiere para su aplicación es extremadamente exigente y la pena capital ha sido abolida de facto por varias decisiones talmúdicas convirtiendo las situaciones en las que podría ser empleada en algo hipotético e imposible en la práctica.
El Estado de Israel, influido por tal doctrina y por la experiencia traumática del Holocausto, ha aplicado oficialmentedesde esa fecha una sola vez la pena capital, de manera extraordinaria, contra el criminal de guerra nazi Adolf Eichmann a quien se le imputaron 15 cargos, entre ellos crímenes contra la humanidad, siendo declarado culpable de todos ello, muriendo en la horca en la madrugada del 1 de junio de 1962.

El Islam sin embargo, en aquellos países que controla, permanece ajeno a estas innovaciones de respeto a la vida humana, prescribiendose en la legislación de varios de estos países la pena de muerte para varios delitos y/pecados (o hadd), como el adulterio o la apostasía, que técnicamente no son aceptados como objetos de sanción penal en ningún código moderno. El Corán dice: "El castigo para aquellos que luchan contra Dios y Su Mensajero es que se los mate o crucifique, o que se les amputen las manos y las piernas, o que se exilien".

La mayoría de los países donde hoy se aplica la pena capital son de tendencia religiosa musulmana y en ninguno de ellos se ha abolido la pena de muerte (excepto en Turquía), siendo  en ocasiones particularmente problemática su aplicación para muchos países y las leyes y protocolos legales internacionales, debido a que ciertos hechos que por motivos culturales o religiosos se entienden inmorales y pecaminos y por ende castigados con rigor, en otras latitudes del mundo occidental, como los países europeos, latinoamericanos etc, estos mismos hechos, ni siquiera son delictivos ni sujetos a sanciones o castigos especiales.

Señalamos aquí, algunos de los alarmantes y sucesivos incidentes dónde el islam, o sujetos que dicen defender tal doctrina, han protagonizado actuaciones de gran fanatismo colectivo, con consecuencias de pérdidas de vidas, amenazas u otras actividades que caen en la esfera delictual, realizadas en otros países dónde no hay grandes mayorías islamistas, donde se practica la democracia y existe gran respeto por la libertad política y de expresión, lo que provoca alarma y estupefacción.

*El 9 de marzo de 1977, 12 afroestadounidenses armados identificados como  musulmanes hanafi tomaron tres edificios en Washington DC, tratando de detener la proyección de la película Mahoma, el mensajero de Dios y también de hacer que se liberaran a algunos presos. Dos personas murieron y otras resultaron heridas, y otros fueron tomados como rehenes durante 39 horas. En realidad la película no mostraba a Mahoma.

*En 1989, el líder religioso iraní Ayatola Jomeini condenó a muerte por blasfemia a Salman Rushdie (autor británico nacido en la India) por haber representado a Mahoma como un hombre de negocios en su novela Los versos satánicos. Un empresario iraní ofreció una recompensa de 3 millones de dólares estadounidenses para cualquier persona que llevara a cabo la sentencia contra Rushdie. Otros eruditos islámicos siguieron el ejemplo, ofreciendo similares fatuas (pronunciamientos legales hechos por un mufti. En 1989 Jomeini murió, por lo que la fatua se convirtió en permanente para todos aquellos que siguen sus enseñanzas.

*En 1991, Hitoshi Igarashi (traductor japonés del libro), fue asesinado en la universidad donde enseñaba en Tsukuba (Ibaraki)  a 60 km al norte de Tokio. El traductor italiano del libro fue golpeado y apuñalado en Milán. En 1993 fue asesinado William Nygaard, el editor noruego del libro. Treinta y siete personas, que habían venido a escuchar un discurso de Aziz Nesin ―editor (y traductor de algunas partes del libro) y un humorista muy conocido―, perecieron cuando el hotel donde se habían reunido fue incendiado en Sivas (Turquía).
Recién en 1998, el gobierno iraní pos-Jomeini ―aunque afirmó que una fatua no se puede revertir― prometió desvincularse de ella. Rushdie se mantiene escondido bajo protección policial desde hace varios años.

*En mayo de 1994, los fundamentalistas musulmanes de Bangladés emitieron una condena a muerte contra la escritora Taslima Nasrin cuando se publicó en el diario The Statesman que «el Corán debería ser revisado a fondo». A esto siguieron ataques y persecución de Nasrin debido a su libro Lajja ‘vergüenza’ en bengalí, publicado en 1993.
*En 1997, Tatiana Soskin (también escrito Tatyana Suskin) fue detenida en Hebrón al intentar pegar en la pared de una tienda árabe un dibujo que había hecho que representa a Mahoma como un cerdo leyendo el Corán. El incidente creó una tensión considerable, y Soskin recibió una sentencia de dos años de cárcel.
*En 1998, un tribunal Rahim Yar Khan, ―de acuerdo con la sección 295 (c) del Código Penal de Pakistán― condenó a muerte a Ghulam Akbar, un musulmán chií pakistaní, por haber proferido comentarios despectivos contra Mahoma en 1995.
*En agosto de 2000 un tribunal de Lahore (Pakistán) sentenció a Abdul Muhammad Yusuf Ali Hasnain a 35 años de cárcel y a la pena de muerte por «profanar el nombre de Mahoma» bajo las secciones 295 (a), 295 (c) y 298.
*En 2001, antes de los atentados contra las Torres Gemelas (el 11 de septiembre), la revista estadounidense Time publicó una ilustración de Mahoma junto al arcángel Gabriel esperando un mensaje de Dios. Después de que sucedieron protestas generalizadas en cachemira, la revista se disculpó por la impresión de la ilustración.
*En junio de 2002 académico iraní Hashem Aghajari pronunció un discurso en el que alentó a los musulmanes a abstenerse de seguir ciegamente a su clero. Su discurso provocó protestas internacionales, y en noviembre de 2002 fue condenado a muerte por "blasfemia contra Mahoma".
*En agosto de 2002, la policía italiana informó que había frustrado un complot terrorista para destruir una iglesia en Bolonia (Italia), el cual contiene un fresco del siglo XV que muestra una imagen de Mahoma.
*En noviembre de 2002, un artículo en el periódico Nigerian ThisDay ―poco antes del certamen de Miss Mundo―, sugirió que Mahoma habría elegido a una de los concursantes como su novia. Los disturbios que esto provocó entre los musulmanes de ese país provocaron más de 200 muertes.


*En diciembre de 2002, Doug Marlette, ganador del Premio Pulitzer, publicó un dibujo que mostraba a Mahoma conduciendo un camión Ryder, con un cohete nuclear instalado encima. Recibió más de 4.500 emails de musulmanes enojados, algunos con amenazas de mutilación y muerte.
*En 2004, el cineasta neerlandés Theo van Gogh y Ayaan Hirsi Ali, crearon la película Sumisión (que es traducción de la palabra islam), de 10 minutos. La película trata sobre la violencia contra la mujer en las sociedades islámicas. Se muestra a cuatro mujeres maltratadas, vistiendo ropas traslúcidas. En sus cuerpos llevan pintados en árabe algunos versículos del Corán que supuestamente son desfavorables a las mujeres.
Después de que la película se estrenó, tanto Van Gogh como Hirsi Ali recibieron amenazas de muerte. El 2 de noviembre de 2004, un neerlandés llamado Mohammed Bouyeri apuñaló en Ámsterdam a Van Gogh hasta matarlo. Le dejó una nota clavada en el pecho, donde amenazaba a los gobiernos occidentales, a todos los judíos y a Hirsi Ali (quien pasó a la clandestinidad).
*En febrero de 2005, el Museo de la Cultura Mundial de Gotemburgo, Suecia, decidió quitar la pintura Scène d’amour, de Louza Darabi. La pintura formaba parte de una exposición temporal sobre el VIH/sida, y representaba a un hombre y una mujer teniendo relaciones sexuales.
En un rincón de la pintura se podían ver citas del Corán. La pintora y el curador de la muestra recibieron numerosas amenazas de muerte por parte de musulmanes enfurecidos. Algunas amenazas decían que la artista debía «aprender de los Países Bajos», en referencia al asesinato de Van Gogh y las amenazas contra Hirsi Ali.
*El 19 de abril de 2005, el tabloide sueco Aftonbladet dio la noticia de que el predicador evangélico cristiano Runar Sogaard en una charla había llamado a Mahoma un «pedófilo confuso», en alusión al casamiento de Mahoma con su esposa Aisha, que era una niña. Søgaard también había contado chistes acerca de Jesucristo y Buda. Søgaard recibió numerosas amenazas de muerte por parte de enardecidos musulmanes. Decidió salir por la televisión nacional para disculparse por sus bromas. Las disculpas no ayudaron, y los extremistas musulmanes en Suecia se pusieron en contacto con imanes de todo el mundo con el fin de obtener una condena a muerte contra Søgaard. Entre los que fueron contactados estaba  Abu Musab al-Zarqawi. Finalmente consiguieron una fatua con una sentencia de muerte contra Søgaard de parte de un ignoto imán africano.
*En septiembre de 2005, la galería británica Tate decidió no mostrar una obra de Jhon Latham titulada Dios es grande n.º 2, hecha diez años antes, que consistía en una parte del Corán, la Biblia y el Talmud desmontados. Hacía solo meses que habían sucedido los  atentados del 7 de julio de 2005 en Londres, que influyeron en la decisión de la galería Tate.
*En septiembre de 2005, el diario danés Jylands-Posten, publicó doce caricaturas de Mahoma. En cuatro meses hubo disturbios masivos en el mundo musulmán, con varias embajadas quemadas y más de 100 asesinatos de occidentales. En Londres (Reino Unido), los manifestantes portaban carteles que decían: «Decapiten a los que insultan al islamismo».
*En 2006, la comedia animada estadounidense de televisión South Park, que el 4 de julio de 2001 ―en el episodio «Súper mejores amigos»― había representado a Mahoma como un superhéroe y que desde ese episodio había representado a Mahoma en la secuencia de apertura, trató de satirizar el incidente contra el periódico danés.
En el episodio «Guerras de historietas, parte 2», que pretendía mostrar a Mahoma entregando un casco de salmón a Peter Griffin (un personaje de la comedia animada Family Guy. Sin embargo, el canal Comedy Central, que produce South Park, rechazó la escena, alegando su preocupación por el centenar de asesinatos que habían provocado las caricaturas del diario danés. Los creadores de South Park reaccionaron a su vez satirizando el doble estándar de Comedy Central con respecto a qué se puede mostrar y qué no: incluyeron un segmento del episodio «Guerras de historietas, parte 2» en el que el presidente estadounidense George Bush y Jesucristo defecan sobre la bandera de Estados Unidos.
La imagen de Mahoma fue eliminada de todos los episodios repetidos desde entonces y en los episodios 200 y 201 (de 2010) debido a los asesinatos que se cometieron en todo el mundo islámico.
*En febrero de 2006, el activista Manfred van H. fue condenado en Alemania a un año de prisión en libertad condicional por enviar correos a las mezquitas y los medios de su país con papel higiénico que mostraba el sello del «El sagrado Corán».
*En julio de 2007, el artista sueco Lars Vilk participó en una exposición de arte con el tema «El perro en el arte», donde presentó un retrato de Mahoma como un perro rotonda (un tipo de instalación callejera que comenzó en 2006 en Suecia). Posteriormente Vilks recibió amenazas de muerte y tuvo que pasar a la clandestinidad.
*En septiembre de 2007, un periódico de Bangladés publicó un cómic referido a Mahoma. Las copias del periódico fueron incendiadas en la calle, y el dibujante fue arrestado.

*En noviembre de 2007, la escuela secundaria Unity, en Sudán, fue objeto de la atención cuando un maestro fue acusado de permitir que la clase nombrara un oso de peluche con el nombre Mahoma. El profesor fue condenado por insultar al islamismo y recibió amenazas de muerte. El 3 de diciembre de 2007, el presidente de Sudán, Omar al-Bashir, indultó al profesor.
*En diciembre de 2007, Mariwan Halabjee (el escritor iraquí kurdo autor de Sexo, sharia y mujeres en la historia del islamismo), quien residía en Noruega, fue condenado en ausencia en el Kurdistán iraquí, por el delito de blasfemia. Un tribunal de Halabja condenó a Halabjaee a la cárcel por haber escrito que Mahoma tuvo 19 esposas, se casó con una niña de 9 años de edad cuando él tenía 54 años, y cometió asesinatos y violaciones. Halabjaee permanece en Noruega. La sentencia establece que Halabjaee será arrestado si regresa al Kurdistán iraquí. *La película Fitna, del político neerlandés Geert Wilders,  afirma que el Corán incita a la violencia. Miles de llamadas telefónicas solicitaban que se bloqueara y censurara la proyección de la película. «La respuesta correcta de la Sharia [ley islámica] indica que se le debe cortar la cabeza y seguir a su predecesor, Theo Van Gogh al infierno», escribió un miembro de Al-Ekhlaas.
*El 13 de mayo de 2008, diez policías neerlandeses registraron la casa de Gregorius Nekschot dibujante neerlandés colaborador de Theo van Gogh― y le confiscaron sus cuadernos de dibujo y la computadora. Lo recluyeron en la cárcel para interrogarlo y lo obligaron a eliminar ocho caricaturas de su sitio web por ser discriminatorio contra los musulmanes. En los Países Bajos existe una política contra los crímenes de odio que recibe quejas acerca de los dibujos animados.
*En 2010, el New York Metropolitan Museum of Art retiró en silencio todas las imágenes de Mahoma por miedo a que los musulmanes dijeran que eran blasfemas. Kishwar Rizvi, un experto en arte islámico en la Universidad de Yale, dijo que «los museos no deberían tener miedo de mostrar esto en un contexto histórico».
*En septiembre de 2012, estallaron disturbios en todo el mundo islámico, en protesta por un video de YouTube que se hacía pasar por el tráiler de la película Inocencia de los Musulmanes.
Es necesario decir, que no solo los musulmanes tienen este tipo de reacciones, las ha habido y con mucha insistencia en casi todas las demás religiones, donde sus lesgislaciones o creencias ultramontanas, estiman que acciones o palabras alusivas a su Dios o credo constituyen una blasfemia.

Por fortuna los Tribunales de Justicia de la mayoría de países del planeta no tienen incorporado este tipo de injuria a entes sobrenaturales en sus legislaciones, ni la sociedad les aceptaría que tales manifestaciones que atentan contra la libertad de pensamiento y legítima libertad de expresión, consagrada en la Declaración de los Derechos Humanos pueda ser violada. Además, cada vez en mayor escala, se están desmontando los gobienos con anclaje religioso, optándose por gobiernos laicos, dónde la moral no está regida por monjes ni religiones, ni depende de fuerzas misteriosas y seres invisibles de otros mundos.

Comentábamos antes, que la mujer es quizás quien más ha resultada damnificada por las religiones judeo cristianas, en particular, con lo que se ha dado en llamar el Legado de Eva, que desde las primeras frases del Génesis, coloca a la mujer en un estado subalterno y bajo la obediencia del hombre, cuya versión apareció por primera vez en la Biblia judía, la que luego fue anexada in extenso a la Biblia Cristiana y de allí trasvasijada al Corán, que a mi juicio, sin que esto quiera decir que me simpatiza, de las tres publicaciones es la más humanista, pues extracta de las dos anteriores aquello que tiene más sentido, descarta las barbaridades bíblicas y corrige los errores más garrafales, aterrizando sus enseñanzas para aglutinar a la gente, darles un propósito en la tierra, objetivo más que logrado, porque hoy el Islam, es sin duda la religión más numerosa y extendida del planeta, presente en las tres cuartas partes de los países de la tierra, en un tiempo menor que el usado por el resto de las religiones que le siguen.

La Biblia judía inculcó la negativa convicción en todas las mujeres, que eran herederas naturales de la culpa y la mentira de Eva, la primera mujer, lo que más tarde fue atesorado por los evangelios cristianos, en particular en las conclusiones de los Concilios Ecuménicos de la Iglesia Católica, para reforzar este sometimiento e inventar posteriormente el pecado original.

A partir de la maldición bíblica del libro judío, el catolicismo se encargó de poner en boca de los supuestos evangelistas que fabricaron el llamado Nuevo Testamento, en especial Pablo de Tarso, que todas ellas nacían moralmente inferiores, infieles y malvadas y bajo el estigma bíblico de que el embarazo, la concepción de los hijos y particularmente la menstruación eran un castigo divino que se transmitía de generación en generación por el ancestral delito de Eva contra Dios.

A todo lo largo de sus extensos capítulos y versículos, tanto el Viejo Testamento judío, como el Nuevo Testamento cristiano, les recuerda a las mujeres su condición rebajada en la sociedad, su incapacidad para tomar decisiones, sus obligaciones subalternas y su dependencia y obediencia al jefe de familia, a su esposo o su padre.
Ya en los textos más antiguos conocidos como sapienciales, en Eclesiastes 7:26-28 se dice:
"Encontré más amarga que la muerte a la mujer enredadora, cuyo corazón es una trampa y cuyas manos son cadenas. El hombre que agrada a Dios debe escapar de ella, pero el pecador en ella habrá de enredarse... mientras yo, tranquilo, buscaba sin encontrar, encontré a un hombre justo entre mil, más no encontré una sola mujer justa entre todas".
(Eclesiastes 25:19,24) "No hay maldad comparable a la maldad de la mujer...El pecado llegó con una mujer y a ella se debe el hecho de que todos nosotros habremos de morir.

Los estudiosos rabinos judíos registraron nueve maldiciones inherentes a las mujeres como consecuencia de la Caída: "Él [Dios] concedió a las mujeres nueve maldiciones y la muerte: soportar la sangre de la menstruación y la sangre de la virginidad, la carga del embarazo, la carga del parto y la de criar a los hijos; debe mantener su cabeza cubierta como quien está de luto; horadadas sus orejas como una esclava o joven esclava que sirve a su señor; ella no es tenida nunca por inteligente; y después de todo, muere.

En las plegarias matinales obligadas los judíos recitan: "Bendito seas Dios, Rey del Universo, porque Tú no me has hecho mujer"."Alabado sea Dios que no me ha creado gentil. Alabado sea Dios que no me ha creado mujer. Alabado sea Dios que no me ha hecho ignorante".

Por su parte las mujeres deben decir: "Gracias por hacerme de acuerdo a tu Voluntad".

Es obvio, que con esta oración, se obliga a las mujeres judías a reconocerse inferiores al hombre, desde luego, sin su consentimiento ni aprobación.

El cristianismo en su Nuevo Testamento, implementó que habiendo pecado Eva induciendo a Adán, toda la tierra había sido maldita por su causa. No habiendo Dios perdonado tal pecado, además de expulsarlos del Edén, los maldijo a ellos y a todos sus descendientes, razón por la cual según la Iglesia de San Pablo, todos los humanos nacen en pecado original.
Luego Dios se arrepintió, decidió purificar a los humanos de este pecado contra El mismo y librarlos de la maldición que El mismo lanzó a la humanidad.

Por eso es que Dios, según el cristianismo, que al parecer no entrega el beneficio de la duda al Hacedor en cuánto a derroche imaginativo, no encontró ninguna otra forma, como por ejemplo desdecirse, sino que envío a su propio hijo Jesús a morir en la cruz, para deshacer o lavar este pecado, lo que según dicen los evangelios, éste hizo a cabalidad, cumpliendo todos los barbáricos pasos planificados por su padre para su martirio y crucifixión.
En consecuencia, todo este proceso divino tan enredado, dónde se desprende que en realidad los humanos no tienen la preparación para entender la forma de raciocinar de los dioses, se debió según el Nuevo Testamento, solo y exclusivamente por esta irresponsabilidad de Eva, la primera mujer, autora absoluta no sólo de su propio error, sino del pecado de su marido, del pecado original de toda la humanidad y de la muerte dolorosa y crucifixión, nada menos que del Hijo de Dios, aunque éste hubiera venido siglos después a la tierra por voluntad del Padre, que se demoró como vemos bastante en tomar tal decisión.



Eva y solo ella tuvo la culpa
Cómo conclusión a este encadenamiento de sucesos divinos que tuvieron a Eva como protagonista, en que según la Biblia judía y la Biblia cristiana, desde su primera actuación por su cuenta, (tan desastrosa y poco meditada), causó la fatalidad de La Caída de la Humanidad, sus hijas y sucesoras no pueden quejarse del tratamiento que merecen. Son pecadoras, están malditas y tienen que ser tratadas como tales y así fue cómo lo ordenó Dios. Y ya sabemos, ¿quiénes somos los humanos para contrariar la voluntad divina?


Pecadora

Para remarcar tal estado de cosas, San Pablo nos dice en I Timoteo 2:11-14): "La mujer debe aprender a estar en calma y en plena sumisión. Yo no permito a una mujer enseñar o tener autoridad sobre un hombre; debe estar en silencio. Adán fue creado primero, luego Eva. Y Adán no fue el engañado; fue la mujer quien fue engañada y se volvió pecadora".

En la misma línea de pensamiento, San Tertuliano, ese abogado y Padre de la Iglesia nacido en Cartago, que ingresó al catolicismo en la mitad de su vida y luego la abandonó para irse a otra religión, fundamentó los dichos de Pablo al decir a un grupo de sus hermanas más queridas en la fe, dejándonos esta joyita:
"¿No sabéis que cada una de vosotras es una Eva? La sentencia de Dios sobre vuestro sexo sigue vigente: la culpa debe existir también necesariamente. Vosotras sois la puerta del Diablo: sois las transgresoras del árbol prohibido: sois las primeras transgresoras de la ley divina: vosotras sois las que persuadisteis al hombre de que el diablo no era lo bastante valiente para atacarle. Vosotras destruisteis fácilmente la imagen que de Dios tenía el hombre. Incluso, por causa de vuestra deserción, habría de morir el Hijo de Dios".

Siglos después, Santo Tomás de Aquino todavía consideraba a las mujeres como seres defectuosos: "Respecto a la naturaleza individual, la mujer es incompleta y mal dispuesta; la fuerza activa contenida en la semilla masculina tiende a la producción de una semejanza perfecta en sexo masculino; mientras la producción de la mujer proviene de un defecto en la fuerza activa o de alguna indisposición material, o incluso de una cierta influencia externa".



Es verdad, es incompleta y mal dispuesta.

Otro prócer de la Iglesia, San Agustín, muy influyente en su tiempo, hablando de las mujeres escribía a un amigo: "Lo que la diferencia, ya sea esposa o madre, es que es aún Eva la tentadora, de la que nosotros debemos protegernos en cualquier mujer... Yo no veo la utilidad que puede tener la mujer para el hombre, con excepción de la función de parir a los hijos".
El Talmud judío describe la situación financiera de una esposa como sigue: (San. 71a, Git. 62a) "¿Cómo puede tener una mujer algo si cualquier cosa que tenga pertenece a su marido? Lo que es de él es suyo, y lo que es de ella también es suyo...... Las ganancias de ella y lo que ella pueda encontrar en las calles también son de él. Los artículos de la casa, incluso las migas de pan en la mesa, son suyos. Si ella invita a alguien a su casa y lo alimenta, estaría robando a su marido".

Los Rabinos judíos declaran: "Preferimos dejar que las palabras de la Torah se destruyan por el fuego a que se impartan a las mujeres, y "Aquél que enseña a su hija la Torah es como si le enseñara obscenidades".

El inefable San Pablo, dice en el Nuevo Testamento (I Corintios 14:34-35): "Como en todas las congregaciones de los santos, las mujeres deben permanecer calladas en las iglesias. No les está permitido hablar, sino que han de someterse a lo que dice la ley. Si ellas quieren preguntar sobre algo, deben hacerlo a sus propios maridos en la casa; porque es deshonroso para una mujer hablar en la iglesia."

Tampoco Martín Lutero podía ver beneficio alguno en la mujer salvo en el hecho de traer al mundo tantos niños como le sea posible, sin tener en cuenta cualquier otro aspecto: "Si se cansan o incluso mueren, eso no tiene importancia. Dejémoslas morir en el parto, que es para lo que ellas están allí".

En cambio en el Corán hay otro espíritu para referirse al papel de la mujer y los hijos y contrariamente a lo expresado en las Biblias judías y Católicas, se las considera para todos los efectos en igualdad de condiciones con el hombre: (Sagrado Corán 16:97). "A quien haya obrado con rectitud sea varón o hembra, siendo creyente, le haremos vivir una buena vida y le daremos la recompensa que le corresponda por lo mejor que haya hecho".

También el Corán reconoce a los hombres piadosos de otros credos. No se adjudica ser la única y verdadera religión. "Los creyentes, y los judíos, cristianos y sabeos, los que de ellos crean en Dios y en el Día Final y obren el bien, tendrán una recompensa ante su Señor y no temerán ni se atribularán". (Corán 2:62)

En Lev. 12:2-5 la Biblia judía-cristiana dice: "el período de impureza ritual de la madre es doble si se trata de una hija que si nace un hijo".

En 6, Eclesiastes 22:3) "El nacimiento de una hija es una pérdida".

Ecclesiasties 30:3) "Un hombre que educa a su hijo será envidiado por su enemigo."

(Eclesiastes 42:11. "¿Tu hija es obstinada? Cuídate de que no te convierta en el hazmerreír de tus enemigos, en las habladurías del pueblo, en objeto de vulgares chismorreos, y te exponga a la vergüenza pública."

Levítico. 15:19-23, para las religiones judeo-cristianas, las mujeres son sucias, impuras ante Dios: "Cuando una mujer tiene su flujo regular de sangre, la impureza de su periodo mensual durará siete días, y aquello que toque estará impuro hasta la tarde. Cualquier cosa sobre la que se acueste durante su período será impura, y sobre la que se siente. Quien toque su cama deberá lavar su ropa y bañarse con agua, y estará impuro hasta la tarde. Ya sea la cama o algo en lo que ella se haya sentado, cuando alguien lo toque, estará impuro hasta la tarde".

El Talmud judío considera a la mujer menstruante como "fatal" incluso sin que se produzca ningún contacto físico (bPes. 111ª: "Nuestros Rabinos enseñaron... si una mujer menstruante pasa entre dos [hombres], si es al principio de sus menstruos, ella matará a uno de ellos, y si está al final de sus menstruos causará disputa entre ellos.

El adulterio y la fornicación es ilícito en todas las religiones. La Biblia decreta la sentencia de muerte para ambos, el adúltero y la adúltera (Lev 20:10).

El Islam también castiga de la misma manera a ambos, adúlteros y adúlteras.(Sagrado Corán 24:2).

Sin embargo para el islam hay una connotación diferente, El adulterio según el Corán, es la implicación de un hombre casado o una mujer casada en una relación extramatrimonial.

La Biblia solo considera como adulterio la relación extramarital de la mujer casada.

(Deuteronomio 22:22) "Si se encuentra a un hombre yaciendo con la esposa de otro hombre, ambos tanto el hombre que yació con ella como la mujer debe morir. Debe expiar el mal de Israel."

Para la Biblia judía cristiana, un hombre debe cumplir cualquier compromiso hecho a Dios. El no debe romper palabra. El compromiso de una mujer no está necesariamente obligado. Esto debe ser aprobado por su padre, si ella está viviendo en su casa, o por su marido, si está casada.

Si un padre o marido no avalan el compromiso de su hija / esposa, todas las promesas que ella haga se vuelven nulas y vacías.

(Números, 30: 2-15): "Pero si su padre, cuando oye decir eso, se lo prohíbe, ninguno de sus compromisos y promesas por las que ellas se comprometió tendrán validez...".

"Su marido puede confirmar o anular cualquier compromiso que ella hace o cualquier promesa jurada que ella niega."

¿Por qué la palabra de una mujer no tiene validez? Porque para la Biblia judeo-cristiana ella es propiedad de su padre antes del matrimonio y de su marido después de su matrimonio.
¡El control del padre sobre su hija era absoluto de forma que si quería, el podía venderla! Las escrituras rabínicas también nos indican que el matrimonio representa la transferencia de control del padre al marido: "Los esponsales hacen de la mujer una propiedad sacrosanta –propiedad inviolable- del marido".

(Eclesiastes 26:10-11). "Mantén con mano firme a la hija obstinada o ella abusará de cualquier indulgencia que de ti reciba. Vigila sus ojos desvergonzados y no te sorprendas si ella te deshonra."

Sagrado Corán 42:49. "De Dios sólo es el dominio sobre los cielos y la tierra. Crea lo que Él quiere: otorga descendencia femenina a quien quiere, y descendencia masculina a quien quiere; (50) o le da hijos e hijas a quien quiere, y hace estéril a quien quiere: pues Él es, ciertamente, omnisciente, infinito en Su poder".

No obstante todo lo que hemos mostrado de estos textos sagrados, esa actitud francamente discriminatoria con la mujer que mantiene plena vigencia y autoridad para esas religiones hasta el presente, pues nunca han sido desautorizados porque son consideradas palabra de Dios; que fueron usados por siglos para mantener a la mujer en la oscuridad cultural y social, que están incorporados a las leyes y constituciones de muchos países, hoy sorprendentemente es facil establecer que estos párrafos bíblicos son poco conocidos y que para muchos incluso han perdido vigencia, dado que ha sido interés prioritario de las cúpulas religiosas hacerlos desaparecer, mantenerlos con bajo perfil y disimulados bajo espesas capas de velos, tantos que pareciera han sido olvidados por el sexo femenino y la sociedad, sea por ignorancia, masoquismo o ligereza, pero en gran medida, porque los fieles no tienen interés en documentarse, conocer los fundamentos de su religión.

El resultado es que son precisamente las mujeres en la sociedad occidental, quienes sostienen las religiones judeocristianas, en especial en la Iglesia Católica. Son las mujeres las que urgen al marido para que le de buenos ejemplos cristianos a sus hijos y las acompañe a la iglesia. Son las mujeres las que inculcan a sus hijos la parafernalia de caer y someterse a la estrategia eclesiástica de absorber el tiempo, la dedicación y el dinero de sus fieles, encadenándose a un estricto calendario que va creciendo en círculos concéntricos y no cesa hasta la muerte de estos esclavos de la religión.

Bautizos de sus hijos en la Iglesia; catecismo en la Iglesia; misa los domingos y fiestas de guardar en la Iglesia por supuesto. Confesiones de pecados, en la Iglesia; primera comunión en la Iglesia; confirmación, en la Iglesia; Novenas y oficios religiosos vespertinos en honor a la Virgen María, en la Iglesia; casamientos familiares, en la Iglesia; muerte de familiares, misas, velatorio en la Iglesia; entierro de familiares, en el cementerio de la Iglesia.
El celoso sacerdote las conmina desde el púlpito. Dios quiere más fieles, más tiempo dedicado a la santa Madre Iglesia, más sacrificios y más limosnas. Con todas estas actividades gana dinero y mientras más grande es su grey, más dinero va a parar al tesoro de Pedro.

Nada es gratis, y aquello que parece serlo, solo son vales a fecha, como una pulpería. Siempre hay campañas. Hay que ayudar al prójimo, hacer retiros espirituales en las villas de la Iglesia, pertenecer a la acción católica, están las festividades que precisan la presencia de la familia cristiana, romerías, procesiones. Las instalaciones de la Iglesia se rentan, cada hora tiene un precio, para casarse, para reunirse, para morirse. El calendario romano está plagado de feriados, días de fiesta y de ayuno y cada uno de ellos tiene sus ritos, que obligan a volver a la iglesia.
Las campanas no cesan de sonar allí en las torretas más elevadas, para que su sonido se extienda sobre la población. Primera llamada, segunda llamada, a la tercera el cura frunce el seño y se pregunta ¿qué he hecho mal?

Desde el confesionario, consigue saber con hábiles preguntas, cuáles son los puntos vulnerables de sus devotas, que usará mediante el chantaje espiritual, para que nunca cesen "las limosnas", las monedas, las flores, la adquisición de rosarios, misales, catecismos, medallas, de la virgen, de Cristo crucificado, de los santos patronos. "La familia que reza unida permanece unida"; "hay que dar hasta que duela"

Dios agradece las donaciones. ¿Para qué sirve el dinero, las casas y la tierra allá en el Paraíso?, es preferirle donarla a los pobres. La Iglesia lo hará por ellas y cuándo llega la agonía, el cura estará atento. Debe administrarle los últimos óleos, la extremaunción. Esa es la que vale más dinero. El cura quiere saber si ha dejado testamento y si allí dejó algo… para el Señor.

Lo más triste y abismante de todo, de estos conatos de credos poderosos que han crecido en sistemas teocráticos, donde han adquirido poder político, es que este fenómeno de sociedades dominadas por una religión ya ocurrió por muchos siglos en el mundo occidental, cuando en el Medievo otra religión de moda entonces, la iglesia Católica Apostólica y Romana, intentó usurpar el poder de los reyes y de sistemas políticos incipientes de varios estados, imponiendo de la misma manera las reglas morales y dichos de los patriarcas de tal credo contenidos igualmente en "textos sagrados", condenando a muerte a la gente por ligerezas y denuncias de blasfemia y otros "pecados", sumiendo a la humanidad en lo que se recuerda como la noche más tenebrosa y triste de la historia, que duró diecisiete siglos de oscurantismo intelectual, donde quienes no estaban de acuerdo con tales ridículas imposiciones y creencias, fueron aniquilados cruelmente, perdieron todos sus derechos y bienes.
Sus familias perseguidas, denostadas y asesinadas cruelmente en un odio histérico, fanático y aberrante, pues los monjes, decían que había que complacer al Dios del cielo, al amo del mundo, que tenía un Plan Maestro para las criaturas terrestres, cuyo ejecución había legado a sus más fieles representantes, la Iglesia Católica, la Única Religión verdadera del Único Dios Existente.

Todas las demás creencias eran blasfemias y herejías y también fueron perseguidas y eliminadas de la faz de la tierra por los Ejércitos de Dios, que perdonaba los pecados de sus soldados que asesinaban y mataban sin compasión a estos herejes cuyo mayor delito era no creer en ese Dios, cayendo entonces en horripilantes pecados contra el hacedor.
El Papa de la Iglesia ofrecía la salvación eterna a quienes muriesen por su Dios si le seguían en sus Cruzadas, perdón en las leyes terrenales y divinas, derecho a saqueo y botín, en especial a los criminales sobre cuya conciencia pesaban delitos de sangre, que tenían esta gran oportunidad de salvar su alma, ya suficientemente ennegrecida por pecados incalificables.

Las iniciativas astronómicas, de la navegación, educación y cultura, del comercio, de la filosofía, la agricultura y otras materias que regulaban la vida dentro de sus dominios, estaban a cargo de sus Sabios y Doctores que se guiaban por El Libro y de la palabra de sus profetas, extractándose de estas guías las duras exigencias morales y normas de vida de la población, que era acosada, vigilada por los monjes y sus espías, todo lo cual era juzgado por la Ley de Dios y su brazo armado La Santa Inquisición.

Nada se explicaba sin el Libro Sagrado y si algo no estaba allí explicitado, sencillamente era obra del demonio.
La Tierra según la Biblia, a la que había que creer, era el Centro del mundo y los planetas giraban a su alrededor sencillamente porque Dios lo creó así para gloria del hombre solo en seis días.
Estaba rodeada de agua, arriba y abajo y su forma era como una torta plana aprisionada por este elemento líquido. La bóveda celeste, de un resistente material metálico y de forma acampanada evitaba que el agua del mar superior la inundara y no se hundía en el profundo mar inferior porque fuertes columnas enraizadas en este mar la sostenían.

Cuando Dios tenía ganas, abría las compuertas del cielo y venían las lluvias que permitían buenas cosechas y agua abundante en ríos y lagos. Si por el contrario le dominaba la ira, borbotones gigantescos de agua brotaban de estos orificios celestes y en la tierra había ciclones y tormentas. De estas compuertas salió el agua del diluvio, cuando en su furia decidió eliminar a toda la creación y las dejó abiertas cuarenta días y cuarenta noches para que toda criatura existente muriese ahogada.

El Sol, la luna y las estrellas eran como guirnaldas colocadas en este telón celeste, dónde a horcajadas solía estar Dios mismo junto a su Corte Celestial, observando desde este cielo acuático permanentemente a la humanidad, gritándoles con voz de trueno cuando hacían algo que le disgustaba o lanzándoles maldiciones, pestes, hambrunas, o les privaba del don del habla y los confundía, como cuando intentaron acercarse a su morada construyendo la Torre de Babel.

Había que hacer romerías y peregrinaciones obligadas a Tierra Santa a lo menos una vez al Año si se quería salvar el alma inmortal y se alentaba a los católicos la búsqueda del Edén, del Paraíso Perdido que según la Biblia, estaba situado en algún lugar de la tierra, al Oriente, cerca de los ríos Tigris, Éufrates y Pisón, de cuya veracidad algunos viajeros, en su mayor parte clérigos, Obispos y Abades, algunos de ellos posteriormente consagrados como Santos, habían avistado y descrito pormenorizadamente en sus libros de viaje.

Y Oh maravilla, no solo avistaron las cercanías del Paraíso, sino que daban cuenta de la existencia de razas monstruosas, animales fabulosos, fuentes y montañas milagrosas e historias y aventuras extraordinarias que atestiguaban que el Libro no estaba equivocado y que eran las pruebas que Dios ponía en nuestro camino para demostrarle a los ateos y herejes que la Iglesia predicaba la verdad.


Por tanto había que persistir en la fe y seguir buscando esta reserva santa, el santuario de los justos, la morada de Dios.
La Iglesia y sus más grandes jerarcas estaban apoteósicos y optimistas. Por fin, habría una prueba testimonial, la primera en todos los siglos transcurridos que mostrase que la Biblia era no solo palabrería sin sentido, sino la corroboración indesmentible con este hallazgo, que sus escritos se ajustaban a los hechos verdaderos que allí se narran. Por tanto las peregrinaciones debían ser estimuladas, los monjes debían guiar a estas avanzadas de exploradores y levantar templos, posadas y asistencia a lo largo del camino, para proteger a las huestes de Dios por los lugares santos, contra sarracenos, ladrones y enemigos de la fe.

Y había que encontrar el reino de Preste Juan, ese misterioso sacerdote que luchaba sólo contra los moros, costeando las campañas guerreras y de quien se sabía, que era un mago poderoso e inmensamente rico.

Algunos de estos grandes mentirosos, que escribían tan extraordinarios sucesos, quizás los más populares fueron Jean de Mendeville un seudónimo de Jan de Langhe tras el cual se ocultaba el monje benedictino que llegó a ser Abad de Saint-Bertin, a unos 20 kilómetros de Calais, escritor prolífico y ávido coleccionista de relatos de viajes, hasta su muerte en 1383.

En su "Libro de las Maravillas", siglo XIV d C., habla de una tierra grande y hermosa llamada Nacamerán en la que "sus habitantes, hombres y mujeres, tienen todos cabeza de perro y de ahí que se llamen cinocéfalos. Son gentes dotadas de razón e inteligencia salvo en una cosa: un buey es su dios y (…) llevan en la frente la imagen de un buey cincelado en oro y plata. Andan casi desnudos, su único traje es un pedazo de tela que va desde la cintura hasta las rodillas y les tapa el miembro secreto. Son altos, fuertes y valientes guerreros. Para luchar llevan colgado del cuello una adarga que les protege todo el cuerpo y en la mano, una lanza. Cuando derrotan a un enemigo en la batalla y lo apresan, al pronto se lo comen".

Gran parte de sus fantásticas historias fueron extrapoladas de otros autores, como Marco Polo o Hetoum, un armenio de familia principesca que se convirtió en monje de la Orden Praemonstrand y especialmente de Odorico de Pordenone, misionero franciscano que atravesó Asia desde el mar Negro hasta el extremo oriental de China, empleando en el recorrido que se le encargó alrededor de unos doce años, tras los cuales se le hizo merecedor del nombre de "Apóstol de los chinos."

En uno de sus viajes estuvo en Bombay justo en los días en que su Gobernador había matado a tres franciscanos. El Obispo del país, un domínico de la isla y primer Obispo de la India Fray Jordanus Catalanus, recogió sus huesos y los enterró cerca de Bombay.

Odorico se dio el trabajo de desenterrar estas reliquias y las mantuvo consigo. Después de un accidentado viaje hacia Sumatra, Borneo y Champa en Vietnam, llega a Cantón y funda en la actual Amoy dos casas de franciscanos donde depositó los huesos de los mártires que llevaba. Se fue a Pekín, la ciudad del Gran Khan donde estuvo tres años, emprendiendo el regreso a Europa, atravesando según cuenta en uno de sus relatos, las tierras de Preste Juan, probablemente en Mongolia cerca del Tibet, siendo el primer europeo en visitar estos lugares.

Sus historias sobre estos maravillosos viajes y los milagros póstumos que se le atribuyeron se extendieron como reguero de pólvora por todas partes antes de mediados de siglo, pero no fue hasta cuatro siglos más tarde en 1755 que el Papa Benedicto XIV, impresionado con su vida sancionó formalmente su beatificación. En el año 1881 la ciudad de Pordenone erigió un monumento a su hijo ilustre. Probablemente los nativos del lugar, que deben haber conocido a su vecino, a pesar de las generaciones transcurridas, aún deben reirse socarronamente de la ingenuidad papal.

El imaginario medieval y renacentista, bajo la égida de la Iglesia, que recogía como buenas todas las supercherías y supersticiones populares, estuvo repleto de criaturas monstruosas que por cierto existían en los lugares más remotos, sea en el mar como en tierra firme y generalmente en los confines del mundo conocido en esa época, y por ende, cerca del Edén. En la Antigüedad tardía hay que destacar que autores tan importantes como San Agustín, legitimador de los pueblos monstruosos al reconocerlos como humanos e hijos de Dios, Isidoro de Sevilla y Rabanus Maurus, los dos primeros Santos, ya predicaban y escribían acerca de estas razas y pueblos maravillosos. San Isidoro los incluyó en sus famosas Etimologías, en el libro XI, Acerca del hombre y los seres Prodigiosos, considerado por la Iglesia católica un compendio del saber antiguo y obra cumbre del enciclopedismo medieval, santo que escribió entre otras estupideces de ese extenso capítulo que "…Los Cynocéfalos deben su nombre a tener cabeza de perro; nacen en la India. También la India engendra Cíclopes que ostentan un ojo en medio de la frente. Se los designa también con el nombre de Agriophagitai porque sólo se alimentan con carne de fieras. Se cree que en Libia nacen los Blemmyas, que presentan un tronco sin cabeza y que tienen en el pecho la boca y los ojos. Hay otros que, privados de cerviz, tienen los ojos en los hombros.

Se ha escrito que en las lejanas tierras de Oriente hay razas cuyos rostros son monstruosos: unas no tienen nariz, presentando la superficie de la cara totalmente plana y sin rasgos; otras ostentan el labio inferior prominente, tanto que cuando duermen, se cubren con él todo el rostro para preservarse de los ardores del sol; otras tienen la boca tan pequeña, que solamente pueden ingerir la comida sirviéndose del estrecho agujero de una caña de avena. Dicen que hay algunas que no poseen lengua y utilizan para comunicarse únicamente señas o gestos….".

Sobre el Edén, la Biblia señalaba como verdad incuestionable su existencia terrenal. Después de la gran decepción de establecer que no existía ni Preste Juan, ni las criaturas monstruosas en las cercanías de tal Edén y que jamás pudo establecerse su ubicación terrena, como se sabe, la Iglesia lo ha reinventado varias veces colocándolo como existente en varios otros planos, lo mismo que al  cielo, que en la antigüedad estaba a tiro de la gente, ahí donde todos podían verlo, encima de sus cabezas, cayendo sus paredes metálicas por los lados en la línea del horizonte.

En el convencimiento que el cielo era una cúpula, una campana protectora sobre la tierra plana, para contener los mares superiores, la gente aseguraba ver a veces a Dios, asomado en las alturas. Hay relatos dónde le llaman a viva voz para que les atienda y otros dónde es Dios quien los conmina haciendo estremecer los cielos con su voz de trueno.
Esta es la información que planteaba el Génesis, para localizar el Paraíso. En la historia, muchos mesiánicos y dementes han creído encontrarlo, entre ellos Cristóbal Colón, que informó alborozado esta nueva a los reyes católicos.


El Génesis dice: "Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos. El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice. El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus. Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates".

En el Corán y el Hadiz se describe el cielo como rodeado por ocho puertas principales en que cada nivel está dividido a su vez en otros cien.

Los textos islámicos describen una vida inmortal para sus habitantes, feliz, sin daño, dolor, miedo o vergüenza, donde se satisface cada deseo. Las tradiciones aseguran que todos serán de la misma edad (33 años) y de la misma estatura. Su vida estará llena de venturas incluyendo trajes lujosos, joyas y perfumes, participando en banquetes exquisitos servidos en vajillas sin precio por jóvenes inmortales y descansando en divanes adornados con oro y piedras preciosas. Los alimentos mencionados incluyen carnes y vinos aromáticos que no embriagan ni inclinan a las peleas. Los residentes en la Yanna se regocijarán con la compañía de sus padres, esposos, e hijos (siempre que hayan sido admitidos al paraíso), conversando y recordando el pasado. Los textos también mencionan a las huríes, creadas en la perfección, con las cuales compartir las alegrías carnales (con quienes se logrará "un placer cientos de veces mayor que el terrenal").

Las viviendas serán agradables, con amplios jardines, valles sombreados y fuentes perfumadas con alcanfor o jengibre, habrá ríos de agua, leche, miel y vinos, frutas deliciosas de todas las estaciones sin espinas y pabellones llenos de huríes. Un día en el Paraíso se considera igual a mil días en la tierra. Los palacios serán de oro, plata y perlas, entre otros materiales y también habrá caballos y camellos de "blancura deslumbrante", junto con otras criaturas. Se describen grandes árboles y montañas hechas con almizcle, entre las que los ríos fluyen por valles de perlas y rubíes.

Según el Islam todos los seres humanos nacen sin pecado, así que los niños que murieron antes de la pubertad, momento en que son plena y legalmente responsables (mukallaf), entrarán en el Paraíso independientemente de la fe de sus padres y el entorno en el que hayan nacido, según la fórmula que dice Venimos de Allah y a Él regresaremos.

Preste Juan

Es estremecedor pensar que hay tanta gente que piensa honradamente que esto es así, que los cielos que plantean las religiones son lagares de paz, donde todas sus necesidades y miserias morales y materiales que sufre la gente en su vida terrena, estarán absolutamente cubiertas. Un mundo de vacaciones infinitas, donde basta extender la mano para tener todo aquello que siempre les faltó, lujos, mujeres a su servicio, vinos generosos, los amigos y la familia parloteando, teniendo sus cuerpos físicos como cuando fueron jóvenes.

Qué en vez de la tienda harapienta, de la casa económica que lograron comprarse con 20 años de duro trabajo, con el subsidio del estado, o aquel cobertizo donde duerme toda la familia apretujada, o el sistema político opresor que lo explotó, se tenga ahora en menos que canta un gallo, un palacete con paredes de oro macizo, salpicada de zafiros, perlas y diamantes, que en su triste vida terrena nunca poseyó y ni siquiera jamás tuvo ni uno solo en su mano, para conocer cómo son.

Y además se resucite con un cuerpo nuevo, vestido primorosamente de frac blanco o túnicas de la mejor seda, vigoroso cómo el que tenía a los 33 años. O al menos la apariencia. Incluso, -deben pensar estos soñadores-, no importa que seamos espíritus, qué le puede importar a nadie, sería un detalle menor; es perdonable que la religión tenga un pequeño equívoco y que seamos sólo avatares o lo que fuere, pero siempre que se conserve la apariencia que se tuvo en vida, eso sí, este último detalle de la apariencia es intransable.

Un palacete para cada uno

¿Qué pasaría si son sólo un montón de humo, de vapor o una inicua estela o mancha de gas y más encima tienen que andar cantando, alabando a Dios todo el día, siguiéndole por los siete cielos? Entonces, ya no sería el cielo prometido. ¿Acaso Dios no tiene ya esos miles de querubines y de ángeles que lo único que hacen es cantar y cantar, día y noche? ¿De eso se trata la gloria de Dios?

¡Seguro que pese a las prohibiciones maldecirían por haberle hecho caso al sacerdote, al rabino o al Imán que los engañó! ¡Buscarían enajenados su palacete con muros de oro y joyas que le prometieron, sin darle más garantía que lo que decía El Libro!

¡Mirarían ansiosamente cada rincón a ver si divisan a las huríes contoneándose graciosamente qué estarían a su servicio; haciéndoseles agua la boca buscando los opíparos platos que ama, servidos en mesas suntuosas donde serían atendidos como un duque Inglés, por esos bellos jovenzuelos, cantando por mientras lo más afinadamente que pueden en la fila de manchitas de vapor donde marchan, pues al parecer esa era la mejor y real promesa!
Claro está, meditarán ahora, que los espíritus no comen, son seres sutiles que no tienen peso y su cuerpo es desde luego invisible; no necesitan nutrirse y por lo tanto no tienen órganos ni sistemas y menos pueden defecar.

Si es así, es impensable que tengan sexo, beban o tengan una casa hermosa y una cama para reposar. También hay que esperar que el cielo dónde les toque no esté en la atmósfera terrestre, con un piso endeble que posibilite que de pronto caigan al vacío y se peguen un gran batatazo. En todo caso eso tampoco importaría mucho. Dios todopoderoso los volvería a recomponer las veces que sea necesario.

Toda esta gente de tanta fe y poca razón, debe pensar que las leyes físicas y químicas presentes en la naturaleza pueden alterarse en el cielo y convertirse después de un pase mágico, de un hombre de 80 kilos, en un artilugio insípido, inodoro, ingrávido e incoloro, que no refracta la luz y no produce sombra. Qué se puede cambiar el tiempo y el espacio y qué puede ser posible ser espíritu con cuerpo físico a la vez.

Todas las huríes que desee.

Qué Dios puede detener el sol en el firmamento, paralizar el movimiento de los planetas. Resucitar a un muerto y aparecerse de cuerpo presente en el trozo mal amasado de pan que es una ostia, en el caso de los cristianos, a la sola invocación de unos pases mágicos de un cura…
Lo más seguro, que quienes creen en este tipo de utopías, son de aquellos que no reflexionan debidamente. La naturaleza les dotó de un optimismo a toda prueba o son de del tipo de sujetos que tienen una gran disposición mental para creerse los cuentos e historietas que le contaba su abuela. Qué se tragan de punta a cabo las propuestas de los timadores, cómo esa gente que mencionan las noticias, que son objeto cotidianamente de estafas tan infantiles como el "cuento de la lotería", del "balurdo", ese fajo de billetes que se encuentran en la calle y que un desconocido le ofrece compartir con él.

O qué piensan que los actos de magia son verdaderos y no simplemente trucos, o que las sanaciones de los llamados "evangelistas" y predicadores son milagros, que los amuletos pueden mejorar su suerte; que los chamanes tienen poderes para hacer "limpiezas espirituales", que la adivinación del futuro depende de un mazo de cartas; que los horóscopos predicen nuestros días buenos o malos; qué hay casas embrujadas habitadas por "espíritus"; que la imposición de manos atrae energías cósmicas curativas. Qué hay hombres con poderes de médiums que hablan con los difuntos. Qué hay ángeles Guardianes que nos protegen de los demonios, que la Virgen María se le aparecen a gente escogida y santa como son esos dementes, borrachos, estafadores y niños a quienes escoge para enviarles mensajes a la humanidad.

Tal vez por eso, las religiones les ofrecen que una vez muertos y enterrados, (ya que en ese estado pensarán menos) sea que esté su cuerpo descompuesto o tornado por la tecnología en cenizas, o desparramado por el piso en miles de partículas, volverán a vivir gracias a lo que llaman el milagro de la resurrección, la resucitación de su cuerpo físico, más su alma inmortal, si es que esta existe.

¡Pero no le dicen cuándo! Si se tomara la molestia de ir a los museos, vería que hay allí restos humanos de miles de años, algunos incluso de varios millones de años de antigüedad. Por alguna razón, parece que Dios no los ha resucitado, no ha retirado sus partículas mortales para juntarlas con su alma allá en ese lejano cielo prometido.
Y si leyera la Biblia judía, que es la madre de las Biblias cristiana y musulmana, vería que en ninguna parte se da más fecha que para el Día del Juicio Final, que es como decir el Día de las Buenas Peras.

Tutankamón lleva 3.300 años esperando.

Y que esta Biblia, en el apartado cristiano, además da otra noticia, que en el intertanto sus almas estarán en el infierno, que viene a ser la fase final de condenación, antes de pasar por el "purgatorio", sitio no mencionado en la Biblia, pero que la Iglesia inventó como una especie de acomodación dónde el Papa, con el poder con que ha sido investido, asegura a los deudos que puede interceder por las almas, para que no sufran los efectos del fuego cruel al que están sometidas, claro está, siempre y cuando la familia ponga algo de dinero, un bien raíz, una villa en el campo. Hasta un auto último modelo puede servir.

Y si leen más, verán que no toda la humanidad está destinada a salvarse, así venga Cristo y sus otros dos socios con que comparte funciones en el cielo cristiano; o Allá junto a su profeta, y ese otro Dios de los judíos que tiene tantos nombres pero que resulta más cómodo decirle Padre. Además, vale la pena recordar que el mundo tiene hoy 7 mil millones de habitantes y la Biblia dice que solo serán salvos 177.000. Solo unos cuantos miles tienen asegurada la salvación.

Ahora no se haga ilusiones que esta cifra pueda variar. Si usted cree que la Biblia es la palabra de Dios, no puede hacerle caso a esos predicadores y teólogos, que no queriendo perder clientela, le buscan las cinco patas al gato al asunto y escudriñan los escritos sagrados para teorizar después, que han descubierto que Dios no dijo lo que dijo. Qué Dios gusta de hablar en parábolas, en metáforas y que en realidad quiso decir 177 veces mil, o mejor aún, 177. 000 veces mil a la quinta potencia, o cualquier cifra que no es la que usted puede leer directamente en la Biblia.
¿Cómo pueden saber estos monjes y expertos los gustos o deseos de Dios si no lo han visto nunca, no saben lo que piensa, jamás les ha enviado un email, no ha chateado con ellos, no les manda rayos ni truenos y nunca les ha dirigido la palabra desde algún monte o matorral de zarzamora en llamas?

Y si ustedes son acuciosos, podrán establecer en la misma Biblia, que Dios no pudo controlar al Demonio, a Satanás, su otrora primer hijo espiritual, su obra más querida, Jefe de sus Ejércitos de ángeles celestiales y que éste, dice la Biblia, al igual que cualquier mortal solo rendirá cuentas cuando llegue este Gran Holocausto, dónde tan pocos salvarán su alma.

Sin embargo, se olvida hacer énfasis en algo muy importante, Dios ni los ángeles, por ser inmortales tienen alma. Por tanto Satanás, qué solo es un ángel en desgracia, el más poderoso de ellos, tampoco tiene alma y al no tenerla es tan igual como Dios y no puede tener miedo a morir.
Por mientras, Satanás mora con plena libertad y autonomía en la Tierra y nadie dice sino también en los cielos, pues Dios no ha podido jamás contenerlo ni evitar sus diabluras. ¿Cómo podría evitar que entre en los cielos, esas vastedades infinitas? ¿Cómo podría dominarlo después si ya no pudo hacerlo antes, ni vencerlo, ni matarle ni confinarle? La Biblia narra una batalla entre los ángeles fieles a Dios y aquellos que seguían a Satanás. La batalla se decidió a favor de Dios solo porque cerca de las dos terceras partes de estos ángeles le siguieron y sola una parte le fue fiel al Ángel de la Luz, es decir había muchos disconformes con Dios y solo ganó esta batalla por mayoría, pues no pudo destruir el enemigo. Solo pactar, tal territorio es tuyo y esto es mío. Para ti la tierra y los humanos. De ellos yo reservo 177.000, los otros son para ti. Incluso le sirve que ande suelto, así puede echarle la culpa de los males que afectan al mundo.

Además está la gran pregunta. ¿Acaso Dios no habrá tenido más deserciones y el diablo, que la Biblia dice es tan poderoso, el enemigo número 1 de Dios, haya por tanto incrementado sus partidarios angélicos durante los últimos siglos? De hecho la Biblia habla de ángeles desconformes hechos prisioneros hechos con posterioridad a la gran batalla. ¿No habrán cambiado las mayorías y ahora sea Dios quien tiene sólo un tercio de ángeles partidarios?
Si el Dios fuera entonces tan poderoso como se dice, nada de esto ocurriría.
En su bondad y poder absoluto, le bastaría con convertir en un par de segundos a toda la humanidad y a la tierra misma en un Paraíso de paz, quietud y felicidad y tornar en polvo en un santiamén al maligno,
Tampoco puede ponerle rejas pues es espíritu, ni quemarlo, porque los espíritus no son materia y no podrían arder, ni matarle porque no tiene ni ha tenido poder para ello y antes bien, al parecer, según algunos pasajes bíblicos le tiene gran respeto, o temor y si son en verdad estos seres que la gente llama dioses un tipo de fuerza cósmica, que persiste inmutable en los tiempos, entonces son indestructibles.

Y algo más, ¿para qué podría querer éste o cualquier Dios masificar los cielos con gente como los humanos, crear verdaderas ciudades celestiales con estas criaturas, que según puede verse claramente en los libros sagrados sólo le han dado problemas, tanto, que tiene un Plan Divino, para ir exterminándolos de a poco, con tsunamis, Papas, Sumos Sacerdotes, terremotos, Dictadores, guerras, asesinos sueltos en las calles, Jueces integristas, Rabinos ultra, conductores ebrios, volcanes en erupción y locos a granel?
De hecho el mismo fabrica y planifica las vidas y por tanto establece cuándo y cómo morirán y si serán ricos o serán pobres. Por ende, Él es quien nos crea y también quien nos mata. Es el Gran Hacedor.

Le sale más barato y le quita menos tiempo dejar a los muertos tranquilamente en sus tumbas en la tierra, que andar haciendo mítines de muertos resucitados y derivarlos al infierno o purgatorio, o reencarnarlos, sea en humanos, bestias o plantas. ¿Para qué tanto trabajo, para salvarnos, por aburrimiento, para ocupar su tiempo de ocio?
Parece pues indudable, desde el punto de cualquier análisis crítico, que no solo no existen los dioses sino que aquellos que le piden a la gente que muera por ellos, o le piden dinero en su nombre, que levantan cultos y dicen representarlos, son unos farsantes.
¿Cómo podría ser posible que el mismo Dios judío, del que se han apropiado los cristianos y tiene un símil en el Islam, que los hizo sufrir en la tierra, que les envió enfermedades, privaciones y humillaciones, que mató a su familia como parte de su Plan Divino, ahora les dará felicidad y les devolverá a sus seres queridos y los recompensará con lujos materiales, en un mundo inmaterial, espiritual? Eso es ridículo.

Con razón, los miserables, los angustiados y solitarios, que nunca han tenido en su vida la oportunidad del disfrute que entrega el dinero, cuyas vidas han transcurrido en un clima infernal dónde falta el agua y el confort, o en las estepas barridas permanentemente por vientos que obligan a protegerse y donde nada florece, son fácilmente convencidos que es mejor morirse que seguir sufriendo. Suicidarse, quitarse la vida, desaparecer, cualquier cosa antes de seguir arrastrando una existencia tan penosa, sin objeto, pasando tantas miserias, luchando día a día en forma agotadora contra la naturaleza y la vida misma para llevarse un trozo de pan duro a la boca, ver a sus hijos sufrir o no tener destino.
En este cielo ideal estarán sus hijos y su familia que lo dejaron. Los amigos que murieron a temprana edad, sus maestros. Es como volver a nacer en un tiempo real de sus vidas. Volver a mirarse al espejo y verse jóvenes, con dientes, con pelo y sin arrugas y con ese vigor de los treinta años que los hacía sentirse invencibles. Allí no hay deudas, Tax, IVA, preocupación por ganar el sustento diario, frustraciones, penas ni añoranzas, solo felicidad.

Eso debe pensar esa pobre gente que ofrece inmolarse por una causa cualquiera, por la patria, por su Dios, por su familia; que aceptan con alegría quemarse a lo bonzo, que su cuerpo estalle con una carga explosiva para cumplir una misión de guerra, religiosa, política o que le parezca fundamental, e incluso para enrolarse y dedicar parte de su valioso tiempo y dinero solventando actividades del culto.
Ingenuos.
Piensa que sus iguales le honrarán como un héroe y en pocos minutos su cuerpo despedazado se reconstruirá, su corazón destrozado volverá a latir con fuerza, la sangre esparcida en un radio de diez metros a la redonda, se aglutinará y volverá milagrosamente a correr por sus venas y de pronto, cómo le han asegurado sus mentores, Dios estará sonriéndole, le dará la mano y le entregará la credencial VIP para entrar al Paraíso y le invitará a gozar de las delicias del cielo y ya, todo será paz.
Si ello fuera así, si la máxima expresión de felicidad y ventura es la salvación eterna y estar junto al creador en el cielo prometido ¿porque todos los monjes, religiosos, patriarcas y sumos sacerdotes, hombres de vida santa e indudablemente justos y puros, no se suicidan y se van de una vez por todas a juntarse y ser felices al lado del querido Dios y así nos libramos de ellos de una buena vez? ¿No han pensado ustedes en ello? ¡Sería una gran lección de honradez personal, de consecuencia religiosa, de liderazgo ejemplar!..
Sería magnífico y muy elocuente saber un día cualquiera, que todos los rabinos ortodoxos del mundo, los islamistas integristas y los fundamentalistas cristianos han conseguido la felicidad de estar a la diestra de su amado Dios. La humanidad estaría agradecida que esta noble avanzada de hombres puros, nos preceda y entregue garantía en los cielos; qué dios vea y certifique que sus criaturas estamos progresando.

No es necesario que estos eclesiásticos, monjes, clérigos, imanes y rabinos se atormenten pensando que son imprescindibles, que han dejado trabajo pendiente, pues sin duda, serán rápidamente reemplazados por otra generación tan dedicada como ellos, pero seguramente más pobres, lo que también superarán.
Incluso, esta primera avanzada debería contar con los inefables defensores de las potencias divinas que ocupan magistraturas y desde sus tribunales terrenos, condenan a las gentes del mundo, a la sabia medida legal de muerte, tal cual dice la Biblia, que en ausencia del acusado, que suele vivir en otro país, algún sicario anónimo debe acometer, sistema vigente en las teocracias donde los líderes religiosos copan los cargos de la dirigencia civil y mantienen en sus leyes ese engendro jurídico conocido como el delito de blasfemia, a quienes critican, no creen, se burlan o cometen esos tremendos e imperdonables pecados de herejía, apostasía y ateísmo, que ofenden según ellos a Dios, porque de seguro Dios mismo se los ha dicho, ¿en alguna revelación…tal vez?

Condenas indudablemente desapegadas del derecho internacional, que en los escasos lugares donde existen tales ofensas, no más de diez países a través del mundo, amerita multas y a lo sumo concurrencias obligadas a firmar al Tribunal una vez al mes, pero que en estos regímenes de terrorismo religioso, se magnifican y fabrican fallos, cuya penalidad sobrepasa en mucho al homicidio calificado y a los más horrendos crímenes contra las personas.
Procesos curiosos y atípicos que no se inician con denuncia del ofendido, dónde el acusador no presenta ningún libelo ni acepta una defensa legal, no puede ser citado a declarar. No puede ratificar la denuncia ni ser interrogado ni se le puede por ende hacer una contra demanda.
Y si fuera citado jamás será hallado; no demuestra existencia ni domicilio legal conocido, ni exige ningún tipo de indemnización moral o material.
Es decir, ello no puede ser un juicio al amparo de los derechos humanos, de una constitución política que el Estado se haya dado democráticamente, por votación popular, por un plebiscito. Es solo un tribunal eclesiástico, religioso y por lo tanto dogmático, dónde el sentido de justicia no puede existir, por cuánto estos curiosos magistrados son juez y parte, acusan y fallan al mismo tiempo, presentan los cargos, los discuten consigo mismo y se ve que llegan a un acuerdo de unanimidad solitaria. Extrañamente el resultado es siempre el mismo, culpable.

Porque lo que están juzgando en la tierra, en verdad es lo que ellos creen que existe en el cielo. No les interesan los derechos humanos, no saben lo que es la libertad de conciencia y no respetan la libertad de expresión, y menos las leyes internacionales.

¿Será justicia divina? Porque el sistema no se ve democrático, humanista ni justo, acorde a las convenciones internacionales ni puede estar inspirado en la Declaración de los Derechos Humanos, a los que todos los países civilizados se han suscrito.
¡Yo pienso que el creador debe estar deseando verlos pronto!


Al otro lado de esta tierra plana, moraban los antípodas, con su cabeza a la altura de los pies de los habitantes del mundo conocido, seres que los teólogos católicos calificaban de endemoniados, porque lógicamente no descendían de Adán. Abraham no los cobijó ni los menciona en su descendencia, no los llamó a circuncidarse, ni como era su costumbre les ofreció su esposa Sara, la que además era su hermana carnal para que yaciera con ellos.  Tampoco estaban mencionados en la Biblia, que todo lo sabe porque la dictó Dios, que explicando que la tierra es plana nada dice de estos seres que viven en el lado contrario de la tierra.

No obstante su estupefacción, el papado y los "sabios de la Iglesia", en la eventualidad que estos seres curiosos, monstruos a todas luces, existieran realmente, como eran los informes que recibían de sus propios enviados, se la jugaron y decidieron -guiados por su espíritu supersticioso- darle crédito a estas versiones y otorgarles reconocimiento no como criaturas del maligno, que era lo esperado y lo que solían hacer en esos tiempos, sino que por estar cerca del paraíso terrenal y sobre todo avalados por el misterioso Preste Juan, con el que la Iglesia hacía desesperados intentos de comunicarse, darles a regañadientes la categoría de criaturas de Dios.

El mar tenía zonas tórridas donde los buques se incendiaban y también remolinos profundos dónde los barcos zozobraban, sin contar que todas las aguas desembocaban en un abismo sin fin, donde los navegantes morían ahogados sino devorados por los monstruos marinos que resguardaban esos lugares malditos.

La tierra era de Dios y los reyes debían pagarle a la Iglesia, su legítimo representante por usarlas para sus reinados.

Y también debían pagar los siervos, cada uno de ellos el diezmo de sus bienes y había que buscar más tierras donde hubiera más siervos que pagasen este diezmo para engrosar el tesoro de Pedro. Por tanto el Papa de turno, que se decía dueño del planeta por deseo expreso de Dios, regaló graciosamente a varios reyes católicos coordenadas de la tierra, trozos del planeta con sus mares, islas y continentes con la gente que pudiera vivir en ellos y sus posesiones, para que descubriesen y conquistasen allí nuevas tierras y reinos para llevar el evangelio cristiano a esos pobres indígenas que creían en dioses falsos, sin preguntarles ni tener en consideración si éstos querían o deseaban ser conquistados.

Si no se convertían y aceptaban pagar el diezmo, había que matarlos, por los medios normales usados entonces por la Inquisición ya descritos, para purificar ante Dios su cuerpo y alma pecadora.
Millones de seres humanos, en especial mujeres y ancianos fueron acusados de brujería, de posesión maligna por entes demoniacos enemigos del Dios Bueno y se inventaron los artefactos de tortura femenina más execrables, porque extrañamente el diablo entraba por el sexo de la mujer y allí había que examinar atentamente en busca de señales demoníacas, tareas realizadas con gran minuciosidad por los monjes inquisidores.

Esta labor de caza de brujas, en donde los Reformistas Protestantes Luteranos que habían bebido de la misma mamadera mágica del catolicismo, aportaron entusiastas dosis de quemados para la hoguera sagrada y cientos de miles de herejes, apóstatas y blasfemos para ser Juzgados por sus magnos pecados, duró cinco siglos y no cesó hasta que ya no había mujeres colorinas, jóvenes y bellas, comadronas que cuidaban los abortos, sanadoras que utilizaban yerbas, curanderos ni alquímicos, filósofos, artistas, sacerdotes disidentes, ancianas con gatos, homosexuales, ni enfermos mentales ni epilépticos, sordomudos ni familias de moros, judíos o de gente que practicaba otros credos o no creyentes. Todos los gastos de estos procesos eran de costo de sus familias, los que eran sospechosos hasta la tercera generación.

Los bienes, casas, dineros y valores de los condenados pasaban directamente a poder de la Santa Inquisición.
Todos y a veces sus familias completas, fueron salvajemente torturados, empalados, ahorcados, sumergidos en el agua hasta su muerte, guillotinados, descuartizados o quemados en la hoguera, en ceremonias públicas donde se desplegaba todo el boato de la Santa Madre Iglesia, se invitaba a príncipes y reyes, también a la realeza y dónde se obligaba asistir a la plebe y a los siervos, para que sirviera de escarmiento, para que cundiera el terror y para mostrar el poder omnímodo de la Iglesia.

También era herejía leer la Biblia y había una especial preocupación de la curia para mantener el control del conocimiento. Ellos eran los únicos poseedores de la cultura, del saber; sus miembros eran estudiosos y educados, en contraste con la sociedad analfabeta que adquiría sus conocimientos a través de la transmisión oral, la memorización y la repetición de los textos bíblicos, que eran machacados en sus iglesias, colegios, universidades e Institutos, los únicos existentes en Europa, pues la educación estaba entregada a manos de la Iglesia. Cómo la curia vaticana borró todos los registros de estos crímenes y sigue haciéndolo a través de todos los tribunales, Iglesias y municipios y de gentes a su servicio, como ese Dictador español, de cuyo nombre no quiero acordarme que ordenó borrar todas las señales de la infamia, nunca se ha podido determinar exactamente la cantidad de asesinatos de la Santa Inquisición, pero la estimación existente de los investigadores arroja que no menos de 8 a 9 millones de mujeres fueron sacrificadas por orden del Santo Oficio en esos quinientos años.

Tampoco ha podido establecerse el verdadero monto los bienes arrebatados a las familias de estos nueve millones de mujeres, ni de los otros sesenta millones de asesinados, sus casas, sus propiedades y los años que sus familias debieron seguir pagando chantaje a los monjes para que las sacaran de las listas negras que podían fácilmente llevarlos igualmente a la hoguera. Solo se sabe que fueron a parar a los bolsillos de los inquisidores, a los jerarcas del Santo oficio y una pequeña parte, tal vez como exige la costumbre cristiana, un diezmo para los municipios.

Inocencio IV, quizás uno de los Papas a quien se puede atribuir más sangre de inocentes derramadas en la historia mundial, - y hago presente que le gana por pocos a varios de sus "colegas", tanto o más criminales que él mismo-, fue quien introdujo la tortura como instrumento fundamental para la obtención de confesiones y el que dividió toda Italia y Europa en provincias inquisitoriales, para controlar estrechamente las operaciones punitivas. Lo hizo a través de la bula Ad Extirpanda expedida en 1252, mediante la cual pretendió subordinar por completo el poder civil al "Santo Oficio," nombre éste con que se dio en llamar a los Tribunales de la Inquisición, estableciendo que la extirpación de la herejía debía ser la obligación principal del Estado.

¿Se dan cuenta? La Iglesia romana ordenando a los reinos y Estados del mundo, incorporar la herejía, la infamia y otras situaciones y tonteritas referentes a supuestas ofensas al Dios que adoraban, a las constituciones y leyes nacionales, de hechos, que ni siquiera estaban entonces penalizados en estas leyes sino como faltas menores de injurias o calumnias, denuncias que de prosperar solo reciben sanción económica, como sigue ocurriendo en la actualidad.

Pero ahora estos pecados del dogma, que jamás han sido delitos en ninguna ley del mundo y cuya sanción por las religiones es solo moral o de cumplimiento en lo que llaman el fin de los tiempos, otra entelequia dogmática, cuya raíz está en otro mundo paralelo, en otro plano sobrenatural, en el llamado cielo cristiano, con esta imposición de la poderosa Iglesia Católica de entonces, adquirían la categoría de delito de estado, cuya penalidad era la muerte del individuo. ¿No les suena esto parecido a las leyes del Islam?

Y lo más terrorífico, tales reinos y Estados aceptaron sin chistar y así lo hicieron. Parecido a los juicios islamistas, que se están dando en algunas regiones asiáticas, que condenan con leyes terrestres a penas de gran rigor y hasta de muerte o de asesinato, a quienes se burlan de su Dios.


La Bula comenzaba diciendo: "Ha llegado a nuestros oídos, que miembros de ambos sexos no evitan la relación con ángeles malos, íncubos y súcubos, y que, mediante sus brujerías, conjuros y hechizos sofocan, extinguen y echan a perder los alumbramientos de las mujeres. Además de generar otras muchas calamidades"...

¿Podría alguien creer que esta Iglesia Católica rechaza la superstición, abomina de la magia y persigue la superchería, cuando su Pontífice Máximo cree tales imbecilidades? Qué cree a pie juntillas en la existencia de las brujas y sus maleficios, que piensa que tales conjuros provocan calamidades y tienen que ver con la concepción humana y en el colmo de la estulticia afirma la existencia de seres demoníacos como los íncubos y súcubos, criaturas descendientes directos de los nefilim o ángeles caídos, encargados especialmente por Satanás para tener relaciones sexuales con los humanos?

¿Qué las mujeres que tienen sexo con los íncubos, solo podrían identificarlos porque tienen el pene frío y que de esta unión nacen hijos bajo el estigma de la maldad que también pueden ser deformes o tener una habilidad especial, como el mago Merlín, según fuentes cristianas, hijo de un íncubo y una monja.

Y a su vez, las súcubos, de gran belleza física y extremadamente sensuales, como lado femenino del demonio, del latín succuba que significa estar debajo y que más tarde derivó en prostituta, que escogían sus víctimas especialmente entre los monjes y hombres de fe, las que además de tener el objetivo de tener hijos afines a la maldad, tenían por costumbre recolectar el semen de su víctima y utilizarlo para embarazar a otras mujeres mortales?

Pues bien. Este es el fundamento de la inquisición vaticana. Esta sarta de supercherías es la que promueve esta religión y que ocasionó millones y millones de muertos a través del mundo en la Edad Media.

Con otras bulas semejantes impuso también la hoguera como pena capital contra los no católicos, llamó a una cruzada generalizada en contra de los herejes y otorgó los mismos privilegios e indulgencias habituales que se concedían a los cruzados que iban a Tierra Santa. También determinó la confiscación de las propiedades de los herejes que estuviesen en mano de sus herederos, determinando un porcentaje de estas confiscaciones para el Estado.

Este golpe de mano del Papa Inocencio IV, subordinando por sí y ante sí a todos los reinos y estados europeos para dar prioridad a la caza de herejes, es decir servir los intereses eclesiásticos, significó sencillamente que fue con recursos del Estado con que se financió esta orgánica de Tribunales, prisiones y pago de salarios del ejército de monjes que inmediatamente empezó su trabajo de espionaje y dejó claramente establecido que todos los reinos y Estados del mundo dependían del Poder Vaticano y quedaban bajo su vasallaje. Así también, los ejecutores aparecían como condenados por leyes del reino o del Estado y no por la Iglesia, que era quien los perseguía, vigilaba, acusaba, torturaba y juzgaba. El estado solo ponía el verdugo.

Otra bula que implementó los poderes absolutos de vida y muerte de cualquier ciudadano de cualquier país del mundo, fue la del Papa Nicolás III en 1280, que revela claramente el propósito de la Inquisición. Entre sus principales declaraciones extraemos las siguientes:

"Por este medio excomulgamos y anatematizamos a todos los herejes -Cataros, Patarios, Hombres Pobres de Lyon... y a todos los otros, cualquiera sea el nombre que tengan. Una vez condenados por la iglesia, serán entregados al juez secular para ser castigados... Si alguno, después de ser apresado, se arrepiente y desea hacer penitencia, será encarcelado de por vida... Todos los que reciban, defiendan o ayuden a los herejes, serán excomulgados...," y si permanecen excomulgados por un año, serán finalmente "proscriptos" o "condenados como herejes. No tendrán derecho de apelación... Cualquiera que les dé un entierro cristiano será excomulgado hasta que haga satisfacción propia. No será absuelto hasta que haya desenterrado sus cuerpos con sus propias manos y los haya arrojado de nuevo..."
"Prohibimos a todos los laicos discutir asuntos de fe católica; si alguien lo hace será excomulgado. Cualquiera que conozca herejes, o a aquellos que sostienen reuniones secretas, o a los que no se conforman en todo respecto a la fe ortodoxa, harán conocer esto a su confesor, o a algún otro que traerá la información al obispo o al representante de la inquisición. Si no lo hace, será excomulgado. Los herejes y los que los reciben, apoyan, o ayudan, y todos sus niños hasta la segunda generación, no serán admitidos para un oficio eclesiástico... Los privamos ahora de todos los beneficios mencionados para siempre."
Este hombre y la mayoría de estos criminales que en estos siglos ocuparon la silla de Pedro, ya que trono nunca pudo haber sido, son hoy día casi todos Santos Patronos de la Iglesia, adorados por sus fieles y considerados hombres buenos y justos. Qué ironía y que gran falsedad.

El Papa Inocencio IV, basó su bula en la publicación de un trabajo de investigación sobre las brujas que encargó a los monjes y teólogos domínicos alemanes Heinrich Krämer, pseudónimo de Enrique Institoris y a Jacob Sprenger, libro cuya fama ha cruzado varias generaciones en los últimos siglos, no por su profundidad literaria, virtudes u otros valores destacables como se pudiera esperar, sino justamente, por constituir el escrito más infame, cruel, inhumano y despreciable realizado nunca en toda la historia humana.

Esta famosa obra se llamó El Martillo de las Brujas (Malleus Maleficarum).

En este libelo enfermizo, queda meridianamente claro que esta cruzada de la Iglesia tenía dos motivos, perseguir y eliminar a las mujeres como entes malignas adictas al demonio, según sus fuentes y por la inclinación de la curia en general y en especial del apego del Papa Inocencio IV y sus asesores a creer toda clase de supersticiones y fetiches.

Algunos conceptos que expresaba el libro y que eran desarrollados minuciosamente en varios capítulos eran: "La hembra, es más amarga que la muerte"..."Tienen el hábito de comer y devorar a los niños de su misma especie", "causan el granizo y tempestades y rayos, y esterilidad en los hombres", "echan al agua a los niños que caminan junto a las orillas", "encabritan a los caballos", "se transportan por el aire", "despiertan horror en las mentes", "practican la lujuria carnal con los demonios".

De acuerdo a los autores del libro, que se convirtió en el manual práctico de la Era de la Caza de Brujas y un best seller de la época, las maldades cometidas por las brujas están divididas en siete métodos mediante los cuales "infectan con brujería el acto venéreo y la concepción en el vientre obstruyendo la procreación": "Por inclinar a las mentes de los hombres a pasiones irregulares; mediante la extirpación de los miembros acomodados para esos actos; transformando a hombres en bestias mediante sus artes mágicas; mediante la destrucción de la fuerza generativa en las mujeres; mediante la ofrenda de niños al demonio."...

¿Qué más podemos decir de estos regímenes teocráticos, el fundamentalismo cristiano del que tratábamos, el integrismo religioso en cualquier religión, del mesianismo y milenarismo de que algunos credos están infectados, sus ideas atrasadas y equivocadas, de su fanatismo peligroso para la sociedad que cualquier lector inteligente no se haya ya contestado.
Del erróneo concepto que la Biblia es infalible, no puede equivocarse porque es obra de Dios?

Todas esas falsedades e ignorancia respecto del funcionamiento del universo en la Edad Media, fueron refutadas por la ciencia, descalificadas por los descubrimientos e inventos de la modernidad y el desarrollo de la filosofía y otras disciplinas que reemplazaron a la escolástica y la teosofía.
Los expertos determinaron que las Biblias no fueron escritas en los tiempos que los clérigos afirmaban, que hubo muchos autores distintos de sus libros, que ni siquiera la mayor parte de esos escritos corresponden a la época en que se dice que fueron hechas por autores inspirados. Los historiadores de la antiguedad, que dejaban registro minucioso de cada hecho interesante de sus reinos, no hacen mención alguna a los relatos más relevantes bíblicos ni mencionan a sus personajes como existentes. Más aún, la mayor parte, justamente la más sustantiva de sus credos, estaban presente en otras religiones más antiguas, de donde fueron copiadas, casi sin modificaciones. La Iglesia Católica dejó de ser creíble y su poder terrenal y moral cesó y ello hizo creer, que en el futuro, en base a esta terrible experiencia sería imposible un resurgimiento de ideas parecidas, tan incongruentes, misóginas y oscurantistas.

La gente de la Ilustración comprendió que estas sandeces habían estancado el desarrollo del conocimiento humano y que el mito inculcado a sangre y fuego a tantas generaciones, de que la Biblia reflejaba la palabra de Dios y que por lo tanto lo que estaba escrito en ese Libro sagrado era verdadero, era solo un gran espejismo, una gran mentira.

Asombrosamente, este terremoto de la fe y la moral cristiana, solo pareció comprometer a la Iglesia Católica, directa manipuladora de la conciencia mundial, merced al poder que había conseguido con tan malas artes. No se conceptuó entonces, que la Biblia cristiana era un remedo de la Torah judía o más bien el mismo Libro sagrado y que por lo tanto, la religión judía, que no estuvo involucrada en este proceso sino más bien fue otra víctima, también quedaba desacreditada, por cuanto la teoría creacionista que se defendía, más los postulados continuistas del Nuevo Testamento cristiano, basados en el Génesis, eran de su invención.
Y qué, tal responsabilidad abarcaba igualmente al Islam, otra entidad religiosa perseguida y vilipendiada por el cristianismo, en cuanto recogió textualmente de la Biblia judía algunas doctrinas y creencias.

Por una ironía del destino, el golpe final que derrumbó a la Iglesia Católica de su pedestal, que mantuvo por casi 17 siglos, fue un monje de sus filas llamado Nicolás Copérnico, astrónomo polaco que en algún momento entre 1508 y 1514, escribió un manuscrito llamado Pequeño Comentario, donde exponía su teoría, según la cual, contrariamente a lo que sostenía la Iglesia Católica basada en la Biblia y apoyada por el sistema de Ptolomeo, exponía que era el Sol el que se encontraba inmóvil en el centro del universo y que era la tierra la que giraba alrededor de él.

Sin embargo su libro con la versión final de su teoría De Revolutionbus Orbium Coelestium, salía a la luz solo en 1543, gracias a Andreas Osiander, un editor luterano de Nuremberg (Alemania).

Por supuesto ello constituyó un escándalo al interior de los círculos eclesiásticos. El Papado y sus sabios negaron este descubrimiento científico, anatemizando al sacerdote Copérnico al que inmediatamente sacaron de circulación por hereje, ya que tal teoría negaba la centralidad de la Obra de Dios en el Universo.

Recordemos una vez más los fundamentos de tal acusación: "También ha llegado a conocimiento de la esta Congregación que la doctrina Pitagórica –que es falsa y por completo opuesta a la Sagrada Escritura- del movimiento de la Tierra y la inmovilidad del Sol, que también es enseñada por Nicolás Copérnico en "De Revolutionibus Orbium Coelestium", y por Diego de Zúñiga en "Job, está difundiéndose ahora en el extranjero y siendo aceptada por muchos. Por lo tanto, para que esta opinión no pueda insinuarse en mayor profundidad en perjuicio de la verdad católica, la Sagrada Congregación ha decretado que la obra del susodicho Nicolás Copérnico "De Revolutionibus Orbium" y de Diego de Zúñiga "Sobre Job" sean suspendidas hasta que sean corregidas". Decreto de la Sagrada Congregación del Index, 5 de marzo de 1616.

Esta prohibición, significó que ninguna sociedad científica recogiera el descubrimiento y otra vez el poder de la Iglesia opacó este conocimiento, que solo levantó el veto de prohibición en 1835, vale decir 292 años, casi tres siglos más tarde) antes que sus escritos fueran nuevamente aceptados y la teoría de Copérnico rehabilitada y de conocimiento público.

En lo que se conoce como religión abrahámica, históricamente caben el judaísmo, el cristianismo e islamismo, que a su vez y según mi personal opinión, en el fondo sólo son copias de copias, pues se apoyan usando la mayoría de los libros que componen sus respectivos textos sagrados con algunas transformaciones, exclusiones y agregados claro está, pero cuyo material principal está constituido por la Torah, resultando por ello muy curioso que el Dios del pueblo judío, no es el mismo Dios Trinitario cristiano, ni tampoco exactamente de Alá, el Dios del Islam, a pesar que se definen como religiones que adoran al mismo Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.


Efectivamente estas tres religiones recogen de la misma fuente sus doctrinas, pero funcionan separadas y hacen grandes distinciones de la deidad que abrazan, que extrañamente difieren entre sí tanto en el fondo como en la forma.

Los judíos, dicen que solo ellos son el pueblo elegido y que aún esperan al Mesías, que nadie más que los judíos, que estuvieron en el Monte Sinaí con Dios, dónde el profeta Abraham hizo un pacto sagrado que se formaliza a través de la circuncisión serán salvos. Qué Cristo no es Mesías ni Dios. Dios es solo Uno y adorar a una trinidad divina es considerado idolatría.  Qué Dios le prometió al pueblo judío que serían los dominadores de la tierra. Qué el pecado original no existe y nadie morirá o será condenado por ello. Dios echó a Adán y Eva del Huerto porque podrían comer del Árbol de la Vida queriendo ser inmortales, pero Dios ya los había hecho mortales y por esa desobediencia los castigó expulsándolos. Qué, la primera vez que se habla de pecado en la Biblia judía es para referirse a los celos de Caín contra Abel, en Génesis 4:7.

Los cristianos dicen que el Mesías ya llegó y que es el Cristo resucitado en la Cruz, donde murió para salvarnos. Qué la desobediencia de Eva originó el pecado original, que desde la expulsión del Edén pesa sobre toda la humanidad, excepto María que nació inmaculada. Que Dios es Trino y que se expresa mediante el padre, el hijo y el espíritu santo, tres personas distintas, pero un solo Dios nomás. Que la virgen María es la esposa de Dios y la madre de Cristo. Que tanto Jesucristo como María y su padre terrenal José, ascendieron a los cielos en cuerpo y alma, ocupando su lugar junto al Padre. Qué Cristo nos ama.



Los musulmanes dicen que Cristo no es Dios, sino otro profeta más que Alá llamó a su lado, que no ha sido nunca crucificado; que no existe el pecado original y por lo tanto no se precisa salvar a nadie; que el Dios es Alá y Mahoma su Profeta y que ÉL será el único que decidirá quién merece disfrutar del Paraíso. Que la Trinidad son tres dioses y que adorarlos es idolatría.

Y lo más estrambótico, es que todas estas religiones se maldicen entre sí. Aparentan tener óptimas relaciones y predican amor al prójimo, pero nunca han logrado un acuerdo. La historia nos cuenta cómo se han perseguido, matado y denostado. Sus guerras santas fratricidas pormenorizan encarnizadas luchas de poder por los lugares sagrados durante casi dos mil años, pues estas religiones aseguran que tal herencia pertenece a su credo, dónde su religión empezó o tuvo hitos decisivos. ¿De qué Dios unitario están hablando?

Gran parte de la explicación de esta histórica confrontación entre judíos y musulmanes árabes se inicia en la Biblia desde los tiempos de Abraham. Según la línea genealógica los judíos son descendientes de Isaac, el hijo que Dios le había prometido a Abraham, mientras que los árabes son descendientes de Ismael, también hijo de Abraham, pero nacido de una relación ilegítima que tuvo con una esclava egipcia (Génesis 16:1-6).

La situación se volvió más conflictiva cuando vinieron las burlas de Ismael hacia Isaac (Génesis 21:9). Sara, la madre de Isaac y esposa legítima de Abraham, celosa, le pidió que enviara a Ismael y su madre Agar, lejos de allí (Génesis 21:11-21). Sin la menor duda eso provocó heridas que perduran hasta hoy.

Por otro lado, el Corán también introduce un conflicto en cuanto a quién es el verdadero hijo de la promesa de Abraham. La Biblia dice que fue Isaac, mientras que el Corán asegura que fue Ismael. El Corán enseña que fue Ismael a quien Abraham casi sacrifica, no a Isaac. Semejante debate ha contribuido para acrecentar las hostilidades. Los cristianos por su parte han adoptado la versión hebrea, elección que los coloca en la misma condición que los judíos ante los ojos musulmanes.
Al parecer los religiosos judíos barajan la curiosa idea y convencimiento bíblico, que el pueblo judío es puro y el resto de las etnias impuras, porque allí en el Monte Sinaí, se supone que el veterano Abraham, con sus 99 años a cuestas, debió soportar que le metieran mano en sus partes pudendas y le cortaran el prepucio. Y dónde en el mismo acto y por el mismo conducto, su hijo Ismael de 13 años recibió tal estado de pureza sagrada, la cual aparentemente por algún tipo de milagro o acto divino, le ha sido transmitido a todos los judíos del mundo, aunque nunca hayan ido al MonteSinaí. Basta que se circunciden y sin más son reconocidos judíos. Eso se llama Consagración Automática.

El mejor argumento que esgrimen los religiosos judíos para probar que los cristianos pertenecen a la raza del demonio es el hecho que ellos están incircuncisos. El prepucio de los no judíos les impide ser llamados hijos del Altísimo. Por cuánto mediante la circuncisión el nombre de Dios Schaddai se integra a la carne de un judío circuncidado. Dicen que forma de la palabra Isch se encuentra en las ventanas de su nariz; (debe ser una gran palabra) la palabra Daleth en la curvatura de su brazo, y aín, aparece en su órgano sexual mediante la circuncisión. En los paganos no circuncidados, por lo tanto, los llamados gentiles y el resto del mundo que no sea judío y con mayor razón en los cristianos, solo existen las dos palabras, Isch y Daleth, que componen la palabra Sched, que significa demonio. Ellos por lo tanto, son hijos del demonio.   Esto implica que el judaismo ultra montano, conservador y fundamentalista, ortodoxo, ultra ortodoxo o como quiera llamarse, tiene la peregrina convicción, que el pueblo judío es el único pueblo elegido por Dios, a quien a través de la historia ha protegido. (¿No lo dirán por las casi ochenta expulsiones masivas de casi todos los países de la tierra, que han debido soportar en los últimos 1.500 años?) Y qué por tanto, son los únicos que llegarán al cielo prometido y serán salvos. Y de ahí, ya no hay límites para la imaginación desbordada:

Qué están destinados a reinar en el planeta; que siempre serán invencibles; qué Dios fulminará a sus enemigos pues luchará junto a ellos, como lo hizo antes. Qué el alma de los judíos fue confeccionada de un material diferente por el Hacedor y por eso es un alma consagrada, distinta a los demás seres humanos, cuya alma está contaminada porque Dios las hizo con un barro de mala calidad, lo que los convierte en seres humanos inferiores, de segunda categoría. Qué el Mesías dará a los judíos el dominio del mundo y todos los pueblos serán subyugados...
Hay otras chifladuras más, cómo qué esta es la razón por la que han supervivido a tantas persecuciones; qué en el mundo hay más judíos que gentiles que ostentan el Premio Nobel; que son judíos los más adinerados y poderosos a través del mundo.

Bueno esto último tiene luces de ser una auto justificación, porque los "gentiles" sabemos muy bien por qué han acumulado riquezas, que no tiene nada que ver con que sean más inteligentes o tengan un alma especial, sino más bien por el hecho conocido internacionalmente, que ha caricacaturizado a los judíos en todas las sociedades, tanto en la antigüedad más remota cómo en los países dónde han aterrizado después de sus expulsiones, que les sindica cómo prestamistas destructores de la economía nacional, usureros, miserables, avaros y capaces de vender a su madre si hay oro a ganar de por medio, generalización desde luego, que a todas luces no debe ser justa ni verdadera sino para un pequeño círculo de sujetos, pese a que estas actividades están alentadas en el Talmud Sanhedrín, folio 76, c, 2, que reza: "Está prohibido prestar a los no judíos sin usura" y entre otros párrafos parecidos, éste de Maimonides que dice: "Dios ha ordenado practicar la usura con los gentiles y prestarles dinero solamente cuando paguen intereses, de manera tal, que nosotros jamás les demos ayuda, creándose toda clase de dificultades, aún cuando nos sean útiles y nos presten favores".

Qué el esperado Mesías, que viene anunciando su llegada desde hace cuatro mil años, ahora si que está por venir, ya que hay nuevos indicios de que será muy pronto, Y cuando llegue, ¡oh felicidad!, el resto de los mortales o sea nosotros los gentiles, seremos sus esclavos. Y la Torá es tan completa y versatil, que incluso proveé la cantidad exacta de servidores o esclavos que cada judío tendrá a su disposición.
En uno de los libros de la Torá, el Midrasch Talpioth, 225, 1 Wansaw 1855, se lee: "Jehová creó al no judío en forma humana para que el judío no sea servido por bestias. Por lo tanto, el no judío es un animal en forma humana, condenado a servir al judío de día y de noche". Y en Simeon Haadaesen, folio 56, d, dice: "Cuando el Mesías llegue, cada judío tendrá 2.800 esclavos".

¿Y para qué podría alguien preguntar, quieren esclavos los judíos? Tal razón también está respondida por el profeta Isaías quien anuncia, "qué Dios le ha ungido decir a los israelitas que a ellos serán entregados todos los pueblos del mundo y que los gentiles deberán trabajar de modo que los hijos de Israel no toquen ningún trabajo pesado y puedan servir a Dios".
Ya lo saben pues pueblos de la tierra, estamos destinados por las escrituras sagradas de los judíos a ser esclavos para que todos los rabinos y religiosos dediquen su día a día, en el servicio de Dios, pensando y releyendo la Biblia durante toda su vida, para salvar sus particulares almas susceptibles de convertirse en pecadoras por las impuras costumbres de estos animales humanos que contaminan todo a su paso.
Estos 2.800 esclavos de servicio personal para cada judío, serán desde luego los encargados que nada les falte a estos hombres sagrados, ni lo más mínimo, so pena de azotes y castigos durísimos, como corresponde a bestias sin alma, que no tiene nada que perder, pues sus almitas de segunda y de tercera están irremediablemente destinadas a parar en el infierno, bajo la égida de Satanás, que no se sabe, si será peor que estos amos terrestres, si es que no es el fundador de la diáspora judía en el averno.

Por lo pronto y en señal de obediencia a estos conceptos bíblicos, los rabinos judíos y sus prosélitos de las numerosísimas escuelas rabínicas de Israel, no menos de sesenta mil almas de primera, sencillamente no trabajan y obligan a sus mujeres a ganarse el sustento de ambos, profitando de esta manera del Estado y del esfuerzo de cada trabajador israelí. Han conseguido además que las leyes de Israel, los priven de hacer el servicio militar y diversas formas de asistencia económica y exenciones de impuestos en su calidad de religiosos, característica de todos los clérigos, monjes y sacerdotes de todas la religiones que tienen una acentuada vocación de zánganos.

Decíamos que hay voces dentro del judaísmo que pregonan que han tenido revelaciones; qué la venida del Mesías y el Juicio de Dios por ende está cercano, pues será según todas las probabilidades, poco después que fallezca el funesto ex gobernante de la nación israelita Ariel Sharón, de triste memoria, llamado también por sus excesos guerreros, "señor de la guerra", "carnicero de Líbano" y -en una alusión irónica a sus ardores sionistas-,"rey de Jerusalén", y también por su manera de bambolerse al andar "mitad Cow-boy y mitad oso", a la sazón y desde hace ocho años confinado (algunos dicen que secuestrado) a una sala de hospital con máximo resguardo de seguridad proveída y costeada por el Estado.

 
Mandatario que según la version oficial, estando en funciones como Primer Ministro de Israel, presentó repentinamente un derrame cerebral, que le dejó hasta el día de hoy en estado comatoso, con su cerebro destruido, sin actividad pensante y con su cuerpo inmovilizado, en estado vegetativo, motivo por el cual fue retirado de su cargo, sus acciones y proyectos gubernamentales colocados en el cajón del olvido e invisibilizado ante la opinión pública, responsabilidad que rápidamente, por esas cosas del destino, pasó a ser preocupación de la oposición a su gobierno y sus más declarados enemigos políticos.
Pero, no siendo nuestra intención hacer un análisis de causa y efecto de la ambición imperialista del Estado judío y de los intereses sionistas y nacionalistas de sus grupos políticos, marcadamente influenciados por intereses religiosos casi todos ultra derechistas y ortodoxos, que por lo demás tienen al mundo propenso a un colapso mundial, solo queremos acotar la curiosidad anecdótica, dable en sociedades dominadas por un sentimiento mágico acerca del mundo que les rodea, como ocurre con la práctica de Vudú en Haití, donde es usual ver este rito satánico incorporado a la religión, que mezcla las costumbres ancestrales de los esclavos negros traídos al nuevo Mundo por el inefable esclavista Cristóbal Colón, con los dogmas del catolicismo, de indudable anclaje ideológico extractado de las leyendas y mitologías de la Biblia Cristiana.
Nos referimos a la Pulsa Denura, "látigo de fuego", o ascuas de fuego en arameo, esa especie de maldición mortal, destinada a causarle un mal a la persona maldecida, al más puro estilo de los ritos satánicos y de magia negra de algunos pueblos y culturas de gran retraso cultural, que esta vez tuvo como protagonistas a Rabinos judíos disconformes con las políticas de Ariel Sharón, al ordenar desalojar Gaza y otros asentamientos en la tiera "que Adonay prometió al pueblo judío". ceremonia que no solo fue transmitida por la televisión israelí y tuvo gran cobertura comunicacional, sino que incluso, a pesar que estaba dirigida a provocar la muerte del Primer Ministro de la Nación, como mostraremos, se filmaron videos de para subir a You Tube, lo que indica que tales prohibiciones son pasadas por alto, cuando se trata de aspectos religiosos.
El texto cantado durante la ceremonia procede del Zohar, el principal texto cabalístico de la Torah, convocando a los ángeles de la destrucción para que maten al objetivo del ritual, no le perdonen sus pecados ni tengan piedad, recitándose en su contra todas las maldiciones que aparecen en las escrituras. http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=1T0u6BPSWy0

Para los participantes en el ritual, no hay dudas de que ellos son virtuosos y Sharon, no. Ellos no son demoníacos, Sharón sí. No tienen vocación asesina. Sharón sí, y en esto último reconozco no estaban para nada equivocados. La veintena de extremistas que amenazan la vida del presidente israelí, rabinos y cabalistas entre los que se encuentran viejos conocidos de las fuerzas de seguridad israelíes como Michael Ben Horin y Yosef Dayan, rabino del asentamiento cisjordano de Psagot, se dieron cita en el cementerio de Rosh Pina, al norte de Israel “La ceremonia se centra en pedir a los ángeles que cometan el acto, no a los humanos, entre otras cosas porque sería una lástima que una persona intentara vulnerar la seguridad que rodea a Sharon, diez veces mayor que la que tenían Hitler o Stalin”, dice Ben Horin, negando que inciten al asesinato de Sharon como ocurrió con Rabin. Pero la ceremonia puede pasar a ser un delito de incitación en el momento en que sus participantes la hacen pública por televisión.
“Hemos decidido hacerla pública porque una maldición sólo funciona si la persona afectada la conoce”, explica Ben Horin. Por ello, los ultras contactaron con los principales medios de comunicación del país y pusieron a subasta el vídeo en que maldicen al dirigente israelí. El Canal 2 lo compró y lo ha emitido en horario de máxima audiencia.
La organización Peace Now exigió al canal de televisión que no emitiera el vídeo por incitar a la violencia y acusó a sus ejecutivos de financiar a la extrema derecha. La cadena se defendió con el argumento de que todos los medios pujaron por la grabación. La maldición de Rosh Pina se convirtió en la pulsa denura más mediática de la historia.

Al decir de algunos expertos, según la Cábala judía, la pulsa denura es una de las expresiones religiosas más misteriosas de la antigüedad, efectuada con el fin de acabar con la vida de un enemigo. La ceremonia debe ser realizada por al menos diez sabios de las sagradas escrituras, que deben ayudar a recitar al Rabino principal que manda la pulsa denura, que tiene como contrapartida que si alguno se equivoca en los citados textos, también tendrá un castigo divino y deberá pagar de alguna manera su error.
Se pide que estas criaturas sobrenaturales quiten la vida o eliminen al malvado en un plazo de 30 días, el que puede extenderse hasta el término de un año justo. De esta manera, para que la maldición sea efectiva, debe ser realizada por hombres mayores de 40 años, casados y con barba y el proceso debe ser llevado a cabo tras tres días de ayuno y a medianoche al lado de la tumba de un mártir judió, invocando a los ángeles castigadores sentados junto a Satanás.

Sólo cuando la víctima cree, la maldición puede cumplirse. Sin embargo, si los ángeles castigadores valoran que la víctima no tiene pecados, el rito se volverá contra aquellos que lo iniciaron... En 1995, Isaac Rabin, ex- Primer Ministro de Israel, era asesinado por un estudiante judío durante la celebración de un multitudinario mitin. Días antes, el mismo rabino Yosef Dayan nombrado y otros veinte estudiosos de la mística judía habían celebrado la Pulsa Dinura desde el Cementerio de Rosh Pina en Jerusalén (lugar en el que, según la tradición judía, reaparecerá el Mesías).

En el caso de Ariel Sharón, los sabios rabinos, convocados en el citado Cementerio para que los ángeles del mal acabaran con su vida, recitaban en unos de los párrafos: "Ariel Sharon está maldito, Ariel Sharon morirá en menos de treinta dias en manos de los ángeles de la destrucción o serán quienes han lanzado la maldición los que fallezcan".

Maariv, que cubrió el evento, relata que el primer ministro israelí duerme desde entonces con una pistola cargada “bajo la almohada”. “Aunque cuenta con una protección personal sin precedentes, Sharon prefiere guardar su pistola”, escribe el rotativo.
Desde que se hicieron públicas las amenazas, la seguridad del primer ministro ha sido considerablemente reforzada, sus movimientos limitados al máximo, así como sus apariciones en público en Israel y en el extranjero.

El caso es que veintinueve días después, el 4 de Enero de 2005, Ariel Sharón sufrió una hemorragia cerebral masiva y un estado de coma del cual nunca ha salido.
Las noticias en los días antes del “procedimiento cardiaco” de Sharón, no sugerían ningún riesgo significativo para su condición.
Muchos millones de personas se someten a este tipo de procedimiento cada año y la gran mayoría de ellos sobrevive con muy poco o ningún efecto dañino. Por lo tanto, las noticias de que Sharón había sufrido una hemorragia cerebral masiva durante el procedimiento, que le mantuvo entre la vida y la muerte, sorprendió a los amigos y enemigos por igual.

Claro que lo no se dice, es que en los días anteriores las últimas encuestas colocaban al partido Kadima del primer ministro Sharón, con un potencial 40-42 asientos de los 120 miembros, lo que lo hacía un caudillo sumamente peligroso y duro de vencer para las otras fuerzas en pugna, encuesta que hizo arrugar la naríz de varios líderes que veían opacarse sus pretensiones de alcanzar el poder y que, para muchas personalidades mundiales, sería desastroso su triunfo en las urnas para lograr la paz, entre judíos, palestinos y árabes.

Sin duda alguna, todos ellos eran enemigos muy peligrosos. Además, nadie habla que el mismo día que Sharón ingresó al hospital para su procedimiento del corazón, el comentario político entre bambalinas en el mundo político eran las pesquisas policiales, con la bombástica noticia escrita, asegurando que había fuerte evidencia que conectaba al Primer Ministro Sharón con un soborno de 3 millones, escándalo que alcanzó a salir en algunos medios antes de ser acallado y que fue aprovechado por sus numerosos contrarios para acusarle constitucionalmente y solicitar que renunciara a su alto cargo.

Israel National News, 4 de Enero del 2006. “La policía dice que tiene evidencia que conecta al PM Ariel Sharón con el recibo de un soborno de $3 millones. Según reportó el Canal 10 el Martes en la noche, lo que causó una tormenta de reacciones y llamadas para que Sharón renunciara. La investigación del rastro del dinero para Sharón ha estado en ejecución por más de tres años y de hecho, fue publicitada por primera vez antes de las elecciones nacionales en el 2003… La policía dice que el dinero fue usado en parte para ayudar a Sharón a pagar los patrocinadores de su campaña y en parte para el uso privado de su familia… El anterior investigador judicial Australiano en el caso, siente que Sharón fue sobornado. Israel pidió asistencia a Austria en Agosto del 2004 en la investigación de lo que se pensó era un préstamo, originado en el banco BAWAG, con base en Viena. El fiscal Gerhard Jarosch dijo que “no hay razón plausible, mas que el soborno", de que tanto dinero fuera a la familia de Sharón.
Las razones dadas por la familia Sharón fueron pobres e insuficientes Martin Schlaff es un gran accionista en el Casino Oasis en Jericó. La policía sospecha que él le dio el dinero a Sharón con la esperanza de que el casino se volviera a abrir. El casino fue cerrado a finales del 2000, siguiendo el estallido de la Guerra de Oslo. Reportaba frecuentemente un volumen de ventas diarias cercanas al millón de dólares. Habiendo pasado solamente 12 semanas de las elecciones, las noticias contra Sharón – fundador del frente del Partido Kadima- tomaron revuelo público.
El sociable MK (miembro de la Kneset) Yossi Sarid (Meretz) dijo, “Ariel Sharón es la gran manzana. Cuando se pudra él, se pudrirá toda la canasta.” El pidió la renuncia de Sharón.
Las peticiones de la renuncia de Sharón abundaron en toda la maquinaria política de Israel, pero primó luego la mesura, cuando se confirmó la noticia de la gravedad de su estado, al parecer en su lecho de muerte.Todos se preguntaban :¿Es esto coincidencia o a propósito?

El Guardián (Londres), 6 de Enero del 2005. JERUSALEN (AP) – Los doctores dijeron el Jueves que el Primer Ministro Ariel Sharón sería mantenido en un coma medico inducido por alrededor de tres días para prevenir futuros daños de un paro cardiaco masivo. Su hijo se mantuvo en vigilia al lado de la cama y le mantuvo canciones tristes de la televisión del estado. El rabino principal del país llamo a los Israelíes a acudir en masa a las sinagogas y orar por el ex general de 77 años … el representante de Sharón, Ehud Olmert, trató de transmitir un sentimiento de estabilidad mientras servia como primer ministro, pero la dramática decaída de Sharón dejó a los Israelíes atemorizados.

“El sitio de Internet del respetado periódico Haaretz declaró que oficiales del hospital dijeron que Sharón sufrió un daño cerebral severo; pero el Dr. Shlomo Mor-Yosef, director del Hospital Hadaza trató de invalidar los rumores de que el primer ministro tenía muerte cerebral. Las pupilas de Sharón respondieron a la luz, ‘lo que significa que su cerebro está funcionando’, dijo a los reporteros. ‘Estamos luchando por la vida del primer ministro, sin ningún compromiso’, dijo. ‘El tratamiento principal que está recibiendo el primer ministro es un coma medico inducido y asistencia para respirar. El objetivo de este tratamiento es… permitir al cerebro recobrarse del grave trauma que sufrió “
…otro neurocirujano, que no está involucrado en el tratamiento de Sharón dijo que una recuperación total del tratamiento era dudable después de ese ataque tan masivo. Los asistentes de Sharón dijeron que asumen que no volverá a trabajar”.

“Sharón fue atacado con ‘maldicion de muerte’: Los extremistas usaron ritual contra el Rabino, 1 mes antes de que fuera asesinado “Activistas extremistas tuvieron un ritual cabalístico a media noche en un antiguo cementerio, llamando a los ángeles de la muerte a matar al Primer Ministro Israelí Ariel Sharón, y frustrar su plan de retiro de la franja de Gaza… Los activistas dijeron que realizaron una ‘Pulsa diNura’ –una ceremonia cabalística, en la cual a Dios se le pide maldecir un pecador, usualmente un enemigo de los judíos – y oraron para que una maldición de muerte fuera puesta sobre Sharón. Ellos habían discutido con Sharón que la evacuación en Gaza destruiría a Israel y a los judiíos y causaría muertes.


La Pulsa diNura fue hecha el Jueves a media noche, en un antiguo cementerio en la ciudad de Rosh Pina. Fue llevada a cabo por cabalistas, quienes recitaron oraciones que fueron repetidas por 20 hombres, quienes, según la tradición cabalística, eran todos de edades sobre los 40 años, con barbas y primeramente purificados así mismos en un baño ritual “Describiendo la ceremonia, el participante Baruch Ben Yosef, un abogado activista, dijo a WND, ‘Fue hecho en un precioso cementerio con un bosque espeso a su alrededor y bajo la luna llena. Lo hicimos cerca de la tumba de Shlomo Ben Yosef [el primer judío que fue atrapado por los británicos en Palestina, luego de llevar a cabo un ataque de venganza en un autobús Árabe.] La oración actual del Pulsa diNura era leída por el cabalista. Había allí un número de personas que la leían de nuevo, luego de que el leía. Y la esperanza que tenían era que los Ángeles del Cábala removieran a Sharón de continuar destruyendo a la gente Judía y a la tierra de Israel’…
Dayan dice que puso su vida en juego por haber participado “Si tu maldices a alguien que no se lo merece, la maldición se nos devolverá a nosotros,” dijo él. “Así que obviamente, estamos seguros de que Sharón se merece la muerte.

Cualquiera haya sido la razón de su alejamiento de la política activa y el hecho que Ariel Sharón desapareciera del mapa, del crispamiento bélico y de la escalada de violencia que se originaba con su presencia, este resultado hizo que el resto del mundo respirase más aliviado, aunque desgraciadamente la política agresiva israelí no ha decrecido ni tiene esperanzas de ser innovada, por lo que se puede esperar que se de el caso, que otros líderes sean también maldecidos o vayan pronto al mismo hospital por ataques cerebrales repentinos, a hacer compañía a su colega, sea o no sea su alejamiento causado por estas maldiciones satánicas, tan desacreditadas y primitivas, de personas desequilibradas y con instintos asesinos, con creencias que en los tiempos que corren, sólo pueden producir náuseas y desprecio. Esta gente supersticiosa y culturalmente atrasada, debe pensar que el resto del mundo se atemoriza por sus estupideces infantiles.

La prensa israelí ha dado cuenta antes de sus maldiciones idiotas. "Te quedan 180 días de vida. Tu muerte será repentina y cruel y vendrá acompañada por mucho dolor... ha llegado el momento de que prepares el testamento". Tus días están contados, sucio árabe. Te prometo que tus días están contados. Moriréis tú y todos los árabes. Si un primer ministro a quien se estima puede ser asesinado, ¿no se te puede matar a ti?.

Esa fue la cobarde amenaza intimidatoria que recibió Ahmed Tibi, del partido árabe Raam Taal. Ni es la primera amenaza de muerte contra Tibi, ni es el único parlamentario árabe al que han tratado de intimidar, también se sabe que lo hicieron en contra de su colega Taleb al-Sana quien ha sido amenazado también por su posición con respecto a la Flotilla de la Libertad.

Han debido ser miles y miles las veces que estos sujetos han maldecido a otros judíos, a otros credos y a otras etnias y si este tipo de maldiciones fuese verdad, lo más seguro que ya estarían muertos los palestinos, uno a uno y ellos mismos, pues se supone que a este respecto son muy débiles, ya que creyendo en la maldición, una dirigida expresamente a estos rabinos supersticiosos, que no cabe duda son malvados, los dejaría tiesos como momias, antes del cumplimiento del plazo.

Estos religiosos judíos ultra ortodoxos, tienen gran respeto a las tradiciones y con ello a los ancianos. Por tanto, en su inocencia también enseñan que Abraham está sentado a la entrada de la Gehena e impide el ingreso a toda persona circuncidada; pero que "todos los incircuncisos descienden al infierno", fantástica explicación ésta de los religiosos judíos, que parece que funcionó hasta la Edad Media, donde la gente estaba asustada por la represión feudal y de los clérigos; que vivía de supercherías, pero que no puede ser comprendida ni racionalizada hoy en día ni siquiera por los niños, que de inmediato piensan que si no estás loco, estás delirando. A lo sumo, que estás de broma, pero que cuentas un mal chiste.

Algo parecido a la comunión de los católicos, dónde por una especie de osmosis celestial, cada vez que uno de ellos en una misa dominical recibe la hostia en su lengua y boca, devoran literalmente hablando, el cuerpo y la sangre de Jesucristo, cuestión que la Santa Madre Iglesia obliga a creer que es así, esto es, carne y sangre humana entrando por su tracto digestivo. Antropofagia pura.
Claro está que la curia se niega a la comprobación de tal milagro. Saben que jamás ningún experto ni maquinaria arrojará que en el trozo de tan desabrido panecillo o bolo alimenticio en el estómago, habrá muestras de ADN humano ni sangre o fluido de ninguna especie.

¿Será posible que estos religiosos judíos no se hayan enterado que la circuncisión se ha practicado entre grupos humanos desde remotas fechas, muy anteriores al nacimiento de Abraham?

¿Qué existe evidencia científica que la circuncisión se práctica desde el período neolítico, aunque pudo haber existido antes y se cree que junto a la trepanación son dos de las más antiguas cirugías practicadas por el hombre? 

¿Qué fueron pueblos semíticos no judíos los que iniciaron su uso, hace más de 60 siglos, que posteriormente fue seguida por hebreos, fenicios, sirios, cristianos, así como culturas africanas, mesoamericanas, andinas, oceánicas, pueblos anglosajones, que ha sido ligada a razones religiosas, étnicas, culturales, higiénicas, sociales y médicas de acuerdo a las diferentes culturas del hombre, desde los albores de nuestra civilización hasta nuestros días?

La circuncisión es la extirpación del prepucio, según los hallazgos en las momias egipcias y los murales, tiene unos 15,000 años de historia donde se documenta. Y en medio oriente, su práctica se realiza no más allá de 3.000 años.´Sabemos además de momias egipcias circuncidadas, así como de jeroglíficos que muestran a sacerdotes de alto rango  y miembros de nobleza egipcia circuncidándose.


¿Será posible que los mentados eruditos judíos no hayan leído que todas las investigaciones arrojan que los primeros indicios de esta costumbre de los hombres de zonas desérticas, donde la arena y la sequedad producía graves infecciones al pene, que incluso mataban a los esclavos y gentes del lugar, se practicaban ya en el egipto del siglo XV antes de Cristo?

¿Qué incluso en la Biblia misma, en el Libro de los Reyes se insinúa que bajo el reinado de Izbel, siglo XI a. de C. los judíos ya la practicaban al igual que los otros pueblos del área y que incluso habían en esa época abandonado la tradición de circuncisión?

¿Qué  el historiador Herototo en el siglo V a. de C. reporta que los colchidianos, egipcios y etiopes son los únicos pueblos que han siempre practicado la circuncisión y que los fenicios y los sirios palestinos, reconocen que adoptaron estos hábitos de los egipcios?

¿Qué esta modalidad se volvió a abandonar por parte de los judíos en la época helenística, bajo Antioco Epifanes, siglo II a. de C. no solo evitándose la circuncisión sino inclusive realizándose por parte de quienes ya la tenían, cirugía de restauración del prepucio, para eliminar cualquier rastro de la misma, para evitar persecuciones?
 


La circuncisión no nace con Abraham y el pueblo judío. Eso es uno de los tantos errores garrafales que asegura la Biblia, suficientemente investigados como falsos. Su práctica data de antiguas civilizaciones mesopotámicas como los semitas de la región occidental del fértil creciente, que la hicieron su costumbre, influenciados por la cultura egipcia, que tenía ya milenios de antiguedad. Por tanto, ya no cabe duda que los judíos tal sistema lo recogieron desde fuente egipcias.

Fue codificada en el Talmud en el segundo siglo después de Cristo y modificada por Maimonides en el siglo XII d. de C. y por Jospeh Karo en el siglo XVI y es un imperativo para todos los recién nacidos varones hijos de judíos y debe ser hecha al 8 día después de nacer, excepto si hay contraindicaciones médicas. Usualmente es hecha en casa, por un Mohel u otro varón calificado. Si se hace en la sinagoga, el padrino mantiene al niño sentado sobre la silla del profeta Elías, llamado el Ángel de la Alianza.

En el Egipto faraónico, los guerreros enemigos capturados eran a menudo circuncidados antes de ser condenados a la esclavitud. La amputación de los dedos y la castración fueron procedimientos muy comunes pero que sin duda restaban fuerza al esclavo, lo que determinó que en un momento fuera abandonado como costumbre. Los fenicios y luego los judíos, que tuvieron largos períodos de esclavitud, adoptaron y ritualizaron la circuncisión. De lo que no hay duda, es que muchas tribus judías no practicaban la circuncisión antes del cautiverio egipcio.


Los  jeroglificos egipcios de diferentes épocas, según especialistas médicos, muestran pacientes sufriendo de hematuria macroscópica con dolores intensos, así como fimosis y cálculos vesicales.

El papiro de Kahun (1900 a. de C.) descrbe remedios contra la hematuria, producida por el schistosoma haematobium, evidenciado por huevos y parásitos calcificados encontrados en los riñones de momias egipcias. Esto podría dar motivos para especular que los egipcios relacionaron dicha enfermedad, verdadera endemia de su época, con la presencia del prepucio, lo cual pudo haber sido uno de los factores por los cuales se hacía la circuncisión en tierras egipcias.

Pero dejemos el tema de la circuncisión, en la esperanza que estos doctores talmúdicos desistan de creer que encontrarán cultura y saber en sus libros sagrados y empiecen a conocer los adelantos y descubrimientos de los especialistas modernos, que no tiene nada que ver con esas creencias tribales que  se recogen en los libros sagrados, escritos por pastores de ovejas y comerciantes del desierto, basados en leyendas, mitos y supercherías antidiluvianas.

Pero el problema no es que existan las deidades y seres sobrenaturales de las religiones abrahámicas en la quimera de un pensamiento mágico que viene en nuestra herencia cultural; ese viejo espejismo de la inmortalidad y de un mundo dual, paralelo al nuestro donde moran dioses, vírgenes y seres alados viviendo del maná celestial o de otras visiones igualmente dogmáticas. Alguien podría creer y adorar de la misma manera al santo Burro Coronado Azul con Rayas Moradas y tampoco importaría, sino el daño que estas creencias han producido a la especie.

Es el costo y el atraso civilizador que su monjes y castas sacerdotales han infligido, colocando un freno al pensamiento ilustrado y retrotrayendo a la humanidad, aún en pleno siglo XXI, a la barbarie de las guerras, holocaustos, asesinatos y actos terroristas; de los mitos, que afectan la solidaridad humana, la justicia social, la pobreza intelectual del debate, la amenaza que significa para la paz, la inestabilidad emocional de sus respectivos fieles, que sufren con los embates que otros hacen a sus creencias.


La noche de San Bartolomé, católicos y protestantes.

Qué odian y desprecian las otras religiones; qué son objeto de estados paranoicos sino esquizoides y caen fácilmente en el desenfreno y la histeria, en el fanatismo más extremo, que los convierte en autómatas que no vacilan en asesinar a sus contrarios o a los impugnadores de su credo, sea por voluntad propia, o incitados por sus líderes, como ha pasado más veces de lo que nadie esperaba.

Resulta terriblemente doloroso a la vez que atemorizante, observar que los profesantes de estas religiones, tal vez no comprenden el mensaje que se les da y desvían su intencionalidad, malentienden sus recomendaciones o tienen la tendencia a mezclar creencias populares que confunden con sus doctrinas.

O bien recogen de diversas fuentes, antiguas creencias, voces y mensajes divinos, parodiando los "encuentros" y "mandatos" que dicen haber recibido los profetas y santos de estas iglesias, en sueños, por clarividencia, visiones ópticas y auditivas. O como dicen los monjes más elegantemente, refiriéndose a estas alucinaciones y trastornos sicológicos, revelaciones.

Porque es claro, que esos llamados a comportamientos tan radicales, que pasan por derramamientos de sangre, con uso de armas mortales, planificados con antelación y como represalia porque algún tarado quemó una Biblia o un poetilla venido a menos compuso unos versitos sarcásticos, no están contenidos oficialmente, me parece, en las Biblias y escritos sagrados, que las mencionadas religiones exhiben como trasunto de un mensaje divino, ni corresponde a un comportamiento humano racional de éste ni ningún siglo.

Y porque no hay duda que el fanatismo, la pasión exagerada y la irracionalidad pueden surgir en cualquier tiempo y lugar y son los consejeros que dictan a esos graves santones de mente obnubilada por ideas sacras y cuyos pensamientos orbitan en mundos sobrenaturales, fuera de las fronteras del planeta, esos impulsos mesiánicos de vengar estas ofensas al Dios Todopoderoso, sin dar cabida a la reflexión.

Qué no piensan que lo que están haciendo es en sí una ofensa mayor a ese Dios en el que creen, que se supone es capaz de defenderse por sí solo y que no necesita la ayuda de estos besamanos desubicados, que tal vez justifican su acción creyendo que cuando rindan cuenta al Todopoderoso, éste no los mandará al temido infierno con su fuego eterno tostándole su apreciada alma inmortal.

Pienso que cabe aquí dar a conocer y recomendar sea visto, un interesante video que grafica muchas de las cuestiones planteadas referidas a los odios religiosos y la peligrosidad de los credos, cuya dirección daré a continuación.

Especialmente porque el evangelista cristiano, que dice ser un ex sacerdote jesuita, no solo entrega públicamente detalles inéditos y ciertamente escalofriantes como lo anuncia el título del video, referente al feroz juramento jesuítico tradicional, que viene desde los tiempos de la creación de la Orden, en donde explica con gran detalle, que se trata ni más ni menos que una misa negra o satánica, efectuada en el Vaticano donde los nuevos sacerdotes jesuitas comulgan no la ostia tradicional, sino que trozos de una criatura humana, de un bebé asesinado y descuartizado para cumplir tal ritual, como una forma de probar y juramentar a los recién exaltados nuevos miembros de la Orden, a obedecer y ser capaces de cualquier cosa, aún la más repugnante, si ello es en defensa del Papa y de la iglesia.

Emblema Jesuita.

Este hecho relatado por el evangelista, lo convierte, si no se ha dado cuenta, en cómplice de asesinato, seguramente también de secuestro de un menor y miembro de una secta satánica, actividades penadas por las leyes internacionales, que de ser verdaderas comprometen igualmente a todos los jesuitas del mundo y a la cúpula del catolicismo, pues estamos hablando quizás de miles de víctimas, de recién nacidos raptados, de los cuales se puede seguir su pista a partir de la necesaria denuncia que sus padres tienen que haber hecho en su momento, coincidentemente con el lugar y ocasión de un juramento jesuítico.

Pero esta confesión espeluznante no es la única. También este ex jesuita que dice llamarse José Luciano Luna Díaz, confiesa que la Compañía de Jesús da entrenamiento profesional en todo tipo de armas de fuego o de mano a sus integrantes, así como del uso de venenos y pociones y que él personalmente dominaba a los menos 24 tipos de armas mortales, cuyo conocimiento le permitió, según cuenta en a lo menos tres países, Honduras, El Salvador y Estados Unidos, por expresa orden de sus superiores, asesinar de su propia mano a quince religiosos de diversas denominaciones cristianas, considerados peligrosos para la Iglesia Católica.

Me detengo aquí, porque ya el relato no se trata del denominador común de este tipo de videos religiosos, que tratan de enlodar otras religiones o creencias, que haciéndolo igualmente con bastantes evidencias que resultan interesantes de cotejar, a mi juicio, es sobrepasado por los actos criminales que se narran, que ameritan una investigación profunda del personaje, para establecer si se trata de un mitómano profesional, que también sería útil, o bien, de un criminal serial como pocos en la historia  policial, amparado por una poderosa red cuyo poder e influencias no han permitido hasta el presente, ahondar en esta salvaje guerra de religiones ni asomarse al enajenado mundo de estos lunáticos seguidores de seres sobrenaturales, que manejan como si se tratase de títeres la vida humana.

Más cuanto el recientemente electo Papa Francisco I, es ahora el General en Jefe de la Compañía de Jesús, y ésta acusación también le compete, porque significaría, que al igual que todos los jesuitas, si creemos esta versión, también en su oportunidad comulgó en su juramento, con trozos de carne humana, de un infante sacrificado en la ceremonia, para servir el interés de la Iglesia.

Por supuesto, de ser verdaderos estos hechos, existiendo quizás muchos cientos de integrantes de la Compañía de Jesús sirviendo en casi todos los países esta sería la explicación de tantas muertes sin esclarecerse a través del planeta, que no tienen justificación ni logra saberse las motivaciones para que miles de ciudadanos desaparezcan o se encuentran muertos por acción de terceros.

Hago pues un llamamiento a cualquier autoridad judicial o policial, para que examine con profesionalidad este contenido y eleve los antecedentes hasta una autoridad que pueda ordenar una investigación competente. El video aludido, lo pueden ver en la dirección: http://www.youtube.com/watch?v=Qi7rzZrjmyc


A este respecto y en directa elación con la percepción pública acerca de la verdadera misión de la Órden Jesuítica, cabe señalar que desde su fundación misma y por palabras de su fundador Ignacio López de Loyola (1491-1556) encontramos que sus objetivos eran la infiltración subrepticia en la sociedad para provecho propio:

 "Finalmente, hagamos todo con tal grado de astucia, que podamos ganar dominio sobre los príncipes, los nobles y los magistrados de cada lugar, para que estén listos a nuestra llamada y a nuestra disposición, incluso al punto de sacrificar sus propias familias, así como los más íntimos amigos, cuando digamos que es para nuestro interés y ventaja".

Y es claro, que no es tan solo ahora que muchos estudiosos y hombres de Estado, se han referido a esta Institución como un ente malvado. Algunas de estas opiniones son:

Napoleón Bonaparte. "Los Jesuitas son una organización Militar, no una orden religiosa. Su jefe es el general de un ejército, no el mero abad de un monasterio. Y el objetivo de esta organización es Poder, Poder en su más despótico ejercicio, Poder absoluto, universal, Poder para controlar al mundo
bajo la voluntad de un sólo hombre [El Superior General de los Jesuitas] El
Jesuitismo es el más absoluto de los despotismos y, a la vez, es el más grandioso y enorme de los abusos".


John Adams (1735-1826), segundo Presidente de los Estados Unidos de América dijo una vez:

"La historia de los Jesuitas, quizás no se ha escrito de forma muy elocuente, y sin embargo, está apoyada por autoridades incuestionables. La restauración de la Orden Jesuita en el año 1814, llevada acabo por el papa Pío VII, representó ciertamente un paso hacia la crueldad, la oscuridad y el despotismo, y muerte. No me gusta la apariencia de los Jesuitas. Si alguna vez ha habido algún grupo de hombres que ha merecido condenación aquí en la tierra y en el infierno, esta es la Sociedad de Ignacio de Loyola [Jesuitas]"

Cristian, rey de Dinamarca, tenía por divisa, ser: "Amigo de los hombres y enemigo de los jesuitas".

 

El general y hombre de estado francés Marqués de Lafayette (1757-1834), aseveró:
"Es mi opinión en cuanto a que si las libertades de este país, los Estados Unidos de América, llegan a desaparecer, habrá sido por la sutileza de los sacerdotes Jesuitas católico romanos, ya que son los más astutos, y peligrosos enemigos de las libertades civiles y religiosas. Ellos han instigado la mayor parte de las guerras en Europa".

Samuel Morse (1791-1872), el inventor del telégrafo, recalcó:
"Los Jesuitas son una sociedad secreta, como tipo de orden masónica, pero con sobre añadidas horrorosas y detestables características, mil veces más peligrosa".

Abraham Lincoln (1809-1865), Presidente de los Estados Unidos de América, declaró:"La guerra civil americana, nunca hubiera sido posible sin la siniestra influencia de los Jesuitas".


Publico aquí, uno de los párrafos más decidores del Juramento Jesuítico, que encontré en la página:
http://www.nosotros.cl/enigmas/detalle_noticia.php?cont=766

"Yo además prometo y declaro que yo, cuando la oportunidad se presente, preparar y hacer implacable guerra, secreta y abiertamente contra todos los herejes, Protestantes y Masones, como yo he sido ordenado hacer extirparlos de la faz de toda la tierra; y que yo no perdonaré ni edad, sexo o condición, y que yo ahorcaré, quemaré, destruiré, herviré, despellejaré, estrangularé y enterraré vivos a estos infames herejes; rasgaré los estómagos y vientres de sus mujeres, y machacaré las cabezas de sus infantes contra la pared para poder aniquilar su execrable raza. Qué cuando lo mismo no pueda ser hecho abiertamente, yo secretamente usaré la copa de veneno, la cuerda de estrangulación, el acero de la daga, el plomo de la bala, sin importar el honor, rango, dignidad, o autoridad de las personas, cualquiera que sea su condición en la vida, ya sea pública o privada, puesto que en cualquier momento yo pueda ser ordenado hacerlo por los agentes del Papa, o superior de la Hermandad del 'Santo Padre de la Sociedad de Jesús.

 
"En confirmación de lo cual yo por la presente dedico mi vida, alma, y todos los poderes corporales, y con la daga cual ahora recibo yo suscribiré mi nombre escrito con mi sangre como testimonio de lo cual; y si yo soy probado falso o débil en mi determinación, que mis hermanos y compañeros soldados de la milicia del Papa corten mis manos y pies y mi garganta de oreja a oreja, mi panza abierta y azufre queme dentro con todo el castigo que pueda ser infligido sobre mí en esta tierra y mi alma será atormentada por demonios en el infierno eterno para siempre".

Desde luego, si se busca, se encontrarán en Internet páginas católicas que niegan que este sea el Juramento oficial de esta Orden Jesuita, pero también ya antes la Iglesia ha negado su participación criminal en la caza de Brujas de la Inquisición, que primero bajo los Domínicos y luego por los jesuitas, asesinaron millones de inocentes, con un salvajismo difícil de encontrar en toda la historia de la especie; en la falsificación del Testamento de Constantino, que le otorgó tantos beneficios y bienes por muchos siglos en que engañaron a la humanidad, hasta que fueron descubiertos y debieron devolver los Estados Pontificios y numerosas otras tropelías que hoy gracias a la Red, son de conocimiento público y dónde no cabe la menor duda que ésta miente, como ultimamente lo ha hecho con los miles de sacerdotes pedófilos de entre sus filas, a los que ha protegido, ayudado y escondido, en desmedreo de las víctimas, en su mayoría púberes y niños de poca edad que han sido repetidamente abusados por sacerdotes, descubrimiento, entre otros que le ha costado al catolicismo, la renuncia del Papa Benedicto, lo que hace muy difícil al menos para este blogero, creer en la sinceridad de sus desmentidos.

Y en la página: http://www.e-torredebabel.com/Biblioteca/Voltaire/jesuitas-Diccionario-Filosofico.htm quienes se interesen, podrán encontrar la sutil y satírica opinión del gran Voltaire referente a su visión de los jesuitas de su tiempo, que no copiamos aquí debido a su extensión. Y si quieren profundizar en la gestión jesuítica mundial y su concomitancia con algunas otras sociedades secretas, pueden ir a: http://www.youtube.com/watch?v=qJOww0Igthc&feature=gv

Quizás muchos hayan escuchado hablar de la Hierofanía y Pareidolia.

La primera deviene del griego hierosa =sagrado y Fania=manifestar, siendo por tanto el acto de manifestación de lo sagrado.

Fue acuñado de la obra Tratado de Historia de las Religiones de Mircea Eliade, 1921-1986, historiador, filósofo y novelista rumano, a quien se considera uno de los fundadores de la historia moderna de las religiones. Erudito estudioso de los mitos Eliade, elaboró una visión comparativa de las religiones hallando relaciones de proximidad entre diferentes culturas y momentos históricos.

En el centro mismo de la experiencia religiosa Eliade situó a lo sagrado, como la experiencia primordial del Homo religiosus, el sujeto que cree lo que dicen las religiones.

Definió por primera vez concretamente la toma de conciencia que hacen los creyentes de algo sagrado, que puede ser obtenido a través de objetos comunes que nos rodean o alguna situación que se considera como algo contrapuesto al mundo profano y que no puede sino venir de una divinidad. Por ejemplo La Anunciación del ángel Gabriel a María de que va a ser madre de Jesús. O el nacimiento de una nueva religión.

Las hierofanías pueden ser de forma simple o complejas. Las simples son cuando se manifiestan a través de objetos, tales como una piedra, un anillo, una espada o un río. Las complejas ocurren cuando estas se manifiestan mediante un complicado y largo proceso, por ejemplo, el surgimiento del cristianismo.

Lo mencionamos aquí como un aporte al tema tratado, porque este autor contemporáneo deja claro que hay gente con tendencias a lo religioso que pertenecerá a cualquier religión que quede en su vecindario, país o región.

Y en contraposición, que hay personas que decididamente no poseen esta tendencia. Por tanto, si una determinada piedra es considerada por un creyente algo sacro, no tiene porque ser considerada de esta manera por otro, que piensa que eso es solo una piedra común, sin nada de extraordinario.

Para quienes la piedra se revela como sagrada, su realidad inmediata se transmuta y transforma para todos los efectos en realidad sobrenatural, vale decir, para quienes viven una experiencia religiosa, en el caso de los creyentes irreductibles, la naturaleza en su totalidad es susceptible de rebelarse como sacralidad cósmica, lo que no quiere decir, que sea verdad.
Eso implica entre muchas otras variantes o extrapolaciones, que Dios o este tipo de creencias son válidas solo para cierto tipo de personas y que siendo una opción válida tienen todo derecho a realizar su práctica como estimen sus preceptos, pero que no tienen ningún derecho a procurar que esta creencia en lo sagrado sea obligatoria o impuesta contra la voluntad de la gente y por lógica, solo debe remitirse al culto privado, de sus congregaciones, a sus lugares de oración.

Si salen de ese ámbito y presionan para que la sociedad profana adopte sus visiones o viceversa, como en el caso de los gobiernos teocráticos que mezclan lo sacro con la política de estado, versus otros sistemas de gobiernos que desean erradicar tal experiencia religiosa, se invaden esferas que tarde o temprano desembocarán en graves conflictos ideológicos.

La Pareidolia en cambio, es un fenómeno psicológico por el cual un estímulo vago y aleatorio como una imagen, un sonido, o un objeto, es percibido erróneamente como otra forma reconocible. Nuestro cerebro está programado para ver patrones y buscar conexiones entre datos sin sentido o sucesos que no guardan ninguna relación entre sí. Los ejemplos comunes de la pareidolia incluyen la capacidad de ver formas de animales o rostros en las nubes, en montañas, en objetos, en manchas de humedad.

La fotografía que mostramos, ha recibido por parte de muchos fanáticos cristianos, el tratamiento de "anuncio de los cielos" de que pronto este santo hombre resucitará y junto con él toda la humanidad. La pobre gente que cree en esas cosas, ha convertido este simple fenómeno óptico en una profecía.



También se considera pareidolia al hecho de creer oír mensajes satánicos al pasar canciones en reversa y varios otros conceptos en boga. Es una forma de ilusión o percepción engañosa que se diferencia claramente de las alucinaciones, seudoalucinaciones, alucinosis o metamorfopcia.
La pareidolia deriva etimológicamente del griego eidolon: "figura" o "imagen" y el prefijo para: "junto a" o "adjunta".

Una explicación de este fenómeno conforme al funcionamiento del cerebro, es descrito por Jeff Hawkins en su Teoría de Memoria-Predicción, existiendo además interesantes otros aspectos, todos producidos por nuestra mente, que distorsionan nuestra mirada o concepto del funcionamiento, descripción o causas de las cosas, que no definiremos aquí, sino solo mencionaremos y que son: el Artefacto (error de observación), la Apofenia; la ilusión óptica; la lista de prejuicios cognitivos; la Paranoiac Visage y la Psicología de la Gestalt, entre otras, que son muy interesantes y dignas de tomarse en cuenta cuando se trata de explicarse el comportamiento y las creencias humanas y que sin duda, son la causa de la gran mayoría de los hechos considerados milagros por la gente de la época, relatados en las diferentes religiones.



La mencionamos aquí, porque es muy frecuente que este sea el fenómeno de las "apariciones milagrosas", de la virgen, la ascensión que se cuenta de Cristo, de los mensajes proféticos y visiones que vemos en muchos libros sagrados de diversas religiones y que en la actualidad han dado margen a histerismos colectivos, que movilizan grandes masas, quienes también han asegurado verlas, en un árbol, una nube, posada en una roca o en diferentes lugares.

Fenómenos todos, que las tribus primigenias y los pueblos antiguos, en su carencia de elementales nociones del funcionamiento de nuestro cerebro, imbuidas del sentimiento mágico que percibían sus mentes de todo aquello que no podían explicarse racionalmente, achacaron a seres divinos que no podían venir sino de la vastedad del firmamento, tan misterioso y pleno de actividad, que los anonadaba.

Esta foto es de un edificio en Clearwater, Florida, donde aparece una imagen con la forma de la
virgen María. Se observó por primera vez en 1966 y desde entonces recibe la visita de millones de visitantes, que en su simpleza creen claro está, que se trata de un "milagro.

Hace 4.500 años, para la gente de la época, Dios se aparecía como arbustos ardientes que nunca se consumían, o como una columna de humo, y hacía cosas como abrir los mares, lanzar truenos, invocar plagas o entregar tabletas de piedra escritas por él.

Para muchos, hace 2000 años, el hijo de Dios decidió bajar a la Tierra hecho hombre y hacer cosas como convertir el agua en vino, multiplicar panes y peces, caminar sobre el agua y resucitar a los muertos. Cosas impresionantes y majestuosas, milagros y maravillas que estremecían a las masas, que caían de rodillas, porque aquello no podía ser sino obra de los dioses.

Hoy, Dios y su séquito celestial, la virgen María y los milagros siguen ocurriendo en todas partes y muchas personas, al igual que sus antecesores, inclinan la mirada y alaban esta presencia divina, sin reparar que sólo estas divinidades se aparecen en panes duros, tortillas mohosas, paredes sucias, frutas, árboles, edificios y una infinidad de lugares, amén que los fieles los ven en sus sueños, siguen teniendo visiones ópticas, alucinaciones producto de fármacos y enfermedades mentales, amén de otros lunáticos sino aprovechadores y pillos, que hablan con los seres celestiales, éstos les dictan cartas, les envían mensajes, que ellos, como médiums necesitan transmitir a la humanidad.
 




Por alguna razón nadie desea hacer culto de esta aparición de Cristo.

Agustín de Hipona, el antiguo doctor de la Iglesia dice en "De doctrina Christiana", que
"Es supersticioso aquello instituido por los hombres para crear ídolos y venerarlos o rendir culto a una criatura o parte de una criatura como si se tratase de Dios, o para consultar a los demonios y sellar a través de ciertos acuerdos (pactos) una comunicación con ellos".

Tal sabio precepto, nunca fue seguido fielmente por la Iglesia Católica que eligió, como hemos visto, un camino diametralmente opuesto y es hoy una institución que adora y venera, que en el fondo es lo mismo, efigies e iconos. Y su clero y fieles, es y han sido persistentemente supersticiosos y cercanos al pensamiento mágico, creyendo en brujas y demonios, apariciones y espíritus malignos capaces de posesionarse del cuerpo de otra persona, para lo cual incluso tienen instaurado el rito del exorcismo, que no es otra cosa que un conjuro mágico para expulsar el espíritu de un demonio.

Este pensamiento de Agustín de Hipona es bastante consecuente con lo que opina hoy la siquiatría, que nos dice que el pensamiento mágico es una forma de pensar basado en la fe, la imaginación, los deseos, las emociones o las tradiciones que genera opiniones carentes de fundamentación lógica, robusta o estricta, que toma como postulados válidos ciertas creencias fuertemente arraigadas en el pasado, y sobre éstas se construye un mundo aparentemente racional, siguiendo pautas lógicas y pseudocientíficas.

De este modo, una persona que no ha reflexionado racionalmente sobre tales ideas, hasta comprender sus bases fundamentales, le puede parecer a simple vista que dichos pensamientos tienen fundamentos y coherencia científica y que, hasta cierto punto, poseen consistencia.

Es decir, se nos dice aquí que tengamos cuidado, pues en el pensamiento mágico, se aceptan postulados falsos arraigados histórica y culturalmente que para alguien creyente, es decir, alguien propenso a creer en divinidades, induce a conclusiones y razonamientos mucho más satisfactorios y aparentemente, con más sentido y significado que la propia ciencia.

Para la psiquiatría, este tipo de pensamiento, que por definición se opone al pensamiento lógico, es más frecuente entre los niños y en las personas pertenecientes a sociedades primitivas contemporáneas que se guían por la costumbre o la tradición ralentizando el desarrollo socio-cultural. Dice, que el pensamiento mágico también suele estar presente en las personas con trastornos de tipo obsesivo-compulsivo, quienes realizan una serie de rituales estereotipados para librarse o encontrar explicación de ideas extrañas que las asaltan de forma repetitiva e insistente, a pesar que ellas mismas reconocen que estas ideas son completamente absurdas o con poco fundamento. Son ideas obsesivas.

A su vez, nos enseña que la superstición es la creencia, no fundamentada, o irracional, de que ciertas prácticas (como rezos, ensalmos, conjuros, hechizos, maldiciones u otros rituales), o determinados acontecimientos (como la caída de sal al suelo o la llegada de un martes 13), pueden alterar el destino o la suerte de una persona. Se incluyen entre las supersticiones la adivinación y sus distintas disciplinas, astrología, quiromancia, cartomancia o tarot, geomancia, fung-shui, espiritismo y muchas otras.

Y que una creencia es un modelo creado por la mente para satisfacer un deseo, generalmente sobre un hecho (real o imaginario) del cual se desconoce o no se acepta una explicación racional. Los individuos que comparten una creencia, darán por buena dicha proposición y actuarán como si fuese verdadera, recopilando dogmas y/o estableciendo normas morales que suelen ser necesarias para poder sustentar los dogmas.

En conclusión, si sabemos todo ésto. Si la conducta humana ha sido someramente estudiada y conocemos con gran certeza que esto es así y no de otra manera. Qué ninguna religión es científicamente probable y que por el contrario todo demuestra que han nacido del seno mismo de la superstición y la mitología. Y que, también sabemos sobradamente que la finalidad de toda religión con sus rituales, ceremonias o ensalmos, tiene la finalidad de poner a las personas en relación con las fuerzas espirituales, que demuestra que es solo una superstición más.

¿Cómo es entonces posible que gran parte de la humanidad acepte sumisamente la imposición de las castas sacerdotales del yugo de tantas diversas y a veces opuestas religiones en que la gente cree a pies juntillas?